30 diciembre 2013

El poder de las eléctricas


Nunca debí haber salido de Canarias debe ser, sin duda alguna, el mantra que recita para sus adentros José Manuel Soria López durante estos dos años como Ministro de Industria, Energía y Turismo porque como han demostrado las circunstancias este cargo le es inmenso para este señor. Lo suyo más bien sería pescar salmón invitado a Suecia por el empresario Bjorg Lyng, que en paz descanse, al que acabó favoreciendo a los pocos días con una concesión para construir 3.600 camas turísticas por la cara porque ya sabemos que Soria es la persona más confiada del mundo que viaja con miles de euros en efectivo incluso conociendo la invención de las tarjetas Visa de plástico. Si bien es verdad que Soria nos toma a los ciudadanos por tontos nosotros no debiéramos hacer lo mismo con él, más bien porque sobre todas las cosas éste no es más que un completo sin vergüenza, y sin duda valore el hecho de un placentero enchufe en una eléctrica, donde podrá ir a pescar todo lo que quiera, como ya disfrutan José María Aznar, Felipe González, Elena Salgado, Pedro Solbes, Ángel Acebes, Miguel Boyer, José Folgado, Narcís Serra, Ana Palacio, Manuel Marín, Ignacio López (de Cospedal) o Marcelino Oreja entre muchos más aunque sólo cite a los más conocidos.
Mientras la situación de que antiguos altos cargos del PSOE y del PP, que durante sus funciones como políticos han favorecido a las empresas que negocian con la energía en España, sean puestos a dedo en los consejos de administración de éstas para cobrar sueldos generosos, pagando así los favores prestados, siga existiendo no sólo pagaremos la energía más cara de la Unión Europea sino que la competencia real entre empresas será imposible. Esta situación se la ha descrito como la de una existencia de puertas giratorias entre la administración pública y el sector privado pero este tema es tan grave, a la vez que burdo, que de lo que se podría hablar aquí es del más puro nepotismo y caciquismo. Un cosa es cierta, que el vigor ultraliberal que tuvieron los dos grandes ejecutores de la privatización del sector eléctrico en España a finales del siglo pasado, Felipe Gonzalez Márquez y José María Aznar López, de que un sector eléctrico privatizado a precio de ganga no sólo mejoraría la eficacia energética en el país sino que con el aumento de la competencia bajarían los precios era una absoluta falacia o, por hablar más claro, una inmensa mentira.
Del último Consejo de Ministros de 2013 nos llevamos la única rueda de prensa más o menos abierta que dio el capo Mariano Rajoy en todo el año y la subida del recibo de la luz de un dos por ciento cuando tras la subasta anulada el incremento hubiera significado más de un 11 por ciento. A día de hoy la sospecha de que el mecanismo por el que se regulan las tarifas del sector energético, la subasta anulada era la vigésimo quinta que se celebraba para ajustar estas condiciones, ha estado siempre amañado pero ningún político ha tenido la más mínima voluntad de denunciar estas prácticas delictivas a pesar de que el recibo que pagamos todos los ciudadanos se ha incrementado en un 75 por ciento desde que existe este sistema. A la luz, nunca mejor dicho, de cómo funciona la casta política en connivencia con las grandes compañías energéticas del país, donde éstos acabarán algún día enchufados, se sobreentiende que ninguno de estos golfos tenga muchas ganas de tirar piedras sobre su propio tejado porque ya sabemos que las prestaciones públicas de jubilación se están poniendo con unas perspectivas de futuro muy malas. El problema con los recibos de la luz seguirán en tanto que esta casta no desaparezca para siempre del mapa.
Somos ciudadanos que hacemos uso de un servicio básico y estratégico como es el de recibir en nuestras casas un torrente de fluido eléctrico y este tipo de consumo quizá lo podamos aligerar pero nadie está en condiciones de no usarlo si quiere, sobre todo después de tarifazo aplicado por el mismo Soria al auto abastecimiento de electricidad a través de energías alternativas. Cuando esta casta nos llama consumidores están negando una parte muy importante de lo que entraña el consumo energético: que es un servicio tan básico como el agua del que no nos podemos librar ningún ciudadano por muy aislados del mundo que queramos vivir. Por eso el hecho que el PP se negara a aprobar una ley que prohiba cortar el suministro energético a familias que pasan necesidades es una infamia más a unir al expediente de esta formación de ultraderecha. Está claro que las soluciones al problema energético son complicadas, o tienen que se duras y radicales, pero no se van a solucionar jamás con esta casta parásita que nos gobierna porque ellos son el principal problema de que el recibo esté al precio que está. Una cosa está clara, con arbitrajes de consumo y pagando multas que les son más rentables que cumplir con la ley las eléctricas nos van a seguir timando, obteniendo beneficios escandalosos y enchufando a sus amigos los políticos. En la Constitución de 1978, esa que se reforma en un fin de semana para que el déficit sea un pecado mortal por los dos grandes partidos pero que cambiar otras cosas son tabú, está el Artículo 128 que faculta al estado a acordar la intervención de empresas cuando así lo exigiere el interés general. Es un poco radical pero tal y como están las cosas un gobierno que tuviera el más mínimo viso de decencia, los dos partidos que han gobernado ya vemos que no la tienen en tanto que sus militantes que han legislado a favor de las eléctricas ahora ocupan cargos muy bien remunerados en éstas, haría una gran nacionalización de empresas energéticas en España para que, de una vez por todas, se sirvieran al interés de los ciudadanos y no al enriquecimiento ilícitos de empresas y determinadas personas. Por este motivo España será siempre un ente rancio en el que la desvergüenza ha calado a niveles escandalosos.

Unos dicen que vivimos un gran momento para comenzar a explotar de manera rentable las energías alternativas, otros que a pesar de que se ha avanzado mucho en este sector todavía estamos muy verdes. Yo no sé bien lo que es verdad pero si que resulta sorprendente que Soria, que recordemos que su hermano fue pillado in fraganti en un pelotazo de unos concursos eólicos cuando era Consejero de Industria en Canarias, no sólo no ponga más de sus energías en explorar, y explotar, este campo y penalice mafiosamente la generación de este tipo de energías limpias. Hace poco decía el ingeniero Roque Calero que Canarias está viviendo de espaldas a este tipo de energías, cuantificaba el volumen potencial de éstas en las islas en torno a 15 millones de barriles de petroleo al día, y que se estaba perdiendo un momento extraordinario para crear un sector público en el archipiélago que gestione e investigue con las fuentes energéticas renovables pues se están dando entrada a operadores de fuera que sólo quieren especular con el precio de éstas. Lo dicho, el problema energético durará muchos años gracias a esta casta política de indeseables.

23 diciembre 2013

A los votantes del Partido Popular



Sin duda hacer un grupo homogéneo entre los 10.830.693 votantes que el 20 de noviembre de 2011, aniversario de la muerte del dictador fascista Francisco Franco, le dieron la mayoría absoluta al Partido Popular con la que se ha hecho el mayor destrozo social y económico de la historia reciente de España es algo imposible. Si bien es cierto que el PP representa la derecha más rancia que existe en Europa, el hecho de que la ultraderecha en solitario no triunfe en España es que ésta está hábilmente infiltrada y dirige este partido, que tiene un electorado completamente fiel que es capaz de aceptar la porquería que representa el PP, una organización de delincuentes en B como Rajoy escenifica mejor que nadie y que tiene un carácter mafioso desde el primer minuto de su fundación por el falangista Fraga, el triunfo en las últimas elecciones no se debe a este electorado sino a una masa social desesperada y engañada que les dio el voto en masa esperando que las cosas fueran a mejorar cuando, indudablemente, ha sido todo lo contrario. Por este motivo evito la tentación de criticar a este electorado en bloque ya que entendiendo las posibles idiosincrasias pero no puedo evitar sentir repugnancia de lo que la ignorancia que nos envuelve nos han acabado conduciendo. Tampoco quiero defender aquí a un partido como el PSOE, la otra cara de la moneda del bipartidismo y de la corrupción en este triste país, que sin duda si siguiera en el poder estaría haciendo la misma política que los Populares aunque, seguramente, con otra cara pero con la misma voluntad ultraliberal de un partido que así se define por sus actos. El sistema de partidos está completamente corrompido y es generador de castas que se eternizan en el poder y luego saltan a empresas que beneficiaron mientras gobernaban generando rentas privadas como bien demuestra un sinvergüenza como José Antonio Moral que fue consejero de Caja Madrid por IU y que era de los más beneficiados en prebendas y uso de dinero negro según los Correos de Miguel Blesa publicados por eldiario.es Que se sepa nadie en este partido hizo nada cuando este impresentable actuaba en nombre de IU pero ahora todos se desentienden de él.
El electorado que dio el triunfo absoluto al PP es muy heterogéneo y está compuestos por estudiantes, amas de casa, jubilados o trabajadores corrientes que durante el periodo de Zapatero fueron completamente engañados porque entre nuestra ciudadanía sabemos que la inteligencia política es bastante pobre. En este sentido resulta triste ver como muchos trabajadores de origen humilde desclasados pero ascendidos socialmente de manera temporal, sólo lo que duró la burbuja en la que los bancos nos perseguían para un crédito barato, se creyeron en algún momento que eran iguales a delincuentes como María Dolores de Cospedal sin darse cuenta que la gente de este tipo sienten repugnancia por lo que les suene a clase trabajadora, nunca han trabajado en el sentido estricto de la palabra sino que su misión en la vida ha sido la de figurar, y olvidaron sus orígenes porque el objetivo era aparentar ser como ellos a toda costa. Sin duda los partidos considerados de izquierda, y no estoy diciendo que esa repugnante socialdemocracia que pacta y adopta medidas ultraliberales sin pudor cuando están en el gobierno lo sean, los sindicatos, tanto los verticales como UGT Y CC OO como los que se consideran de clase, y muchas organizaciones sociales se olvidaron de trabajar en la educación social y política de los ciudadanos desde los años inmediatamente posteriores a la llamada Transición a la Democracia como también en tiempos más recientes. Con una sociedad así, narcotizada los fines de semana, obsesionada con el circo del fútbol, hipotecándose durante décadas por el adosado y el todoterreno, consumiendo su vida en temas triviales que salen por la televisión y siempre pendiente a aparentar poco se puede hacer para llevar a cabo el necesario cambio social.
No voy a negar la crisis en la que estamos metidos y que tiene elementos que vienen de la situación internacional pero también de circunstancias internas como la flamante corrupción, el coto privado en el que se había convertido Caja Madrid para el PP es el mayor detonante de la lamentable situación en la que nos encontramos, que desde el franquismo siguió en un continuo durante la etapa actual de democracia ceremonial sin pudor alguno. El caso de miserables ladrones como Rajoy que han cobrado millones de euros en negro de su partido es paradigmático pues lo que hace el líder lo tratamos de hacer muchos ya que el sentido de que lo público, por tanto lo que pertenece a la sociedad, se siente como algo susceptible a ser apropiado de manera indebida y es la norma no escrita que rige nuestra sociedad pues este sentido picaresco está completamente arraigado en nuestra cultura. En España no existe la mafia como tal pues como hemos visto el crimen organizado está en el seno del PP y se constata a medida que se ha ido viendo que la Trama Gürtel era un sistema consentido y amparado desde este mismo partido empezando por José María Aznar. El PP en lugar de luchar contra la corrupción y disponer de un control serio de las cuentas publicas ha aprovechado la crisis para poner en marcha su programa de ideología ultraliberal y de su moral de esclavos. Por ello ha regulado el mercado de trabajo a niveles decimonónicos, ha convertido a la Agencia Tributaria en un chiringuito donde las empresas pagan o no si son cercanas a Montoro, ha introducido el nacional catolicismo en la enseñanza, ha puesto en marcha el trasvase de miles de millones de euros del sector público sanitario hacia las empresas privadas donde enchufan a antiguos altos cargos, han abandonado el sector energético en manos de tiburnoes y ha entregado el útero de las mujeres, con la ley contra el derecho al aborto de un falangista como Ruiz Gallardón, a la moral privada y minoritaria de la secta católica y apostólica que tanto daño han hecho a la vida y a la sociedad durante siglos en este país que, a día de hoy, es algo repugnante y asqueroso. Todo ello gracias al inestimable voto de 10.830.693 ciudadanos que, desde el punto de vista político pero sin duda desde otros más, son unos inconscientes.

Mi desconfianza hacia los partidos políticos es manifiesta y cada día estoy más seguro que si bien muchas fuerzas que se consideran progresistas surgen y abordan la política profesional con buena voluntad, esto no hay que dudarlo de nadie en un principio, su ejercicio se acaba torciendo hacia voluntades más sectarias y egoístas. Lo que sucede en la isla de Tenerife con la llamada izquierda alternativa que ha venido a robar las ilusiones de muchos para ser más de lo mismo es paradigma de lo que digo. La solución no está en los partidos políticos ni mucho menos en la alternancia de esta casta que de una u otra manera nos gobiernan pues con estos individuos no podemos trabajar los ciudadanos honradamente ya que todos los que actualmente ocupan cargos de representación son o han sido parte fundamental del problema. La solución podría estar a largo plazo con la educación de la sociedad para la participación plena y directa de manera democrática de los asuntos que nos atañen como sociedad pero esto no se vislumbra en un horizonte cercano pues por lo que parece nos tendremos que contentar con participar en la farsa de las elecciones para votar por personajes que, al cabo de un tiempo, acabarán en el consejo de alguna eléctrica o multinacional cobrando por los favores prestados.

16 diciembre 2013

El negocio de la caridad

Telemaratón solidario Mírame TV en La Laguna, diciembre de 2012

En algunas de nuestras calles más concurridas o entradas a centros comerciales organizaciones como Greenpeace, Cruz Roja, Médicos del Mundo, Aldeas Infantiles, Intermón Oxfan o la Asociación Española contra el Cáncer nos acosan, utilizan para ello a muchachos jóvenes contratados por medio de la personalidad jurídica de una autónoma completamente opaca radicada en el sur de Tenerife, intentando captar socios a toda costa sin una mínima ética aunque luego estas ONG se vendan como ejemplos universales de buenas prácticas. La insistencia, cuando no la pesadez, de éstos en varios puntos de La Laguna ocupados alegal y estratégicamente al mismo tiempo es lo más cercano a un escrache que he vivido. Un tanto de lo mismo son las plataformas de solidaridad online como Change o Avaaz, empresas privadas con total y completo fin de lucro que ganan millones de euros y que nos han hecho creer que con hacer tres clic estamos cambiando el mundo, pero su obstinación viene más bien por las redes sociales y correos electrónicos. Aunque a mi todas estas cosa me parecen de entrada bastante antipáticas no voy a negar que puede tener cierta función social pero, a poco que revisemos sus prácticas y escándalos, muchas de estas organizaciones tienen más que ver con la mafia que con la búsqueda desinteresada de los fines a los que prometen hacer frente. Nuestra sociedad, en la que todo es susceptible de transformarse en mercancía, ha acabado por abandonar de manera directa la lucha contra las desigualdades y ceder, con una buena compensación económica, a estas ONG cosas que nosotros como sociedad deberíamos estar gestionando.
Una sociedad que pueda enorgullecerse de ser decente debería de luchar porque en su seno impere la justicia social y no la caridad, entendida en el sentido más cristiano, mezquino e hipócrita de la palabra pues es lo que este tipo de organizaciones desean ya que el hecho que hayan carencias de tipo sanitario, social o ecológico hace que éstas empresas sean un buen negocio. No digo que todos los que trabajan o participan en estas organizaciones tengan una visión así de cerrada, estoy seguro que hasta muchos de sus directivos se creen de sobra los fines que dicen perseguir, pero que cuando entran el conflicto con el sistema capitalista ultraliberal éste es el que acaba triunfando y dominando lo otro. Quizá si desde este tipo de organizaciones como de partidos políticos de izquierda y sindicatos se hubiera tenido claras este tipo de cosas ahora los tiempos irían por otro derroteros.
No hay pueblo más indigno que aquel que se sabe derrotado moralmente pero que hace exhibición y negocio con sus miserias. En Tenerife desde hace unos años no las remediamos sino que determinados impresentables hacen negocio con ellas a través de una televisión que, cada cierto tiempo, convoca un telemaratón solidario, como es Mírame TV, para celebrar por quinta vez estas navidades que estamos hundidos en las mayor de las miserias, no sólo económicas sino morales y sociales también, y que somos muy buenas personas en lugar de tratar de condenar a los responsables de la casta política que se han llenado estos años los bolsillos a costa de este futuro incierto al que nos enfrentamos. No voy a hablar hoy aquí de una persona como Manuel Artiles, que bien puede ser considerado como malo cuando no paga lo que debe a sus trabajadores o utiliza su televisión para amedrentar a sus rivales, porque creo que el personaje se retrata muy bien a sí mismo y poco podemos decir de él que no se sepa. Lo que sí desconcierta es el hecho de que le tengan miedo y que nadie sea capaz de verter ni una pequeña crítica hacia esta exhibición de la miseria. No estoy en contra que se canalice ayuda para la gente que no tiene mucho que comer a pesar que cada vez estamos viendo cómo el tema de los bancos de alimentos es un negocio redondo para empresas que desgravan fiscalmente con esta acciones supuestamente altruistas. Lo estoy en contra de la exhibición de llenar de comida un estanque vacío en una Plaza de reminiscencias franquistas como la de España en Santa Cruz, montando un operativo exagerado que seguramente en costes supere el de todos los alimentos que allí se recogen, y que nos debería de llenar de vergüenza a un pueblo como es el de Tenerife que ha asumido su derrota como sociedad y que lo único que puede hacer son estos gestos de caridad. Después de esto que Artiles me llame miserable si quiere pero que se sepa que no sólo el tiempo sino el sentido común me darán la razón.

Decía que no quería hablar de esta persona sino de los cómplices necesarios que hacen que esto se pueda llevar a cabo con la impunidad más absoluta. En primer lugar me debo referir a los partidos políticos, y no a esos trileros de CC, PSOE y PP que ya sabemos que son todos lo mismo, sino a los que se arrogan tres meses antes de las elecciones de ser de izquierda alternativa y que no se han atrevido a hacer ni la más mínima crítica a esta triste exhibición por miedo a que el personaje los vete o saque sus trapos sucios en su televisión. Me refiero a Sí Se Puede, a Izquierda Unida y a eso que queda de aquel mejunje de buen rollo llamado Por Tenerife y que ya ni se sabe quién lo representa. En concreto, a un habitualmente sobreactuado José Manuel Corrales, buscando este buen hombre siempre un eterno echadero ya ha estado en cuatro partidos, habitual de rasgarse las vestiduras cuando tiene un micro delante, metafóricamente hablando porque la ropa cara de marca que siempre lleva gracias a nosotros se nota que la cuida muy bien, pero que esta vez calla como lo que es. Tampoco hay un sindicato que haya opinado sobre el asunto, ni los mayoritarios y verticales pero tampoco los más pequeños y decentes por lo que yo haya oído, ni organizaciones empresariales ni mucho menos el entramado empresarial de la Iglesia Católica como Cáritas que también viven gracias a que haya miseria en este mundo. A parte de algunos discrepantes a título particular sólo se ha escuchado críticas de Eloy Cuadra y de la Plataforma por la Dignidad, parece que se han ganado en odio con Artiles y que jamás saldrán en su televisión, y como siempre de las noticias del Foro Contra la Incineración de Residuos. Estos que callan, por cuestiones de interés miserable en lugar de ejercer la crítica a la que están obligados, hacen que me sienta avergonzado de vivir en Tenerife más que los promotores de esta exhibición macabra porque aunque se las arroguen de ser progresistas sólo representa un pragmatismo bastante cobarde y legitimador de la situación que estamos viviendo.

Actualización 19 de diciembre:

En honor a la verdad hay que decir que Cáritas en Tenerife, a través de su director José María Rivero, ha salido estos día a criticar este tipo de espectáculos que canalizan la solidaridad para hacer ayudas puntuales pero que se olvidan que las situaciones de pobreza son, siempre, un todo. Valga mi crítica siempre a esta organización como un entramado sectario católico pero, en esta ocasión, hay que reconocer el acto de valentía que ha tenido José María Rivero al criticar este espectáculo máxime cuando ninguna de las fuerzas vivas de Tenerife se han atrevido estos días a hacer lo mismo pues ya sabemos que todos le tienen miedo a Manuel Artiles. 

12 diciembre 2013

Temperie Canaria 2.0

El Casco Histórico de La Laguna, siempre a rebosar de gente, completamente desierto en uno de estos tardes de alerta meteorológica.

En Canarias en los últimos años hemos vivido de espaldas a las excelencias de nuestro clima porque ATI CC ha preferido destacar la ultraperificidad de nuestro archipiélago para así enriquecer su patrimonio y el de los caciques a los que representan y sacarle así subvenciones a Europa y España que el común de los ciudadanos no hemos disfrutamos. El clima de las islas es, indudablemente, benigno pero este territorio se debe enfrentar a fenómenos extremos como son lluvias intensas, vientos fuertes y hasta sequías como la que nos hemos enfrentado en los primeros años de esta segunda década del siglo XXI. En el documento Cinco Siglos de la Temperie Canaria: Cronología de Efemérides Meteorológicas elaborado por Javier Arroyo, miembro de la Asociación Canaria de Meteorología, podemos ver claramente estos fenómenos extremos que han azotado el archipiélago en los últimos cinco siglos. Para los que en 2005 llamaron a la tormenta tropical Delta huracán (sic) que vean los terribles efectos que provocó El Aluvión de 1826, el 7 y 8 de noviembre, descrito por Sabino Berthelot.
Sin quitar un ápice de sufrimiento a las personas que han padecido molestias los días 10, 11 y 12 de diciembre de 2013, sobre todo en las nefastas carreteras del archipiélago, creo que desde las autoridades públicas se está alarmando de manera exagerada a la población cuando se aproximan estos fenómenos que, como ya sabemos por el documento expuesto, son una tónica general en Canarias pues así es nuestro clima y para ello deberíamos haber planificado nuestras islas. Los problemas de los últimos años cada vez que caen cuatro gotas se deben a la mala planificación de las carreteras, sobre todo en la isla de Tenerife, y a que la en gran boom de la construcción especuló en sobremanera con nuestro territorio, superada hace mucho tiempo en las grandes islas la capacidad de carga y la presión demográfica posible, y se han ocupado de manera brutal zonas susceptibles a ser inundadas pues ya sabemos que el agua va por donde tiene que ir sobre todo en islas de orografía abrupta como la de Tenerife, se han tapado barrancos y no se ha planificado convenientemente una manera de aprovechar las aguas de escorrentía pues en las islas sabemos que el poder de los aguatenientes es inmensa. Escuchaba a Francisco Pomares en la SER en Canarias, un tipo muy fresco pero que no por ello deja de decir verdades como puños, cabrearse con los colorines de las alertas que hemos visto estos días pidiendo que se evaluara las pérdidas económicas que se producen no por los temporales en sí sino por la nefasta gestión de estas alertas en pérdidas en el comercio, las empresas y las horas lectivas enterradas en los centros educativos. No voy a ser yo quién apoye o subestime la conveniencia o no poner en marcha estas alertas, no soy ni experto ni intruso profesional, pero creo que se tendría que trabajar mucho en este tema sobre todo buscando los responsables penales de que nuestro territorio esté hecho una ruina para que unos pocos se hayan forrado como nunca.
En todo este disparate en el que nos hemos instalado vemos que las consecuencias de estos fenómenos adversos se han amplificado con las redes sociales, las nuevas tecnologías y ese sensacionalismo maximalista inherente a los canarios pues ya sabemos que a muchos nos gusta más una alerta meteorológica que a un tonto un moco. En concreto me refiero a lo que pasa en Twitter pues en esa red de microblogging hay un par de cuentas que se hacen pasar como oficiales para las alertas cuando la única de este tipo que hay en el archipiélago, amen de las de las distintas administraciones, es la del 112 Canarias. Hemos visto que la alerta se ha amplificado de manera exagerada por la difusión de información sin contrastar por mucho meteorólogo aficionado y entrometido que ha hecho mucho daño y que ha contribuido a meter miedo sin necesidad a la población. También hay una serie de cantamañanas, como un tal Bolorino Armani que es un fenómeno de ATI de la Televisión Canaria que hizo campaña a Bermúdez en Santa Cruz y que es imposible contrastar si de verdad trabaja como asesor a dedo por CC, que tiene una cuenta de Twitter muy activa, se nota que no la lleva él, en la que está todo el día sacando a la luz rumores y bulos que, como sociedad, nos hacen mucho daño. Estos días de tormenta este personaje se ha lucido de manera muy triste. Para saber de dónde viene su poder basta un análisis simple con una herramienta que se llama Followerwonk para ver que más de la mitad de sus seguidores, casi tiene diez mil, son falsos y seguramente comprados en el mercado de Twitter que por 20 euros se puede pillar un buen puñados de éstos. En concreto 6.388 de ellos no han enviado ni un solo tuit entre los últimos 3 y 12 meses a fecha de 11 de diciembre de 2013 (ver el gráfico verde).

Estas alertas, y unos años de sequía, han conseguido que mucha gente, sobre todo la más joven, vean las lluvias, cuando son suaves son una auténtica bendición para Canarias, como algo malo en sí. Hay que recordar una cosa de perogrullo: en invierno, en realidad es otoño que es cuando más fenómenos de este tipo se han registrado históricamente, tiene que llover. Lo malo es cuando esto no sucede en unas islas con unas aguas subterráneas sobre explotadas que ya salen muy pesadas y afectan a la salud, donde se ha despreciado el aprovechamiento de las de escorrentía y donde la única planificación de nuestro territorio ha sido la de que determinadas familias y miembros de la casta política puedan llevar a cabo sus pelotazos. La imagen que hemos dado al mundo estos días, a parte de la vergüenza ajena que muchas veces damos, ha sido terrible pues parece que siempre estamos al borde de la catástrofe, cosa que es fatal para la industria turística.

09 diciembre 2013

El derbi diario


En Canarias los ciudadanos tenemos que pasar por un derbi constante. Debemos sobrevivir a una tasa de paro de un 33 por ciento o que la desigualdad se materialice en que 21 familias de caciques controlen el ocho por ciento del PIB del archipiélago. Tenemos que plantearnos seriamente el tratar de sobrevivir aquí, la que se ha dado en llamar generación más preparada de la historia de Canarias, o plantearnos la emigración para acabar con el hecho que hemos sido la única generación que no hemos tenido que emigrar de las islas en toda su historia. Tenemos que soportar que una casta de mediocres del PSOE y CC administren nuestros impuestos y gobiernen para sus amigos, para las 21 familias que acumulan la mayoría de la riqueza de este territorio y algunos más, mientras en Canarias la brecha entre ricos y pobres se hace más grande y se empieza a conocer lo que es la miseria después de que durante tantos años estuviera oculta. Todo esto da igual mientras se cumpla la máxima que el pueblo con pan y circo está contento.
El pan lo pone el oportunista Manuel Artiles en Mírame TV con su supuesto telemaratón solidario, cosa de la que hablaré otro día, pero hoy quiero referirme a la parte del circo. Estos días hemos visto como el enchufado de Willy García ha dado de nuestros impuestos 4 millones de euros a Mediapro para emitir en las islas los partidos de la Unión Deportiva Las Palmas y el Club Deportivo Tenerife. Lo ha hecho el director de un ente púbico, como es la Radiotelevisión Canaria, que es una vergüenza para la democracia y cuya nefasta gestión no ha pasado ni los generosos filtros de la Audiencia de Cuentas aunque no vemos que nadie haga nada ni judicial ni mucho menos políticamente. Probablemente cuando esta televisión, que pagamos todos para la satisfacción de unos pocos, deje de tener la eficacia que ha tenido esta década larga de servir para hacer propaganda a ATI CC acabe teniendo un destino muy parecido a la RTVV de Valencia pero, mientras, sus gestores seguirán favoreciendo en ella a sus amigos con el dinero de nuestros impuestos.
Los clubes de fútbol, recordemos que son empresas privadas, son el negocio perfecto: los fines completamente mercantiles y totalmente opacos de estas sociedades mercantiles, qué le pregunten a Florentino si su negocio de la basura sería el mismo si no controlara el Real Madrid, están tapados por lo que se llama afición que son una serie de sentimientos completamente manipulables, irracionales y que nos retrotraen a los cultos de la personalidad y de masas que tanto daño han hecho en nuestra humanidad. Las empresas futbolística se pueden permitir el lujo de deber miles de millones de euros a Hacienda y a la Seguridad Social, es decir a todos nosotros nos guste o no el fútbol, porque no son una empresa normal ya que si se produjera un embargo de una de estas sociedades millones de sus seguidores serían capaces de sembrar el caos social cosa que nadie haría ni por asegurarse un plato de comida diario. Los dueños de los clubes saben que por ello son intocables y los políticos que deberían de reparar esta situación, mientras se gastan millones de euros en fichajes que producen vergüenza, prefieren dejarlo estar porque saben perfectamente que mediante este deporte se producen un importante efecto de control social.
Detrás de los equipos canarios, el CD Tenerife y la UD Las Palmas, está la burguesía más rancia y caciquil del archipiélago cosa que siempre ha sido así y que no va a cambiar nunca. Como consumidor trataría de evitar siempre una empresa en la que presunto defraudador fiscal amigo íntimo de Paulino Rivero como Miguel Concepción, lo digo por sus cuentas parece que manipuladas de Islas Airways donde se pasaban las facturas de las tarifas más caras a Fomento pagando el consumidor la más barata, o el condenado a tres años de cárcel, luego indultado por el PP, como Miguel Ángel Ramírez por el delito contra la ordenación del territorio por construirse una casa ilegal en un paraje protegido con toda su jeta. Como la justicia y las instituciones no son iguales para todos, los ciudadanos sabemos que si defraudamos un sólo céntimo a Hacienda o a la Seguridad Social o incurrimos en uno de estos dos delitos, el de Concepción todavía presunto según la justicia pues se está investigando, cualquiera sabe que nos caerían encima con todo el peso de la ley y las multas millonarias o las penas de cárcel no nos la quitaría nadie. También es cierto que uno jamás en su vida no sólo no va a amasar millones como han hecho estos indeseables sino que nunca financiaríamos a partidos corruptos como Coalición Canaria o el Partido Popular como han hecho Concepción o Ramírez. En el caso del CD Tenerife, que es el que me queda más cerca, no sólo nunca he entendido como los trabajadores apoyan ciegamente a este equipo sino que además cierta progresía tinerfeña, sobre todo relacionada con Sí Se Puede cuando no el mismo partido hace propaganda de este equipo en sus redes sociales de manera oficial, se siente orgullosa de pagar cuotas a este equipo para situarse al lado de personajes tan siniestros como Ricardo Melchior o Paulino Rivero.

Sé que esto que digo no es muy popular, ya me he ganado tanto odio por decir lo que creo que es justo que uno más no me importa, pero vaya en mi defensa decir que no tengo nada en contra de la afición sana ni del deporte en particular y animo a muchos de estos hinchas de cerveza, mando a distancia y televisión a practicar el fútbol, otro deporte y hasta a reflexionar de lo que pasa en su entorno inmediato. No me gusta la manipulación que se produce en la sociedad a través de los deportes de masas y nunca me cansaré de repetir esto. Está claro que todo merece una excepción ahora que en estos días que ha muerto Nelson Mandela, el irreprochable y mejor dirigente de todo el siglo XX, y sólo estoy dispuesto a admitir la que hizo este grande con la final de rugby del 24 de junio de 1995 que logró apartar a 43 millones de personas del odio secular y de una guerra civil que hubiera significado muchos miles de muertos en toda la región. 

02 diciembre 2013

Memorias políticas de Planeta

Foto cedida por David Gaspar
Mientras el negocio de libro impreso se hunde a pasos agigantados y deja de tener la notable influencia social que antaño tuvo la Editorial Planeta invierte a fondo perdido millones de euros en editar libros que apenas se van a vender de personajes tan grises y cuestionables como Pedro Solbes, José María Aznar, Felipe González o un completo miserable como José Luis Rodríguez Zapatero que en su último libro publica la famosa carta del BCE que conminaba a España a empezar la actual senda de recortes y que en su día negó al Parlamento. A Planeta le da igual el signo político del personaje en cuestión y tira a izquierda o derecha, el lector sabe perfectamente que el PSOE es derecha siempre sobre todo cuando está en el poder pero empleo la terminología al uso, y lo importante es ganar influencia con la publicación de este tipo de libros y, en el caso de sus últimos lanzamientos, es una manera de pagar los servicios prestados pasando un suculento cheque a Solbes o Zapatero. La estrategia además es bastante simplona pero funciona: echarlos a pelear en los medios de comunicación que controla y en los que paga para hacer creer que hay un debate social entre estos dos impresentables cuando en realidad éstos deberían estar pagando penalmente por el abismo al que nos han encaminado. En 2004 tanto Solbes como Zapatero podían haber enfriado la economía dirigiéndola hacia otro lado del que la encaminaron a finales del siglo pasado Aznar y Rato con su nefasta ley del suelo pero prefirieron meternos de lleno en la burbuja que tan ricos hizo a muchas empresas empezando por la que publica ahora estos libros, la Editorial Planeta.
El género de las memorias políticas ha sido cultivado por esta editorial a niveles insuperables sin duda influidos por la forma de hacer libros del fundador de esta editorial, José Manuel Lara, viejo beneficiado por el franquismo y cuyo teléfono siempre estaba en las agendas de los ministros del dictador pues sabemos que era buen amigo de un falangista como Manuel Fraga. En estos años hemos visto más libros que los mencionados más arriba, y cito de memoria, sino también de un inepto como Mariano Rajoy, Santiago Carrillo, Adolfo Suárez, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, Alfonso Guerra, un multimillonario sospechoso como José Bono, un populista como Miguel Ángel Revilla y la falangista Rosa Díez al poco de sacar su escaño de diputada con su partido de ultraderecha UpyD. Alfonso Guerra y Santiago Carrillo pueden ser muy discutibles pero no se les puede quitar la capacidad intelectual de haber escrito un libro o lo que sea pero de todos los demás ésta es más que discutible. Sin duda una de las profesiones menos gratas del mundo y que debe ser muy frustrante es la del Escritor Fantasma, o negro literario, aunque sin duda en el caso de estas memorias políticas parece que en determinados casos el trabajo está bastante bien pagado. No cualquiera puede hacerle los libros a un personaje tan siniestro como José María Aznar ni mucho menos presentárselo. Así hizo el traidor a la causa obrera, exdirigente de CC OO, José María Fidalgo que ya el 1 de Mayo de 2003 era agredido por un trabajador traicionado por este sindicato vertical de la antigua Sintel cuando en la manifestación se reía en la cara de todos los trabajadores a los que utilizó durante años para vivir mejor que nadie. El golpe, que sin legitimar la violencia sin duda muchos trabajadores pensaron que estaba más que justificado, debió de haber acabado por completo con las últimas neuronas de la vergüenza que a este señor le quedaban dañando irreparablemente su cerebro.
En un país como este donde se ha despilfarrado de lo público de manera corrupta y delictiva, en Canarias, Valencia, Madrid o Andalucía los partidos que allí han gobernado han constituido sus entramados corruptos muchas veces para financiar el partido o simplemente para robar, contrasta el celo que tienen las empresa privadas, que en la burbuja ganaron muchísimo dinero, para mantener saneadas sus cuentas privadas a costa de explotar a los trabajadores, evadir impuestos o hasta de exprimir a lo púbico para su beneficio particular. Que la Editorial Planeta pague cifras millonarias para editar unos libros que, en el fondo, apenas se compra y nadie con un poco de sentido de la estética pasaría horas leyendo y que pronto pasan al olvido tiene el objetivo claro de marcar su territorio. La editorial catalana aprovecha así para estar a bien con todos los que en algún momento pueden tocar el poder pagando suculentas sumas de dinero por pura paja y, al mismo tiempo, ganar en influencia política que tan bien le resulta a su concentración de medios, de las mayores en habla castellana, en un momento dado.

Donde huela a dinero allí estará el Grupo Planeta sin importarle editar periódicos catalanistas como Avui o fascistas como La Razón, mantener, de momento, la línea progresista de La Sexta al mismo tiempo que Antena 3 tiende hacia la ultraderecha o tener en nómina a dos oligofrénicos aparentemente distintos, pero idénticos en muchos sentidos, como son Aznar y Zapatero. De la casta de políticos profesionales que hemos sufrido en todos los años de democracia ceremonial hay pocos que se salven, no hay sino ver cómo el patrimonio de muchos ha experimentado un incremento poco justificable y si le sucediera a cualquiera de nosotros nos caería una inspección de hacienda que, como bien sabemos por el condenado Carlos Fabra, a cualquiera nos pueden encontrar una irregularidad. Para estos mediocres segundones que se han dedicado a la política durante años, y que a la vista de lo que están sucediendo han arruinado el país durante muchos años, siempre hay al final de su trayectoria política un cheque de Planeta que esta editorial les dará con gusto, pese a no tener nada válido que decir, en pago a los servicios prestados.