17 agosto 2009

Medios, mentiras y manipulación


El otro día recibí en un correo electrónico la típica cadena en un archivo adjunto de una presentación. No suelo molestarme en abrir estas cosas pero el asunto del mensaje me llamó la atención: Fotografías del último minuto del vuelo AF 447 de Air France. La presentación constaba de dos fotos, unas personas en un supuesto avión con un tremendo hueco por el que en la segunda de ellas un pasajero salía proyectado, y un texto explicativo que decía que aquellas fotos habían sido encontradas en una memoria de una cámara digital de una marca determinada entre algunos restos de este vuelo que cayó en medio del Atlántico con destino a París desde Río de Janeiro. Enseguida me di cuenta que las supuestas fotos eran en realidad capturas de pantalla del que probablemente sea el accidente aéreo más famoso de las todas series de ficción de la historia de la televisión, el vuelo Oceanic 815 de Sídney a Los Ángeles de la serie Lost (Perdidos). En efecto, haciendo unas simples búsquedas con Google enseguida encontré que el tema no era sólo un fraude y leyenda urbana que recorre la red, ya había sido utilizado el mismo texto e imágenes en un accidente aéreo de 2006, sino que me enterré de algo que me pareció muchísimo más grave. Una televisión boliviana había emitido este rumor, como se supone sin contrastar lo más mínimo, en un informativo prime time al igual que dieron credibilidad al asunto una emisora de radio Holandesa y otra televisión de Polonia.
Este caso deja ver lo fácil que es hoy en día generar información con la que rellenar los programas de televisión y las noticias en redacciones de periódicos, radios y medios de comunicación electrónicos. El medio ultra fascista Intereconomía, ese que le inventó a José Manuel Soria un esperpéntico Gal Canario con unas grabaciones recogidas por el mismo vicepresidente, calló en la trampa que le tendieron desde el programa del Gran Wyoming de La Sexta cuando emitieron un vídeo en el que supuestamente el presentador maltrataba a una becaria, es el montaje televisivo con el que más me he reído en mi vida, y que le habían enviado en un correo electrónico a los servicios informativos de Intereconomía pero que no tuvieron la más mínima y elemental ocurrencia de levantar un teléfono y ponerse en contacto con el presentador de La Sexta para contrastar la información. La prensa en general pasa hoy en día por la mayor incertidumbre de su historia y de la que es muy difícil prever los resultados que pueden generarse de ésta. Aunque esta vicisitud es un tema que viene de bien lejos, debido a la situación actual de recesión económica que atravesamos la crisis de los medios está agravándose. En mi opinión Internet no es el factor determinante que hace que los medios de comunicación tradicionales estén sufriendo lo que sufren, otra cosa es que éstos no han sabido adaptarse con inteligencia a la inmediatez que ofrece la red y que hace que muchos miles de ciudadanos nos planteemos comprar periódicos de papel que en el momento mismo de su impresión ya están desfasados, sino que actualmente la red es la principal fuente de contenidos, hablar de ésta o sacar información o vídeos de ella, de los medios de comunicación. En Canarias los medios están creados de manera intencionadamente deficitaria y no son más que meras correas de transmisión de los intereses de la burguesía criolla y bananera del archipiélago y se nutren sobre todo de la generosa propaganda que las instituciones públicas, con el dinero de todos los ciudadanos, ponen en ellos como pagos de favor. El hecho de que las cabeceras de prensa escrita se mantengan en las islas a pesar de la que ha caído y de lo saturado que estaba en panorama de medios canarios, salvo la natural caída de La Gaceta de Canarias y la fusión de La Provincia y Diario de Las Palmas de Gran Canaria en torno al grupo de La Opinión, da una idea de lo instrumentalizados que están los medios de comunicación canarios pues el panorama general de los medios de comunicación se ha mantenido prácticamente igual, aunque actualmente con muchas dudas de futuro, desde hace unos buenos años. Mención aparte merece esa basura de radio y televisión públicas canarias, vergüenza mundial de todos los canarios, y que este verano con un Paulino Rivero agobiado por el tráfico de influencias y las mentiras a las que se suscribe se ha dedicado a seguirlo como si fuera un protagonista del corazón y de salsa rosa. No hay nada más fácil que montar un medio electrónico, una televisión local o una radio en el archipiélago pues sólo hace falta hacer un contrato basura a un de personas que si no tienen título de periodista mejor, que dominen sobre todo una técnica básica de cualquier sistema operativo que es la función de copiar y pegar y servir a unos intereses políticos empresariales más o menos expresados o si no pulirse una subvención de turno. La falta de estética que muchas veces vemos en estos tipos de medios con vocación de caseros implica una profunda falta de ética empresarial y personal en el que todo vale. Socialmente se nos asegura que el médico que nos trata en la consulta tiene un título académico que lo acredita para sus funciones pero no así la persona que trabaja en las redacciones de los medios de comunicación porque cualquiera, sobre todo si es manso y dócil, en teoría vale.
El otro día leía la columna de Andrés Chaves en El Día defendiendo a su amigo Paulino Rivero de las más que fundadas acusaciones contra el Presidente de tráfico de influencias a favor de enchufar a su sobrina en la policía local de Arona, Presidente que ni de coña va a ir al Parlamento a dar explicaciones sobre el asunto pero que no se pierde una fiesta con cobertura de la televisión que pagamos todos como la de Candelaria, porque decía que éste era honrado y se unía al disparatado grupo anti sistema de PP y CC para señalar la instrumentalización de las instituciones del Estado por parte de los socialistas para perseguir ilegalmente a sus enemigos. Las amistades de voceros que se definen periodistas como Andrés Chaves, Ricardo Peytaví o Jorge Vargas quizá tengan mucho que ver con el tren de vida que llevan pero creo que Chaves mismo haría bien en explicar a los jóvenes licenciados en periodismo que están en los medios completamente intimidados, explotados, sin apenas vacaciones y con auténticos contratos basura no sólo por qué cuando fueron a la facultad no vieron un cartel que decía que no podían hacerse ricos sino como él ha conseguido hacerlo para darles algún tipo de ánimo cara al futuro negro que como auténticos profesionales les envuelve.
Juan Luis Cebrián Consejero Delegado de Prisa suele decir que generar información de calidad y con valor añadido cuesta dinero cuando alguna vez se ha defendido de los diarios gratuitos o del fenómeno blogger y yo no puedo sino darle la razón. Su propio grupo de comunicación es un ejemplo de ello no sólo debido a la errática política de gastos e intereses empresariales que ha sumido al grupo en una crisis sin precedentes o que con su internacionalización y los favores a grupos de intereses americanos que lo sustenta se dediquen a mantener una campaña ridículamente sesgada, cuando no directamente mentirosa, contraría al Presidente de Venezuela Hugo Chávez, sin duda un dirigente con errores pero también con aciertos, en las líneas editoriales de los medios de este grupo de comunicación. En fin, más allá de que cuando la información se mercantiliza siempre puede llegar a puntos éticos y estéticos deplorables Cebrian tiene bastante razón cuando habla del coste económico asociado que un buen tratamiento de la información debe llevar soportado porque el trabajar la noticia con seriedad requiere recursos económicos y gente brillante y bien pagada por ello. Al beneficio añadido de la horizontalidad que un blog puede y debe tener éste se puede ver deteriorado por la falta de escrúpulos que los autores de éste les pueda faltar, el publicar noticias sin contrastar o el convertirse en meros copia pega de noticias de otros medios más serios con el único fin de añadir enlaces y palabras muy buscadas y subir puestos en el sistema de Google Page Rank y en los resultados de este universal buscador.
La televisión, aún siendo un gran medio para culturizar a la ciudadanía y para llenarla de valores y una concepción crítica del mundo que le rodea, se ha acabado convirtiendo en un sistema completamente acrítico de contemplación y vaciado de cerebros. Según los últimos estudios de audiencia en países avanzados una gran cantidad de personas han migrados de las pantallas estáticas de la televisión convencional hacia las interactivas de los ordenadores y los sistema de información y dedican ahora más tiempo a Internet que a ver la televisión. El caso es que parece que esta nueva audiencia que ganan los medios electrónicos es poco crítica y suelen emplear los medios horizontales e interactivos de comunicación con el mismo espíritu poco crítico que usaban y siguen usando los de carácter vertical. Aquí llegamos a lo de siempre: al sistema no le interesa que existan individuos concienciados con capacidad crítica y por eso nos cosifican y nos nombran con eufemismos con audiencia, consumidores o usuarios. Una visión más crítica de la sociedad es necesaria en esta supuesta nueva era de la comunicación para que no sólo nos nombren como lo que somos, ciudadanos, sino para sepamos resolver toda la basura que hay en la red, como nunca había habido en la historia de la humanidad, y encontrar las pocas pero valiosas cosas de información válida que hay en ella. Curiosamente los medios de comunicación, nuevos y viejos, tiene mucho que decir en todo esto pero ahí volvemos a los problemas expresados al principio de este texto y que hacen, si no hay algo que lo impida, que todo sea como una pescadilla que se muerde la cola. Una pescadilla que se mueve por la falta absoluta de ética y que es la constante de la sociedad occidental de este principio de siglo XXI.
Canarias 24 Horas, 17 de agosto de 2009.