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09 septiembre 2013

El triste negocio de la mendicidad


Pocas cosas hay más repugnantes que el concepto de caridad que hemos heredado del mundo cristiano: al contrario de tratar de resolver el problema de la pobreza de raíz prefiere perpetuar éste pues en el fondo el placer del católico más ferviente es paliar temporalmente el sufrimiento del prójimo, en un paroxismo de hipocresía autocomplaciente profunda, antes que desear que se produzca un acto de verdadera justicia social. La limosna, o el telemaratón solidario de Mírame TV por el que absolutamente todas las fuerzas sociales y políticas de Tenerife han pasado por el aro del chantaje ya va para un par de ediciones, apenas si palían unos pocos minutos de la vida de ese pobre que lo seguirá siendo y que se convierte en el objeto que justifica la existencia para el que hace, hipócritamente, la dádiva.
Hay mucha gente que va por la calle y pide para todo: para la guagua pero que se enfadan cuando les dices que se cuelen en el tranvía, para un café, para comer, para drogarse, para gasolina, para las medicinas de los niños o para una cerveza pero yo sí que tengo una cosa clara, como mismo ésta gente pide libremente para lo que en el fondo les viene en gana yo soy igual de libre para no dar nada y así hago por sistema y siempre que puedo. Eso sí, tampoco les suelo dar pero reconozco que hay una serie de gente que se busca muy bien la vida haciendo teatro, música y mimo en la calle y por los que siento, como no puede ser de otra forma, un respeto muy profundo. El caso es que esta sociedad hipócrita y de origen judeocristiana que busca paliar una necesidad urgente antes que extirpar completamente la pobreza de la faz de la tierra es el perfecto terreno abonado para esos desaprensivos que, engañando a la gente, actúan impunemente en nuestras plazas, a la salida de las iglesias o en las puertas de los supermercados pidiendo, de manera completamente organizada, apelando no sólo a ese tipo de sentimientos de pena más repugnantes que habitan en nuestra consciencia sino, además, exhibiendo un puro teatro y una parafernalia de pobreza que recuerda a los momentos más tristes de la historia reciente de la España posfranquista y que habitan en nuestra memoria como fotos en blanco y negro. Me refiero a esas mafias organizadas que explotan principalmente a personas de origen extranjero, del este de Europa y cuya nacionalidad que nos viene siempre a la mente es la rumana, y que nunca llegaré a comprender por qué nadie hace nada no en contra de estas personas, que en el fondo son víctimas, sino de los malnacidos que les esclavizan, les secuestran el pasaporte y los cargan de una deuda completamente falsa para explotarlos en una suerte de mendicidad que a la policía y a la casta política que nos gobierna les debería de dar vergüenza que exista.
Quien tenga un poco de perspicacia notará que detrás de esta gente de la Europa del este que piden en los mejores sitios de las islas hay una banda organizada a la que, sin duda, deben algún tipo de favor que hasta debe pasar por su vida y que tienen una infraestructura organizada detrás que pasa por dejarlos en los lugares donde piden a primera hora de la mañana, tienen sus teléfonos móviles y llevan mochilas donde van guardando el dinero para parecer que son unos desgraciados, que no tienen nada y que nadie les ha dado un euro en todo en día a pesar que deben de conseguir mucho dinero al día porque si no, simplemente, este negocio no existiría. Quién quiera una pista para empezar a trabajar aquí la tiene: sobre las nueve de la noche las personas que ejercen la este tipo de mendicidad en el casco histórico de San Cristóbal de La Laguna se reúnen en la parada de Trinidad del tranvía para ir en éste en dirección a Santa Cruz. Si uno es capaz de darse cuenta de esas cosa por qué no, por ejemplo, la policía nacional deja de chulearse paseando, sin hacer nada productivo, por el casco peatonal con los coches que pagamos todos gastando una gasolina que debería ser sagrada y se ponen a intentar ver qué hay detrás de toda esta basura.


Lo único que yo les puedo reprochar a la gente que ejerce este oficio tan indigno es la voluntad que tienen, muchas veces son muy pesados, de engañar a la gente que les da unas monedas y que pueden tener muy buena voluntad pero que, tristemente, nunca se han planteado el por qué de este fenómeno y que no entienden que si les dan dinero mantienen un negocio francamente repugnante y que, como no puede ser de otra manera, no enriquecen a los que ejercen la mendicidad sino a los miserables que los explotan. En el fondo a estas personas las entiendo y las disculpo pero jamás ni entenderé ni llegaré a disculpar a aquellos políticos, mandos judiciales y policiales que permiten que se trafique con seres humanos y que no son capaces de hacer nada para acabar con esta lacra porque parece, esperemos que no, que tienen algún tipo de interés en que esta situación siga existiendo porque, quién sabe, viendo esta España en sobre son hasta capaces de haber estado sacando algún beneficio económico en todo ello.

24 junio 2013

No somos iguales ante la ley


La brutal crisis económica que nos aplasta, a día de hoy mantenida de manera artificial por organismos como el FMI, el BCE y la Comisión Europea para asaltar los servicio públicos y de paso nuestros bolsillos para entregárselos como ganancia a las rentas del capital, ha tenido de bueno que la ingenuidad que teníamos los ciudadanos, al estilo de creer en los reyes magos o en otro tipo de linajes dinásticos de carácter borbónico, se haya esfumado casi por completo. Si a día de hoy escuchásemos a un representante a sueldo de los ciudadanos de la casta política que nos mal gobierna decir que todos somos iguales ante la ley lo mandaríamos mentalmente a la mierda, apagaríamos la radio en la que lo está diciendo, cambiaríamos de canal de televisión o cerraríamos la página web en la que estamos viendo esta declaración. Los ciudadanos no somo iguales ante la ley sino todo lo contrario: primero están los que tienen mucho dinero, muchas veces robado como el extesorero del PP Luis Bárcenas que ya va por un bote estilo euromillones de hasta 47 millones que han ido apareciendo a su favor en Suiza, que se pueden pagar una defensa de lujo para dilatar lo más posible las causas rozando la prescripción de los delitos o gente de la catadura de la Infanta Elena o Miguel Blesa que además tienen contactos e influencia sobre las instancias judiciales para hacer que las imputaciones sean retiradas o para salir de la cárcel como ha sido el escándalo de esta semana de Blesa, el amigo íntimo de José María Aznar que codujo a Caja Madrid a la ruina y luego, por el mismo efecto, a Bankia. Al fina de la pirámide, en toda esta escala, estamos los ciudadanos que somos los que mantenemos el sistema y los que más cargas nos llevamos y más difícil es tener la justicia necesaria en el instante y el lugar más oportuno.
En estos momentos en las cloacas del estado se está llevando a cabo la mayor operación de impunidad de la historia reciente de España tras la que se materializó, con la cooperación necesaria de las fuerzas de izquierda de entonces, en la llamada, y dejada a medias, Transición a la democracia tras la muerte del general fascista Franco y el final de la dictadura. Los que han quebrado el sistema financiero español, menos mal que era el más sólido y estable del mundo según se regodeaba un completo miserable de la talla de José Luis Rodríguez Zapatero porque si no habríamos dejado de existir hace años, tienen nombres, apellidos, filiación política, una dirección al menos conocida y, probablemente, dinero en paraísos fiscales como Suiza. Nos enfrentamos a la intervención total y absoluta de toda nuestra política de carácter social y económico durante, al menos, dos décadas por el rescate que la banca española ha recibido por parte del FMI, del lobbie de la banca alemana que es el BCE y del gobierno antidemocrático de la Comisión Europea. Todo esto es muy grave y de ninguna manera puede quedar impune y lo que se vislumbra, a todas luces, es que el régimen en el que nos encontramos inmersos desde hace mucho tiempo tiene que caer porque si no nuestras generaciones se llevarán la mayor de las frustraciones de nuestra historia reciente pues, una vez más, todo va a quedar atado y bien atado.
Pero qué hacer con un régimen donde las estructuras judiciales son herederas directas de un franquismo que durante casi 40 años han estado a salvo dentro del sistema, donde los políticos se agrupan en castas de privilegiados como los 40 altos cargos del PP, con Rajoy y Aznar a la cabeza, que se repartieron en dos décadas 22 millones de euros en dinero negro como sobresueldos y donde entre los tres poderes, legislativo, ejecutivo y judicial, hay puertas giratorias donde se cuece la impunidad entre unos cargos y otros. Está claro que menos confiar en la justicia casi cualquier cosa es deseable y hasta moralmente asumible porque, salvo honrosas excepciones como los jueces que se están castigando como Garzón o que han abierto o tienen sonoras causas contra el PP, el poder judicial es un poder que está altamente corrompido como las otras instancias del estado. Una nueva Transición, que concluya la que derivó en la Constitución de 1978, se hace completamente necesaria para que remueva la forma en la que nos organizamos socialmente: desde el descabezamiento de la dinastía de los Borbones como casa regente en España, la limpieza de las instancias judiciales y la retirada del monopolio de facto que los partidos políticos que tienen para ejercer la política entregando ésta a una ciudadanía que, a partir de ahora pues ya afortunadamente no nos queda otro remedio, tiene que aprender a educarse para realizar el ejercicio de la política de manera directa.

Las revueltas sociales, la única forma que los ciudadanos tenemos para ejercer como grupos de presión contra las castas que nos gobiernan, sacuden el mundo: España, Egipto, Turquía, Wall Street, Grecia, Brasil, Londres, Italia, Portugal o Francia han sido lugares en los que los ciudadanos, a través de redes sociales de Internet, han sido más o menos capaces de movilizarse y hacerse visibles con distintos grados de eficacia pero, siempre, haciendo que las clases dominantes se queden a cuadros y luego desplieguen sus medios de opinión publicada para desprestigiar éstos procesos. Para que el final de este régimen sea posible es necesario que las protestas sociales cobren un carácter constante que hagan insoportables el ejercicio de la política de los cargos electos y no electos como la familia real que, por cierto, cada vez tienen más problemas cuando van a sitios en los que antes se sentían a sus anchas. Allí donde haya un político o un Borbón deben estar grupos de ciudadanos que, de forma pacífica, demuestren el rechazo constante a este régimen tiránico de las instancias neoliberales en el que se ha convertido nuestra sociedad. Estaremos siempre listos para la crítica salvaje, para que nos llamen hasta fascistas personajillos de la baja calaña como una conseguidora como María Dolores de Cospedal que ha recortado el sueldo de los cargos electos para repartirlos en personal de libre designación mientras ella, que no es menos que nadie, ha llegado a cobrar hasta cuatro sueldos distintos. 

14 enero 2013

Sin vergüenza



En estos tiempo poco espacio hay para el elogio pero a veces hay que hacer una excepción con la que se confirma la regla. Nada más empezar el año, el 3 de enero, Margarita Ramos dimitió como Consejera de Trabajo de Canarias y volvió a su puesto de profesora en la Facultad de Económicas de la Universidad de La Laguna dejando, a más de uno, con tres palmos de narices. Aunque no fuera afiliada al PSOE su cargo se debía a los efectos del pacto de este partido con CC por su perfil de persona honrada, implicada y trabajadora. La verdad es que por su labor como Consejera de Trabajo no puede presumir de cifras positivas con el empleo en Canarias no sólo porque esta crisis que padecemos se está tragando todo sino porque en tiempos de bonanza y de la burbuja del cemento Canarias tenía la mayor tasa de parados de España con casi un veinte por ciento de su población activa. Margarita Ramos conjugó el verbo dimitir en primera persona y supo ser consecuente consigo misma y con buena parte de esta sociedad: se fue sin escándalos pero de una manera contundente porque, creo que debe pensar, que para hacer bien las cosas no sólo vale desearlo, Rivero lleva prometiendo de distintas formas 80.000 puestos de trabajo desde 2010, sino trabajar por ello y con las condiciones en las que se ha quedado su consejería debe ser lo más parecido a un cachondeo. Otra persona con menos escrúpulos hubiera aguantado el tipo soslayando las críticas sin vergüenza alguna y seguiría medrando en consejerías y direcciones generales para ganarse una jubilación de lujo pero, como no puede ser de otra manera, para Margarita esto no vale. En contraste su sucesora, una trepa como Francisca Luengo, ha ocupado su puesto y parece que está ahora en un idilio con Paulino Rivero, será por la orgía de los 80.000 empleos, a pesar de que en 2009 a Luengo le provocaba nauseas que Rivero hiciera campaña electoral cogiendo niñitos entre sus brazos.
Actitudes de este tipo no pasan todos los días y esta semana, mediáticamente hablando, hemos visto actitudes de todo tipo en las que la falta de vergüenza son la tónica general. Al nepotismo del fichaje de Rato por Telefónica le ha sucedido el del pijo de Juan Francisco Güemes, el marido de la otra pija Andrea Fabra hija del mayor ganador de lotería de la historia que piensa que los parados son un mal que desluce a su partido, que, en plena orgía privatizadora de la sanidad de Madrid, su empresa pasa a controlar los análisis clínicos de esta comunidad autónoma pese a que él mismo haya sido el que privatizó estos servicios hacia 2010 siendo consejero de la sanidad de Madrir. Que no sea ilegal este pelotazo de un imputado como Rodrigo Rato en Telefónica o que Güemes pase a controlar un servicio que el mismo regaló a sus amigos no quiere decir que estos casos no sean moralmente reprobables. Como sabemos la moral la tenemos unos cuantos pringados mientras esa casta que se enriquece un día sí y otro también de nuestro trabajo, la de los políticos, encuentran puertas giratorias que comunican sus antiguos puestos públicos con las empresas privadas que los contratan por haber trabajado en lo público en su momento. El paradigma de esto es Elena Salgado, la ministra de economía de Zapatero que en su completa ineptitud metió a España en el pozo en el que nos encontramos, pero que no tuvo ningún reparo, ni parece que habían leyes ni mucho menos ética para impedírselo, que fichara justo a los 4 meses, cuatro, de haber dejado su cargo de ministra para Abertis pese a que su decisiones en el gobierno afectaron directamente a esta empresa dedicada a las infraestructuras. Un supuesto artista chino se come cadáveres de bebés muertos en sus espectáculos por el país porque, entre otras cosas, el canibalismo no está ni perseguido ni penado en China y lo que hace es algo completamente legal en su país aunque a muchos se nos pongan los pelos de punta simplemente con imaginarlos tales cosas. En occidente, en principio, nadie se come a los niños pero la casta de zánganos políticos que llevamos casi cuarenta años alimentando se comen todo: nuestros impuestos, nuestras esperanzas y hasta el estado mismo a pesar que no creen en él pero se dan un festín privatizando primero las grandes empresas que ya no serán públicas en mucho tiempo y ahora la sanidad y la educación para regalárselas a sus amigos empresarios.
Esta semana, además, se ha acrecentado la corrupción existente en todas y cada una de las instituciones supuestamente democráticas de un estado, como el español, que cada vez se parece más a un establo. El Caso Urdangarín, bien es verdad que como una estrategia de defensa del exsocio del yerno del rey Diego Torres, toca cada vez más a la Corona y estos días hemos visto una serie de correos electrónicos que tratan de implicar al Borbón sacando a relucir el nombre de la amante de éste, Corinna Sayn-Wittgenstein. A su vez los jueces, y la justicia en general, nos han dado una prueba contundente de que los ciudadanos no podemos confiar en ésta, en todo caso los jueces son una parte más del problema pues comparten una serie de privilegios con la casta política a los que no están dispuestos a renunciar, pues el homicida Ángel Carromero pasa el fin de semana en libertad en su casa puesto que un juez ha decidido apresurar su tercer grado penitenciario de una manera completamente record. Pueden ser centenares, incluso miles, los presos que cumplen condena en cárceles de Marruecos y muchos otros países del Sur de América, probablemente con peores garantías en derechos humanos y procesales que en Cuba donde Carromero mató a los dos disidentes en un accidente de tráfico, y su caso ha sido fulminantemente veloz a pesar de que muchos de estos presos cumplen también las condiciones que este cachorro del PP para regresar a España. Aún así los distintos gobiernos, primero del PSOE y ahora del PP, han hecho una mierda para que vengan a España a cumplir su condena como hace ahora este tipo. Lo más repugnante es que a pesar de haber seis millones de parados le ha salido un trabajo en el ayuntamiento de Ana Botella por el que, encima, cobrará 50414 euros al año. Por mucha voluntad política que haya habido para salvarle el culo a este niñato, el PP da por los suyos todo lo que haga falta, ahora Carromero no estaría disfrutando de un tercer grado si no fuera un juez el que haya firmado este privilegio y el que ha dejado a un homicida suelto en la calle sin cumplir condena mientras muchos pringados se pudren en la cárcel por delitos más leves que el suyo y que no han quitado la vida de nadie. Si quieren que Carromero sea útil a esta sociedad lo mejor que le pueden hacer es darle un puesto en el parque móvil del PP o mejor aún en los de los ministerios del Gobierno de España.

Para ahondar en el fracaso social y político que significa la justica para nuestra sociedad ahí está el Caso Pallerols en la que, nada más y nada menos, dos instructores estuvieron la friolera de 16 años para instruir el caso de la financiación ilegal de Unió Democràtica de Catalunya, le robaban el dinero a los parados para financiar su partido en unos cursos financiados por la UE que nunca se celebraron, y al final esta semana se ha cerrado el caso con un acuerdo extra judicial que reconoce completamente la corrupción existente. Como no podía ser de otra manera Josep Antoni Duran i Lleida, que comprometió su sucesión en el partido al resultado de este caso, dice que a él no le da la puta gana de dimitir, que el caso ya está cerrado en otro lugar y que, con dos testículos muy grandes, sigue en su cargo demostrando ser un cara dura y un sin vergüenza. 
Yo era de los gilipollas que ya se quejaban de todo este sistema en la etapa de bonanza porque, de una manera u otra, suponía que la situación a la que nos estamos enfrentando ahora era la necesaria que se podía derivar de aquellos fastos en los que, mal que nos pese ahora, estábamos viviendo. Acostumbrado a estar siempre en un cierto estado de escándalo lo que estamos viviendo ahora, con tanta corrupción aflorando, con una casta política en puro cuestionamiento y con la Corona en el punto de mira, no es nada nuevo sino que la orgía inmobiliaria en la que estábamos inmersos se ocupaba de esconder. Lo que ahora sucede es que la opinión pública, sobre todo la mediática buscando hacer negocio con todo ello, está a la que salta con todo lo que pasa, un poco de deseo de justicia y mucho rencor manejan esta opinión a mi entender, y ya es más difícil esconder las barbaridades que se tapaban en plena orgía de la burbuja inmobiliaria que, en cierto modo, nos hizo creer que éramos ricos. No creo que esta furia, que tiene todos los visos de ser temporal, vaya a poder perfilar la solución a nuestros males. Se necesitan soluciones más radicales que supongan el derribo de las actuales clases dirigentes y dominantes que las pongan en su sitio, la cárcel como mínino, porque si no volverá a pasar lo mismo y este ciclos tan terrible que estamos viviendo se volverá a repetir en un futuro tras una bonanza de unos años.
Canarias 24 Horas, 14 de enero de 2013.

07 enero 2013

Telefónica para Rato



Hubo un tiempo en el que Telefónica era la empresa española de los grandes números: sumaba muchos millones de abonados en todo el mundo, se expandía allí donde había mercados cautivos como en Sudamérica, Europa del Este o Asía y mucha gente ganaba muchísimo dinero especulando en bolsa como cuando salió al mercado aquel portal fantasma que ya nadie sabe nada de él y que se llamó Terra. Era la época en que la empresa era gobernada por el amigo de pupitre del expresidente Aznar Juan Vilalonga, designado digitalmente por aquel, para privatizar por completo la compañía y desviar el valor de ésta hacia las bolsas y no hacia el servicio de las telecomunicaciones. En España también la compañía era la empresa de los grandes números y con un monopolio brutal mantenía millones de abonados con precios abusivos que, en muchos casos, se han mantenido con la entrada de la falsa competencia de otras operadoras con las que, indefectiblemente, no se ha dudado en pactar precios por supuesto siempre a la sombra. Sin embargo, el salto exponencial de este empresa multinacional española ha sido en los primeros años del siglo XXI con la presidencia de César Alierta, otro designado digitalmente por el oligofrénico de Aznar y que ha sobrevivido a tres presidentes de gobierno, pues la empresa ha pasado de tener como objeto social las telecomunicaciones a convertirse en la mayor charcutería de España y donde se espera que pronto el 1004 atienda pedidos relacionados con el chorizo y la casquería.
Prohombres como Eduardo Zaplana, el imputado yerno del Borbón Iñaki Urdangarín o el imputado Rodrigo Rato, que se fue con el culo al aire del FMI por sus bochornosas previsiones a Bankia de cuya dirección dimitió después de dejar un agujero de 40 mil millones que pagaremos todos los ciudadanos víctimas del rescate, han llevado a esta empresa a la situación que ahora atraviesa de pérdida de liderazgo en su sector porque su perfil no es el indicado para el negocio sino que estos fichajes se enmarcan en el mero pago de favores prestados. Algo así sucedió cuando Gas Natural fichó a un personaje tan siniestro como el expresidente Felipe González como consejero independiente o cuando Endesa fichó al falangistas expresidente José María Aznar como asesor para Latinoamérica y cuyas incorporaciones a las infladas plantillas de directivos zánganos no se entienden tanto como por la influencia política de estos personajes pudieran tener sino como el pago de favores a cuenta de la casa por los servicios prestados en otro tiempo. Que Telefónica anunciara el fichaje del imputado Rodrigo Rato, el exministro que fue un gran actor en la privatización de esta compañía precisamente, un viernes 4 de enero por la tarde cuando la gente estaba concentrada en las últimas compras navideñas demuestra que la compañía, ante todo, sentía una vergüenza ajena muy grande con respecto al asunto. Como fuera tenían que darle un sueldo al imputado Rato de una manera impepinable y por órdenes muy de arriba pero parece que la gestión política, y en este caso empresarial, se ha convertido en estos últimos años en una gestión de la comunicación de las malas noticias a la ciudadanía considerada con la carga peyorativa, en este caso, de clientes o consumidores.
No sólo es que el imputado Rodrigo Rato, el mayor delincuente financiero de la historia de España que deja a Mario Conde que ha estado muchos años en la cárcel como un mero timador de la estampita, se va a ir de rositas, como parece que va a ser el caso, sino que, además, se vaya a llevar un pastón a fin de mes por representar a una empresa tan ligada al abuso sobre millones de consumidores de todo el mundo es la mayor de las infamias que los millones de afectados por esta crisis hemos tenido que soportar en nuestras caras hasta el momento. La misma clase económica, política y social que hundió a España en el fascismo y en la pobreza más absoluta durante más de cuatro décadas tras la guerra de 1936, aquella casta que Franco alimentó como buitres y que cuando dejó todo atado y bien atado se hicieron demócratas de toda la vida para seguir en el juego, ha sido la que nos ha llevado hasta esta debacle de carácter moral, social, política y económica en la que nos encontramos. Los asesinos que gobernaron este submundo llamado España tras la Guerra Civil han muerto ya en la mayor de las impunidades y, por lo que parece, una nueva versión del repugnante borrón y cuenta nueva que significó la Transición se está poniendo en marcha con el objetivo que los culpables de lo que está pasando ahora queden, de nuevo, en la impunidad más absoluta volviendo a repetir la historia una y mil veces si fuera necesario.
Yo no confío en la justicia y creo que el juicio que se está celebrando en la Audiencia Nacional sobre el Caso Bankia es una farsa en toda regla que más tarde o más temprano se acabará por archivar porque los culpables de esta gran estafa colectiva llamada España, la economía española ha vivido muchos años en una burbuja inmobiliaria creada por la ley del suelo del imputado Rodrigo Rato, ni van a tener el castigo que se merecen ni, mucho menos, van a pisar la cárcel. El juez Fernando Andreu puede que tenga la mayor de las voluntades del mundo para que los 33 delincuentes imputados en la causa paguen con la cárcel lo que han hecho pero, tristemente, sólo hay que recordar el calvario que se le hizo pasar al malogrado Baltasar Garzón que fue separado, de la manera más canalla del mundo, de la carrera judicial por parte de sus compañeros de la extrema derecha. La separación de poderes entre el poder político ejecutivo y el judicial, que tanto reclaman los jueces cuando hay algún tipo de intromisión que les desagrada, no existe en la realidad y la clase judicial, en su mayoría, es una clase untada y mezclada con la clase política que es la que les da su sentido más absoluto. Ruiz Gallardón es un ser completamente infame, muchos lo alababan como el gran progre del PP antes de ser ministro pero hay quienes veíamos su lado siniestro cuando se hacía pasar por un moderado, pero tenía razón en una cosa: el poder judicial está básicamente enfadado con él y con el gobierno del PP porque les han recortado el sueldo, los días libres y porque ahora algunos jueces tienen que pagar 50 euros en los parking de sus juzgados antes que por otra cosa. Los trabajadores de la sanidad de Madrid han estado cinco semanas en lucha dejándose sus nóminas en la batalla defendiendo la sanidad de millones de personas pero los jueces por lo único que se les ve unidos es por puro corporativismo. En este tiempo lo han demostrado no sólo callando mientras los demás nos veíamos atacados hasta que han hablado porque lo suyo ha sido mermado sino que, además, lo han demostrado con muchas sentencias que lo que hacen es defender el estado de cosas vigentes, a pesar de saber que son injustas, porque la confrontación no les conviene. Sé que algún juez decente, que los habrá no digo que no, pudiera sentirse ofendido con estas palabras pero es lo que vemos por sus acciones una gran parte de la ciudadanía: que están al lado de los poderosos y que, en el fondo, no va a haber nunca una justicia digna para la mayoría de la gente corriente. No hay más que recordar la actitud de Carlos Dívar completamente alejada de la realidad social mientras se iba de fin de semana caribeño con su guardaespaldas y amante a hoteles de lujos a costa del ciudadano. En este sentido no va a haber cárcel para Rato, ni para muchos imputados por Bankia ni una sanción decente para los 63 políticos querellados por Democracia Real Ya que cobran 1.800 euros en dietas por vivir en Madrid aunque tengan casa propia como hace una astuta como Ana Oramas. En el estado de shock  en el que vivimos la opinión pública tragará lo que haya que tragar como estamos tragando que el imputado Rodrigo Rato vaya a ser consejero para Latinoamérica y Europa de Telefónica.
En Internet hay una petición para que César Alierta cese al imputado Rodrigo Rato que, como no debe ser de otra manera, se agradece pero que se queda tímida en comparación a las soluciones de orden radical que nuestra sociedad necesita. La justica está cara y con mis palabras no quiero cometer ningún delito expresando lo que siento para verme en manos de los jueces injustos a los que más arriba me he referido pero para esta situación no caben ni parches ni soluciones parciales sino revolucionarias y radicales y que, sobre todo, pasen por las vías que se entienden normales.
Canarias 24 Horas, 7 de enero de 2013.

17 diciembre 2012

Solidaridad mercantilizada



Tener un medio de comunicación en las Islas Canarias es un auténtico chollo no sólo porque ha servido a muchos empresarios para que cuadren con ingeniería financiera los números de sus empresas, que se lo pregunten al amigo de Paulino Rivero Miguel Concepción, sino porque sirve como un escudo para que no te ataquen como decía Amid Achid en Radio Club Tenerife, la emisora oficial de ATI, ante el peloteo repúgnate de periodistas apesebrados como Carmelo Rivero. Eso lo tiene claro hasta César Rodríguez Pláceres con su Radio San Borondón, que se autodefine como La Voz del Pueblo, pero que no es más que un instrumento en su entramado empresarial con el que vive siempre en una constante intriga, reparte parabienes y decide quién es progresista y quién es de la siniestrona aunque el único logro que se le conoce es haber partido en varios trozos a la izquierda de Tenerife y ponerlos a pelear entre ellos. En el día en el que sale un nuevo El Día que, aunque la mona se vista de seda, tiene aspiración a renovarse la portada es para el viejo falangista reconvertido a independentista, resentido como nadie con la isla de Gran Canaria como es José Rodríguez, con una entrevista en la que declara que El Día no depende de constructores o plataneros cuando hemos visto que multinacionales sin competencia real en las islas como Unelco Endesa se han gastado lo que no está escrito en publicidad inútil en este periódico para eliminar posibles críticas como mismo hace ahora Repsol en Canarias 7 o en La Provincia para que no le chafen las prospecciones petrolíferas frente a Fuerteventura y Lanzarote. Laboralmente, además, también es un chollo tener una empresa de comunicación en las islas porque ya sabemos lo mal que cobran los periodistas con titulación universitaria en este tipo de medios con sueldos miserables en contraste a la vida que se gastan personajes como Andrés Chaves, Jorge Vargas, José Carlos Marrero o Manuel Artiles los que presumen de vivir del periodismo cuando el oficio de éstos es hacer otra cosa.

Precisamente en torno a Manuel Artiles, muchos le conocen como un moroso solidario por sus telemaratones y en internet se muestra que tiene fama de abrir empresas fantasma y salir corriendo a la primera de cambio dejando a sus trabajadores colgados, es el personaje en torno al que se me ha ocurrido hacer esta reflexión pues su forma de entender la solidaridad, amenazando a aquellos que no quieran pasar por la caja de su programa, es cuando menos anómala y rayana en la complacencia hipócrita de dar limosna a los pobres como acto de caridad ignorando la justicia social por completo. Si Manuel Artiles quiere hacer negocio con la miseria humana, como es el caso del último telemaratón de Mírame TV celebrado en la Plaza de La Concepción de La Laguna el 15 de diciembre, nunca se acabará de entender por qué no arriesga su propio dinero y tiene que implicar a instituciones como el Cabildo de Tenerife, ayuntamientos como el de La Laguna, el Parlamento o el Gobierno de Canarias que son financiadas por la ciudadanía y que tienen la obligación social y el imperativo legal de canalizar estas ayudas no sólo de una manera más discreta sino efectiva. Que sindicatos vendidos como UGT se presten a este acto tan repugnante es para ponerse a pensar pero que lo hagan, además, partidos políticos, y no me refiero al trile PP, PSOE, CC que con esos ya perdimos hace mucho la esperanza, sino otros declarados como la izquierda auténtica y no se rebelan contra esta situación sino que hasta participan en este programa de telebasura, como sabemos que ha sucedido en otras ediciones, causa bastante repugnancia y viene a demostrar que el sistema de partidos, tal y como lo hemos conocido, no sólo no está agotado sino que es la principal fuente de nuestros problemas. La respuesta a todo ello la tiene, de nuevo, el axioma proferido por Amid Achid en la citada entrevista: a Manuel Artiles, al que se sabe que es capaz de usar su televisión en contra de sus enemigos y si no que se lo digan a Enrique Hernández, es mejor tenerlo a buenas sobre todos desde partidos de la izquierda alternativa nombrados más arriba y que hace tiempo perdieron el norte pues sus cálculos, una vez rozadas las instituciones, son meramente electorales. Pocas veces viendo el telemaratón de Artiles había sentido tanta repugnancia de ser humano pero también de haber participado alguna vez en esta farsa llamada sistema ceremonial democrático. No había necesidad alguna de convertir un acto de solidaridad, el Banco Alimentos no debe estar para estas campañas publicitarias máxime cuando se sabe que ha atravesado por ciertos problemas, en un programa de televisión exhibiendo comida que ha estado todo el día expuesta al sol sin necesidad alguna para luego recoger ésta y llevarla hasta el lugar donde se va a repartir a posteriori. Este acto, al menos desde el punto de vista logístico, es bastante criticable y no digamos desde un punto de vista ético. Una ética ausente, como se sabe desde hace tiempo, no sólo desde la organización de este evento sino de las instituciones, asociaciones y partidos que han participado en él.
Hubo un momento en el que las instituciones públicas, y los ciudadanos por pasiva, cedieron a supuestas ONG como Cruz Roja, Cáritas, Aldeas Infantiles o Intermón la gestión de la solidaridad y de los deberes que las instituciones públicas tienen por ley y que no es otro que el imperativo prevenir y evitar las desigualdades sociales. En ese momento la miseria se volvió negocio para estos organismos y ha acabado por permanecer de manera crónica en nuestra sociedad y hasta nos ha llegado a parecer algo inexorable ya que como siempre ha estado ahí debe permanecer y los más que podemos hacer los ciudadanos son actos de caridad para limpiarnos nuestras consciencias. El pensamiento hipócrita del judeocristianismo junto con la ideología de la clase dominante siempre han necesitado de pobres no sólo porque la miseria les hace más grandes sino porque es buena fuente de negocio. Esta sociedad ha entregado a presuntas mafias con la Cruz Roja la gestión de los inmigrantes, a Cáritas la del hambre, a Aldeas Infantiles e infinidad de pseudo ONG la de los menores en situación de riesgo o a Intermón la cooperación. Esto jamás tuvo que haber sucedido y un gobierno que se declara inútil para gestionar este tipo de cuestiones nunca debió de haberse constituido. Ahora estamos en un momento muy grave donde la ideología dominante está entregando la sanidad y la educación a manos del mercado, o sea de las formas de negocio más puras, y resulta muy difícil echar la vista atrás para que este tipo acciones sociales sean, de nuevo, recuperadas por la ciudadanía.
Este año 2013 que comienza será en año de la deuda externa más grande que jamás ha tenido España pues deberemos al mundo más de un billón de euros que es casi tanto como el PIB completo de todo el país. Está claro que la pobreza, la marginación de los inmigrantes los menores en riesgo de marginación, las mujeres maltratadas y todo este tipo de lacras sociales evitables con el trabajo y el compromiso de la sociedad entera irán en aumento y el negocio privado que este tipo de cosas producen serán el mayor de la historia. La solución no es fácil pero se puede enunciar en pocas palabras: arrebatar la gestión y los recursos de este tipo de marginalidad a las empresas mal llamadas ONG que hacen negocio de la miseria y volcar a la sociedad en la defensa de los derechos de la ciudadanía al completo porque, lo que ahora impera, no es más que el parcheo de las situaciones que tan miserables hacen esta sociedad egoísta e individualista donde impera la limosna y no la justicia social. Como este tipo de cosas no va a pasar el fenómeno de los telemaratones solidarios como los de Artiles cada año en La Laguna serán moneda corriente de cambio, el lucro de unos cuantos y la vergüenza para nuestra sociedad.
Canarias 24 Horas, 17 de diciembre de 2012.






15 febrero 2012

El lodazal de la justicia


Despacho de Evaristo González durante su registro.

Lo que está pasando estos días deja las palabras completamente superadas para expresar lo que puede ser un sentimiento generalizado para una parte importante de la ciudadanía. Viendo como el adjetivo indignados se ha deshinchado por el sobre uso de los medios de comunicación, el buenismo del 15 M y la manipulación de este término por partidos políticos como IU y el anti sindicalismo de los vende obreros de CC OO y UGT definir como indignante lo que está pasando en muchos frentes es algo que se queda bien corto. También nos superan los hechos y el chorro diario e interminable de noticias malas pues todavía no hemos acabado de digerir la última mentira del PP aparecen las rotundas cifras del paro, que el congreso del PSOE iguala la ideología con PP, que el gobierno pone el despido libre en manos de los empresarios o que una sentencia judicial termina por dejar la Sala Segunda del Tribunal Supremo a la altura del lodo. Y es que España es un país que da mucha vergüenza pues con la condena de Garzón hemos sido el hazmerreir del mundo.
A mi particularmente me molesta mucho salir a la palestra para defender a un personaje como Baltasar Garzón porque su biografía cuenta con muchos puntos oscuros, que se lo digan a los detenidos de ETA bajo su custodia que sufrieron tortura, aunque hay que reconocer muchas actuaciones respetables como la causa abierta al fascista de Augusto Pinochet o que se llegara a tener la ilusión que las víctimas del franquismo iban a tener algún tipo de reparación con la causa que éste llegó a dirigir en la Audiencia Nacional. Sin embargo, callar con la inhabilitación de este juez durante 11 años por prevaricación, cosa que significa el final de su carreja judicial, me parece una actitud miserable que favorece a sus enemigos situados no sólo en la ultraderecha que dirige el PP sino también en los adversarios que se ganó en el PSOE y digo esto pensando en personajes tristes con el exfiscal general del estado Eligio Elegido Hernández que no dudó en criticarlo en su día más por resentimiento que por razones de justicia. Lo triste es que cuando el 9 de febrero condenaron a Garzón nos han condenado también a millones de ciudadanos no sólo por lo despreciable que resulta esta sentencia, que un juez tenga que pagar 2.500 euros de multa a ladrones y sinvergüenzas contrastados como Pedro Crespo y Francisco Correa es poner el mundo del revés, sino porque se crea un precedente de impunidad para los corruptos en este país, que son muchísimos, pues a ver qué juez es capaz ahora de abrir causas por corrupción, sobre todo a la ultraderecha del PP.
Si hay un tipo que puede causar mucha desazón en el Partido Popular ese es Alberto Ruíz Gallardón porque no es más que un lobo disfrazado de oveja que resultan ser los peores. A José Manuel Soria, Soraya Sáez o el suscriptor del Marca Mariano Rajoy no hay que rascar mucha costra para saber el personaje oportunista, mentiroso y caradura que hay debajo cosa que si hay que aplicar, y mucho, con Ruíz Gallardón. Alguien que dejó el ayuntamiento de Madrid con una deuda superior a la que algunos países avanzados tienen amenaza con dejar la justicia tan inservible como la reforma laboral del PP ha dejado las leyes laborales y el Estatuto de los Trabajadores esta misma semana. De momento ha soltado una batería de ocurrencias como la reforma judicial, la promoción del aborto clandestino, su buen talante a las bodas entre personas del mismo sexo mientras su partido no retira un recurso que insulta a 25 mil familias en el Constitucional y darle a los notarios la perita en dulce de celebrar matrimonios y divorcios ahora que el sector inmobiliario va a estar hundido durante muchos años.
Contra Baltasar Garzón, a parte que pudiera o no prevaricar y que seguro que no es el primer juez que lo haya hecho, hay una enemistad personal, un deseo de venganza y el hecho de haberse atrevido a retar al PP que con el Caso Gürtel se ha puesto en duda seriamente hasta la legalidad de la financiación de este partido. Al fascio que desde Franco campa en el Tribunal Supremo no le bastó un solo juicio sino que le montó tres al juez por si acaso fallara alguno de ellos o se descolgara durante el proceso. Visto para sentencia el de los crímenes del franquismo que tan bien ilustran al PP, seguramente en este juicio no habrá condena pues aparte del hazme reír internacional que hemos sido con ello no creo que se esté preparado para las repercusiones escandalosas del caso pues defender el fascismo es un delito penal internacional, salió la condena sobre las escuchas de los abogados de la Trama Gürtel que, no olvidemos, estaban recibiendo instrucciones de Crespo y Correa para blanquear dinero el dinero que habían robado.
Estos días se ha dicho de todo sobre esta sentencia por tertulianos profesionales y por gente más o menos seria pero me quedaría con algo que oí en la radio pública: creo en el Derecho, entendido con disciplina positiva, pero no en la Justicia entendida como terreno de la ideología. Las sentencias como la del asesinato de Marta del Castillo, la absolución de Camps y Costa por un tribunal popular después de toda la mierda que se escuchó en el juicio y que ponen de manifiesto lo errado del veredicto, las causas contra Garzón o el hecho que estén investigando al juez José Castro por las filtraciones del Caso Urdangarín no sólo causan indignación sino que ponen la justicia en este país, justicia que llegó a muy altas cuotas de calidad con el juicio del 11M donde fuimos capaces de juzgar a unos terroristas internacionales y no de aniquilarlos como hacen los Estados Unidos, al nivel de la escoria. En este sentido, yo ya no me creo nada, lo más probable es que el caso Urdangarín acabe en un extraño pues es un juicio que debe estar incomodando a muchos pues en él vemos la escoria que hay detrás del sistema de gobierno que fue creado tras la transición. De momento parece que debería hacerlo pero la hija del rey, Elena de Borbón, no ha ido a declarar lo cual indica que todos no somos iguales ante la justicia.
Decía más arriba que con lo que le está cayendo encima a Garzón, y con lo que le habrá de caer de más, a ver quién es el juez que se atreve a entrar en casos de corrupción. De momento lo mejor que le ha podido pasar en mucho tiempo a la ciudad de La Laguna es que destinaran en el juzgado de lo penal número 2 a César Romero Pamparacuatro después de que levantara la basura que hay en Lanzarote, con la familia de Dimás Martín y el Caso Unión, aunque no le dejaran terminar. Evaristo González Reyes es dueño de muchos bares de La Laguna y de otras tantas voluntades municipales que le han dejado forjar una increíble fortuna durante décadas de una manera más que sospechosa pero que, como no puede ser de otra manera, nadie ha hecho nada a pesar de ser un personaje que está en boca de muchos por sus negocios irregulares. Los jueces son seres humanos que comen, beben y salen de restaurantes y bares en una ciudad que da la casualidad que la mayoría están controlados por Evaristo. El caso es que lo he ha hecho Pamparacuatro ha sido meter mano a causas que este empresario tenía abiertas y esta misma semana hizo una serie de registros por los que Evaristo González está en Tenerife 2 detenido y sin posibilidad de fianza. El Caso Unión levantó mucha basura en Lanzarote y este caso, bautizado como Operación Corredor, amenaza con levantar mucha más no sólo en La Laguna sino probablemente en Tenerife. Pamparacuatro ya ha sido criticado como juez estrella por la plebe que firma en El Día con pseudónimo lo cual significa que algo estará haciendo bien. Desde aquí le deseo lo mejor a este juez pues por muy criticables que puedan ser sus actuaciones la ciudadanía necesitamos a más personas como Romero Pamparacuatro no sólo porque transmiten confianza en la justicia sino porque parece que no les molesta hacer su trabajo. Lo repito, mucha suerte porque habrá gente interesada en que este juez no realice su trabajo que hace que una parte importante de los contribuyentes miremos con esperanza a la Justicia.
Canarias 24 Horas, 13 de febrero de 2012.

14 septiembre 2009

De tribunales y caudillos

Viejo verde, putero, exhibicionista en con trajes de Armani, cabellera implantada teñida de negro, neurótico que se cree lo estupideces que dice, fiestero empedernido en su Villa de la Lujuria, experto en comunicar pero con muy mala hostia para la crítica, dueño de la mayor parte de los medios de comunicación de Italia, personaje que siempre faltó en una obra maestra como la serie The Sopranos, machista conquistador de pago que sólo ve a las mujeres como objeto, más mentiroso que Pinocho pero según su tía el mejor Presidente de Italia en 150 años, amigo de Aznar, de Bush y de otra gente que bien se define por el apelativo de gentuza, pecador peleado con la iglesia, populista que da nauseas, fascista, Caudillo de Italia por la gracia de Tele 5 y dueño de la mayor parte de la energía que se produce en nuestro país a través del control que la estatal ENEL que ejerce sobre Endesa. Está claro que hablo de Silvio Berlusconi, un burdo personajillo que sería un machango de feria si no fuera porque tiene mucho dinero, seguramente el hecho de que en Italia haya mafia es determinante para ello, y que tiene sometidos a millones de italianos en un país donde la degradación democrática y la corrupción campaba y campa en todos los políticos y partidos y donde se llegaron a dictar órdenes de búsqueda y captura internacional contra jefes de estado como Bettino Craxi. Conviene no tener muy lejos de la vista a un tiparraco de esta calaña más que nada porque su populismo barato se acrecienta en tiempo de crisis y porque es seguro que habremos de ver a pájaros de este tipo gobernándonos en nuestras administraciones como no hagamos una verdadera transición hacia una verdadera democracia de calidad.
Sería gratificante para muchos ciudadanos de Italia ver sentado en el banquillo de un tribunal a un delincuente como este pero seguro que esto no va a pasar nunca porque la regeneración política en un país tan degradado como Italia es muy difícil, por no decir completamente imposible, y lo más seguro es éste que muera en su cama rodeado del recuerdo de sus velinas como muchos dictadores afortunados como Franco o Pinochet. El caso es que la sensación de esperpento que nos produce un tipo de este pelaje es siempre una risa de cierta distancia, siempre un alcohólico nos dirá que bebe lo normal aunque de verdad no lo pueda dejar, y que la mayor parte de las veces no nos deja ver nuestras propias miserias. Yo creo que la mayor parte de las supuestas democracias occidentales se dirigen hacia relaciones de caudillismo de este corte y pronto en España veremos que nos gobiernan sinvergüenzas de este tipo, como ya sucede en muchos ámbitos autonómicos, y como podía haber seguido pasando si los 200 tristes muertos de Atocha por Al Qaeda no hubieran desalojado de la Moncloa a un partido fascista como el PP y al mismo Aznar.
Esta semana el sindicato ultra Manos Limpias pero Manchadas de Mierda ha conseguido que el juez Baltasar Garzón acudiera al Tribunal Supremo para declarar como imputado por un delito de prevaricación por su valiente gesto de abrir las causas que nuestra sociedad tiene pendientes contra el fascismo que gobernó durante más de 40 años y hacer algo que nadie, ni políticos ni jueces, se había atrevido a hacer: investigar el franquismo en un país cuya supuesta transición democrática significó hacer el mayor borrón y cuenta nueva que se recuerda en nuestro entorno por el genocidio y la represión de millones de personas represaliadas por Franco y sus cómplices. La polémica es algo intrínseco al juez Garzón y eso es algo que tienen claro tanto el PP, el PSOE, los narcotraficantes, el terrorismo internacional o etarra porque este juez ha repartido leña a todos por igual cuando se lo han merecido. Entre su logros jurídicos hemos visto en los últimos años la persecución de los GAL, poner en jaque a un hijo de perra como Pinochet durante varios años en Londres, las causas abiertas contra las dictaduras argentinas y chilenas en la Audiencia Nacional o haber investigado la trama asquerosa y corrupta como la Gürtel cosa que sus enemigos los fascistas que manejan el PP no le han perdonado cosa que se ha visto escenificada esta semana con la imputación lograda por esta organización ultra. Con la imputación de Garzón, imputación que es de esperar que por cordura no se prolongue más tiempo del que esta pantomima merezca, hemos visto como la democracia ha perdido unos cuantos puntos que ha ganado para su causa el fascismo que no se resigna a haber perdido el poder tras la muerte de Franco.
La crónica política de los últimos meses se mueve indefectiblemente entre una de tribunales y el populismo de los acusados por imputaciones varias que tratan de lanzar al viento una serie de mentiras con las que defenderse porque ya sabemos que tras mentir siempre queda algo. Luis Suárez Trenor nos llamó en el órgano oficial de la República Bananera de Canarias terroristas sociales a las personas y colectivos que de manera democrática estábamos luchando, y lo seguimos haciendo, contra un pelotazo como el puerto de Granadilla cuando era Presidente de la Autoridad Portuaria de la provincia de Santa Cruz de Tenerife. Hoy en día, tras el retiro dorado que le concedió CC por silencio prudente, su nombre aparece en tres sumarios, si bien es verdad que todavía sin imputación alguna, como los del Parque Marítimo, el Caso Forum y el de la Playa de las Teresitas a través del nexo de unión de la cuenta que controlaba en la Isla de Man como posible forma de financiación ilegal de Coalición Canaria. Declaraciones de este tipo demuestran sin duda que berlusconis hay muchos aunque con menos dotes para la comunicación, mas obesos y que su partido los esconde como la basura debajo de la alfombra como ha sucedido con personajes como este Suárez Trenor. Recordemos algo que hizo éste antes de salir de la Autoridad Portuaria: convocar una junta extraordinaria para adjudicar a dedo a Antonio Plasencia las obras del dique exterior del puerto de Granadilla, cuando años después esta obra es una completa interrogante, con un lucro cesante de un 20 por ciento, unos 27 millones de euros, que se pagaran a los promotores aunque no se mueva una sola piedra y que, sin duda, se deberán sumar a otros despilfarros como los 103 millones que se le deben a Bitini por la mala gestión de la montaña de Tebeto.
La lentitud procesal de casos como el de la Playa de las Teresitas, el Caso Faycan, la trama eólica en la Consejería de Industria, la investigación de la anterior corporación socialista de Granadilla, el Caso Edén o innumerables casos que llevan abiertos años no sólo es desesperante para el ciudadano, que se hicieran registros casi tres años después en las propiedades de Suárez Trenor será todo lo garantista que se quiera desde un punto de vista de los derechos fundamentales pero todo este tiempo ha sido un inmenso margen para destruir pruebas, sino que profundiza en la sensación de impunidad que los delincuentes de guante blanco gozan porque ya sabemos que el tiempo les acaba siendo un cómplice perfecto porque juega en su favor o porque sencillamente acaban muriendo de viejos e impunes. El deseo nunca expresado pero si manifiesto del poder legislativo para que la justicia funcione es completamente nulo y eso se ve hasta en los más pequeños gestos de la administración. Esta semana se cerraba el plazo de unas listas para funcionarios interinos abiertas por la Comunidad Autónoma de Canarias para la administración de justicia con la típica mala organización de siempre y la petición de documentación verdaderamente peregrina como un certificado de mejora de empleo, ir ahora al Instituto Canario de Empleo como más de 250 mil parados más una sobrina del Presidente de Canarias apuntados a sus listas es toda una odisea, en una época que las TIC sirven hasta para hacer el tonto y perder el tiempo en casa es un verdadero insulto a la inteligencia y prueba de la mala gana de que las cosas vaya a mejor.
El caudillismo y el populismo es algo que está al alza. Tenemos casos claros a nivel nacional, no sólo Aznar como paradigma de todo ello pero también en activo como Carlos Fabra en Castellón o Francisco Camps cuyo discurso ha pasado de yo pagué esos trajes a me los regalaron ¿y qué?, sino también en Canarias como Soria que ha clonado lo peor de Aznar, pasando por Zerolo que no dejará la política ni aunque acaben sus imputaciones, Domingo Calzadilla que gobierna desde Franco en Arafo, José Alberto González Reverón que dice que le ha dado a todos los vecinos el número de su móvil, Casimiro Curbelo El Sheriff de La Gomera, Maracio Benítez el calderero de El Rosario, el cascarrabias con semblante de Papá Noel de Melchior o muchos otros que en Canarias son la norma, y no la excepción, de un estilo de gobernar anclado en el pasado caciquil de nuestras islas que tienen la costumbre de gobernar los distintos feudos de las islas con si fueran sus fincas privadas. En mi opinión más pronto que tarde habremos de ver a estos, o a otros personajes, erigidos en caudillos como Berlusconi tanto a nivel nacional como autonómico y donde la clave será el control de los medios de comunicación y de Internet como está sucediendo en Italia. A aquel entorno mediático que se empeñó en fundar Aznar en torno al PP con Telefónica y Televisión Española a la cabeza el PSOE y los amigos personales de Zapatero han respondido regalando una TDT de pago a Media Pro La Sexta vía real decreto, esto es, de la misma manera que el PP hacía medios de comunicación afines a su ideología, para crearse un entorno cercano y agradecido de estómago. Bienvenida sea, pues, la crónica de tribunales que desde hace meses nos tenemos que tragar en los medios de comunicación a todas horas porque eso significa, todo sea por lo que esto supone, que el poder judicial como corrector del legislativo está funcionando más mal que bien pero lo hace. Que las cosas sean más ágiles depende de las administraciones que hagan las debidas dotaciones presupuestarias para que la justicia funcione de verdad al tiempo que una ciudadanía concienciada deje el listón de la calidad democrática más alto que la basura que nos gobierna y que son los que lo han dejado manchado.
Canarias 24 Horas, 14 de septiembre de 2009.

07 septiembre 2009

El Edén de Berto

En la foto conocido Consejero del Cabildo de Tenerife usando el móvil, cuya factura pagamos los ciudadanos, en plena calle apartando la mirada de mi cámara.


Tanto El Paraíso según Adán como su continuación Adán Expulsado del Paraíso pueden considerarse como dos textos clave para comprender los primeros 25 años del sistema caciquil autonómico instituido en Canarias por la vía que los Artículos 143 y 144 de la Constitución Española de 1978 de la reciente, y muchas veces mal llamada, democracia española. Que lo digan si no sus autores, Ramón Pérez Almodovar y José Manuel Castellano Gil, que han sufrido en sus carnes la más pura y dura represión del régimen pues el primero fue vetado en los medios de comunicación por un tema de libertad de expresión, a pesar de ser de los pocos periodistas con título y ética en las islas, y el segundo represaliado laboralmente, enviado al paro con la excusa de haber participado en la escritura del primer libro porque en Canarias no hay verdadera libertad de expresión, porque ellos son el mejor ejemplo de cómo los segundones metidos en el poder en Canarias tratan a la gente que no sólo es decente sino que ven las cosas con cierta corrección y seriedad. Después del retiro forzado de Adán Martín, las fuerzas vivas de CC han gobernado siempre al más puro estilo PRI mejicano en cuanto a la necesidad del relevo de las castas gobernantes y favorecedoras de los grupos de intereses en este partido y que impusieron a un mediocre como Paulino Rivero como presidente, Canarias está viviendo la etapa más triste y oscura de la historia reciente del archipiélago cuyos peores efectos están por venir todavía en los próximos años. Aunque estaría bien una obra que sistematizara los escritos críticos que se han sucedido estos años, los libros mencionados arriba son recopilaciones de textos de sus autores, no creo que nadie tuviera ahora no sólo la gana de publicarlo porque a ver quién es el valiente que se atreve a jugársela firmando un libro que critique a este régimen bananero y anti democrático canario. Aún así un título adecuado para esta posible recopilación sería algo parecido al título de este texto, El Edén de Berto, en referencia a ese paradigma de hacer política y chacinas en el que se ha convertido el Ayuntamiento de Arona dirigido por José Alberto González Reverón.
Si algo han revelado los 22 mil folios de los 26 tomos que integran el sumario del llamado Caso Edén de presunta corrupción en este municipio es que en éste están todos, no lo sé si son todos los que están pero por lo menos los que están sí que son, con conversaciones recogidas que, si bien sean o no un delito no seré yo sino un juez quién lo debe decir, dan a entender una forma de actuar que roza muchas veces el límite de la delincuencia y que se puede las definir con el adjetivo de chanchullos. En este sumario hay conversaciones grabadas entre el alcalde, y otros 34 investigados más, de Paulino Rivero, José Manuel Soria, Juan Jesús Bermúdez, Cristina Tavío, José Segura o Ricardo me imagino que habrá algún cabrón oyendo Melchior. La primera impresión que le dejan a uno las conversaciones que se han publicado en los medios de comunicación más beligerantes contra el gobierno como La Opinión o La Provincia, eso de poco para acá después que dejaron de ser favorecidos con la TDT y los contratos de la autonómica, al analizar el nivel de lenguaje y vocabulario utilizado por los políticos es que, como muchos siempre hemos supuestos, estamos en manos de auténticos y insuperables belillos integrales. El derecho a la presunción de inocencia, del que se abusa en los delitos de guante blanco que se producen, y el secreto de las conversaciones telefónicas garantizado por la Constitución Española no se le niega a nadie pero el caso es que estas escuchas, al igual que las que le afectan al PP en el Caso Gürtel, están amparadas y ordenadas por un juez porque, por lo menos eso pasa y todavía quedan garantías, en este Estado de muy baja calidad democrática hay una separación muy clara entre los poderes legislativos y judiciales. Resulta que los ciudadanos, cuando paseamos por la calle, tenemos que aguantar que nos graben en vídeo en determinadas zonas, se supone que según nos dicen es para vigilar quién comente delitos y quién no, y nos dicen que la limitación del derecho a la intimidad en estos casos está garantizada, eso a pesar de que no hay órdenes judiciales expresas como lo que pasa con las escuchas, porque si somos buenos no tenemos nada que ocultar. A mí me pueden pinchar el teléfono porque ni tengo nada que ocultar y si lo hacen la verdad es que me daría pena porque entonces estarían perdiendo el tiempo con todo lo que hay que hacer y como Melchior no voy a llamar cabrones a los que escucha. Si los teléfonos de estas autoridades en el Sur de Tenerife estaban pinchados, fue sólo un periodo de diez meses, es porque ha habido más que sobradas razones para hacerlo por presuntos delitos y el nerviosismo y las acusaciones falsas que se han venido dando de pinchazos ilegales en determinados casos no muestran más que la histeria de una clase política que sí que tiene mucho que ocultar a los ciudadanos que con los impuestos no sólo pagan en tren de vida de éstos sino las facturas de sus teléfonos móviles con los que presuntamente muchos delinquen.
Quitarle importancia a los que ha estado sucediendo en este particular Edén de Berto, bautizado como conseguidor de Arona, es algo simplemente repugnante. El caso de que el mismísimo Presidente de Canarias llamara para interceder por su sobrina en la policía local es un hecho en sí muy grave que en una sociedad democráticamente normalizada hubiera tenido consecuencias independientemente de que la chiquilla hubiera tenido una plaza o no como ya sabemos porque ella misma metió la pata ayudando a copiar a otros. El día que en La Laguna se pongan a investigar cosas, como en la mayoría de los organismos canarios, seguramente saldrá mucha basura a relucir porque yo como todos conozco muchos chanchullos que han pasado por aquí pero que prefiero callar por no tener pruebas, también sé que la rumorología hincha las cosas pero en este caso hay siempre algo detrás, prefiero callar para evitar denuncias porque no soy yo sino muchos políticos los que deberían estar en la cárcel. El caso es que hace unos días escuchaba al alcalde de La Laguna, ese desconocido llamado Fernando Clavijo heredero del puesto de la aventurera Oramas que trata de imitar a Hilary Clinton en la presidencia de Canarias, que no sólo no disculpaba al alcalde de Arona por hacer política chanchullera a golpe de teléfono móvil sino que justificaba que, según decía él, estas acciones porque lo que hacía Berto en Arona era una política de proximidad al ciudadano por interesarse por sus problemas. Yo no sé si una conquista social como las normas del procedimiento administrativo se las puede saltar cualquiera a la torera, lo que está claro es que desde las instituciones se vela realmente para que los ciudadanos seamos tratado más como lacayos que como personas de derecho al haber descuidado que las instituciones funcionen de manera adecuada y se den respuestas a los contribuyentes en plazos razonables, pero lo que está claro con estas declaraciones es que Clavijo se siente cómodo con este trapicheo vía teléfono móvil. Decía que él puede recibir al día como cien llamadas, cosa por otra parte imposible porque estaría todo el día al móvil, y que algunas son de ciudadanos interesándose por lo suyo. Otra cosa, dice este aprendiz de ATI, es que él como alcalde vaya a hacer lo que le proponen o cometer un posible delito. Desde aquí le quiero decir dos cosas y es que o bien se deje de legitimar la política de chanchullos que con estas declaraciones propone y que profundice el buen funcionamiento administrativamente hablando del ayuntamiento, La Laguna es una de las ciudades con menor transparencia democrática de Canarias según un estudio independiente publicado hace pocas semanas, o si no que deje el número de su teléfono móvil en un sitio público para que los más de 120 mil habitantes de este municipio puedan llamarlo directamente cuando tengan algún problema o necesidad con la administración, no sólo para que entonces se coma sus palabras, sino en concordancia con su línea de argumentación. Mucho me temo, sin embargo, que prefiera seguir con su número de manera privada para hacer historias con los amigotes. Si la Televisión Canaria no fuera el medio de expresión particular de Don Paulino y los que deciden la programación de este ente tuvieran un poco más de autocrítica sería una gozada ver un programa de humor, con las cosas que pasan en Canarias, en la línea de Vaya Semanita de la ETB2 o Polonia de TV3 de sátira política con la premisa que, en las islas, la realidad pocas veces supera a la ficción.
Lo que da verdaderas nauseas es que el tema de Berto, su Edén y el modus operandi de este alcalde sea tan sólo la punta del iceberg de cómo las clases dirigentes trabajan en Canarias no sólo desde la normalización del uso de la telefonía móvil sino probablemente desde siempre que han existido estos casi 30 años de caciquismo autonómico. Se puede entender, y hasta casi disculpar, que una persona pueda delinquir en un momento dado porque el estado de derecho no está sólo para detener a este individuo sino para reformarlo y reinsertarlo socialmente porque la pena, al igual que la estancia en prisión, debe tener un dirección rehabilitadora, que no la tiene casi nunca, más que meramente punitiva pero lo que no se puede entender ni disculpar son los delitos de corrupción porque, junto con los de terrorismo y trata de personas, son los más asquerosos que existen y los que nuestra sociedad no debería permitirse el lujo no sólo de tolerar sino de no hacer esfuerzos para perseguirlos. En todo estos casos que vemos en estos días, y los que habremos de ver, lo que falla no son los jueces, que pese a la escasez de medios lo están haciendo lo mejor posible, sino los propios políticos, el poder legislativo, que no sólo no endurece las penas para este tipo de delitos, ser corrupto en España sale muy barato, sino que no ponen realmente los medios económicos necesarios para que este tipo de delitos no queden impunes porque los principales beneficiados de que la justicia no funcione son los políticos que no hacen limpiamente su trabajo. Hasta que la justicia no funcione realmente, que sea realmente eficaz y rápida, se podrán hacer muchas cosas pero siempre estaremos alejados de vivir en un auténtico Estado de Derecho. La caída del ex ministro de justicia Mariano Fernández Bermejo, que había puesto sobre la mesa una reforma del acceso a la carrera judicial bastante interesante y necesaria, hay que adscribirla en la resistencia de los poderes políticos y judiciales de que el sistema funcione de verdad más que aquella mamarrachada de la cacería con el Juez Garzón cuando se destapaba la mayor red de corrupción política jamás conocida en un partido político como es el Caso Gürtel que afecta al PP. En un país en el que nadie dimite o donde un presidente de comunidad autónoma puede pasar dos meses sin decir pío sobre los teje manejes para enchufar a una sobrina en un cuerpo de policía alguien que como Fernández Bermejo haya sido capaz de satisfacer a toda aquella ralea que pedía su cabeza es un pequeño aire de dignidad política que desde aquí invito a mucho político, que va de sobrado, a hacer como suya.
Canarias 24 Horas, 7 de septiembre de 2009.