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19 mayo 2014

Delitos en 140 caracteres


No sé cómo nadie se había dado cuenta hasta ahora pero la solución de todos nuestros males estaba ahí, delante de nuestras narices, y el Ministro del Interior y del Opus Dei, Jorge Fernández Díaz, ha visto las cosas claras gracias a la intervención de la Virgen del Pilar. Sin duda la crisis económica, el paro que sufren seis millones de personas, la corrupción estructural que afecta a todos los partidos apenas tocan poder, las visitas al taller del Borbón cuando dispara elefantes, el hecho de que cuando la gente se manifiesta por sus derechos sean de ETA o que sea irrefutable el que haya sido una militante del PP la que presuntamente asesinó a Isabel Carrasco se van a arreglar inmediatamente controlando las redes sociales y, en concreto, el uso que la gente hace de Twitter.
Miserables e indeseables han existido siempre y las salvajadas que se han leído estos días tras el asesinato de la Presidenta de la Diputación de León, una cacique de la que no hay que alegrarse de su muerte pero cuyo asesinato jamás puede ser excusa para dulcificar los modos mafiosos de actuar de esta señora, son la desgracia de nuestra cultura hispana pues nuestra sociedad ha estado siempre guiada por sentimientos como la envidia y la cobardía de muchos que, escondidos detrás de una pantalla, llegan a creerse completamente anónimos. Este tipo de comentarios han existido antes, reconocemos enseguida que son bien propios de tertulias de bares, pero lo que sucede es que ahora se ven amplificados por la repercusión mediática de las redes sociales y unos medios de comunicación que, sumidos en una grave crisis, acuden a éstas para hacer negocio buscando la carnaza fácil. Nuestro carácter latino nos hace así pero eso no quiere decir que no tengamos remedio y que debamos asumir como irremediable esta forma de ser que tiene cura pero que no es a través de la represión y penalización de un tema tan complicado sino de la educación.
A no ser que el gobierno del PP quiera establecer algo así como el Crimen Mental de la novela 1984 de George Orwell las cosas que se han dicho en las redes sociales sobre Isabel Carrasco, muchas de ellas amplificadas por los medios de manipulación de la información que hacían visibles a centenares de miles de personas usuarios de Twitter que apenas tienen 300 seguidores, no son un delito aunque deban ser reprobadas moral y socialmente. Recuerdo ahora a algunos curas y obispos hablando de manera homófoba diciendo que los homosexuales se van a quemar en el infierno o señalando que hay menores que van provocando la pederastia y, aunque estas cosas apesten a rancio, no son delito sino que se enmarcan dentro del derecho a la libertad de expresión por mucho que nos dé asco el asunto. Es el deber de la ciudadanía concienciada el condenar al ostracismo a los que dicen este tipo de cosas como también a los que aplauden el asesinato de una persona por muy falta de vergüenza y corrupta que haya sido Isabel Carrasco, esa señora de los 13 sueldos. Sin duda, un límite debe haber y éste estaría en la incitación directa al delito, al odio, al racimos, a la xenofobia o al asesinato de la misma manera que estas cosas son punibles en un bar, en una columna de un periódico o en una discusión en medio de la calle con testigos. Una sociedad madura, y la nuestra no lo es, este tipo de cosas se acaban cayendo por su propio peso gracias a la educación de la gente y no a que se intente penalizar judicialmente hasta la íntima cuota de la libertad humana que es el pensamiento.
En un país asolado por la corrupción donde la doble marca PP PSOE han robado miles de millones en los sobres, los ERE y han dejado un agujero en las cajas de ahorros de 38 mil millones, todo apunta a que esto permanecerá impune, es insultante ver cómo la casta trata de salvaguardarse a sí misma criminalizando el desafecto de la ciudadanía que ellos mismo han provocado. La libertad de expresión parece correr peligro y pronto podríamos ver entre rejas a tuiteros antes que a los políticos y empresarios que nos han llevado hasta el punto de asfixia en el que estamos metidos ahora. Imposibles de ponerse de acuerdo en los grandes temas que afectan a esta sociedad, el modelo económico que necesitamos, el tipo de sanidad que merecemos o el mejor sistema educativo que nos harán progresar, PP y PSOE siempre acaban pactando todo lo malo que esté por venir. Ya lo hicieron con la ley de partidos cuando gobernaba Aznar para ilegalizar a HB, condenando así el sentir político de cientos de miles de ciudadanos, y sin duda la campaña anti redes sociales que promueve el Ministerio del Interior tiene como base este mismo pensamiento autoritario. También acordaron en un fin de semana del verano de 2011 reformar la Constitución incluyendo en esta carta que los intereses de los préstamos ilegítimos y usureros que recibimos de la banca privada para financiarnos están por encima de los derechos sociales y de la calidad de vida de los ciudadanos pues el PSOE no es más que una sucia socialdemocracia que tiene el honor de haber resuelto un conflicto laboral, el de los controladores aéreos en 2010, usando al ejército como mismo hacia el dictador Francisco Franco. Lo que viene, sin duda, será más grave pues ya estaba anunciando ese dinosaurio que tienen llamado Felipe González que el futuro de España pasa porque estos dos partidos pacten gobiernos de concentración pues el bipartidismo está herido de muerte y es muy posible que el PSOE no vuelva a pillar poder en lo que le queda de existencia.

En torno a las redes sociales hay una burbuja, como en tantas cosas, que hace que éstas sean sobrevaloradas. Ni Twitter ni Facebook son la solución a los problemas de liberad de expresión que nos acosan pero tampoco son el origen de todos los males que nuestra sociedad posmoderna está atravesando. Son un medio de expresión que hacen que millones de personas puedan expresar sus opiniones, a veces con mala fortuna como hemos visto estos días, y que quiere ser controlados por una casta política que le da miedo la democracia real y que entiende ésta como la posibilidad de votar una vez cada cuatro años. El asesinato de Carrasco no es un crimen político, por mucho que la caverna mediática de la ultraderecha española se empeñe en señalar esto de una manera bastante miserable, sino que se enmarca más en el ajuste de cuentas entre personajes y facciones de un partido como el PP que está más en la orbita de la delincuencia organizada, véanse los papeles de Bárcenas, la red Gürtel que financiaba al partido y el hecho que el mismo Rajoy haya estado décadas cobrando en negro, que de su verdadero propósito que sería el de hacer política.

26 enero 2014

El estado de sitio del Ministro Wert


Hoy más que nunca habría que resucitar cierto espíritu de la clandestinidad ya que no estamos en una democracia real sino en una dictadura que tiene su referente inmediato en la clase dominante que gobernaba durante el franquismo. Habría que añadir que este periodo es muchísimo más corrupto y rentable para esta casta falangista que controla los medios de producción. Las redes sociales a día de hoy son un completo coladero de información completamente controlado por las inteligencias de estado, no hay que ser de la NSA para hallar nuestras vulnerabilidades pues el principal punto de éstas somos los usuarios que no tenemos cuidado con lo que publicamos en ellas, y si se pretendía sorprender al Ministro de Educación José Ignacio Wert el 25 de enero en la inauguración de La Catedral de La Laguna no fue la mejor estrategia pregonar las movilizaciones semanas antes de esta visita. De momento, lo que se ha conseguido es que el Casco Histórico de la ciudad de La Laguna estuviera completamente sitiado por la panda falangista de la UIP, algunos desplazados desde Madrid, desde las 48 horas anteriores por un dispositivo de 300 policías, muchos de ellos infiltrados entre los manifestantes, que este mes de enero han hecho su agosto añadiendo en sus nóminas categorías salariales como horas extraordinarias y dietas. La miseria se adueña del país pero siempre hay dinero para las fuerzas de represión y para difundir el miedo ciudadano en esta doctrina del shock que estamos viviendo.

La Catedral de La Laguna ha quedado inaugurada, el mismo lugar donde en los años setenta del siglo pasado algunos curas organizaban orgías con jovencitos, sin que se sepa exactamente el coste en dinero público de todos los ciudadanos, creyentes y no creyentes, que ha devorado esta rehabilitación aunque parece que han sido más de 15 millones los que han ido a parar a la institución de la iglesia católica que es una de las más podridas de cuantas existen en Canarias. Una iglesia miserable y sin vergüenza que lejos de aportar a esta sociedad tiene sus negocios privados en los inmuebles donde no pagan impuestos, explota a sus mujeres en centros de atención de todo tipo y tiene la desgracia de estar dirigida por un obispo como Bernardo Álvarez que no tiene el más mínimo respeto por la mayoría de la sociedad que es diferente a él y que es capaz de decir que los menores son los que van provocando a los pederastas. Esta institución parásita han recibido más de 15 millones de euros de nuestros impuestos, sin ellos poner un solo céntimo, para rehabilitar un recinto privado y poder seguir haciendo sus ceremonias desfasadas, quién sabe si sus orgías también, sin que el resto de los ciudadanos, que lo hemos pagado, tengamos derecho a su uso y disfrute para otro tipo de actos.

Como decía más arriba, los que sin duda han ganado en todo esto ha sido la policía de represión que han puesto en un estado de sitio La Laguna, literalmente por tierra y por aire, con centenares de efectivos para proteger a un impresentable como José Ignacio Wert que entró por la calle Deán Palahí escondido como una cobarde junto con sus acompañantes igual de impresentables como Paulino Rivero, el alcalde Fernando Clavijo y el presidente del Cabildo Carlos Alonso que dieron cobertura a este triste personaje que en sólo dos años ha hundido en la misera a la cultura española y ha hecho una ley de educación que nadie quiere, y que será derogada cuando gobiernen otros según dicen, al dictado de la misma iglesia católica y del Opus Dei. Desplumándose en su propio nido está el teniente alcalde Javier Abreu, de un PSC PSOE que en Canarias se ha convertido en cómplice necesario de los 20 años de política caciquil de CC, aparentando una dignidad que perdió cuando cobardemente la emprendió a hostias con un muchacho indefenso en un mitin de su jefe Rubalcaba en 2011Todos estos mejor cogieran la maleta y se largaran de aquí porque las personas honestas no los querremos jamás. Wert es un tipo arrogante que cuando era tertuliando en la SER con Carles Francino se daba tintes de progresista y que al igual que otros de su gobierno, el anti abortista Gallardón, se quitaron el barniz que tenían y ha acabado exhibiendo el falangista que llevaban dentro. En un momento de crisis tan aguda como la actual donde millones de personas están al borde de la pobreza más absoluta esta exhibición de ostentación de la iglesia católica y esta prueba de fuerza de los cuerpos de seguridad del estado, el acto aunque bastante pacífico se saldó con 4 detenidos y varios heridos, estaba totalmente de más sobre todo para proteger a un tipo completamente deslegitimado que lo menos que podía haber hecho es quedarse en su ministerio en Madrid o hacernos el favor a todos de dimitir. Nunca he sido muy nacionalista, ningún estado está por encima de la libertad del ser humano que durante miles de años se ha desplazado por una tierra sin fronteras más que las naturales, pero este sábado ante el despliegue policial me sentí como si Canarias fuera parte de una metrópolis y hubiera venido un godo como Wert, con el beneplácito de los caciques locales Clavijo, Alonso y Rivero, a mirarnos por encima del hombro y a insultarnos con su desprecio.

En un país donde el banquero responsable del rescate a la banca española, Miguel Blesa que hundió Caja Madrid, está en libertad insultando a la ciudadanía, algo parecido a que un asesino se pasee por delante de la familia de la persona que asesinó, mientras el juez que actuó con toda la legalidad y diligencia del mundo para encarcelarle, como es Elpidio José Silva, se le piden hasta 43 años de alejamiento de su cargo por hacer bien su trabajo significa que hemos llegado al fondo de unas miserias que no se deberían de permitir. La ciudadanía soportamos un repugnante desprecio ante las exigencias de justicia que se materializan en mentiras de destrucción masiva, represión y el odio que nos dedican una casta política de ultraderecha como es el PP que sienten verdadero asco ante todo aquello que suene a libertad y democracia. De momento, allí donde hay un alto cargo político hay una muchedumbre, en La Laguna éramos miles desde temprano en las calles del Casco, que de momento se ha estado comportando con auténtico civismo. Sin embargo, las cosas están llegando al límite de lo soportable y desgraciadamente todo apunta a que este autocontrol social se puede acabar perdiendo. De momento la ciudadanía va ganando: se habla más en los medios de las protestas en torno a la Catedral que del acto en el que el ministro se iba a lucir.








20 enero 2014

El efecto Gamonal

 En el día de hoy, cautivo y desarmado el Ejército Rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares. La guerra ha terminado. El Generalísimo Franco. Burgos 1º de abril 1939.” Documento público
Si hubiera que buscar un documento fundacional del Partido Popular sin duda habría que remitirse al último parte de guerra que emitió Franco, un fascista golpista que estuvo 39 años como dictador, hace ahora 75 años declarando el final de la Guerra Civil desde Burgos para sentenciar ésta como un proceso de vencedores y vencidos y marcar una fractura social que desde entonces se extiende hasta nuestros días. El PP es fruto de esa división y representa al bando de los que ganaron la contienda. Voy a contar ahora brevemente mi relación tangencial con esta ciudad que, aunque nunca he estado en ella, durante un tiempo alguien no paraba de hablarme siempre que podía.
Hace algunos años conviví con un funcionario de prisiones de Burgos, tenía el complejo de venir a Canarias a trabajar como si fuera un destierro necesario para hacer méritos y elegir destino en la península, y cuyas conversaciones siempre giraban en torno a lo grande que era todo en su ciudad y lo desafortunados que éramos nosotros por vivir en unas islas tan apartadas y mal comunicadas. De las primeras cosas que me preguntó en la convivencia fue cómo hacía yo los domingos con las misas y qué iglesia le recomendaba para ir. Sin faltar el respeto pero alucinado porque a mi, un ateo combativo desde antes de la adolescencia, me preguntaran por esas hostias de las misas y no por qué bar de El Cuadrilátero tuviera mejor ambiente le dije que yo de eso no sabía pero que La Laguna estaba plagada de iglesias y que él mismo se podía dar una vuelta y elegir la que más le gustara y que yo poco le podía decir al respecto. Como compañero era magnífico porque pagaba religiosamente los primeros días del mes y cuando podía se marchaba a Burgos los días que no trabajaba, que eran muchos ya que como funcionario tenía muchas gratificaciones en días libres gracias a su convenio, pero en lo personal era un completo analfabeto doméstico: a pesar de estar cerca de los 40 no había limpiado nunca ni sabía cómo hacerlo, la cocina era algo completamente alejado a su vida y se escaqueaba de la limpieza olímpicamente. Su higiene personal era escasa y en el trato tenía una falsa cordialidad pues a los que vivíamos en aquel piso no podía evitar mirarnos a través de su filtro de supuesta superioridad moral. Antes de los nueve meses se fue a vivir a otro piso con funcionarios de prisiones me imagino que tan poco limpios como él. Luego le perdí la pista y aunque por la red podría encontrar como ponerme en contacto con él no me apetece lo más mínimo.
Todo esto lo cuento para caracterizar que la imagen que tenía del ciudadano medio de la ciudad de Burgos era la de una persona bastante conservadora, beata orgullosa de su famosa catedral y de una cierta doble moral. Por eso me ha sorprendido, gratamente, que la ciudadanía del barrio de El Gamonal no sólo se hayan atrevido a enfrentarse a su alcalde Javier Lacalle y al constructor Miguel Méndez Pozo que fue el primer gran condenado por la corrupción del ladrillo cuando otro condenado del PP, luego indultado por Aznar, el exalcalde José María Peña hicieron de las suyas en los años 90 del siglo pasado sino que allí se haya originado un movimiento ciudadano que se ha extendido por todo el estado. Seguramente como el 15M este nuevo globo se acabe deshinchando pero en una sociedad completamente dormida como la nuestra, de una analfabetismo político impresionante con una clase trabajadora que fue capaz de dar la mayoría absoluta a un partido de ultraderecha como el PP, este tipo de gestas hay que reconocerlas y valorarlas en su justa medida. Más ahora que en esta segunda mitad de legislatura la estrategia del PP es amordazar a la sociedad con leyes que reprimen el ejercicio de derechos fundamentales y recordarnos, con la ley del aborto, que el nacional catolicismo que nace con el parte de guerra del 1 de abril de 1939 está ahora más vivo que nunca.
La casta que conforman los políticos nos ha dejado bien claro que el sistema tal y como está configurado, con sus instituciones empezando por la mismísima jefatura del estado, son parte del problema por el que los ciudadanos nos tenemos que enfrentar y que éste no se soluciona cambiando las personas por otras que llevan años cobrando desmesuradamente de la política sino derribando por completo el andamiaje que conforma a las instituciones. Estamos tan a merced de que surjan movimientos populistas, un personaje como Miguel Ángel Revilla sin duda está haciendo oposiciones a ello, que estos días me ha escamado bastante la decisión del profesor de la Complutense de Ciencias Políticas Pablo Iglesias de presentarse por un partido a las elecciones europeas. Para mi este señor es un tipo extremadamente sensato y siempre me ha gustado lo claro que habla pero con esta estrategia de saltar a la política me ha dejado bastantes dudas al respecto. En Tenerife tenemos el caso de un partido como Sí Se Puede, controlado por un aburguesado grupo de profesores universitarios que pueden tener hasta la misma labia que Pablo Iglesias, y que representan como nadie el ejemplo de que saltar desde los movimientos sociales, incluso manipulándolos como hicieron en el caso de puerto de Granadilla, hacia la política profesional es lo peor que puede pasar a estos movimientos que acaban entrando en el sistema y siendo cómplices de aquel. Por cierto, todavía estamos esperando a que este partido haga gala de la transparencia de la que tanto presume y muestre las cuentas de cómo se financian en la actualidad y del dinero que salió del concejal que tenían en Granadilla para pagar las dos citas electorales a las que acudieron en 2011.

Mucho antes de esta gran crisis muchas personas denunciábamos la corrupción que había en el sistema, ahora ya nadie duda que sea estructural pero en ese momento los progres que cobraban del sistema por opinar se reían directamente de nosotros por afirmar esto, y denunciábamos los pelotazos urbanísticos que, en el caso de Canarias que son los que más conozco, estaba minando las cuentas públicas como ha sido los puertos de Granadilla o Arinaga, el tranvía de Tenerife o los grandes contenedores culturales de las islas para una población eminentemente inculta que sirvieron para que los políticos que las ejecutaban llenaran sus cuentas en Suiza de comisiones y los constructores sus bolsillos con dinero público. Quizá el Efecto Gamonal se tenga que buscar en que la ciudadanía ha madurado algo en el terreno de lo político y que las eternas mentiras que justificaban pelotazos urbanísticos como estos, las de los puestos de trabajo y lo de las supuestas demandas de una sociedad que jamás es consultada para nada, ya no se la engaña tan fácilmente. Que esto haya sucedido en una ciudad tan conservadora como lo es Burgos no sólo debe producir alegría sino que quizá sea una señal que las cosas a partir de ahora para este tipo de nepotismos no van a ser nunca más las mismas. Una cosa es segura: allí donde ahora vayan los miembros del gobierno y casi cualquier representante de la casta política que nos gobierna van a tener a un buen número de ciudadanos organizados abucheándolos y poniendo a estos golfos en su sitio. 

16 diciembre 2013

El negocio de la caridad

Telemaratón solidario Mírame TV en La Laguna, diciembre de 2012

En algunas de nuestras calles más concurridas o entradas a centros comerciales organizaciones como Greenpeace, Cruz Roja, Médicos del Mundo, Aldeas Infantiles, Intermón Oxfan o la Asociación Española contra el Cáncer nos acosan, utilizan para ello a muchachos jóvenes contratados por medio de la personalidad jurídica de una autónoma completamente opaca radicada en el sur de Tenerife, intentando captar socios a toda costa sin una mínima ética aunque luego estas ONG se vendan como ejemplos universales de buenas prácticas. La insistencia, cuando no la pesadez, de éstos en varios puntos de La Laguna ocupados alegal y estratégicamente al mismo tiempo es lo más cercano a un escrache que he vivido. Un tanto de lo mismo son las plataformas de solidaridad online como Change o Avaaz, empresas privadas con total y completo fin de lucro que ganan millones de euros y que nos han hecho creer que con hacer tres clic estamos cambiando el mundo, pero su obstinación viene más bien por las redes sociales y correos electrónicos. Aunque a mi todas estas cosa me parecen de entrada bastante antipáticas no voy a negar que puede tener cierta función social pero, a poco que revisemos sus prácticas y escándalos, muchas de estas organizaciones tienen más que ver con la mafia que con la búsqueda desinteresada de los fines a los que prometen hacer frente. Nuestra sociedad, en la que todo es susceptible de transformarse en mercancía, ha acabado por abandonar de manera directa la lucha contra las desigualdades y ceder, con una buena compensación económica, a estas ONG cosas que nosotros como sociedad deberíamos estar gestionando.
Una sociedad que pueda enorgullecerse de ser decente debería de luchar porque en su seno impere la justicia social y no la caridad, entendida en el sentido más cristiano, mezquino e hipócrita de la palabra pues es lo que este tipo de organizaciones desean ya que el hecho que hayan carencias de tipo sanitario, social o ecológico hace que éstas empresas sean un buen negocio. No digo que todos los que trabajan o participan en estas organizaciones tengan una visión así de cerrada, estoy seguro que hasta muchos de sus directivos se creen de sobra los fines que dicen perseguir, pero que cuando entran el conflicto con el sistema capitalista ultraliberal éste es el que acaba triunfando y dominando lo otro. Quizá si desde este tipo de organizaciones como de partidos políticos de izquierda y sindicatos se hubiera tenido claras este tipo de cosas ahora los tiempos irían por otro derroteros.
No hay pueblo más indigno que aquel que se sabe derrotado moralmente pero que hace exhibición y negocio con sus miserias. En Tenerife desde hace unos años no las remediamos sino que determinados impresentables hacen negocio con ellas a través de una televisión que, cada cierto tiempo, convoca un telemaratón solidario, como es Mírame TV, para celebrar por quinta vez estas navidades que estamos hundidos en las mayor de las miserias, no sólo económicas sino morales y sociales también, y que somos muy buenas personas en lugar de tratar de condenar a los responsables de la casta política que se han llenado estos años los bolsillos a costa de este futuro incierto al que nos enfrentamos. No voy a hablar hoy aquí de una persona como Manuel Artiles, que bien puede ser considerado como malo cuando no paga lo que debe a sus trabajadores o utiliza su televisión para amedrentar a sus rivales, porque creo que el personaje se retrata muy bien a sí mismo y poco podemos decir de él que no se sepa. Lo que sí desconcierta es el hecho de que le tengan miedo y que nadie sea capaz de verter ni una pequeña crítica hacia esta exhibición de la miseria. No estoy en contra que se canalice ayuda para la gente que no tiene mucho que comer a pesar que cada vez estamos viendo cómo el tema de los bancos de alimentos es un negocio redondo para empresas que desgravan fiscalmente con esta acciones supuestamente altruistas. Lo estoy en contra de la exhibición de llenar de comida un estanque vacío en una Plaza de reminiscencias franquistas como la de España en Santa Cruz, montando un operativo exagerado que seguramente en costes supere el de todos los alimentos que allí se recogen, y que nos debería de llenar de vergüenza a un pueblo como es el de Tenerife que ha asumido su derrota como sociedad y que lo único que puede hacer son estos gestos de caridad. Después de esto que Artiles me llame miserable si quiere pero que se sepa que no sólo el tiempo sino el sentido común me darán la razón.

Decía que no quería hablar de esta persona sino de los cómplices necesarios que hacen que esto se pueda llevar a cabo con la impunidad más absoluta. En primer lugar me debo referir a los partidos políticos, y no a esos trileros de CC, PSOE y PP que ya sabemos que son todos lo mismo, sino a los que se arrogan tres meses antes de las elecciones de ser de izquierda alternativa y que no se han atrevido a hacer ni la más mínima crítica a esta triste exhibición por miedo a que el personaje los vete o saque sus trapos sucios en su televisión. Me refiero a Sí Se Puede, a Izquierda Unida y a eso que queda de aquel mejunje de buen rollo llamado Por Tenerife y que ya ni se sabe quién lo representa. En concreto, a un habitualmente sobreactuado José Manuel Corrales, buscando este buen hombre siempre un eterno echadero ya ha estado en cuatro partidos, habitual de rasgarse las vestiduras cuando tiene un micro delante, metafóricamente hablando porque la ropa cara de marca que siempre lleva gracias a nosotros se nota que la cuida muy bien, pero que esta vez calla como lo que es. Tampoco hay un sindicato que haya opinado sobre el asunto, ni los mayoritarios y verticales pero tampoco los más pequeños y decentes por lo que yo haya oído, ni organizaciones empresariales ni mucho menos el entramado empresarial de la Iglesia Católica como Cáritas que también viven gracias a que haya miseria en este mundo. A parte de algunos discrepantes a título particular sólo se ha escuchado críticas de Eloy Cuadra y de la Plataforma por la Dignidad, parece que se han ganado en odio con Artiles y que jamás saldrán en su televisión, y como siempre de las noticias del Foro Contra la Incineración de Residuos. Estos que callan, por cuestiones de interés miserable en lugar de ejercer la crítica a la que están obligados, hacen que me sienta avergonzado de vivir en Tenerife más que los promotores de esta exhibición macabra porque aunque se las arroguen de ser progresistas sólo representa un pragmatismo bastante cobarde y legitimador de la situación que estamos viviendo.

Actualización 19 de diciembre:

En honor a la verdad hay que decir que Cáritas en Tenerife, a través de su director José María Rivero, ha salido estos día a criticar este tipo de espectáculos que canalizan la solidaridad para hacer ayudas puntuales pero que se olvidan que las situaciones de pobreza son, siempre, un todo. Valga mi crítica siempre a esta organización como un entramado sectario católico pero, en esta ocasión, hay que reconocer el acto de valentía que ha tenido José María Rivero al criticar este espectáculo máxime cuando ninguna de las fuerzas vivas de Tenerife se han atrevido estos días a hacer lo mismo pues ya sabemos que todos le tienen miedo a Manuel Artiles. 

10 junio 2013

El robo a las pensiones


La crisis ha servido para que el tándem bipartidista PPSOE, demostraron que en asuntos de establo como la reforma constitucional hecha en 15 días de agosto de 2011 para incluir el fatídico déficit presupuestario en ella son la misma cosa, tenga la excusa perfecta para llevar a cabo lo que se conoce como el mayor desmoche del estado de bienestar de nuestra historia reciente. En realidad estos dos partidos ultraliberales están en contra de la ciudadanía a la que han privado de multitud de derechos en lo que llevamos de crisis para entregárselos en a las rentas que conforman el capital y, de paso, salvaguardarse a si mismos como grupos de delincuencia organizados como demuestran la financiación irregular del PP, casos Barcenas y Gürtel, o la corrupción nauseabunda de los ERE de Andalucía provocada por el PSOE. Desde mayo de 2010, primero el PSOE y ahora el PP, se ha recortado los derechos laborales hasta convertir el trabajo en una cuestión cercana a la esclavitud, se desmonta la sanidad con el objetivo de crear una suerte de beneficencia pública y entregar los rentable a las empresas privadas, se están dejado fuera de las aulas a decenas de miles de alumnos que no pueden pagarse las matrículas al imposibilitar las becas y han recortado todo tipo de prestaciones sociales para santificar, en honor a la banca alemana que tan bien protege Ángela Merkel, el sagrado déficit público tratando de salvaguardar, mejor que nadie, sus privilegios que tienen gracias a pertenecer a la casta de los políticos profesionales que son los brazos ejecutores de banqueros y financieros. La indecencia es de tal magnitud que en un país con nula cultura democrática, con unas estructuras de poder heredadas del franquismo que todavía sobreviven entre nosotros, Rubalcaba y Rajoy buscan pactar en secreto una postura común ante la UE pero viendo las amenazas que se ciernen sobre el bipartidismo no es de extrañar que se extienda hacia otras cosas. Algo que usted y yo no sabremos nunca porque la falta de transparencia es algo inherente a los dos partidos que han gobernado en este país desde la muerte del dictador como la doble marca Coca Cola Pepsi Cola domina el cien por cien del mercado.
La crisis en la mayor parte del mundo desarrollado es ya una rémora del pasado pero en Europa se han hecho necesario mantenerla forzadamente para que se pueda desmontar el estado de bienestar, sobre todo en los países del sur, con la excusa de la austeridad que supuestos economistas como Reinhart y Rogoff disfrazan de científica, por tanto de necesaria, cuando no es más que una postura completamente ideológica. Ahora es el turno de las pensiones, no sólo las del futuro sino las del presente de las que dependen centenares de miles de familias que tienen éstas como único ingreso en sus casas, para convertir en rentas del capital para los banqueros y financieros una parte muy importante de estas prestaciones que son un derecho adquirido y completamente legítimo de la clase trabajadora ganado durante muchos años de esfuerzo. Llamar comité de sabios a ese montaje que ha hecho la ministra de trabajo, Fátima Báñez una inútil meapilas que con su existencia insulta a más de seis millones de parados ya que no se le conoce oficio ni beneficio alguno más allá de trabajar para el PP, es no sólo una completa estupidez sino un burdo intento de legitimar como el único criterio valido y de necesario cumplimiento el dictamen emitido por, en principio, ocho personas de las doce que componen el comité han estado a sueldo de la banca y de las aseguradoras que serán las grandes beneficiarias de la reforma que se va a llevar a cabo si no lo impedimos. A destacar entre estos doce prohombres un completo desgraciado y malnacido como Miguel Ángel García que es director del Gabinete de Estudios del sindicato vertical del crimen organizado CC OO, parece que también está vinculado a ese partido que tanta simpatía despierta entre los neonazis de Ynestrillas como es UPyD, que ha votado a favor del texto propuesto por este comité que más que de sabios es de intereses demostrando lo alejado que están los sindicatos profesionales especialistas en traficar con los intereses de la auténtica clase trabajadora que no sólo ya no representan sino a la que traicionan un día sí y otro también.
Vicenç Navarro desmotaba, uno a uno, los cuatro falsos axiomas de lo que él llama la sabiduría convencional sobre las pensiones en un reciente artículo para criticar la actual reforma de las pensiones que se pretende y que son: el aumento de la esperanza de vida, la necesidad de trabajar más años como consecuencia del aumento de ésta, el envejecimiento de la población y todas las cuestiones demográficas derivadas de que vayamos a vivir más años. Poco puedo yo decir al respecto que no haya dicho el genial profesor salvo recalcar que el problema al que se enfrenta el sistema de pensiones en España está derivado del empleo, de la mala calidad de éste que se pueda producir en estos años en unas políticas de promoción laboral completamente nulas ya que tanto desde la UE como desde el gobierno del PP se han ignorado completamente que el tema central que asegure la cohesión social pasa por las políticas futuras encaminadas en mantener empleos de calidad más que de falsos problemas como los demográficos en lo que se basa todo el informe de los doce incompetentes. Dicho informe, que no es más que un paripé creado por el gobierno para legitimar la reforma en la que trabaja desde hace tiempo y que le impone Bruselas por lo que sería de rigor saber cuánto han cobrado estas doce lumbreras de nuestros impuestos para deteriorar nuestro futuro, responde a una clara agenda oculta: el de pasar a las ganancias del sector privado el sistema de pensiones introduciendo sobre éstos una clara variante financiera que, como hay que recordar, es lo que nos ha llevado a esta crisis que ha consistido básicamente en convertir en precarios servicios sociales para beneficiar las rentas del capital en contra de hundir las del trabajo. Como no puede ser de otra manera, la reforma española es más drástica que otras que se han hecho a la saga de la crisis como las de Portugal o Grecia.
En un ejercicio repugnante de cinismo estos últimos días el FMI reconocía  que con las recetas aplicadas a Grecia se les había ido la mano como si fueran nuevos en el asunto, el FMI es responsable de las crisis en Argentina, de la del Sudeste Asiático, de la de toda Latinoamérica y de la hambruna de África, pero le echaba la culpa a la Comisión Europea de la aplicación de sus medidas. Entre pillos anda el juego pues la Troika, compuesta por el mismo FMI, la nombrada Comisión Europea y el BCE, es una organización de carácter criminal y completamente ilegítima desde el punto de vista democrático pues no ha sido elegidas por nadie pero que se atreve a imponer medidas ultraliberales que pasan sobre los gobiernos nacionales y que afecta a millones de ciudadanos que se tiene que creer el dogma del pensamiento único que tratan de imponer es el efectivo cuando éste es el principio de nuestros males. Quién nos dice que, en este sentido, la Troika no se haya equivocado también con las políticas que se están imponiendo sobre Portugal, Irlanda, Italia o España y que, por boca de esta triada, quizá lo vayamos a saber cuando ya sea muy tarde como ha sucedido con el terrible drama organizado en Grecia. En el contexto de un país rescatado financieramente y sin autonomía política alguna hay que denunciar a un ser cínico y completamente repugnante miembro de la Comisión Europea como es el socialdemócrata Joaquín Almunia que en las elecciones de 1996 estuvo a punto, lástima que hasta para eso sea hasta un inútil, de hundir al PSOE que tardó casi una década en remontar cabeza tras las derrotas con el falangista de José María Aznar. Almunia es un completo cínico al que se le ha dado un falso papel de hombre de estado, más bien de establo pues es el mamporrero del FMI para aplicar en España todas las medida ultraliberales, pero que no es más que un sinvergüenza que todavía tiene la cara dura de afirmar que se   volvería a actuar de la misma manera con Grecia a día de hoy si fuera necesario. En un mundo donde la decencia, y no el crimen organizado, fuera el motor de las relaciones internacionales a un tipejo caradura como este Almunia se le nombraría persona non grata en los países cuyas medidas han provocado muertes y el empobrecimiento de la población y se dictaría una orden internacional de búsqueda y captura contra sus persona por crímenes contra la humanidad.

Es necesario que la ciudadanía, una vez más, salga en defensa de nuestro futuro que se presenta como completamente miserable si se les deja hacer lo que quieren con nuestras pensiones a partidos políticos, a sindicatos vendidos y a organizaciones empresariales que lo único que busca es optimizar a la gran banca. Convocar un proceso constituyente y aprender a organizarnos a nosotros mismos es la única manera de escapar del tenebroso futuro que se nos avecina.

18 febrero 2013

Vivir del cuento



No sé bien qué criterios debe tener el PSOE para con sus militantes de Juventudes Socialistas pero Beatriz Talegón, nacida en 1983, que hará 30 añitos en mayo de 2013 no debería ya estar para estas cosas porque eso de joven ya está empezando a quedarle un poco lejos. O eso o están pensando hacer militante de esas Juventudes del mismo PSOE a Pérez Rubalcaba que cuando ella todavía no era nacida ya medraba de lo público para ver si se le pega algo del buen rollito de Talegón y empieza, de una vez, a hacer oposición tras más de un año desaparecido. Dice la profesora de sociología Olegaria Cuesta en su tesis doctoral Políticas Juveniles en Canarias que el concepto de juventud se ha vuelto más lato y que la frontera de lo que se considera ser joven ha avanzado hacia los treinta y tantos por cuestiones de diversa índole pero que tienen que ver más con decisiones políticas. En fin, el caso es que mejor le diera un poco de vergüenza a la señora Talegón, y al PSOE en general, porque la costra de progresismo que tan bien se ponen cuando están en la oposición, para desdecirse luego cuando están en el poder, tiene un tufo a populismo tan barato como el discurso de esta secretaria de Juventudes Socialistas en la Internacional Socialista que tanto se ha difundido estos días en redes sociales.
Y es que el populismo es una enfermedad muy grave que tiene su base sólida en sociedades con capas sociales de niveles culturales bajos, gente confiada que todavía se cree el cuento de los líderes carismáticos y que prefieren soportar un poco el tufo de la corrupción política antes que empezar a ejercer como ciudadanos de derecho. Un populismo así es el que hemos vivido en Tenerife, concretamente en la capital con el tema de los desahucios de personas de sus viviendas, desde lo que podemos clasificar como casta política secular insular y el tema de las cuentas de Bankia del ayuntamiento de Santa Cruz. No sé si la idea fue del mismo alcalde José Manuel Bermudez o del concejal de la oposición José Manuel Corrales pero la amenaza, que durante días fue titular en las noticias nacionales, de sacar el dinero del ayuntamiento de Santa Cruz de esta entidad era una ocurrencia populista que, desde un punto de vista técnico y administrativo, no resiste la más mínima discusión. ¿Dónde iban a meter el dinero público, el poco por otra parte, de esta administración  de un día para otro? ¿En una caja de zapatos? ¿En una bolsa de plástico? ¿Debajo de un colchón? Sabemos que la banca favorita de la corrupción insular de ATI es CajaCanarias, los cien millones de euros concedidos a Plasencia y González para especular con unos terrenos robados en Las Teresitas sin el más mínimo aval dan fe de que la entidad era una fábrica de chorizo, y seguramente Bermúdez tenga mucho que decir de ello con esos temas que tiene abiertos en el sur de Tenerife pero tanta demagogia de un día para otro se hace particularmente indigesta.
Pero para populismo del barato en el ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife no hay nadie que le quite la medalla del honor al concejal de la oposición de la supuesta izquierda plural, no se sabe ya dónde milita después de que en estos años haya traicionado a tres partidos y está acogido de nuevo por IUC en Tenerife hasta que las bases de esta formación sean capaces de revelarse contra la dirección, y que antes nombraba José Manuel Corrales. No ha tenido reparo en participar de este populismo contra Bankia, sabe perfectamente que estas cosas no se hacen así porque como funcionario debió haberse estudiado alguna vez las leyes de procedimiento administrativo, en simular huelgas de hambre vestido con una ropa de marca que la mayoría no nos podemos permitir y que ahora está haciendo su campaña con el tema del incendio y las quemaduras de la muchacha en la Gala del Carnaval 2013 de Santa Cruz. Este señor es un tipo que rara vez se le ha conocido que haya dado palo al agua alguno y para el que hacer política es estar todo el día en intrigas palaciegas, robando información e iniciativas a sus compañeros de oposición, y que, sin duda, estaría quizá mejor explicándose sobre lo que parece una forma poco transparente en la que se basan sus ingresos. No voy a ser yo quien hable más del tema porque para este tipo de asuntos hay gente que lo sabe mejor que yo, que tienen datos, y que deberían sacar a la luz el tema porque, como es lógico, no estoy por la labor de demandas ni de que me mande al abogado Felipe Campos porque este abogado, azote de los corruptos que jamás ha puesto una demanda conocida a corrupto alguno todo hay que decirl, seguro que tiene cosas mejores que hacer que meterse con un pobre diablo, al lado de ellos por el tren de vida que se gastan, y muerto de hambre como yo. El caso es que uno está más que harto de personajes de este tipo que han medrado en política, ahí están los que en los noventa del siglo pasado militaban en ICAN y ahora tienen su vida asegurada gracias a CC, y donde parece que la única manera de sacarlos de la poltrona es con unas elecciones que, a día de hoy, se presentan como la forma más ilegítima de llegar a poder.
En la actualidad que Corrales esté donde está se debe no sólo a que no haya devuelto su acta de concejal al partido que se la dio, Por Tenerife, sino porque lo mantienen desde Izquierda Unida Canarias de Tenerife. En IU da mucha pena que un partido así con un nombre nacional esté acaudillado por Ramón Trujillo que, mientras que pierde militantes a marchas forzadas, sólo emite comunicados surrealistas como decir que la tasa canaria de empleo a nivel nacional sería siete millones y medio de parados como manera de hacer política. Porque hay que tender claro que para determinada gente hacer política es divagar mirándose el ombligo porque, recordemos, los intelectuales son los que dirigen las riendas y los pringados los que pegan los carteles. Estos cerebros dirigentes se pondrán en su momento las pilas para hacer ver que hacen política: un par de meses antes de las elecciones locales de 2015. Mientras Ramón Trujillo, que nunca entenderé por qué se toma como personales las críticas políticas y que en 2011 se vio como diputado en el Parlamento de Canarias cuando esto es completamente imposible con el sistema electoral canario, esté como secretario insular de este partido la formación acabará en las islas como los que muchos de sus militantes dicen en privado, hundida.
Supongo que vivir del cuento lo hemos soñados todos en algún momento. Unos de una manera más utópica, deseando que le pagasen por hacer lo que les gusta como escribir relatos por ejemplo, y otros dedicándose a la política desde partidos de diversa índole. Los que apenan bastante son los que militan en la supuesta izquierda alternativa, que ascienden pegándose codazos unos a otros, y que se apoyan en los ciudadanos descontentos para hacerse con unos votos para, algún día, tener un cargo de importancia que les permita esto mismo, vivir del cuento. De momento parece que no se han dado cuenta que el sistema quedó atado y bien atado con la llegada de la democracia ceremonial y que, si quieren hacer algo efectivo, mejor lo hacen fuera del sistema antes que unirse a ese circo que se ha vuelto la política que se practica como profesión.
Canarias 24 Horas, 18 de febrero de 2013.

17 diciembre 2012

Solidaridad mercantilizada



Tener un medio de comunicación en las Islas Canarias es un auténtico chollo no sólo porque ha servido a muchos empresarios para que cuadren con ingeniería financiera los números de sus empresas, que se lo pregunten al amigo de Paulino Rivero Miguel Concepción, sino porque sirve como un escudo para que no te ataquen como decía Amid Achid en Radio Club Tenerife, la emisora oficial de ATI, ante el peloteo repúgnate de periodistas apesebrados como Carmelo Rivero. Eso lo tiene claro hasta César Rodríguez Pláceres con su Radio San Borondón, que se autodefine como La Voz del Pueblo, pero que no es más que un instrumento en su entramado empresarial con el que vive siempre en una constante intriga, reparte parabienes y decide quién es progresista y quién es de la siniestrona aunque el único logro que se le conoce es haber partido en varios trozos a la izquierda de Tenerife y ponerlos a pelear entre ellos. En el día en el que sale un nuevo El Día que, aunque la mona se vista de seda, tiene aspiración a renovarse la portada es para el viejo falangista reconvertido a independentista, resentido como nadie con la isla de Gran Canaria como es José Rodríguez, con una entrevista en la que declara que El Día no depende de constructores o plataneros cuando hemos visto que multinacionales sin competencia real en las islas como Unelco Endesa se han gastado lo que no está escrito en publicidad inútil en este periódico para eliminar posibles críticas como mismo hace ahora Repsol en Canarias 7 o en La Provincia para que no le chafen las prospecciones petrolíferas frente a Fuerteventura y Lanzarote. Laboralmente, además, también es un chollo tener una empresa de comunicación en las islas porque ya sabemos lo mal que cobran los periodistas con titulación universitaria en este tipo de medios con sueldos miserables en contraste a la vida que se gastan personajes como Andrés Chaves, Jorge Vargas, José Carlos Marrero o Manuel Artiles los que presumen de vivir del periodismo cuando el oficio de éstos es hacer otra cosa.

Precisamente en torno a Manuel Artiles, muchos le conocen como un moroso solidario por sus telemaratones y en internet se muestra que tiene fama de abrir empresas fantasma y salir corriendo a la primera de cambio dejando a sus trabajadores colgados, es el personaje en torno al que se me ha ocurrido hacer esta reflexión pues su forma de entender la solidaridad, amenazando a aquellos que no quieran pasar por la caja de su programa, es cuando menos anómala y rayana en la complacencia hipócrita de dar limosna a los pobres como acto de caridad ignorando la justicia social por completo. Si Manuel Artiles quiere hacer negocio con la miseria humana, como es el caso del último telemaratón de Mírame TV celebrado en la Plaza de La Concepción de La Laguna el 15 de diciembre, nunca se acabará de entender por qué no arriesga su propio dinero y tiene que implicar a instituciones como el Cabildo de Tenerife, ayuntamientos como el de La Laguna, el Parlamento o el Gobierno de Canarias que son financiadas por la ciudadanía y que tienen la obligación social y el imperativo legal de canalizar estas ayudas no sólo de una manera más discreta sino efectiva. Que sindicatos vendidos como UGT se presten a este acto tan repugnante es para ponerse a pensar pero que lo hagan, además, partidos políticos, y no me refiero al trile PP, PSOE, CC que con esos ya perdimos hace mucho la esperanza, sino otros declarados como la izquierda auténtica y no se rebelan contra esta situación sino que hasta participan en este programa de telebasura, como sabemos que ha sucedido en otras ediciones, causa bastante repugnancia y viene a demostrar que el sistema de partidos, tal y como lo hemos conocido, no sólo no está agotado sino que es la principal fuente de nuestros problemas. La respuesta a todo ello la tiene, de nuevo, el axioma proferido por Amid Achid en la citada entrevista: a Manuel Artiles, al que se sabe que es capaz de usar su televisión en contra de sus enemigos y si no que se lo digan a Enrique Hernández, es mejor tenerlo a buenas sobre todos desde partidos de la izquierda alternativa nombrados más arriba y que hace tiempo perdieron el norte pues sus cálculos, una vez rozadas las instituciones, son meramente electorales. Pocas veces viendo el telemaratón de Artiles había sentido tanta repugnancia de ser humano pero también de haber participado alguna vez en esta farsa llamada sistema ceremonial democrático. No había necesidad alguna de convertir un acto de solidaridad, el Banco Alimentos no debe estar para estas campañas publicitarias máxime cuando se sabe que ha atravesado por ciertos problemas, en un programa de televisión exhibiendo comida que ha estado todo el día expuesta al sol sin necesidad alguna para luego recoger ésta y llevarla hasta el lugar donde se va a repartir a posteriori. Este acto, al menos desde el punto de vista logístico, es bastante criticable y no digamos desde un punto de vista ético. Una ética ausente, como se sabe desde hace tiempo, no sólo desde la organización de este evento sino de las instituciones, asociaciones y partidos que han participado en él.
Hubo un momento en el que las instituciones públicas, y los ciudadanos por pasiva, cedieron a supuestas ONG como Cruz Roja, Cáritas, Aldeas Infantiles o Intermón la gestión de la solidaridad y de los deberes que las instituciones públicas tienen por ley y que no es otro que el imperativo prevenir y evitar las desigualdades sociales. En ese momento la miseria se volvió negocio para estos organismos y ha acabado por permanecer de manera crónica en nuestra sociedad y hasta nos ha llegado a parecer algo inexorable ya que como siempre ha estado ahí debe permanecer y los más que podemos hacer los ciudadanos son actos de caridad para limpiarnos nuestras consciencias. El pensamiento hipócrita del judeocristianismo junto con la ideología de la clase dominante siempre han necesitado de pobres no sólo porque la miseria les hace más grandes sino porque es buena fuente de negocio. Esta sociedad ha entregado a presuntas mafias con la Cruz Roja la gestión de los inmigrantes, a Cáritas la del hambre, a Aldeas Infantiles e infinidad de pseudo ONG la de los menores en situación de riesgo o a Intermón la cooperación. Esto jamás tuvo que haber sucedido y un gobierno que se declara inútil para gestionar este tipo de cuestiones nunca debió de haberse constituido. Ahora estamos en un momento muy grave donde la ideología dominante está entregando la sanidad y la educación a manos del mercado, o sea de las formas de negocio más puras, y resulta muy difícil echar la vista atrás para que este tipo acciones sociales sean, de nuevo, recuperadas por la ciudadanía.
Este año 2013 que comienza será en año de la deuda externa más grande que jamás ha tenido España pues deberemos al mundo más de un billón de euros que es casi tanto como el PIB completo de todo el país. Está claro que la pobreza, la marginación de los inmigrantes los menores en riesgo de marginación, las mujeres maltratadas y todo este tipo de lacras sociales evitables con el trabajo y el compromiso de la sociedad entera irán en aumento y el negocio privado que este tipo de cosas producen serán el mayor de la historia. La solución no es fácil pero se puede enunciar en pocas palabras: arrebatar la gestión y los recursos de este tipo de marginalidad a las empresas mal llamadas ONG que hacen negocio de la miseria y volcar a la sociedad en la defensa de los derechos de la ciudadanía al completo porque, lo que ahora impera, no es más que el parcheo de las situaciones que tan miserables hacen esta sociedad egoísta e individualista donde impera la limosna y no la justicia social. Como este tipo de cosas no va a pasar el fenómeno de los telemaratones solidarios como los de Artiles cada año en La Laguna serán moneda corriente de cambio, el lucro de unos cuantos y la vergüenza para nuestra sociedad.
Canarias 24 Horas, 17 de diciembre de 2012.