17 marzo 2014

El nuevo caciquismo de Fernando Clavijo


Las cosas que se ven en La Laguna se encuentra en otras partes del mundo pero jamás con los mismos componentes de mediocridad que imprime la clase dirigente del Casco Antiguo, junto con sus líderes políticos, que muestran un notable complejo de superioridad con respecto al resto de canarios. Cuando un lagunero del centro habla de otros lugares del archipiélago que le han comido terreno a su ciudad siempre acaba diciendo como consuelo aquello de que La Laguna es la capital cultural del archipiélago aunque la realidad sea terca: sus distintos gobiernos, anteriores y posteriores a la Transición, han conducido a esa ciudad a la miseria moral en la que se encuentra en la actualidad. Sus dos últimos alcaldes, la hija de caciques Ana Oramas y su designado a dedo Fernando Clavijo, han dado la estocada final a una ciudad que se ha convertido en un parque temático dedicado al patrimonio urbano falsificado, cosifiados y hasta plastificado.
En este sentido el heredero del cortijo de ATI, el alcalde Clavijo, ha resultado ser más eficiente que sus antecesores empezando por el viejo Sabandeño que entró a saco a encarrilar las arcas públicas hacia su partido y ahora se pasea por el casco pidiendo siempre un descuentito a los comerciantes. A poco más de un año de las elecciones, atrás quedaron las vacas gordas con las que Oramas se hacía campaña pública invitando a las señoras a hacer cruceros pagados con nuestros impuestos, el alcalde ha encontrado la manera de gastar 17 mil euros y hacerse campaña personal, todo ello también con el dinero del contribuyente. Mientras el teniente alcalde Javier Abreu, que gobierna en La Laguna porque se retiró de la lista Gustavo Matos que encontró un buen echadero en el Gobierno de Canarias porque tras el estrepitoso fracaso del PSOE en las elecciones de 2011 ni siquiera salió concejal electo, suele mandar sus cartitas sobre la eficiencia del alumbrado en el municipio y sale a opinar en los medios de cosas que no tiene ni puta idea, Clavijo se lo ha montado a lo grande pues, como alcalde que es, cree que nos debe una explicación. En la campaña La Laguna, mejor entre todos Clavijo ha repartido 50 mil papeletas por todo el municipio con 3 preguntas completamente insustanciales que más parecen un trabajo de primaria para escapar de la primera evaluación que un trabajo serio para cuantificar las necesidades del municipio, cosa que por otra parte debería estar haciéndose hace años, de manera seria y responsable. Detrás, sin duda, de esta campaña de propaganda debe estar la concejala condenada por conducción temeraria yendo borracha en dirección contraria, Blanca Pérez, que sabe mejor que nadie cómo hacer populismo en los barrios y repartir favores a sus amigos y demás proveedores. A CC jamás le ha importado lo más mínimo lo que la gente pueda aportar más que su voto cada cuatro años por lo que este tipo de campañas, o el falso referéndum de las prospecciones de Rivero, vienen a profundizar aún más la falta de democracia en nuestra sociedad que tira millones de euros en un puerto inservible como el de Granadilla.
A poco más de un año de las elecciones a Clavijo le conviene quitarse la rémora del PSOE de La Laguna, sin duda la federación de este partido en Canarias donde los perdedores que se han cargado el partido están más bien colocados que nadie, y gobernar sin Abreu lo que queda de legislatura para poder hacer la campaña oficial más o menos al estilo de CC: alimentando estómagos en los barrios y seduciendo a las asociaciones de vecinos secularmente controladas por ATI. Estos días ha intentado ponerle un sueldo a la tránsfuga Candelaria Marrero que salió electa en aquel clúster de fracasados llamado XTF y que se aferra a su cargo de concejala a pesar que nadie ni en su partido ni en Equo donde tiene pendiente un expediente de expulsión la quieren ver por indecente y caradura. El resultado sería un golpe maestro de Clavijo: con el voto de esta tránsfuga tendría mayoría absoluta en el ayuntamiento y podría gobernar cómodamente los meses que quedan hasta las elecciones de 2015 porque ya sabemos que en esto es en lo que se piensa ahora en la política en Canarias. En 2011 no me cansé de echar pestes de este partido de expulsados del PSOE como es XTF y el vergonzoso caso de la tránsfuga Candelaria Marrero es un caso más de la baja catadura moral que existe en Canarias en todos los partidos políticos que aspiran a tener representación oficial en las islas aprovechándose de la mala memoria que la ciudadanía tiene de lo que políticamente pasa en el archipiélago. La nausea total llegará cuando esta tránsfuga, comercial de la voluntad ciudadana, acabe consumando la venta de su voto a CC y acabe diciendo aquello de que lo hizo porque era lo mejor para los ciudadanos cuando ya sabemos que la política de los partidos reniega siempre de los ciudadanos. De momento, cuando le gente se muere tirada en las calles de La Laguna esta señora ha tenido la ocurrencia de llevar a pleno una propuesta para llevar a los más necesitados cursos de cocina (sic).

En el fondo Clavijo no es más que un buen discípulo de las prácticas que CC han llevado a cabo en las islas durante décadas y lo primero que hizo al comenzar su mandato fue ponerle un sueldo a la oposición como bien supo hacer Ana Oramas. A 15 meses de las elecciones en Sí Se Puede y lo que queda de XTF, el pendonero Juan Miguel Mena y el ambicioso Ignacio Viciana, empiezan a desperezarse para empezar a hacer campaña después de no haber hecho absolutamente nada en el municipio durante estos 33 meses más que guardar su ropa a pesar de habernos vendido que iban a ser aire fresco en las instituciones y han acabado siendo más de lo mismo aunque algunos gilipollas, como yo, llegamos a votar por alguno de ellos pensando en que algo iba a cambiar. Llegarán las próximas elecciones, seguramente esta gente irá junta y es muy probable que gracias al hartazgo que hay entre la ciudadanía acabarán teniendo buenos resultados en las urnas y su nivel de poder será mayor para, tras otros cuatro años, seguir como hasta ahora: engañando a la gente. Sin duda el que ganará en todo esto será un tipo astuto como Fernando Clavijo que, mejor que nadie, sabrá sacar provecho particular a las ambiciones miserables de tránsfugas como Candelaria Marrero, o de esos cientos de segundones esperando turno como espermatozoides para dar el gran salto a la casta política profesional, aprovechándose de la eterna desmemoria de los ciudadanos.