12 mayo 2008

En defensa de lo público


Esperanza Aguirre tiene sus cosas claras. Esta niña bien experta en la manipulación que hoy se llama comunicación, suyo es el antológico argumento de a día de hoy no me voy a presentar a presidir mi partido pero no puedo hablar por lo que va a pasar en el futuro, dice que la administración no es un buen gestor. Lo dice ella que cobra del dinero de los impuestos de todos los madrileños aunque, según su hagiografía publicada por el Grupo El Mundo, con su sueldo tiene problemas para llegar a fin de mes. Quizá por su poca fe en lo público, y para llegar mejor también a fin de mes, ha emprendido una brutal campaña neocon que va desde las privatizaciones en la enseñanza y la sanidad, el desacato de las leyes como la campaña emprendida contra la asignatura Educación para la Ciudadanía, la inclusión de curas en los comités éticos de los hospitales para que decidan en casos de abortos y eutanasia y la manipulación vergonzosa y descarada de los medios públicos como Telemadrid. Con este tipo de gobernante seducido por las voluntades de intereses privados se entienden casos como el penoso estado de la UCI del hospital 12 de Octubre de Madrid con una cepa bacteriana tenaz que ha causado problemas de salud o el de la unidad de cardiología del Universitario de Canarias y que al final acaban traduciéndose en coste de vidas humanas.
Que en comunidades autónomas como Murcia, Valencia, Madrid o Canarias las cifras en educación y sanidad estén en la cola de todo el Estado, a la par que haya subido el uso del cemento, no es un hecho fruto de la casualidad sino es porque han estado gobernadas por el PP o por Coalición Canaria. Con esto no trato de defender al PSOE sino poner las cosas en su justo sitio. Cuando Zapatero viaja a Sudamérica no es para contactar con los ciudadanos sino para defender los intereses buitres de las multinacionales españolas que han sembrado mucha miseria en aquellos países. Puede que este partido tenga un cierto compromiso con lo social, siempre menos que lo que nos tratan de hacer creer, pero en cuanto se les rasca un poco la costra aparecen las afinidades neoliberales de muchos de sus miembros.
Hace días José Miguel Ruano, Consejero de la Presidencia y que como también Consejero de Educación dejó ésta en Canarias en la peor de las situaciones posibles, hablaba de cabras y leche refiriéndose a los funcionarios. Decía que cuando este animal se le hacía funcionario dejaba de dar aquel alimento. Otros trabajos habrá tenido pero bien es conocida la trayectoria política del señor Ruano de mamar de la teta pública muchas veces con errores hasta graves. No es casualidad que durante la desastrosa expropiación de las zonas aledañas al Parlamento de Canarias, declarada ilegal por el Tribunal Superior de Justicia de Canarias y que nos ha costado a los contribuyentes de las islas más de diez millones de euros, fuera él uno de los abogados de la Comunidad Autónoma que tan mal hicieron su trabajo. En este caso no ha habido una depuración de responsabilidades no porque el concepto de lo público esté reñido con la buena gestión o porque las cabras no hagan el milagro de la leche y los quesos sino porque no hay voluntad de que la cosa pública funcione o, cuando no, interesa que lo haga mal para así tener la excusa de privatizar para los amigos.
Hablando de Milagros, en Canarias habiendo un vacío tan grande de poder que ni se sabe quién gobierna la Comunidad, Paulino en sus treinta años en política sólo ha gobernado el ayuntamiento de El Sauzal y parece que aplica las mismas recetas a toda Canarias, se dice que la educación funciona de esta forma. Milagros Luis Brito tenía el listón muy alto de ineptitud en la Consejería de Educación, colocado por Ruano en los seis años de su cargo, y como buena incompetente que es tardó apenas unos meses en superarlo. En su huída de las aulas, si cobrara lo que hoy cobran los maestros esta sí que tendría problemas para llegar a fin de mes, ha conseguido por sus propios medios ser la Consejera peor valorada y más denostada por toda la comunidad educativa y los ciudadanos en general. En una posición arrogante contra la homologación aprobada por ley del profesorado de primaria y secundaria ha conseguido que los enseñantes se radicalicen en sus posturas con huelgas de hambre, encierros y paros que van en detrimento de la calidad educativa y cuya única responsable es ella misma. Desde la maquinaria del propio Gobierno de Canarias se ha estado más atento a hacer una política arrogante sobre el tema que a luchar por los alumnos que, verdaderos perjudicados por el conflicto, no se duda en usarlos como arma arrojadiza contra los profesores.
Que desde las entidades públicas no se pueda hacer una buena gestión es una mentira más de las fuerzas conservadoras y neoliberales. Cuando los mercados fallan y hay una crisis como la actual que por cuestiones financieras especulativas ha tocado la economía real estas entidades no tiene el menor escrúpulo en socializar las pérdidas, sus ganancias siempre son privadas, pidiendo que las reservas de los bancos centrales inyecten dinero al sistema financiero. Dinero que, como es lógico, sale en última instancia del bolsillo de los contribuyentes que somos los que siempre perdemos porque aquellos no saben gestionar bien sus empresa sino que los guía la avaricia. Que otra gestión de lo público es posible y necesaria es algo en lo que estaremos de acuerdo todos los ciudadanos pero nunca será cierto que desde el sistema público sea imposible gestionar bien las cosas. Quizá habría que quitarse de en medio a personajes de la talla de Aguirre, Ruano o Luis Brito y dejar que los ciudadanos directa y democráticamente gestionemos nuestras cosas. El problema es que hay que empezar a aceptar responsabilidades por parte de la sociedad antes que dejar a estos que hagan tan mal este trabajo.
Canarias 24 horas, 12 de mayo de 2008.