15 abril 2013

La herencia de Miguel Zerolo


Si hay un imputado por excelencia en Canarias ese es, sin duda, en Imputadísimo Don Miguel Zerolo Aguilar, marqués de playa de Las Teresitas, hombre de gran fortuna en los juegos de azar, maestro de vivir con dinero en efectivo durante más de un lustro y gran conseguidor para sus amigos como el periodista Andrés Chávez con el que iba a hacer prácticas de tiro a las instalaciones de la policía local y siempre, como no puede ser de otra manera, porque para él el dinero público está para sus fines. Desde el 19 de julio de 2011 este señor ha pasado a mejor vida pues ahora es senador por designación digital y autonómica lo que significa que vive a todo tren en Madrid a costa del contribuyente sin dar puto palo al agua como se desprende de su casi nula actividad como senador en la web del Senado en casi dos años de representación de Canarias en Madrid. Quizá ahora que tiene más tiempo y de manera más discreta, sin que la policía le pise los talones, se podrá reunir con más tranquilidad con su compañera de partido la populista Ana Oramas para hablar de sus cosas. El caso es que si hubiera que buscar un responsable de la huida hacia adelante que organizó este miembro fundador de ATI, con el cambió del ayuntamiento de Santa Cruz al Senado las causas que tenía abiertas tuvieron que pasar del Superior de Justicia de Canarias al Supremo con todo lo de dilación y posibles prescripciones que ello supone, este sería, sin duda, no su partido sino el PSC PSOE que por las miserables cuotas de poder que tiene en la actualidad pactaron con CC salvar a este presunto delincuente en el Senado donde, desde hace casi dos años, nada se sabe de él. Lo más seguro es que el senador acabe yéndose de rositas por muchos de sus delitos pero quiero dejar constancia que si a alguien hay que pedirles cuentas algún día, y de manera eterna, será a los dirigentes miserables, infames y corruptos del PSOE en Canarias.
Sin embargo, muerto el perro no se acabó la rabia y Miguel Zerolo ha dejado una herencia muy emponzoñada y los contribuyentes tendremos que pagar, seguramente por décadas, la mala gobernanza que durante mucho tiempo este personaje sometió a Santa Cruz de Tenerife en particular pero a toda Canarias en general con sus decisiones que pueden calificarse, sin exagerar, de cacicadas absolutas. Mucho se ha escrito ya del mayor pelotazo, y más burdo, de la historia de Canarias como ha sido el de la playa de Las Teresitas, con la ayuda financiera y criminal necesaria de la difunta CajaCanarias, y donde todavía nadie se ha sentado en el banquillo porque el juicio se dilata de una manera inverosímil y que cada día que pasa deja un poco más de impunidad no sólo a Zerolo sino a los empresarios que se forraron con el tema como son Ignacio González o Antonio Plasencia.
Menos espectacular que este caso de Las Teresitas son las corrupciones menores, que en comparación pueden calificarse de pequeñas pero que hay que tener en cuenta que un solo euro malversado de cuentas públicas es ya un delito muy grave, como es la del llamado Caso Lerena de un empresario de Güímar que se levantó más de dos millones de euros en poco más de cinco años porque tenía una mujer enchufada ilegalmente en la gerencia de urbanismo, Candelaria Martín, a la que pagaba de su bolsillo para que le informara de manera irregular de las previsiones de equipamiento en la zona de Anaga y acabar, como no puede ser de otra manera,  adjudicándose los contratos por contar con esta información privilegiada. Los movimientos en los últimos años en los plenos del ayuntamiento para que José Antonio Lerena cobrase el dinero que en teoría se le debe, incluyendo el sacarlo del plan a proveedores del PP que no es otra cosa que un crédito mal planteado, por parte de CC dan cuenta del terreno enfangado en el que nos movemos donde la corrupción de los sobres ha sido, sin duda, algo común en toda la etapa democrática de Santa Cruz pero sobre todo en la nefasta etapa de Miguel Zerolo como alcalde.
Las miras del senador Zerolo estaban situadas siempre bien altas, se entiende que hablamos de la corrupción. Su nombre, junto con el del expresidente de la Autoridad Portuaria Luis Suárez Trenor y del actual Pedro Rodríguez Zaragoza, habrán de pasar a los anales como los responsables que hicieron que un puerto importante del Atlántico, como el de Santa Cruz de Tenerife, esté ahora completamente hundido y en la mayor de las miserias que jamás ha atravesado en sus siglos de historia porque, como no podía ser de otra manera, había que potenciar el pelotazo de las costas de Granadilla. La plataforma de empresarios y políticos de ATI que trataba supuestamente de defender el modelo de comunicaciones de la isla, Tenerife de Mueve, erró completamente su objetivo de enfrentarse a las organizaciones sociales que en Tenerife siempre han creído que otro modelo de isla es posible y debió, en buena hora, pedir cuentas a Miguel Zerolo de cómo ha quedado dicho puerto en los primeros años de este siglo XXI. Las adjudicaciones a dedo a amigos del régimen de ATI en el Parque Marítimo han acabado por dejar a éste en franca decadencia durante muchos años y al igual que muchas obras faraónicas, ahí está la Plaza de España remozada en su fachada exterior de ciudad manteniendo el decorado fascista pues no olvidemos que ATI surge del más cutre falangismo chicharrero, han dejado las arcas municipales completamente vacías.
Pero el paradigma de la era Zerolo será para siempre, sin duda, los 15 mil ciudadanos de más apuntados, de manera completamente burda y con documentos de identidad falsos, en el censo de la ciudad y que durante décadas dejaron un dinero al ayuntamiento de Santa Cruz que en una ciudad como esta, que lleva muchos años en alarma social con una grave crisis de empresa públicas dedicadas a la acción social como es el caso de Mararía, se marcharon en sobres y demás corrupciones no sólo de CC sino del PP que gobernó hasta hace poco y del PSOE que aceptó sin escrúpulos el pelotazo de la playa de Las Teresitas y que, sin duda, fueron los agentes colaboradores necesarios para todo ello. Es de esperar que lo de los 15 mil fantasmas del censo haya sido un acto completamente burdo de alterar la realidad para recibir más dinero de las cuentas del estado y que estos ciudadanos inexistentes no hayan votado ni hayan recibidos prestaciones ni mucho menos subvenciones porque, en este caso, estaríamos ante un delito mucho más grave, un pucherazo en toda regla y algo del que no hay precedentes inmediatos en todo el estado.

Definitivamente la última y mayor herencia de Miguel Zerolo en Santa Cruz ha sido, sin duda, su heredero en el cargo el continuista José Manuel Bermúdez que cuando llegó a la alcaldía, procedente del Cabildo, tenía algún que otro asuntillo de unas fincas en el sur de la isla de Tenerife. Reconociendo a título personal la oposición más que importante que hacen Asún Frías y Pedro Fernández Arcila el resto de la corporación es un ente patético donde los grupos tratan de sacar rédito político a golpe de salir en los telediarios, recordemos la grotesca propuesta de quitar las cuentas de Bankia, empezando por ese profesional de la traición llamado José Manuel Corrales que debe de llevar ya como seis partidos distintos en los que ha tratado siempre de medrar egoístamente. Dinosaurios como Ricardo Melchior, Isaac Valencia y Antonio Castro están dejando el poder, ahora que estamos a mitad de legislatura, para promocionar a sus herederos escogidos a dedo porque la casta de ATI está viviendo un relevo generacional en el que los neo caciques que rondan la cuarentena larga entran ahora en juego de la mano de sus padrinos políticos. Nosotros como ciudadanos tragaremos con ello, la sociedad se ha mostrado bastante dócil y conformista para que sigamos creyendo en ella, y como las soluciones intermedias no sirven para cambiar las cosas todo va a seguir igual. Seguro que veremos a muchos sin vergüenzas y caraduras en acción pero pocos como Miguel Zerolo. Políticos de casta como él hay muchos pero con una completa falta de vergüenza y falto de complejos, afortunadamente, habremos de ver pocos.