20 septiembre 2014

Vamos, que nos vamos


A día de hoy llevo ocho años y nueve meses, nueve años haría en enero de 2015, publicando todos y cada uno de sus lunes un artículo denso. Primero fue en el Canarias Digital, un medio hecho para mantener la batalla personal de su creador Pepe Castellano y que nos acabó dejando a unos cuantos colgados cuando su batalla tomó otros derroteros. En medio abrí este blog, agosto de 2006, para colgar en él cosas que generaba en aquel primero, en otros medios después y para este mismo. Luego Enrique Hernández habló conmigo para que tuviera una sección en el Canarias 24 Horas durante el año que estuvo de director y que, sin duda, fue el mejor momento de esta publicación digital subiendo de un puñado de visitas semanales a miles diarias. Nunca le estaré totalmente agradecido a Enrique la oportunidad que me dio. Seguí un tiempo más en este medio mientras se volvía cada día más y más mediocre por la nueva dirección que, por cierto, me dijo alguna que otra vez que mis artículos solían ser los más visitados del digital. Como todo lo guardo por ahí tengo sus correos electrónicos. Como no le debo nada a nadie y debido al mal trato de mis textos en el Canarias 24 horas lo dejé para siempre para concentrarme en este blog. De este anterior medio no tuvieron ni una palabra de agradecimiento conmigo después de más de cinco años ni fueron capaces de preguntarme que por qué me había ido. Las miserias se retratan a si mismas. Huelga decir que jamás cobré un céntimo de allí ni de ningún lugar que he escrito. Es más, este trabajo me ha costado dinero que jamás le he debido a nadie. 
Este lunes 22 de septiembre no habrá un texto nuevo y completamente original en este blog Me Tienen Frito. En principio esto pasará durante varios meses y puede que esta decisión se haga completamente definitiva y tal vez no vuelva a escribir en mi vida o si lo hago será con otro proyecto y otras cosas. Puede que regrese, ahora no lo sé. A los que me han odiado durante este tiempo, a ciertos amigos y conocidos que perdieron la amistad conmigo por sectarios y por mi convicción de no callarme las cosas, celebro que estén contentos y me alegro por su júbilo. A las personas que me han mostrado su cariño durante años les doy las gracias desde aquí. Me gustaría particularizar pero prefiero no hacerlo porque la lista sería un poco larga y no quisiera dejar a nadie fuera.

Ahora estoy en una etapa personal un poco particular y me he dado cuenta que tengo que pensar en mi mismo, en mi salud que no anda muy bien, y quizá sea ahora la sociedad la que tenga que hacer algo por mi en lugar de yo por ella. Me voy, repito que no sé por cuánto tiempo, pero el archivo de este blog nunca desaparecerá y el correo de contacto y las redes sociales asociadas a este seguirán activas. Adiós, o hasta pronto, y gracias por todos estos años de ilusión de que cada lunes mis palabras produjeran molestia o alegría, si lograban leer los peñazos que escribía hasta el final, pero nunca indiferencia.