24 junio 2016

Brexit


Podía pasar y ha pasado: el Reino Unido ha decidido, en un referéndum completamente legítimo, salir de la Unió Europea. Que se sepa la policía política del meapilas de Jorge Fernández Díaz no ha estado detrás de este asunto para que no se produzca. O si lo han estado han demostrado lo qué son las cloacas del estado español: una suerte de T.I.A. a lo Mortadelo y Filemón donde, si las cosas pueden salir mal, saldrán peor. El caso es que en España hemos estado sumidos en una campaña política donde cuatro mediocres tratan de quedar los primeros desprestigiando a los otros y ninguno ha tenido el coraje político de hablar de este tema en esta campaña triste y vergonzosa campaña electoral, versión 2.0, a costa de los impuestos de los ciudadanos, que ha resultado no sólo ridícula sino completamente aburrida. PP, PSOE, Podemos (sin Unidos pues ya no existe IU cosa de la que hasta me alegro) y Ciudadanos han representado un club de la comedia en la que se han burlado los unos de los otros, recordemos que las bromas privadas no son chistes para la mayoría, de los ciudadanos de paso y ah estado huyendo de exponerse ante el presunto electorado con las cartas hacia arriba hablando de lo que a la ciudadanía debe importar: la violencia de género, la explotación y depauperación de la clase trabajadora y de la clase media, la deuda púbica que ha superado por primera vez en muchas décadas el cien por cien del PIB, los nuevos recortes que va a imponer la troika y que el gobierno que salga algún día deberá de llevar a cabo, la corrupción generalizada a la que han entrado a saco los partidos nuevos que apenas llevan dos años con cargos, las libertades sociales, la enseñanza, la sanidad o los costes ambientales ya irreversibles en este mundo y que nuestros descendientes han de pagar. La estrategia ha sido no nombrar lo incómodo y engañar a la ciudadanía que está a otras cosas.

En el tema de Brexit y de los otros nombrados la estrategia de los partidos ha sido la que cultivan los niños pequeños y durante casi cinco años Mariano Rajoy: lo que incomoda hay que ignorarlo y de lo que no se habla no existe. La reacción de muchos al día siguiente del referéndum británico ha sido la incredulidad, el preguntarse qué va a pasar ahora y el seguir creyendo que las cosas no van a cambiar. Y sí, lo van a hacer. Jamás, en la completa historia de la humanidad, había existido una casta política internacional de mediocres tan grande, aparatosa, desmovilizadora y repugnante como la que gobierna o aspira a hacerlo a escala global. Se dice que la convocatoria del referéndum en Gran Bretaña sobre la salida de la Unión Europea es una táctica particular de David Cameron para aferrarse al poder y contentar a la ala más ultra de su partido que le ha salido mal. Dice que se va a ir pero que lo va a hacer dentro de unos meses y no ahora porque, como muchos, no tiene vergüenza ni nada que se le asemeje. En esto es lo que se ha convertido la política: que un desgraciado mediocre como Cameron sea capaz de poner en juego la ilusión de millones de personas y que muchas fuera y dentro de Gran Bretaña verán afectada su vida más corriente por la ocurrencia de un miserable. Esto no es política, no aquella que los griegos llevaron acabo cinco siglos antes de nuestra era, por la que muchos dejaron su vida en el trascurso de la historia y desde el XIX otros tantos también la perdieron para que nuestra vida presente fuera mejor. Parece que se cumple lo dicho, dejaremos la primera generación que vivirá peor que sus antepasados.

¿Qué ha pasado en Gran Bretaña para que las personas de más de 50 años perciban a la UE como algo negativo y hayan votado en masa la salida de la UE? Habría que ir a ver lo que se ha convertido la Unión Europea en los últimos años: en una conquista política y pacífica del continente europeo por el establishment de la Alemania que provocó las dos Guerras Mundiales, por el lobby de la banca alemana que ha prestado a los países de las economías PIGS bajo en síndrome de la más pura usura y con una capital como Bruselas donde campa la corrupción política, las grandes empresas imponen sus intereses económicos y mercantiles y donde se han olvidado completamente de la ciudadanía y de la Europa de los derechos. Claro ejemplo lo tenemos en los falsos rescates a Grecia, España, Portugal, Irlanda y las presiones hacia Francia e Italia. Una Unión Europea que se ha construido de espaldas a la ciudadanía, que debería de llamarse la Gran Coalición de Alemania y cuya banca emisora, el Banco Europeo, no es un sistema de mejora de la economía sino un lobby que favorece los intereses de empresas mafiosas como el Deutsche Bank.

El resultado ha sido una UE menos cohesionada, más partida, con más desigualdades y en la que en muchos lugares, entre ellos Gran Bretaña, los sentimientos nacionalistas más rancios e inmovilizadores han crecido de manera inmensa en estos ocho años largos de la gran crisis económica. Una Europa que no representa a ciudadanos sino a intereses financieros, donde hay una cartera de servicios que poner al mercado, los logros de la sanidad o la educación, por ejemplo, del estado de bienestar de la Europa de posguerra, y en la que se han incrementado el número de ricos de manera exponencial mientras la clase media se ha convertido en algo residual y condenado a desaparecer. Esto es algo que se ha hecho desde las mismas instancias publicas comunitarias en connivencia con el FMI y el Banco Mundial, dos organizaciones que han estado siempre en el punto de mira por su falta de transparencia. No me alegro que un país tan importante como Gran Bretaña se vaya de la Unión Europea pero puedo llegar a entender perfectamente a los que han votado a favor del Brexit. Es más, y creo que esta es otra cosa que se nos oculta, puede que en los próximos meses o años oigamos hablar de más países que quieran abandonar la UE o el euro, una moneda de Monopoli impuesta por la banca alemana que ha acabado con los mecanismos naturales de salida de las crisis económicas al arrebatar el control de los gobiernos a sus finanzas publicas y de la moneda.


¿Europa ha muerto? No lo sé, si desaparece como la conocemos hoy no va a ser por una u otra estocada definitiva sino porque políticos y seres mediocres han llevado a cabo su política y sus finanzas durante ya muchas décadas y esta es un muerto que hace tiempo huele mal. Lo que parece que se nos viene encima es una vuelta atrás del nacionalismo más negativo, rancio y peligroso del que, como las primeras décadas de la UE, pensábamos que no íbamos a ver más en nuestra humanidad pero que, sin duda, nos espera en los próximos años a no ser que los ciudadanos podamos decidir sobre nuestro futuro de manera directa y pongamos en su sitio a la casta de políticos mediocres y a todo su sistema de partidos, con una forma de funcionamiento del siglo XIX, que han demostrado que son la fuente de todos nuestros males. Pobre Inmanuel Kant, murió pensando en su Paz Perpetua y la unión de las naciones y que por sus propios compatriotas, la banca alemana, ya no la veremos cumplida pese a que un día pensamos que esto iba a suceder.

24 abril 2016

El horror


Hay novelas que se ven superadas en su texto cinematográfico. Pocas pero las hay. Sin duda, leer El Corazón de las Tinieblas de Joseph Conrad no es un ejercicio tan pleno como ver las dos horas y media de la mejor película de Francis Ford Coppola, Apocalypses Now. Producida en unas situaciones excepcionales, rodada casi sin guión, con un Marlon Brando en el momento más maduro de su carrera pero menos centrado y un reparto todo el día abusando de la droga y el alcohol en lo que les parecía unas vacaciones pagadas en un destino exótico, el texto de Coppola fue una buena actualización de las expansiones coloniales del siglo XIX británicas en África expuestas por Conrad por las de Estados Unidos en la segunda mitad del XX. El horror, el horror acabará diciendo Brando en uno de sus mejores papeles como el Coronel Kurtz en esta ficción. Mi explicación de por qué disfruto de cosas así: porque son cuestiones narrativas, que mediante éstas se puede analizar el fondo del cerebro humano sin que nadie resulte dañado y es un buen ejercicio para conectar la amígdala, la pare del cerebro más antigua, con el neocortex que apenas tiene unos cientos de miles de años. Sin embargo, El Monstruo ha estado estos días acechándome y no era el fantasma del Coronel Kurtz.

Un horror más real y menos literario me ha tocado el corazón y me ha llevado a escribir esto. No soy una persona morbosa, todo lo contrario, y cuando oigo temas de asesinatos, violencia y víctimas apago la radio o paso la página de Internet. Lo hago por pudor y por respeto a los que han sufrido estos casos. Ahora que lo pienso, sí había oído hablar de cierto personaje pero mi pudor ante estas cosas lo había borrado. Estoy hablando de Luis Alfredo Garavito apodado El Monstruo, un asesino en serie colombiano que, estando de momento preso, se jacta aún de haber violado, asesinado y descuartizado a algo más de 200 menores de 16 años entre 1993 y 1999. Muchos de esos asesinatos siguen sin haber sido juzgados y muchas de sus víctimas sin identificar. Ocurrió en un país donde hay muchos niños en la calle que no valen nada, en un momento de guerrillas, de escuadrones de la muerte, cárteles de la droga y una corrupción política galopante que hacía que los esfuerzos policiales no se ocupara de otra cosa. Este miserable asesino se aprovechó de estas circunstancias para pasar desapercibido durante años hasta que saltaron los cientos de cadáveres, no enterados sino dejados como el mimos asesino llega a decir. Jon Sistiaga, para el Canal Cero del cable de Telefónica, le hizo una entrevista la cual me atrajo por la personalidad de este malnacido y con una pregunta que me invadía el cerebro y que no me dejaba pensar con claridad en otras cosas más cotidianas: ¿qué demonios puede haber dentro de la cabeza de un humano para ser capaz de hacer esto, seguir vivo y no sentir un remordimiento expreso.
¿Qué sucedió para que decidiera ver esta entrevista? Escuchar unos cortes de voz, sin ponerle cara alguna al individuo en ese momento, en la que Sistiaga arremetía contra él durante la entrevista diciéndole que parecía más un simpático profesor de filosofía que un asesino capaz de provocar tanto dolor. Como pude ver luego Garavito reía animosamente en este momento mientras Sistiaga lo miraba con su ojo derecho dominante sin hacerle gracia lo que se decía y sin responder Garavito al propósito mismo de la entrevista: ¿por qué había sido capaz de cometer esos actos tan atroces? Uno sólo de sus repugnantes actos, con mucho menos daño, ensañamiento y violencia, hubiera sido suficiente para que una persona con un mínimo de humanidad viviera amargada el resto de su vida, o decidiera dejar de vivirla, mientras que, de una manera fría, Garavito especulaba con su puesta en libertad en un país como Colombia que, haciendo gala de un código penal civilizado, no contempla la cadena perpetua ni la pena de muerte. He pensado, por ejemplo, hasta qué punto no habremos fracasado irremisiblemente como humanidad y lo imposible de ser verdaderamente humanos en algún día cercano.

Jon Sistiaga acusó en un momento, editado en los cinco minutos finales del vídeo donde va la conclusión, que si Garavito le estaba manipulando. En un montaje teatral el presentador y director de la entrevista se levanta y deja con la palabra en la boca al asesino. Momento que me dio mucho qué pensar: no sólo aquellas palabras de Garavito sobre el profesor enrollado de filosofía me manipularon para buscar la manera de ver lo que tenía qué decir este desgraciado asesino sino la misma productora del programa por incluir una entrevista en un medio de radio y por el montaje de la misma completamente teatralizado. Respeto a quién le interese estos géneros y puedo decir que hasta me puede parecer algo informativo el programa pero, desde mi punto de vista, no se deja de abusar de la manipulación y el sensacionalismo. Se decía, por ejemplo, que Garavito era el mayor asesino en serie de la historia de la humanidad como si toda la historia estuviera fehacientemente documentada y como si, por ejemplo, muchos castellanos a título personal no hubieran asesinado a cientos y cientos de indígenas en el territorio mismo donde cometerá sus horrores Garavito quinientos años más tarde. Por mucho que la factura del programa la pague Telefónica ese tipo de cosas, bajo mi punto de vista, sobran. Se pueden vender las cosas sin morbo y ya tengo claro que, nuevamente, por éste no voy a volver a ver este tipo de productos primero porque no me han ido nunca y, segundo, porque ahora lo que busco es la vida y huyo del dolor como alma que persigue el diablo.

Sigo sin haber hallado la respuesta que me llevó a ver esta entrevista y que se encendió en mi cerebro al escuchar el nombre de Garavito, al ver el modo de psicópata de actuar y la absoluta falta de empatía que se puede llegar tener respecto al dolor ajeno. Yo he hecho daño, a mi me lo han hecho muchas veces y he observado el placer por el sufrimiento provocado que sentía este asesino sobre sus víctimas sintiendo la falta de piedad hacia mi dolor salvando las distancias, pero cuando me he dado cuenta de lo que he podido hacer he generado remordimientos que me van a acompañar toda la vida. Y no he matado ni mataré a nadie. Precisamente, lo que quería saber es por qué se puede provocar un dolor tan intenso en otras personas y sentir un inmenso placer con ello. No lo sé ni ya quiero saberlo. Quizá la respuesta que me he encontrado es la de reforzar algo que llevo mucho tiempo pensando: que nuestra sociedad está enferma, que los sentimientos de con-pasión han dejado de ser socialmente adaptativos y que seguramente no tendremos remedio, por lo menos durante unas cuantas miles de generaciones más.

Estas muertes absurdas, ver a algunos familiares exquisitamente elegidos para servir a los fines de la productora exponiendo que nunca volverán a ser normales y sentir que me pasan cosas buenas, que me precio de tener el cariño de personas que son generosas con sus sentimientos y la posibilidad de pasear todavía bajo el sol muchos días hacen que me precie en tener gratitud por algo: en el que estoy vivo, soy afortunado, puedo disfrutar de las pequeñas cosas y todos los días soy capaz de reír. Y, sobre todo, de buscar otras cosas que me producen más alegrías en un tiempo que parece que decir que agradeces lo que tienes y te sientes alegre produce hasta envidia. El horror de los cerebros enfermos, nada empáticos, que disfrutan porque no estás bien y del daño que hacen. Huyo de ellos, sin lamentarme de los que no huí en su momento.

28 noviembre 2015

¿Caen monumentos franquistas?


El jueves 26 de noviembre nos despertábamos con una imagen que muchos y muchas llevábamos décadas esperando: el obelisco dedicado a Franco y al golpe militar que se gestó en el Monte de Las Raíces, en el municipio de El Rosario en Tenerife, hecho añicos y por los suelos. Yo vi la foto en redes sociales bien temprano y reconozco que una sonrisita estuvo en mis labios toda la mañana pero al llegar a casa esa sonrisa se tornó en un más de lo mismo porque estos se creen que uno es gilipollas.

En periódicos locales y en La SER a nivel nacional se decía que en cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica el Cabildo de Tenerife (sic) había demolido el monumento que conmemoraba en Tenerife el alzamiento militar en el lugar donde éste se gestó. Pensé dos cosas, primero en los miles de muertos de los dos bandos que fallecieron por una guerra civil repugnante y en que si estos del Cabildo se creen que somos imbéciles. Con un ordeno y mando, y una pala mecánica, se apropiaban repugnantemente de la lucha y la reivindicación, me atrevo a decir que de millones de canarios, que llevamos décadas pidiendo que tal esperpento desapareciera de ese lugar a menos de un mes de una cita electoral. Se podían haber esperado al dos de enero, el titular hubiera sido Empieza 2016 con un gesto de reparación histórica por parte de El Cabildo, que después de tantas y tantas décadas de espera por un mes más no hubiera pasado nada. Es más, hasta hubieran quedado muy elegantes. Pero no, tenían que manipular a la opinión pública como si ya todo estuviera resuelto en Canarias y no hubiera un 38 por ciento de paro estructural y una economía sumergida, en connivencia con los empresarios y la administración, que hacen que en las islas no haya un estallido social. Y lo mandan a hacer unos sin vergüenzas que tienen un sueldo impresionante y blindado con un montón de prebendas que salen de nuestros impuestos.

Me acordé de una cosa que me contó un buen amigo, ahora ya mayor pero no menos concienciado, que militaba en los años duros del franquismo en células comunistas. Esto se puede contar primero porque no hubo delito y segundo porque si llega a haber éste estaría prescrito. En esa época estuvieron intentando conseguir explosivos (sic) para derribar el monumento pero como los enlaces fallaron lo intentaron con una camioneta y una soga pero no pudieron derribarlo porque los cimientos del obelisco eran muy sólidos. Para mi estos son los Héroes y no estos trepas que, sentados en un sillón que le pagamos, se aprovechan de la situación para sacar rendimiento personal y político. Y que conste: nadie más que yo se alegró de ver los escombros de semejante ignominia por los suelos aunque el franquismo sociológico no se haya eliminado aún después de 40 años de la muerte del dictador.


Aprovecho para mandarle un mensaje a Podemos en el Cabildo de Tenerife y, especialmente a su Consejero Insular Fernando Sabate, ese que su hermano sigue explotando el Teleférico de El Teide a todas luces uno de los mayores atentados ecológicos de la isla. Tengo el dedo anular de mi mano derecha levantado, si quieres súbete en él y pedalea. No nos tomes por imbéciles. ¡Ya está bien! Encima aprovechando ese grito que defendías de manera hipócrita has llegado hasta donde estás para tenerlos cuadrados y ser un elemento decorativo en ese Cabildo. Vergüenza deberías de tener pero creo que eso ya lo perdiste hace años, desde que renegaste de la lucha contra el puerto de Granadilla porque eso ya no te da rentabilidad.

05 octubre 2015

La curiosidad sobre todo lo que existe


El Cosmos es todo lo que existe, ha existido y existirá. Con esta frase mítica empezaba la serie Cosmos dirigida por Calr Sagan en el principio de los años ochenta. Veía la serie con absoluta devoción, me compré el libro y lo leí en cuatro noches y no puedo decir otra cosa que gracias a este gran divulgador tengo una virtud de la que estoy orgulloso: la curiosidad. Por eso cuando la Fox, ya con Neil deGrasse Tyson, hace un año hizo un remake actualizado de la serie la seguí con gran pasión y no me decepcionó porque este astrofísico es otro gran divulgador y comunicador. La NASA ha anunciado que en Marte hay torrentes de agua salobre que a menos 27 grados se licuan y son potenciales albergadores de vida. Neil deGrasse Tyson hablaba de la exobiología, de los plantígrados y de que quizás la vida pudo llegar a la Tierra procedente del espacio. Giordano Bruno murió en la hoguera por decir que el universo es infinito porque dios lo es y preñó de vida todo éste. Ahora puede que antes de mi muerte se confirme la existencia de vida en un planeta tan cercano como Marte por lo que es seguro que el Universo estaría plagados de múltiples formas de vida. Llevo días pensando en Carl Sagan, ese que infundió en mi la curiosidad más que muchos profesores, y pienso cómo estaría disfrutando estos descubrimientos. Yo, ante que no seamos el único rincón del Universo plagado de vida me siento más humilde pero también más parte del Cosmos y del Big Bang de donde procede la materia que constituye mi cuerpo.
Dedicado a aquellas personas que durante muchos meses han estado cerca y me han aguantado mi pejigueras. No digo nombres, ellos mismo se identificaran. Mi gratitud de compartir un espacio y un tiempo en la inmensidad del Universo es infinita.

03 octubre 2015

El Sur


Sin que tenga que venir el caso del cómo y el porqué, en estos días una chiquita de 14 años me contó una historia que no sólo me impresionó sino que me hizo dar cuenta de lo alejado de la realidad que vivimos muchos que hemos ido de progres por la vida pero que a duras penas hemos hecho el esfuerzo de, no sólo, comprender a los demás sino de la realidad que se ha estado viviendo históricamente en estas Islas Canarias. Vive en la típica zona sur de una de nuestras islas, hacia la montaña y no la costa, en las que antes del boom turístico de hace unas décadas se malvivía, se pasaba hambre y las niñas y niños no iban a la escuela, a pesar que desde 1920 era obligatorio, porque cada una de esas criaturas eran dos manos para trabajar bajo las órdenes de los caciques y contribuir a la economía de la familia.
Le hablaba de la escritura como forma de transmitir el conocimiento que tienen los seres humanos y me contó que su abuela estaba aprendido a leer y a escribir y que la señora estaba contenta con ello. Me dijo que su abuelo era más bruto y que no le interesaba aprender ya nada. Pensando en gente octogenaria le pregunté a la chica que qué edad tenían sus abuelos y me dijo que ella 55 y el hombre 60. ¡55 años y sin saber ni leer ni escribir por culpa del hambre cuando, en otros lugares más afortunados de archipiélago hay gente de esa edad forrada gracias a titulaciones superiores porque se podían permitir unos estudios! La chica me dijo, no con estas palabras pero lo quería expresar así, que a la mujer se le había abierto un nuevo horizonte en el mundo porque ya entendía las cosas escritas y las señalizaciones por la calle. Lo dignamente bello del tema es que la chica ayudaba a hacer las tareas a su abuela y se las corregía y la señora iba muy contenta a la escuela de adultos. A mi también me enseñaron a leer y escribir mujeres y todavía recuerdo las lecturas que mi madre me repasaba antes de ir al colegio y, gracias a ella, no fallaba una cuando la maestra me la preguntaba.
Debe ser una niña que se ha criado mucho más con sus abuelos que con sus padres por cuestiones laborales y le brillaban los ojos cuando hablaba de su abuela porque, seguramente, le tiene mucho cariño. Yo le dije que lo que hacía era muy bonito, que lo mejor que una persona puede hacerle a otra es enseñarla a leer y escribir y que podía estar orgullosa de si misma porque yo, que tengo más edad, nunca he enseñado a leer ni a escribir a nadie. Le dije que no tuviera vergüenza de que su abuela no supiera ésto hasta hace poco, que no era culpa de ella sino de la pobreza que se ha vivido en las islas y entonces me hizo callar con una sonrisa que indicaba que eso jamás se lo había planteado y que le da igual lo que pensara de ella porque a la que quiere es a su abuela y no a la gente ignorante que se ríe de los demás por burla o creyéndose superiores cuando no son más que unos cretinos. Toda una lección de vida, y de belleza, con tan sólo 14 años de edad. Muchas veces los creemos que hablar con un joven es tratar con bobos cuando éstos pueden dar lecciones al más sabio y son más listos de lo que creemos.

No quiero enmierdar este texto, sobre todo por respeto a la muchacha, pero es que cómo lo voy a acabar es inevitable no referirme a esa progresía que se está formando en el archipiélago, que no tardaron nada en ser más de los mismo y de los que me atrevo a afirmar que la mayoría que están ocupando cargo pagado por los ciudadanos no tienen ni puta idea de lo que está pasando en la sociedad, ni antes en sus falaces discursos progres ni ahora desde sus despachos donde ya se han parapetado. Desde aquí les digo que no saben hacer nada y que yo he hablado con una adolescente de 14 años que ha enseñado a su abuela a leer y a escribir. No se ustedes pero yo sólo puedo sentir más que humildad hacia esta chiquita.

12 septiembre 2015

Blanca Pérez, Viceconcejera de Inseguridad


Sabido es que desde que ICAN rompió por todas partes a Izquierda Unida de Canarias para aliarse con los caciques de CC de la ultraderecha canaria, Fernando Clavijo y Blanca Pérez han sido, si se permite esta expresión sin mordaza, como el culo y la mierda pues donde ha ido el uno ha enchufado a la otra que presume de Licenciada en Filosofía cuando nunca ha acabado la carrera. Son esas amistades creadas por intereses que más vale no revolver porque puede salir mucha basura.
Estaba cantado que cuando Clavijo llegara a la Presidencia del Gobierno de Canarias, ese que tiene una grabación intentando enchufar a un colega en la empresa de basura de La Laguna tan clara como el agua pero que la misma Fiscalía no observó delito y acabó persiguiendo al Juez Pamparacuatro que es el que ordenó las escuchas, se llevaría a Blanca Pérez consigo. Esa que en abril de 2012 circuló borracha como un piojo por La Avenida de Los Menceyes en dirección contraria durante muchos metros, salió corriendo del coche cuando la policía la detuvo, se cayó a los pocos metros por la masiva ingesta alcohólica y de otras cosas que llevaba encima y cuando fueron a detenerla dijo quién era y que llamaran a un amigo suyo para resolver el asunto. A los cinco días fue citada para un juicio rápido por lo penal, que no llegó a celebrarse, porque se llegó a un acuerdo extra judicial: pagó 1.800 euros de multa y aceptó la retirada del carnet de conducir por un año. Esa salvajada que esta señora hizo la hacemos usted o yo y de la pena de cárcel con antecedentes penales no nos hubiéramos librado pero ella tiró de abogados coleguitas y catedráticos muy cercanos a la carrera judicial porque el poder llama al poder y les gusta compartir mesa y mantel, siempre que pueden, más si la cuenta la pagamos nosotros. Al final el asunto nos salió más caro a los contribuyentes porque Blanca, como buena política, es alérgica al transporte público y había que traerla y llevarla a la casa por un servicio municipal ad hoc. ¡Qué lejos está esta mediocridad de gente de una persona como Carmena, alcaldesa de una ciudad de más de 4 millones de habitantes, que cuando fue Vocal del Poder Judicial iba en metro y bicicleta a trabajar porque siempre lo ha hecho así y lo sigue haciendo!
El caso de Blanca Pérez y su marcha con su padrino Clavijo tiene dos vertientes que indignan profundamente. ¿No tenía el Presidente un sitio un poco más discreto para enchufarla, después del populismo que ha ejercido esta mujer en los barrios repartiendo a diestro y siniestro favores en los barrios y asociaciones de vecinos afines a CC, que ponerla, nada menos, que de Viceconsejera de Seguridad y unas cuantas cosas más. No sé, se me ocurre que hubiera sido mejor vincularla a un organismo que tuviera que ver con el consumo de estupefacientes para que se cure de sus adicciones que no sólo ponen la vida en peligro de ella, que haga con su vida lo que quiera ahí nadie tiene derecho a juzgarla, sino con la de otras personas inocentes que podía haberles jodido la vida en 2012 o que podrá si sigue conduciendo en tan lamentable estado como el de aquella vez. La otra vertiente son los nuevos, así llaman muchos funcionarios y algunos políticos de la vieja escuela a gente de Podemos en el archipiélago, de Sí Se Puede o de Unidos por La Laguna porque no se enteran de nada, y nadie, salvo la falange de UpyD, se ha atrevido  a criticar ese esperpento, porque están ocupados buscando sus parcelas de poder y chupando de sus liberados, a algo tan grave como poner de Director General de las mujeres Víctimas de malos tratos a un maltratador reconocido o a un pederasta incurable a dar clases en infantil y primaria.

Estas cacicadas quedan así a la sordina en las publicaciones de Boletín Oficial de Canarias, que muy pocos leemos, y nos convierten en lo que somos y seremos eternamente en estas islas: una asquerosa República Bananera.

31 agosto 2015

El naranja es humildad



Cuando me enteré de la trama principal de la serie Orange is the New Black, una pija neoyorquina ingresa en una prisión Federal 15 meses por un delito de tráfico de drogas que cometió diez años antes a pesar que está reinsertada en una vida normal, me pareció que un argumento así, tres temporadas renovada a una cuarta, no podían dar para tanto y que sus guionistas y la productora extendían la trama para vivir de ello. Sin embargo, las buenas críticas y el sello de es vídeoclub online que está revolucionando la froma de ver televisión, Netflix que ha hecho otra maravilla llamada House of cards, me hicieron, en buena hora, acercarme a ella.
En primer lugar el tiempo en la cárcel, en esta cárcel en concreto, no pasa igual que fuera de ella y las cosas se relativizan a niveles casi cuánticos. Lo que más se me ocurre es el símil de una persona que pasa depresión durante años y tiene que vivir con esta enfermedad a todas horas cada segundo del día y el se le hace infinito. En segundo lugar lo que al principio se presenta, adrede, como una trama de unas malotas tatuadas metidas entre rejas, una pobre chica inocente y un sistema penitenciario absurdo pero recto y necesario va evolucionando de este maniqueísmo idiota hacia una realidad de personajes complejos, con sus momentos buenos pero con sus miserias independientemente del bando en el que estén y gracias a ello la trama cobra gran interés.
Ésta comienza centrada en el personaje de Piper Chapman, basado en una mujer real que pasó por una situación similar y que escribió unas memorias que se acabaron convirtiendo en un éxito de ventas, que deja fuera de la prisión al hombre con el que se va a casar, cuyos últimos pensamientos antes de ingresar son que se va a perder varias generaciones del iPhone y le pide a su novio que la espere para ver juntos Mad Men, que las otras reclusas le dan miedo y que encuentra a la novia traficante con la que tuvo un romance diez años antes y que la ha llevado a prisión pero se va diluyendo dentro de la cárcel donde todas las reclusas, independientemente del delito que han cometido, son iguales. Hacia la mitad de la primera temporada Chapman nos da la clave de lo que es una prisión no sólo en la serie sino seguramente de las prisiones en la vida real: aquí dentro todas somos iguales sin importar lo que hayan hecho o si en verdad lo han hecho por lo que se habla más de que la gente está allí por haber cometido decisiones equivocadas que por ser delincuentes. Durante los sucesivos episodios, un poco nos recuerda al estilo de la malograda serie Lost, vemos flashback que cuentan la vida de las protagonistas antes de ingresar en prisión, lo absurdo del sistema americano y que el 90 por ciento de las reclusas están allí por temas relacionados con las drogas. Esas sustancias que cruzan la frontera de México, por ejemplo, provocando decenas de miles de muertos al año para que los norteamericanos medios se droguen y diviertan en sus fiestas porque tienen derecho a ello pues son la mayor democracia del mundo cuando lo que son es el país más corrupto del planeta.
Ya dije más arriba que las cosas en prisión se relativizan. Un cepillo de dientes que aquí tiramos cada mes a la basura allí es un objeto muy valorado, puede hasta hacerse un arma con él, los funcionarios tienen sus miserias fuera y dentro del penal y se aprovechan de algunas presas para tener relaciones sexuales gratis, los psicólogos de la prisión acaban yendo a ver a otros psicólogos y los cargos intermedios aspiran a trepar. La directora de la prisión, por ejemplo, debe su tren de vida a que desvía fondos a sus cuentas privadas y financia la campaña de su marido que aspira a ser Senador por New York y vemos como las contratas privadas, que son las que gestionan la prisión por concesiones del Gobierno Federal, escatiman en gastos y adocenan a personas en verdaderas jaulas para que su cuenta de resultados se incremente cada ejercicio fiscal. A pesar de estar viendo una serie de ficción, eso de basado en hechos reales es una falacia para vender más pues lo que vemos es ficción pues ha pasado por un sistema de producción y unos guionistas, hay una pregunta que está todo el rato en el aire: ¿hasta qué punto la mayor democracia del mundo prefiere seguir manteniendo ilegales las drogas pues éstas son el mayor negocio de las mafias, de la corrupción y hasta del sistema carcelario pues si fueran legales las prisiones quedarían casi vacías? Es una pregunta muy compleja que no tiene una respuesta fácil y que, simplemente, prefiero dejar abierta.
Las reclusas son las que nos dan la mayor lección de vida de toda la serie. Están organizadas por clanes: latinas, afroamericanas, religiosas peculiares, cocineras, lesbianas, señoras o heroinómanas. Tienen que sobrevivir a un ambiente hostil y duramente represivo, ahí Foucault en Vigilar y Castigar tendría mucho qué decir, pero que sin embargo, y ya digo que independientemente del delito que arrastren aunque hayan matado a personas, se permiten el lujo de tener gestos de humanidad con sus compañeras, que ya quisieran muchos de los que están fuera, porque es una forma más de sobrevivir y, por qué no, de expiar sus delitos aunque intuyamos que muchas, cuando cumplan su condena, volverán por allí. Orange is the New Black es una serie que no sólo nos permite pasar un rato entretenido, yo la considero una falsa comedia porque habla de dramas en primera persona, sino que bien vista nos permite pensar sobre muchas cosas como por ejemplo dar valor a todo lo que tenemos y es una verdadera y sincera lección de humildad pues nada es blanco o negro y las personas somos muy complejas. Es pura humildad en naranja.

31 julio 2015

El sistema educativo mata la creatividad

Imagen del Instagram de Álvaro Santana. Universidad de Harvard.
Empiezo este texto con pereza. Podría hacer una búsqueda y decir exactamente, cuántas leyes educativas, reformas y parches ha tenido el Sistema Educativo desde 1971 hasta 2015 pero pueden ser más de una decena porque unos sin vergüenza como el PSOE y el PP, únicos partidos que han gobernado y que pronto lo harán juntos, no han sido capaces de llegar a un consenso de qué sistema de enseñanza aprendizaje necesitaba un país de 45 millones de personas como España. Bueno, miento un poco. Ángel Gabilondo, exministro de Educación y el mejor de los ocho años de gabinetes de Zapatero, intentó hasta el último momento en 2011 hacer una ley de consenso, duradera e independientemente de quién esté gobernando pero, según dicen, desde PP le dijeron que no iban a firmar en el último minuto porque ya se veían ganadores de las elecciones y ya tenían planteado el engendro del indeseable de Wert. Para quién tenga nociones de derecho hay que pensar que lo que se ha estado reformando, siempre con la consigna de más o menos religión católica cuando las religiones como dogma deben estar fuera de todo sistema educativo, es una Ley Orgánica que desarrolla Artículos de la Constitución.
Mi postura es que las leyes educativas que han existido en estos 44 años han sido un rotundo fracaso porque han fomentado la titulitis, se ha dedicado a que todo el sistema sea una repetición de cosas que se aprenden de manera mecánica, que se acaban olvidando, y que se ha construido para matar la curiosidad y la creatividad innata en el ser humano encauzando la mayoría de las mentes al mínimo esfuerzo, segregando el conocimiento en parcelas sin transversalidad y burocratizando el Sistema Educativo a niveles kafkianos. La LOGSE de los años noventa estuvo bien porque contemplaba en el texto estos aspectos, sobre todo repetía mucho el de aprender a aprender en una sociedad tendente al cambio, pero tuvo dos enormes fallos. Por un lado nació en vacas gordas pero se aplicó en medio de una crisis por lo que los recursos económicos y la partida presupuestaria estuvo ausente y por el mismo profesorado. Un profesorado que, salvo raras excepciones que confirman la regla, es una clase acomodada desclasada, sin talento, sin vocación y donde primaban su buena vida al desarrollo intelectual y creativo de sus alumnos. El resultado ha sido un país sin talento creativo pendiente a las burbujas y a los pelotazos en los que los empresarios se hacían inmensamente ricos mientras se sostenía el dicho de que inventen fuera. Lo que ha sucedido en San Francisco, cuna de muchas startups que han pasado a tener mucho valor, no sólo económico sino social, es un fenómeno imposible en este país porque el talento y la creatividad se castigan pues no dan beneficio económico a corto plazo. La gente con estas cualidades, que las hay, acaban emigrando del país. Un país plagado de la mayor cantidad de universitarios de su historia que no se ha notado mucho y muy chovinista. Eso en Canarias lo somos mucho. Nos reímos del desconocimiento geográfico que los extranjeros tiene de nuestras islas porque no saben situarlas en el mapa de mundo entero, somos una pequeña tierra con sus valores pero nos creemos el ombligo del planeta, mientras que apuesto que casi la totalidad de los canarios no sabríamos situar a Míchigan por ejemplo, una ciudad que sale mucho por la tele y en las películas, en el mapa de Estados Unidos.
Para terminar quiero contarles algo que muy pocos en las islas saben. En la Universidad de Harvard, la más importante del mundo, hay un canario, de La Laguna, dando clases. Se llama Álvaro Santana Acuña. Estudió historia en la Universidad de La Laguna pero tuvo el empeño en ir a Estados Unidos para seguir formándose. Si estos días hemos oído las declaraciones del Parlamentario de Podemos y Catedrático de Sociología Paco Deniz, El Maceta, jactándose de que no sabe ni cuánto cobra ni de saber de TIC's cuando un profesor debería estar a la vanguardia de las tecnologías porque presumir de ignorancia despierta simpatías, el ambiente que Álvaro se encontró en Estados Unidos era muy distinto. Autenticas eminencias que se reunían con él en su despacho y le decía lo importante para mi no es lo que tú puedes aprender de mi sino lo que yo pueda aprender de ti. Esta humildad le hace falta a muchos en unas universidades como las españolas donde la endogamia y el enchufismo es nota casi común. La última vez que lo vi me contó que estaba dando una cuatrimestral de sociología y casi lloro cuando me contó su método de trabajo: clases teóricas apoyadas en fragmentos de cine, debates de películas que veían en casa, examen teórico pero la mayor parte de la nota era crear un audiovisual, argumental o no, de lo que habían aprendido durante el curso. Me quedé sin palabras pues aquí ningún profesor puede ni quiere hacer eso. La creatividad no sólo está muerta en nuestra sociedad sino que es perseguida como algo que distrae.

Para acabar decir un par de cosas de Álvaro. Del mundo anglosajón ha cogido muchas cosas pero sobre todo lo bueno. La puntualidad, yo lo soy hasta la nausea pues tengo inculcado el no gustarme jugar con el tiempo de los demás, y su técnica de trabajar, hasta de escribir un simple texto, es completamente estudiada, contrastada y, sobre todo, argumentada. Desde Estados Unidos presentó varios informes irrebatibles por el contraste histórico de la reforma de la Plaza de la Catedral en La Laguna y consiguió que las obras no hicieran un auténtico disparate salvando, por ejemplo, la losa chasnera que llevaba más de cien años allí. Para él, La Laguna se ha convertido en un gran parque temático lleno de franquicias, cosa en la que estoy completamente de acuerdo, donde prima el patrimonio monumental y se desprecian los valores etnográficos que la ciudad está perdiendo todos los días. El concejal de obras, que debería cobrar al año unos 60 mi euros de nuestros impuestos puesto a dedo por Ana Oramas primero y por Fernando Clavijo después, lo más que podía hacer era insultarlo, decir que era un canario renegado, despreciaba su carrera intelectual de horas de trabajo duro a pesar que al concejal no se le conociera ni la EGB y decía que era un aliado de Sí Se Puede cuando Sí Se Puede más bien lo utilizaban a él. A mi me ha dicho que echa de menos las islas pero sabe que aquí no tiene nada que hacer porque su ambición intelectual, y su humildad, no tienen cabida en unas islas bananeras como las nuestras, y esto lo digo yo, donde lo que prima es la ignorancia, la arrogancia, la ineptitud, la corrupción y el enchufismo. Tenemos la mayor herramienta para aprender por nuestra cuenta, Internet, pero en un país donde la creatividad está muerta y no se prima el esfuerzo el vago es el rey.

30 junio 2015

Enseña lo que sabes

Fuente desconocida. Comparto en Creative Commons.

En general no me gustan los memes, esas imágenes que recorren Redes Sociales y sistemas de mensajería instantánea de manera viral, sobre todo aquellos que son falsas citas y que lucen con fotos de tardes soleadas palabras solemnes que casi siempre son entre graciosas y mamarrachadas y que cuentan el poder de Ser Humano y la cercanía del infinito (sic). Hubo una persona, por suerte alejada ya de mi vida para siempre, que me los dedicaba en Twitter con intención de hacerme daño y que pueden definirse como de la especie de los seres malos sin que medie una enfermedad mental por medio porque disfrutan provocando el dolor ajeno y que no tienen cura.
Ignoro donde se consiguen y quién tiene la paciencia de decir tantas gilipolleces juntas pero sospecho para qué sirven: son un pequeño alimento de la soberbia de sus creadores pero, sobre todo, para pillar datos mientras el meme se mueve en las Redes Sociales pues no olvidemos que de ir de un Time Line a otro se pueden ir recopilando datos personales con las herramientas pertinentes ya que los datos son el petróleo del siglo XXI. Algunos memes tienden a lo memo pues he leído cosas como que el que te quiere te hará sufrir. No hay más que conocer a alguna víctima constante de violencia de género para saber que a nadie le importa las mujeres que lo padecen sino la gestión y maquillar los números para uno de los fenómenos que más muertes produce al año en este pufo de país parezca minoritario cuando no lo es.
El meme que publico arriba me llegó por una Red Social seria como Linkedin. En realidad no se debería de llamar las Diez Reglas de la Creatividad sino del Trabajo en Equipo Efectivo. El trabajo es trabajo maquíllelo como quiera el departamento de Recursos Humanos de una gran empresa pero como es algo que hay que hacer, cuando se puede, qué mejor que tener un ambiente agradable cuando, muchas veces, estás más con gente infame que con la que quieres de verdad y no te importa pasar horas con personas o familiares especiales todo lo que haga falta. Desconozco a la autora, una cosa así sólo la puede escribir una mujer por la coherencia de sus líneas, pero la difundo como anónimo y con una Licencia Creative Commons que debería tener.
Mi favorita es la Regla Tercera, Enseña a otros a hacer lo que sabes. Escribo y publico esto a escasas horas antes que entre en vigor la Ley Mordaza que contempla la enésima censura en Internet que, ya lo digo desde ahora mismo, no va a funcionar y volverá a ser burlada haciendo que empresas españolas migren a otros lugares y perdiendo tejido industrial porque a la red, por mucho que se intente, ponerle barreras es complicado por una razón: funcionan con software y el software por definición es siempre imperfecto y vulnerable. Me he pegado toda la vida enseñando lo que sé a la gente que conozco sin guardarme secretos, hasta el extremo de ser pesado porque cuando me apasiono con algo soy muy tenaz, y porque la vida funciona mejor cuando entre todos nos comunicamos lo que sabemos. Hace unas semanas me conmovió algo que me contó un médico excelente que hizo en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria en un barrio que los sociólogos definirían como lumpen: entre estudiantes de arquitectura y medicina montaron en 1977 una comuna autogestionada que enseñaba a leer y a escribir a las personas mayores de la zona y a las prostitutas. No pedían nada a cambio, sólo el placer de enseñar para que la gente pudiera progresar. Hace poco visité un hub de empresas, no quiero decir en nombre, y todo el mundo estaba montando su impresora 3D como hobby sin pensar un proyecto común, sin ambición y sin formas de sacarle utilidad social a las TIC's para hacer un mundo un poco mejor para todos. Yo lo tengo claro, jamás me he guardado un secreto y en trabajos que he tenido gente mediocre y lameculos me han sacado cosas para luego ellos ponerse la medalla. Me daba igual porque siempre he huido del Principio de Peter que hunde al ser humanos en la mediocridad y la ineptitud. Por eso te digo, si quieres saber algo pregúntamelo. Si lo sé te contesto y si no lo investigo. Así, probablemente, hemos avanzado desde las tablillas sumerias hasta las redes de ordenador.


17 mayo 2015

Tipos de lágrimas



Impagables son eso vídeos que el astronauta Chris Hadfiedl hizo en la ISS cuando estuvo en una misión por la Agencia Canadiense del Espacio. No sólo cantó un tema de David Bowie, Space Oddity, sino que nos enseñó que las cosas más comunes que hacemos en la Tierra, dormir, cepillarnos los dientes, comer y hasta oler, allí funcionan de manera distinta. Si saben un poco de Inglés, el mío es bastante bueno cuando se trata de escuchar a americanos, canadienses o personas que su segunda lengua es el inglés salvo el de los británicos que ni ellos se entienden, descubrirán que en el espacio no se puede llorar porque las lágrimas no caen, necesitan de la gravedad terrestre, y éstas se quedarán pegadas al ojo como bien nos demuestra en el vídeo. Tears in space don't fall.
Aquí en la Tierra las lágrimas siempre caen no sólo por la gravedad sino porque este mundo es un mundo de dolor. Mi experiencia en la vida me ha enseñado que hay dos tipos de lágrimas que caen sobre la tierra o la almohada. Las primeras y más tristes son las del dolor. El dolor que te produce la traición, la injusticia, la gente miserable que hace daño al prójimo para alegrarse porque no tienen sentimientos, las que estallan porque las situaciones nos pueden, las que sientes por el desconsuelo de haber perdido a un ser querido, las que provienen de la rabia por un engaño o las de la tristeza que sientes dentro y no sabes muy bien de dónde provienen. Estas son las más comunes, las que nos exige en este mundo el sistema judeocristiano que nos ha impuesto por más de dos mis años que a este mundo se viene a sufrir y que dice la empresa más antigua de la historia y que tiene un marketing cruel que se llama socialización. Son lágrimas de la injusticia porque esto no es cierto que a este mundo se haya venido a sufrir y porque no las controlamos, salvo algunos hombres que nos enseñaron que los niños no lloran. Yo soy hombre y confieso una cosa: he llorado muchas veces.

Hay otras lágrimas más beneficiosas que son las que provienen de las emociones hacia los demás, de la empatía, de la solidaridad y de la con pasión definiendo este término como el hecho de entender el padecimiento del otro. Levinás habla de alteridades pero desconozco si tiene un tratado sobre las lágrimas y el llanto. Son las más beneficiosas y las que nos dignifican como personas pues éstas significan que somos capaces de ponernos en la piel del otro. Reivindico estas lágrimas como forma terapéutica de sanar a esta sociedad que está enferma de dolor, un dolor que se pasa en privado, y que como acto de las pequeñas cosas está condenado de cambiar el mundo desde abajo y no desde arriba como estos días de miserable campaña electoral nos quieren hacer creer. Lloremos así ahora que estamos en la Tierra antes que las generaciones que están por venir se adentren a la conquista del espacio y no es que no puedan llorar sino que su lágrimas no caerán. Para cuando eso no sólo no estaremos muertos sino que nadie llorará por nosotros.