Sinceramente había perdido la cuenta de los años que habían pasado, tampoco lo quiero hacer porque me pongo de muy mala hostia, desde que Guerrilla Urbana dieran un concierto en la ciudad de La Laguna con un mínimo de dignidad que se merece el que, sin duda, es el mejor grupo de rock de toda Canarias. Y es que en esta tierra única de mangantes y ladrones nunca se les ha reconocido el mérito de llevar más de 20 años haciendo tan buena música ya que sus disco se editan en sellos de la península y todos los años, desde hace un tiempo, van los veranos de gira por allí, sobre todo por Euskadi. En las islas la oficialidad prefiere subvencionar a cantantes melódicos que son estómagos agradecidos con el sistema o al pseudo folklor personificado en Los Sabancerdos mientras a grupos de este tipo se les ha vetado secularmente sin el más mínimo rubor. Este sábado 20 de septiembre los de Guerrilla Urbana se han podido desquitar en el gran escenario de lo que son las más vomitivas fiestas de las islas, las del cristo de La Laguna, en un concierto que habremos de recordar por mucho tiempo aunque algunos no recuerden mucho simplemente por el nivel en el que la cerveza corría por allí. Gracias a personas como Javi desde el ayuntamiento o a Yotti desde su autogestión hemos podido gozar de este concierto de Guerrilla Urbana que tenía como teloneros a los retornados Rebaño de Dios y Conemrad. Esperemos que esto sea un preludio a otra forma de entender la cultura que para ATI se ha convertido durante años en una forma de repartir dinero público a sus amigos a través de la construcción de mega proyectos contenedores culturales que no tienen la más mínima repercusión en la ciudadanía. ¡Qué se vayan de una puta vez a su casa o a la cárcel!






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21 septiembre 2008
20 enero 2008
Islas Canallas

Que un grupo musical de rock radical canario como Guerrilla Urbana sea más valorado y conocido fuera de nuestras islas no es ni una casualidad ni un hecho del que debamos estar orgullosos precisamente. Que la oficialidad haya adoptado para sus parafernalias a grupos como Los Sabandeños tiene mucho que ver con la gratitud estomacal y el culto a la mortadela que tanto se profesa en estas islas. Las manifestaciones artísticas no están tampoco exentas de esta dieta, a través del arte se manipula para crear ideología simple, y es un hecho que mientras los de guerrilla está vetados para conciertos en La Laguna porque no gusta lo que dicen los de sabanda celebran todos los años su típico y tópico festival en La Laguna.
Miguel Díaz Díaz Zurda, guitarrista y miembro fundador del grupo Guerrilla Urbana, ya en el prólogo de su novela Islas Canallas, editado por Lágrimas y Rabia, es capaz de expresar muy bien el sentimiento de impotencia con el que los canarios de bien debemos lidiar. En Aquel libro nos habla de cómo fue su educación en la preparatoria y nos cuenta que entre leñazo y leñazo recibido de un viejo profesor palmero este solía espetar: “¡Laguneros, son todos ladrones, gentuza!” A lo que La Zurda sentencia “En aquella época no siendo más que un mocoso pensaba que aquel canoso desquiciado estaba loco. Hoy, cuarenta años después, me doy cuenta de que simplemente tenía razón.”
Esta valiente novela que está a punto de ver su segunda edición tras agotarse la primera se desarrolla entre los albores de la dictadura del general fascista Franco y los primeros años del proceso que se ha dado en llamar La Transición hacia la democracia en la isla de Tenerife, concretamente entre las ciudades de La Laguna y el Puerto de la Cruz. Es un texto a ratos desternillante, irreverente siempre e ingenioso a más no poder. En esta obra de ficción se entremezclan los momentos históricos de los que su autor fue testigo privilegiado muchas veces, el caso de las luchas obreras y estudiantiles en La Laguna en 1977, y no deja ningún tipo de concesión y deferencia hacia nada ni nadie. El texto podría resumirse como la trayectoria de los últimos descendientes de la familia Fernández de Lugo y de Pontepadarte que partiendo ya de la decadencia de esta familia de rancio abolengo vienen a acabar sucumbiendo ante la risa del lector después de siglos de vicios acumulados por esta estirpe.
Oportunamente pero con unos cuatrocientos años de retraso Miguel Díaz viene a hacer como suya, pudiera ser que por primera vez en la narrativa de archipiélago, la tradición de la novela de sátira y picaresca de la Edad de Oro Española y que tuvo buenos y excelentes ejemplos. Quizás a esto le ayude el lenguaje deliberadamente arcaizante que utiliza y su mordaz crítica del clero del archipiélago que siempre ha sabido medrar junto a la connivencia del poder y que, en la actualidad y con la supuesta separación entre iglesia y estado declarada en la Constitución de 1978, sigue estando favorecido por los poderes autonómicos y locales después de más de tres décadas de democracia. En este sentido el retrato del jefe de la iglesia Don Oroncio Franco Bostión es no sólo un personaje deliberadamente exagerado y bufonesco sino que sus rasgos, tremendamente socarrones y autoritarios, bien pudiera encontrarse en muchas actitudes y costumbres de muchos políticos que nos gobiernan. Tampoco podemos evitar encontrar un parecido de familia con el obispo de Tenerife, Bernardo Álvarez, de tan triste actualidad estas semanas después de sus declaraciones en las que aseguraba que muchos menores incitan a la pederastia.
En Canarias durante años nuestra idiosincrasia se ha movido sin término medio entre un victimismo efectista, como el que usan nuestras autoridades para negociar con Bruselas y atraer a estas tierras una serie de privilegios que muchas veces no se justifican sino para gozar de poder, y un ombligüismo que parte de una superioridad que no es sino complejo de inferioridad de aquél y que, también, es fruto de cómo actúan los que nos gobiernan. Quizás una búsqueda de un término medio no nos vendría mal a todos pero mientras, esto pudiera ser casi como una receta para la supervivencia, unas dosis de buen humor como pueblo nos vendrían muy bien para afrontar no sólo el día a día sino lo que nos viene y que no es poco. Miguel Díaz Zurda nos ha hecho una novela que no se queda en el localismo sino que cualquier lector, salvo aquellas cosas muy propias, puede ser capaz de entender porque aunque a primera vista no lo parezca es un texto para hacer pensar. Y también, como decíamos antes, tiene el suficiente buen humor para comenzar ya con la necesaria autocrítica que como pueblo necesitamos de una vez si queremos superar algún día las mentiras que se nos cuentan y que nos tienen dormidos.
Canarias 24 Horas, 20 de enero de 2008.
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Santi Peña
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09 diciembre 2007
Presentación del libro Islas Canallas
El sábado 15 de diciembre de 2007 a las 19 horas en el Colegio Mayor San Fernando, situado en el Campus Central de la Universidad de La Laguna, tendrá lugar la presentación del libro Islas Canallas escrito por Miguel Díaz Díaz, La Zurda, guitarrista del grupo de punk rock Guerrilla Urbana. Editado por Lágrimas y Rabia se trata de una novela satírica salida de la mente del impagable letrista de este grupo canario, que lleva décadas aportando la voz discrepante en estas tierras bananeras donde triunfan los estómagos agradecidos al sistema, que vino a refundarse sobre las cenizas de Escorbuto Crónico. Sin duda una buena noticia que viene a estremecer el panorama literario canario y que podrá adquirirse en librerías a partir del lunes 17 a precio muy económico, algo menos de diez euros.
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19 agosto 2006
La Laguna, Ciudad Retrete
A principios de los años ochenta la ciudad de La Laguna era un reguero de modernidad y deseo de cambio. Atrás quedaba la dictadura fascista y las crestas punk se confundían con la gente retrógrada en la calle Heraclio Sánchez. Una mañana aparecieron en las paredes del Casco pasquines con estas leyendas: La Laguna ciudad retrete y La Laguna tiene que morir para que nosotros vivamos. Eran obra de los componentes del grupo radical Escorbuto Crónico que reclamaban así el entierro definitivo de los viejos dogmas. Hoy en día, más de veinte años después, este grupo sobrevive tras varias formaciones y con el nombre de Guerrilla Urbana. Eso sí, lo hacen actuando y produciendo sus discos fuera de las islas y con el veto explicito del ayuntamiento de La Laguna que les impide actuar en cualquier lugar del municipio. Sus letras ácidas y su falta de pelos en la lengua siempre han sido muy incómodas a los dirigentes del ayuntamiento. Para cultura oficial ya están Los Sabancerdos como titulaban una canción que les dedicaron los de Guerrilla a estos secuestradores del folclore.
Hoy en día, en pleno siglo XXI, la ciudad de La Laguna , y Patrimonio de la Humanidad , sigue siendo, si no lo es más, tan retrete como entonces. Estrangulada culturalmente por sus dirigentes, los nacionales socialistas de la coalición canaria e inmobiliaria desde hace cuatro legislaturas, que luego se llenan la boca diciendo que es la capital cultural del archipiélago cuando hoy es día no es más que una sombra de lo que fue no hace mucho tiempo. Y seguirá así por mucho tiempo, si éste no es ya un proceso irreversible, como sigan gobernando esta formación inculta e integradora de las papas, el gofio, el mojo y el cemento como máxima expresión de lo canario. El Teatro Leal, que en los primeros ochenta llegó a representar una obra de teatro del ahora premio Nóbel de literatura Darío Fo, con él haciendo de actor, está inutilizado desde hace casi dos décadas. La prioridad de coalición en el Cabildo estos años ha sido construir esa cueva de los ladrones que llaman auditorio, cuyas obras nunca se acaban, y que lleva ya gastados más de 96 millones de euros de dinero público. El lameculismo a las obras faraónicas de ATI de los distintos equipos de gobierno municipales ha sido tal que nunca se han quejado ni han pedido lo que esta ciudad culturalmente merece. Y este año el tranvía se lleva, el solo, el 25% del presupuesto del Cabildo. Es curioso como los Oramas, antepasados de la actual acaldesa, a principios del siglo XX, dejaron morir el tranvía porque esta familia de caciques tenía interés que las primeras guaguas que llegaron a la isla no tuvieran competencia y hoy su familia política, la cosa nostra del hormigón, hace lo mismo especulando con el tranvía y buscando la manera de privatizar las líneas rentables de TITSA como son la 14 o la 15. Mientras el Paraninfo de la Universidad Central , aquel en el que Beneditti hizo un recital poético por ejemplo, lleva casi diez años cerrado y está cada vez más cerca de la ruina. Los cines Aguere cerraron hace más de un año porque la empresa que lo mantenía decidió el dinero en otra cosa y, a pesar de ser un espacio interesante, lleva meses cerrado y lo único que se les ha ocurrido hacer es un ridículo festival de cine bélico en una época de decadencia de los festivales y de las películas de guerra. En todo el municipio no hay un espacio público digno que pueda ser llamado biblioteca y que sirva para el fomento de la lectura, nos resistimos a llamar con esa palabra a la sala de lectura que los secuestradores de la obra social de cajacanarias tienen en la Avenida de la Trinidad , y los más parecido a ello ha sido un cartel que estuvo colgando desde seis meses antes de las anteriores elecciones locales fuera del antiguo Hospital Dolores explicando lo que algún día será la biblioteca que allí se albergará y que buscaba sólo rédito electoral, como todo lo que coalición hace en el archipiélago. Y hablamos del Casco Histórico no porque seamos elitistas sino porque la política cultural institucional que ha habido en los barrios ha sido de vergüenza y tan sólo le faltan dos o tres elementos para que pueda ser considerada de segregación y limpieza étnica. A los dirigentes de la coalición no les interesa que la ciudadanía canaria prospere cultural y económicamente porque tienen miedo a que, si la gente despierta, puedan perder los privilegios que todavía acapara y que son heredados de la época de los caciques. Particularmente nosotros nos sentimos más seguros paseando a altas horas de la madrugada por barrios populares como La Cuesta o Taco, donde la marginación social y el desengaño han golpeado con fuerza en estos años de vigencia de la RIC , que a mediodía por las urbanizaciones de los nuevos ricos del poder de la coalición porque ahí es dónde viven los ladrones de guante blanco que nos roban a todos en oscuras tramas eólicas y en las comisiones que se deben estar pagando con el tranvía y demás obras públicas que se ejecutan en el archipiélago.
Dentro del ayuntamiento es dónde deberían estar las vídeo cámaras de vigilancia, y no en la zona de copas del Cuadrilátero, grabando lo que los políticos y funcionarios de designación de confianza hacen para ver cómo en estas cuatro legislaturas han dejado el municipio completamente endeudado, tal que si fuera una empresa privada estaría en la banca rota, y no para vigilar a la gente mientras se alcoholiza y se droga porque en este municipio no hay otra puta cosa más cultural que hacer durante los fines de semana. Quizás así hubiéramos podido ver cómo los empleos de la oficina de urbanismo del plan Urban La Cuesta Taco eran designados a dedo pasando por encima de todo sistema de oposiciones para esos puestos, como eran adjudicadas campañas de folletos y pegatinas inútiles del consistorio a empresas de amigos determinadas o como se planeaba secuestrar a una edil del PP de la guerra de Irak para que no fuera a votar a un pleno y lograr así una recalificación de terrenos. Eso sí, la Casa Tahime , un local social donde la gente se reúne para intercambiar ideas y en la que en poco más de dos años se han hecho más de 360 actos culturales a través de un funcionamiento autogestionado, debe cerrar porque por lo visto hacen ruido mientras los sábados y los domingos por la mañana el afterhour BB+, una tapadera de droga, llena de molestias y basura el Cuadrilátero. Todo porque el concejal responsable de la seguridad fue incapaz de hacer un expediente administrativo decente y los jueces lo echaron para atrás al igual que con la discoteca El Palco, que el propiedad del mismo mafioso de la hostelería lagunera, que pronto volverá a abrir. Las resoluciones sobre la Casa Tahime han marcado un record de marcha en los expedientes municipales, todo porque allí se hacen actividades nocivas, esto es, se piensa y se autogestiona. Otros bares del municipio acumulan decenas y decenas de denuncias por ruidos y ahí no pasa nada. Este mismo personaje, Clavijo el jefe de la productora de televisión cerrada del cuadrilátero y declarado amigo de la libertada bajo vigilancia, es el que manda a la policía municipal a reprimir a los conductores en una ciudad que en unos pocos meses ha perdido miles de aparcamiento pero luego la oposición le saca una foto a su coche mal aparcado en una línea amarilla. Por lo visto él y a sus amigos no pagan nunca una multa por mal estacionamiento. En el ayuntamiento, en un lugar escondido del sótano, hay un tablero de Monopoly que en vez de tener las calles de Manhattan o de Madrid, tiene los pueblos y barrios de La Laguna. Tirando los dados deciden qué calle del casco van a peatonalizar y cómo va a ser el sentido del tráfico por una zona al día siguiente porque como gestionan éste no hay otra explicación. Pero el tablero tiene una versión más siniestra. En él se deciden las zonas en las que se va a especular y las empresas de los amigos a las que les van a tocar. Allí está representado el Barrio del Centenero, San Lázaro, la Nueva Vía de Ronda, la antigua fábrica de tabacos, la Avenida de La Trinidad , el Casco histórico y demás puntos de especulación. Encima le van poniendo fichas que dicen Necso, Fronpeca, Acciona, Mejías y Rodríguez, Vallehermoso o alguna filial de Antonio Plasencia, esas empresas de los amigos de la coalición que se han ya repartido toda la isla. Un caso especial es el nuevo proyecto de Vía Exterior, una especie de autopista paralela que se quiere hacer desde La Cruz Chica , pasando por el aeropuerto, hasta llegar a Los Baldíos. El proceso todavía está en alegaciones, y esperamos que nunca se haga, pero si se llegara a hacer la ciudad habrá entrado de lleno en la modernidad que la hará parecerse aún más a Marbella. A través de construir una carretera innecesaria se pretende especular en una zona todavía bastante virgen del municipio recalificando terrenos rústicos a urbanizables para construir en altura y expropiando de sus casas, y de sus formas de vida tradicional, a muchas familias. La alcaldesa pensara entonces subirse el sueldo a base de comisiones porque con los más de 64.000 euros que ha cobrado este último año de 2005 puede que tenga problemas para llegar a fin de mes. Por lo menos a ella se la ve por el ayuntamiento, probablemente administrando sus negocios privados, y no como a su antecesor, Elfidio Alonso Sabancerdo en jefe, que sólo iba por el ayuntamiento a los plenos en los que se subía el sueldo y que dejó miles y miles de decretos sin firmar pero con su nombre como alcalde.
Lo que pasa en La Laguna , la miseria cultural, el proceso especulativo sin fondo, el empobrecimiento económico de sus gentes y la bonanza financiera de sus dirigentes y de sus amigos los empresarios, no es algo exclusivo de este municipio. Es un proceso en el que nos encontramos los canarios honrados, desde hace más de una década, que pagamos nuestros impuestos porque somos los constantemente machacados de la política económica de la coalición que utilizan el elemento especulador de la Reserva para las Inversiones de Canarias, RIC, para beneficiar a sus amigos y enriquecerse personalmente. Nos encontramos en un momento en que el que los tres partidos mayoritarios de las islas CC, PSOE y PP, se han convertido en unos trileros y ladrones de la política y que ya no representan a nadie más que a sus intereses y los negocios privados de las mafias de la construcción que los amparan. Detrás de la fachada institucional que han creado a imagen y semejanza del Paraíso de Adán Martín se ocultan un sinnúmero de Marbellas. Es hora de que los ciudadanos nos organicemos y pongamos en práctica el Artículo 23.1 de la Constitución Española de 1978 en el que se dice que las personas tenemos derecho a participar en los asuntos públicos de manera directa. Más que nunca ahora nos estamos jugando nuestro futuro y nuestro porvenir. Por eso, porque ya los políticos no nos representan desde hace tiempo, tenemos que ser los ciudadanos organizados los que tomemos las vías públicas recurriendo a instancias superiores y acudiendo a los tribunales. Lo que se ha conseguido en relación a la construcción de un puerto en Granadilla, paralizar las obras llevando motivos y alternativas válidas a Bruselas en contra de las mentiras de las instituciones, demuestra que la ciudadanía está muchísimo más preparada y es más decente que la gentuza mafiosa que nos gobierna. Lo que han hecho estos veinte y tantos años de caciquismo autonómico lo resume perfectamente una canción de Guerrilla titulada Paraíso Podrido y que dice así: Nuestros campos arrasados, por el cáncer del cemento, mosca blanca en siete plantas, con un cerco de excremento, cicatrices en los bosques, son sus torres de acero y hierro, energía para el monstruo que devora nuestros pueblo.
Canarias Digital, 3 abril de 2006
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Santi Peña
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