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18 julio 2013

Perlas de la prensa: las 6 mil toneladas de La Opinión

Inicio aquí una serie de textos, la verdad es que no sé si esto va a tener continuación no porque no haya material de sobra en una prensa que cada vez da más vergüenza ajena sino porque a uno a veces le faltan tiempo y ganas, en los que mi intención es denunciar graves falsedades, malas praxis, datos incorrectos porque nadie en una redacción del siglo XXI con Internet se molesta en verificar las cosas, porque los jefes son los que dictan las noticias o, simplemente, porque hay una mala gana horrible en una profesión que ha perdido muchos puntos desde el inicio de la crisis ya que cualquier impresentable juntaletras puede ser periodista estando, además, muy mal pagados.
Para comenzar he elegido, en realidad ella me ha elegido a mi por el disparate tan grande en los datos, una noticia que cuenta como el Cabildo de Tenerife pone en duda los datos que le dan las propias empresas de reciclaje de residuos publicada en la edición de papel y digital en La Opinión de Tenerife del 14 de julio de 2013. Como uno ya es perro viejo he tomado una captura de la web por si un día el artículo desaparece como hace un famoso editor por ahí, redacta algo así como La Casa de su Tía, que cada cierto tiempo simula ataques digitales a su web para así poder borrar su pasado digital. Aquí debajo la tienen.

Reconozco que el dato de las sólo 6.000 toneladas de envases recuperados al año por habitante me llamó la atención desde el primer momento pero lo dejé pasar como un cierto error poco trascendente hasta que leí la réplica a este artículo, que firma Haridian del Pino, bien argumentada que desde el Foro Contra la Incineración de Residuos le fue dedicada. En realidad a la redactora de la noticia le parecen pocos las 6.000 toneladas porque, según ella, en Tenerife se deberían de estar reciclando, recordemos que estamos hablando solamente de los residuos considerados como envases esos que van en el contenedor amarillo porque si entramos a analizar el papel, el vidrio o el cartón el disparate ya es total, y señala que cada tinerfeño debería estar recuperando la asombrosa cantidad de 15.000 toneladas al año. Sin duda a Bárcenas tampoco le debió de parecer muchos los casi 60 millones que llegó a tener en Suiza del PP porque lo más difícil siempre es el primer millón.


Vamos a quedarnos en la cifra de 6.000 que es más manejable y echando cuentas, siempre según la redactora, cada habitante de la isla es responsable de la generación de 6 millones (6.000.000) de kilos de envases al año. Por fortuna en el conjunto del año 2012, según los datos del Foro, se generaron un total de 505 mil toneladas de residuos urbanos en toda la isla de Tenerife. Google lo traduce así de gráfico.


Recordemos que la población registrada en Tenerife a finales de 2012 es de 908.555 habitantes, esperemos que sin contar la población fantasma que dejó Zerolo en el ayuntamiento de Santa Cruz que llegaba a los 16.000, por lo que en total para La Opinión en Tenerife se generarían la friolera de 5.454.330.000.000 (5,45 billones) de kilos de envases al año. La calculadora de Google lo indica en forma de potencia.



Yo bebo cerveza porque es algo que me gusta hacer algunas noches cuando llego a casa después de trabajar pero, ¿cómo demonios puedo llevar hasta mi casa del supermercado 6.000 toneladas de latas de cerveza? Suponiendo que tuviera dónde guardarlas y que fuera lo suficientemente gilipollas para comprarlas vacías, el peso de la lata es una pequeña parte del peso total del producto, tendría que hacer una compra diaria de algo más de 16.438 kilos. Así lo expresa Google.


Cargar todo eso todos los días a casa, encima no tengo coche y tengo que ir con mis bolsas reutilizables porque si pago a 5 céntimos las que debería de utilizar para cargar todo esto necesito un trabajo a parte para pagar bolsas, se hace un poco difícil así es que mejor hacer una compra al mes con lo que entonces debería de comprar un total de 500.000 kilos (media tonelada) en cada compra.


Sin duda debería de contratar un camión con la suficiente tara como para poder llevar todas esas cervezas a casa, ya digo que suponiendo que me cupiesen, e intentaría con uno que, por lo menos, pudiera cargar 5.000 kilos de cada vez con lo que acabaría dando el transportista 100 viajes con el consiguiente sobre coste en el precio de la cerveza y con los problemas de tráfico siempre eternos en esta isla si duda tardaría muchos días en llevarme la compra del mes a mi casa. Sin duda yo me moriría el primer mes o aplastado por la mercancía o de una intoxicación etílica obsesionado con hacer espacio en mi casa bebiéndome las birras.

Seis millones de kilos de envases seguramente no los producía al año ni siquiera El Cuadrilátero de La Laguna que en épocas previas a la crisis cada fin de semana dejaba muchísima basura no sólo la que salía, sin separar vidrio, envases y cartón, de los locales sino de la gente que practicaba los botellones furibundos con el beneplácito de la policía local de La Laguna y del alcalde Clavijo. A mi todo este asunto de las cifras que La Opinión da sobre los residuos me parece muy grave no sólo porque haya escapado al control de alguien con un poco de luces en toda la redacción sino por que dan a entender la manera en la que trabaja la prensa hoy en día: a dictado de las grandes empresas, los partidos políticos y las administraciones secuestradas por éstos y que son quiénes los financia y para quiénes son útiles. 

20 enero 2008

Islas Canallas



Que un grupo musical de rock radical canario como Guerrilla Urbana sea más valorado y conocido fuera de nuestras islas no es ni una casualidad ni un hecho del que debamos estar orgullosos precisamente. Que la oficialidad haya adoptado para sus parafernalias a grupos como Los Sabandeños tiene mucho que ver con la gratitud estomacal y el culto a la mortadela que tanto se profesa en estas islas. Las manifestaciones artísticas no están tampoco exentas de esta dieta, a través del arte se manipula para crear ideología simple, y es un hecho que mientras los de guerrilla está vetados para conciertos en La Laguna porque no gusta lo que dicen los de sabanda celebran todos los años su típico y tópico festival en La Laguna.
Miguel Díaz Díaz Zurda, guitarrista y miembro fundador del grupo Guerrilla Urbana, ya en el prólogo de su novela Islas Canallas, editado por Lágrimas y Rabia, es capaz de expresar muy bien el sentimiento de impotencia con el que los canarios de bien debemos lidiar. En Aquel libro nos habla de cómo fue su educación en la preparatoria y nos cuenta que entre leñazo y leñazo recibido de un viejo profesor palmero este solía espetar: “¡Laguneros, son todos ladrones, gentuza!” A lo que La Zurda sentencia “En aquella época no siendo más que un mocoso pensaba que aquel canoso desquiciado estaba loco. Hoy, cuarenta años después, me doy cuenta de que simplemente tenía razón.”
Esta valiente novela que está a punto de ver su segunda edición tras agotarse la primera se desarrolla entre los albores de la dictadura del general fascista Franco y los primeros años del proceso que se ha dado en llamar La Transición hacia la democracia en la isla de Tenerife, concretamente entre las ciudades de La Laguna y el Puerto de la Cruz. Es un texto a ratos desternillante, irreverente siempre e ingenioso a más no poder. En esta obra de ficción se entremezclan los momentos históricos de los que su autor fue testigo privilegiado muchas veces, el caso de las luchas obreras y estudiantiles en La Laguna en 1977, y no deja ningún tipo de concesión y deferencia hacia nada ni nadie. El texto podría resumirse como la trayectoria de los últimos descendientes de la familia Fernández de Lugo y de Pontepadarte que partiendo ya de la decadencia de esta familia de rancio abolengo vienen a acabar sucumbiendo ante la risa del lector después de siglos de vicios acumulados por esta estirpe.
Oportunamente pero con unos cuatrocientos años de retraso Miguel Díaz viene a hacer como suya, pudiera ser que por primera vez en la narrativa de archipiélago, la tradición de la novela de sátira y picaresca de la Edad de Oro Española y que tuvo buenos y excelentes ejemplos. Quizás a esto le ayude el lenguaje deliberadamente arcaizante que utiliza y su mordaz crítica del clero del archipiélago que siempre ha sabido medrar junto a la connivencia del poder y que, en la actualidad y con la supuesta separación entre iglesia y estado declarada en la Constitución de 1978, sigue estando favorecido por los poderes autonómicos y locales después de más de tres décadas de democracia. En este sentido el retrato del jefe de la iglesia Don Oroncio Franco Bostión es no sólo un personaje deliberadamente exagerado y bufonesco sino que sus rasgos, tremendamente socarrones y autoritarios, bien pudiera encontrarse en muchas actitudes y costumbres de muchos políticos que nos gobiernan. Tampoco podemos evitar encontrar un parecido de familia con el obispo de Tenerife, Bernardo Álvarez, de tan triste actualidad estas semanas después de sus declaraciones en las que aseguraba que muchos menores incitan a la pederastia.
En Canarias durante años nuestra idiosincrasia se ha movido sin término medio entre un victimismo efectista, como el que usan nuestras autoridades para negociar con Bruselas y atraer a estas tierras una serie de privilegios que muchas veces no se justifican sino para gozar de poder, y un ombligüismo que parte de una superioridad que no es sino complejo de inferioridad de aquél y que, también, es fruto de cómo actúan los que nos gobiernan. Quizás una búsqueda de un término medio no nos vendría mal a todos pero mientras, esto pudiera ser casi como una receta para la supervivencia, unas dosis de buen humor como pueblo nos vendrían muy bien para afrontar no sólo el día a día sino lo que nos viene y que no es poco. Miguel Díaz Zurda nos ha hecho una novela que no se queda en el localismo sino que cualquier lector, salvo aquellas cosas muy propias, puede ser capaz de entender porque aunque a primera vista no lo parezca es un texto para hacer pensar. Y también, como decíamos antes, tiene el suficiente buen humor para comenzar ya con la necesaria autocrítica que como pueblo necesitamos de una vez si queremos superar algún día las mentiras que se nos cuentan y que nos tienen dormidos.
Canarias 24 Horas, 20 de enero de 2008.

30 mayo 2007

TELEVISIÓN CANARIA, LA DE ELLOS




A finales de los años noventa surge en el panorama audiovisual español, que se encontraba en pleno ajuste con la entrada de los operadores privados y la guerra de las plataformas digitales, una experiencia de televisión pública municipal en Barcelona que se llamaría BTV. En muy poco tiempo esta televisión se convirtió en un referente para los ciudadanos de Barcelona y su buen hacer acabaría siendo reconocido a través de una serie de prestigiosos premios internacionales. En esta televisión pública se suplió bastante bien lo escaso de su presupuesto con mucha imaginación y con el trabajo entusiasta de un equipo bastante joven. Cuando el modelo generalista de medios de comunicación audiovisuales empezaba a estar agotado BTV se volcó en la información local y la participación ciudadana a través de lo que llamaban vídeomaton que no era otra cosa sino una serie de cabinas colocadas estratégicamente en la ciudad donde los ciudadanos podían dejar mensajes que eran luego editados y emitidos durante el día por televisión. Este canal se llama hoy en día Barcelona TV y sigue funcionando con la misma originalidad y afán de servicio público.

Por la misma época surgía en Canarias la televisión autonómica del archipiélago imitando el caduco modelo de ente público sobredimensionado aunque desde un modelo de gestión privado. Se hizo un concurso público que fue muy polémico pues Prisa estaba por medio, junto con los lacayos de CC de la SER de Canarias, y al gobierno del PP no le interesaba que este grupo de comunicación abriera horizontes en lo que era la televisión en abierto. El canal de Coalición Canaria nacía para ser una cadena más imitando el modelo de canal de entretenimiento basura puro y duro aunque en aquella época las autoridades decían que este proyecto serviría para unificar el archipiélago dándole una dimensión superlativa. Hoy, algo más de 10 años después, la televisión canaria sólo ha servido de correa de transmisión de la propaganda de CC con unas cuotas de audiencias que rayan el ridículo y que muchas veces son superadas por televisiones locales que se hacen desde garajes que apenas tienen 100 metros cuadrados con cámaras y equipos comprados de tercera o cuarta mano y donde a veces se emplean a trabajadores sin contrato que hasta firman crónicas y salen en pantalla.

Lo que ha provocado el fracaso estrepitoso de esta televisión que pagamos los contribuyentes es el modelo, que ya estaba en decadencia, que se aplicó de sistema de televisión tipo ente con una estructura empresarial rígida. Nunca hubo un debate, jamás se admitió, de qué tipo de televisión canaria, si es que de verdad se quería una televisión y si esta era necesaria, era la adecuada para las islas. La comparación que hemos hecho con BTV no es ociosa sino que responde a criterios de utilidad distintos. En el caso de Barcelona las autoridades locales se plantearon claramente hacer el canal como medio dinamizador de la sociedad y la ciudadanía. En el caso de Canarias los gobernantes de CC actuaron exponiendo el complejo victimista que tanto resultado les ha dado y buscaron la solución de hacer una televisión autonómica para crear el problema de que era necesaria para el enriquecimiento cultural de nuestra región. Que el mayor hito de la producción audiovisual canaria sea la telenovela El Juramento de Puntallana no es sólo un insulto a la inteligencia sino una forma más de hacer que la población en general no piense en la realidad que le rodea sino que se evada de ella.

El modelo que se hubiera podido adoptar en la televisión autonómica de Canarias hubiera podido ser otro que tendiera a buscar una mayor cohesión entre los canarios, que fuera más un servicio público, que verdaderamente analizara la realidad de las islas, que sirviera para fomentar la conciencia crítica y que fomentara la cultura auténtica y no la pseudocultura canaria inventada por y para Coalición Canaria con el fin de hacer publicidad al sistema de apropiación de las riquezas de nuestras islas. No hay más que mirar la actual parrilla de programación para ver que con este estos objetivos son imposibles. Se hubiera podido hacer un modelo más participativo, y más delgado económicamente hablando, con el que la población pudiera tener una mayor oportunidad de participar en la sociedad. No se explica el hecho de que se haya creado una televisión que al final ha resultado ser más de lo mismo, pero pagada con los impuestos de todos los residentes en Canarias, si no es a través de un despropósito que tiende a fomentar la propaganda y la telebasura como forma de silenciar la realidad de las islas que socialmente están en la miseria. Aunque es difícil llegar al grado de manipulación descarada de la realidad de Telemadrid, la nuestra ha servido al poder, seguramente en contra de sus redactores y presentadores, en los casos de las movilizaciones sociales en Tenerife contra el puerto de Granadilla donde se llegó a decir, la primera gran manifestación coincidió con una plaga de cigarrones, que la tele canaria sabe contar langostas pero no manifestantes. Además el amigo Federico, gran aficionado al humor, y nosotros solemos coincidir en que sería necesario que en Canarias se hiciera un programa de humor político al estilo de Vaya Semanita de ETB2 o Polonia de TV3 simplemente por salud democrática.

Estos días los trabajadores de la televisión canaria están en una huelga muy dura contra la empresa SOCATER que es el mayor suministrador de contenidos de este canal. Como la mayoría de los canarios estos trabajadores están en una situación de explotación y sufren unas condiciones laborales miserables por parte de la dirección. Los políticos presumen que la tele canaria es la más barata que sale de todas las que existen en el estado español. Estos trabajadores dicen, y con toda la razón, que si esto es así es porque sus sueldos son de miseria. Todo lo contrario al director del ente que en 2006 tenía un sueldo anual de 127.398 euros, 40 mil más que el presidente del gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. Frente a los contratos blindados como este los trabajadores y trabajadoras denuncian que una hora nocturna se paga a 1,79 euros o que trabajar un día festivo sale a 22 euros brutos. Esperemos que este colectivo, como muchos otros explotados del archipiélago, pueda mejorar sus condiciones ya que esta es una tierra única para que los que nos gobiernan se enriquezcan gracias al esfuerzo de tantas miles de personas que apenas llegamos a fin de mes.

Canarias necesita otro modelo de televisión pública ya. El actual es consecuencia del sistema económico y de gobierno imperantes en las islas en estos 25 años de caciquismo autonómico. Un tipo de gobierno que no es solidario y donde los empresarios no pagan impuestos mientras que casi medio millón de personas viven por debajo de umbral de la pobreza necesita unos medios de comunicación que silencien esto para que los privilegios de unos pocos sigan quedando impunes. Es una pena que la televisión en general haya descendido a las cimas de la miseria en las que la televisión de Canarias, la de ellos, no es una excepción. El cambio en las islas debe ser más profundo pero la reorientación del ente de la televisión canaria se necesario para que se cohesione la sociedad y para que se profundice en la democracia que está secuestrada en el archipiélago.
Canarias Digital, 29 de mayo de 2007.

Blog de los trabajadores y trabajadoras de La Nuestra

22 enero 2007

EL HUMOR CON SENTIDO TERAPEÚTICO



Sí tuviéramos que buscar una característica positiva que algunos, y sólo algunos, seres humanos tenemos que haga que nos distingamos para bien de los demás animales del planeta esta sería, sin duda, la del sentido del humor. Y decimos esto porque hay muchos seres que se les suelen denominar mediante el epíteto personas que no sólo hacen realidad la expresión cuánto más conozco a la gente más me gusta mi perro, y yo añadiría o gato, sino que además por su actitud becerra ante la vida hacen que sólo con respirar desaparezca todo sentido lúdico a su alrededor. Y aunque éstos los podemos encontrar en todos los aspectos de la vida estamos pensado especialmente, por una discusión reciente, en esas personas que profesan una fe capitalizada por una secta religiosa que aunque se pretenda como diferente de la tradicional en realidad comparte un rasgo común a ésta y a toda otra: postergan lo del alma del fiel para el cielo y aquí en la tierra se preocupan más de controlar su dinero. Nos viene a la memoria la novela de Umberto Ecco titulada El Nombre de la Rosa en la que la intriga se traza en torno una única copia existente de un tratado sobre la risa de Aristóteles, hoy desaparecido, a la que el Abad Abbone Da Fossanova ha untado con veneno en la punta de sus páginas para que aquellos que osen leerla se envenenen. El monje franciscano Guillermo de Baskerville, que trata de salvar éste y muchos otros libros, representa a la nueva razón que trataba de imponerse en occidente a finales del medioevo al oscurantismo que imponía el rechazo absoluto a un hedonismo epicúreo y que aún sigue con fuerza en este siglo XXI.

No es mala idea el tomarse las cosas a veces con algo de risa. Situaciones como las que vivimos muchas veces en el mundo en general, pero muy particularmente las que nos propician las acciones idiosincráticas de los políticos en canarias, resultan más digeribles si lo hacemos a través del filtro del buen humor. No sólo la buena alimentación influyen en nuestra calidad de vida sino que ésta, estamos seguros, tiene que ver mucho con determinadas pautas actitudinales como puede ser la mala leche. Afortunadamente uno se puede vacunar de esta plaga, y aquí nosotros enumeramos nuestros gustos particulares, con una serie de vías de escape que utilizamos ya que humildemente nos reconocemos poseedores de un mínimo buen sentido del humor. La serie de televisión House M.D. lo tiene todo: intriga, buenos guiones, investigaciones policíacas, situaciones médicas y sobre todo un humor basado en una ironía muy fina e inteligente en boca no sólo de su protagonista, Hugh Laurie, sino también de sus cinco personajes secundarios. Laurie es un magnífico actor inglés que, según los productores, disimula bien esta condición. Quienes no lo disimulan son David Walliams y Matt Lucas creadores de la serie de humor inglesa que se emite en televisión de pago, pero que es carne del emule, llamada Little Britain en la que éstos dan vida a infinidad de personajes que según el narrador son típicamente británicos. Nosotros destacamos a la pareja formada por Lou, Hortera y tontolaba voluntario social producto de la falsa izquierda de Tony Blair, y Andy, caradura, pasota y pseudoparapléjico que raramente articula más de cinco palabras seguidas. Sí venimos a España, y siguiendo con el culto a lo absurdo, tememos a la veterana pareja que inició su carrera como mimos en el parque de El Retiro de Madrid y que son Faemino y Cansado. Dignos sucesores de maestros como Gila o Eugenio su carrera televisiva se vio frenada con la llegada de las televisiones privadas que rara vez invierten en humor inteligente y que dan pábulo a modelos barriobajeros estilo Los Morancos y demás bazofia. Es una suerte que este dúo se siga prodigando en montajes teatrales que aunque siempre sea el mismo desde hace unos buenos años siempre varía por la frescura de su improvisación. Y si hablamos de hábitos reconocemos que tenemos el mirar a primera hora de la mañana lo que publican tanto Forges como El Roto para El País. En Canarias tenemos excelentes humoristas como es Manolo Viera, peculiar observador y antropólogo del sentir canario, Calero o las grabaciones del histórico José Castellano más conocido por su alter ego Pepe Monagas personaje creado en la posguerra por el grancanario Pancho Guerra. En Gran Canaria también se desarrolla un blog desde hace unos cinco años que se llama caspacanaria.com y que recoge lo casposo y hortera que hay inserto en la vida profunda de las siete Islas Canarias y que los creadores de este sitio se encargan de sacar a la luz a través de una insólita hermenéutica.

En España hay regiones que, sin duda, se encuentran adelantadas sobre otras ya que están en estadios evolutivos más atrasados en cuanto a formas más abiertas de ver el mundo y sobre todo en la autocrítica. Una de ellas es Euskadi. En el canal público ETB2 desde hace unas cuantas temporadas se emite el programa de humor Vaya Semanita. Siguiendo la brecha abierta de una cierta incorrección política por Los Guiñoles del Plus en aquel programa se trata el conflicto vasco con el gobierno español, los problemas políticos del nacionalismo, la forma de ser del euskaldún y el día a día de sus ciudadanos con auténtico buen humor, autocrítica y sin ombliguismo ni auto bombo. Un ejemplo era el del micro espacio de la familia de Los Sántxez que vivían en Amorroto aunque habían llegado a Euskadi como inmigrantes provenientes de Salamanca, de pura cepa, y que tenían que lidiar en el seno familiar el conflicto vasco mismo ya que uno de los hijos era Ertzaina y el otro de las juventudes de Jarrai.

En Canarias un programa de humor como el de Vaya Semanita es algo completamente imposible. No nos imaginamos al rancio y costosísimo ente de la televisión pública de coalición canaria produciendo y emitiendo un programa de este tipo cuyos principales personajes sean Adán Martín de panadero, Pilar Parejo como primera dama, Dulce Xerach preocupada por el maquillaje de la primera y única bienal de paisaje, a Zerolo aprendiendo a nadar con los manguitos en Las Teresitas, a Suárez Trenor en un barco pirata o a José Miguel Ruano expropiando parlamentos por 10 millones de euros. Sin embargo algo así, una catarsis colectiva de este tipo, es completamente necesaria. Nosotros humildemente contribuimos con una radionovela que se llamó Sancha y Quijota y que estuvo varias veces en las ondas de Radio Campus. Aún así esto no es lo habitual. Los políticos canarios no tienen nada de sentido del humor, salvo el hermano de Juan Fernando López Aguilar que es humorista gráfico por lo que es criticado, y es fácil recordar el cabreo pataleo que se cogió José Carlos Mauricio cuando los profesores interinos dependientes de la consejería de educación protestaban en un mitin de campaña y éste sólo sabía mandarlos a estudiar o los famosos puñetazos de Ricardo Melchior en la mesa de su despacho del cabildo de Tenerife cuando la realidad le lleva la contraria a sus ansias de Gran Dictador. Una insólita incursión en el humor fue la de José Manuel Soria cuando dijo que al que no le gustara bandera de Gran Canaria de 500 metros cuadrados se la iba a tener que tragar, nosotros añadimos por cojones, aunque días después se tuvo que tragar él sus palabras cuando está acabó por los suelos arrancada del mástil por el viento. En Canarias sobra la materia prima para el humor político, no hay más que ver la cara de puerro que tiene Ángel Llanos en su campaña a la alcaldía de Santa Cruz que tiene una relación directamente proporcional a sus alabanzas del innecesario puerto de Granadilla, pero es un tema que hay que explotar. No es de recibo que los creadores de Canarias se tengan que marchar de las islas para que sean reconocidos sus méritos artísticos porque en las islas se da el lameculismo, el peloteo y triunfan los estómagos agradecidos al sistema que los alimenta. La autocrítica siempre es necesaria. El humor es manera más sana de hacer esto. En Canarias se fomenta la autocomplacencia, o a personajes como Antonio Plasencia, y así nos va: de puto culo.

Canarias Digital, 22 de enero de 2007.

Enlace a Caspa Canaria