18 julio 2013
Perlas de la prensa: las 6 mil toneladas de La Opinión
20 enero 2008
Islas Canallas

30 mayo 2007
TELEVISIÓN CANARIA, LA DE ELLOS
A finales de los años noventa surge en el panorama audiovisual español, que se encontraba en pleno ajuste con la entrada de los operadores privados y la guerra de las plataformas digitales, una experiencia de televisión pública municipal en Barcelona que se llamaría BTV. En muy poco tiempo esta televisión se convirtió en un referente para los ciudadanos de Barcelona y su buen hacer acabaría siendo reconocido a través de una serie de prestigiosos premios internacionales. En esta televisión pública se suplió bastante bien lo escaso de su presupuesto con mucha imaginación y con el trabajo entusiasta de un equipo bastante joven. Cuando el modelo generalista de medios de comunicación audiovisuales empezaba a estar agotado BTV se volcó en la información local y la participación ciudadana a través de lo que llamaban vídeomaton que no era otra cosa sino una serie de cabinas colocadas estratégicamente en la ciudad donde los ciudadanos podían dejar mensajes que eran luego editados y emitidos durante el día por televisión. Este canal se llama hoy en día Barcelona TV y sigue funcionando con la misma originalidad y afán de servicio público.
Por la misma época surgía en Canarias la televisión autonómica del archipiélago imitando el caduco modelo de ente público sobredimensionado aunque desde un modelo de gestión privado. Se hizo un concurso público que fue muy polémico pues Prisa estaba por medio, junto con los lacayos de CC de la SER de Canarias, y al gobierno del PP no le interesaba que este grupo de comunicación abriera horizontes en lo que era la televisión en abierto. El canal de Coalición Canaria nacía para ser una cadena más imitando el modelo de canal de entretenimiento basura puro y duro aunque en aquella época las autoridades decían que este proyecto serviría para unificar el archipiélago dándole una dimensión superlativa. Hoy, algo más de 10 años después, la televisión canaria sólo ha servido de correa de transmisión de la propaganda de CC con unas cuotas de audiencias que rayan el ridículo y que muchas veces son superadas por televisiones locales que se hacen desde garajes que apenas tienen 100 metros cuadrados con cámaras y equipos comprados de tercera o cuarta mano y donde a veces se emplean a trabajadores sin contrato que hasta firman crónicas y salen en pantalla.
Lo que ha provocado el fracaso estrepitoso de esta televisión que pagamos los contribuyentes es el modelo, que ya estaba en decadencia, que se aplicó de sistema de televisión tipo ente con una estructura empresarial rígida. Nunca hubo un debate, jamás se admitió, de qué tipo de televisión canaria, si es que de verdad se quería una televisión y si esta era necesaria, era la adecuada para las islas. La comparación que hemos hecho con BTV no es ociosa sino que responde a criterios de utilidad distintos. En el caso de Barcelona las autoridades locales se plantearon claramente hacer el canal como medio dinamizador de la sociedad y la ciudadanía. En el caso de Canarias los gobernantes de CC actuaron exponiendo el complejo victimista que tanto resultado les ha dado y buscaron la solución de hacer una televisión autonómica para crear el problema de que era necesaria para el enriquecimiento cultural de nuestra región. Que el mayor hito de la producción audiovisual canaria sea la telenovela El Juramento de Puntallana no es sólo un insulto a la inteligencia sino una forma más de hacer que la población en general no piense en la realidad que le rodea sino que se evada de ella.
El modelo que se hubiera podido adoptar en la televisión autonómica de Canarias hubiera podido ser otro que tendiera a buscar una mayor cohesión entre los canarios, que fuera más un servicio público, que verdaderamente analizara la realidad de las islas, que sirviera para fomentar la conciencia crítica y que fomentara la cultura auténtica y no la pseudocultura canaria inventada por y para Coalición Canaria con el fin de hacer publicidad al sistema de apropiación de las riquezas de nuestras islas. No hay más que mirar la actual parrilla de programación para ver que con este estos objetivos son imposibles. Se hubiera podido hacer un modelo más participativo, y más delgado económicamente hablando, con el que la población pudiera tener una mayor oportunidad de participar en la sociedad. No se explica el hecho de que se haya creado una televisión que al final ha resultado ser más de lo mismo, pero pagada con los impuestos de todos los residentes en Canarias, si no es a través de un despropósito que tiende a fomentar la propaganda y la telebasura como forma de silenciar la realidad de las islas que socialmente están en la miseria. Aunque es difícil llegar al grado de manipulación descarada de la realidad de Telemadrid, la nuestra ha servido al poder, seguramente en contra de sus redactores y presentadores, en los casos de las movilizaciones sociales en Tenerife contra el puerto de Granadilla donde se llegó a decir, la primera gran manifestación coincidió con una plaga de cigarrones, que la tele canaria sabe contar langostas pero no manifestantes. Además el amigo Federico, gran aficionado al humor, y nosotros solemos coincidir en que sería necesario que en Canarias se hiciera un programa de humor político al estilo de Vaya Semanita de ETB2 o Polonia de TV3 simplemente por salud democrática.
Estos días los trabajadores de la televisión canaria están en una huelga muy dura contra la empresa SOCATER que es el mayor suministrador de contenidos de este canal. Como la mayoría de los canarios estos trabajadores están en una situación de explotación y sufren unas condiciones laborales miserables por parte de la dirección. Los políticos presumen que la tele canaria es la más barata que sale de todas las que existen en el estado español. Estos trabajadores dicen, y con toda la razón, que si esto es así es porque sus sueldos son de miseria. Todo lo contrario al director del ente que en 2006 tenía un sueldo anual de 127.398 euros, 40 mil más que el presidente del gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. Frente a los contratos blindados como este los trabajadores y trabajadoras denuncian que una hora nocturna se paga a 1,79 euros o que trabajar un día festivo sale a 22 euros brutos. Esperemos que este colectivo, como muchos otros explotados del archipiélago, pueda mejorar sus condiciones ya que esta es una tierra única para que los que nos gobiernan se enriquezcan gracias al esfuerzo de tantas miles de personas que apenas llegamos a fin de mes.
Canarias necesita otro modelo de televisión pública ya. El actual es consecuencia del sistema económico y de gobierno imperantes en las islas en estos 25 años de caciquismo autonómico. Un tipo de gobierno que no es solidario y donde los empresarios no pagan impuestos mientras que casi medio millón de personas viven por debajo de umbral de la pobreza necesita unos medios de comunicación que silencien esto para que los privilegios de unos pocos sigan quedando impunes. Es una pena que la televisión en general haya descendido a las cimas de la miseria en las que la televisión de Canarias, la de ellos, no es una excepción. El cambio en las islas debe ser más profundo pero la reorientación del ente de la televisión canaria se necesario para que se cohesione la sociedad y para que se profundice en la democracia que está secuestrada en el archipiélago.
Blog de los trabajadores y trabajadoras de La Nuestra
22 enero 2007
EL HUMOR CON SENTIDO TERAPEÚTICO

Sí tuviéramos que buscar una característica positiva que algunos, y sólo algunos, seres humanos tenemos que haga que nos distingamos para bien de los demás animales del planeta esta sería, sin duda, la del sentido del humor. Y decimos esto porque hay muchos seres que se les suelen denominar mediante el epíteto personas que no sólo hacen realidad la expresión cuánto más conozco a la gente más me gusta mi perro, y yo añadiría o gato, sino que además por su actitud becerra ante la vida hacen que sólo con respirar desaparezca todo sentido lúdico a su alrededor. Y aunque éstos los podemos encontrar en todos los aspectos de la vida estamos pensado especialmente, por una discusión reciente, en esas personas que profesan una fe capitalizada por una secta religiosa que aunque se pretenda como diferente de la tradicional en realidad comparte un rasgo común a ésta y a toda otra: postergan lo del alma del fiel para el cielo y aquí en la tierra se preocupan más de controlar su dinero. Nos viene a la memoria la novela de Umberto Ecco titulada El Nombre de
No es mala idea el tomarse las cosas a veces con algo de risa. Situaciones como las que vivimos muchas veces en el mundo en general, pero muy particularmente las que nos propician las acciones idiosincráticas de los políticos en canarias, resultan más digeribles si lo hacemos a través del filtro del buen humor. No sólo la buena alimentación influyen en nuestra calidad de vida sino que ésta, estamos seguros, tiene que ver mucho con determinadas pautas actitudinales como puede ser la mala leche. Afortunadamente uno se puede vacunar de esta plaga, y aquí nosotros enumeramos nuestros gustos particulares, con una serie de vías de escape que utilizamos ya que humildemente nos reconocemos poseedores de un mínimo buen sentido del humor. La serie de televisión House M.D. lo tiene todo: intriga, buenos guiones, investigaciones policíacas, situaciones médicas y sobre todo un humor basado en una ironía muy fina e inteligente en boca no sólo de su protagonista, Hugh Laurie, sino también de sus cinco personajes secundarios. Laurie es un magnífico actor inglés que, según los productores, disimula bien esta condición. Quienes no lo disimulan son David Walliams y Matt Lucas creadores de la serie de humor inglesa que se emite en televisión de pago, pero que es carne del emule, llamada Little Britain en la que éstos dan vida a infinidad de personajes que según el narrador son típicamente británicos. Nosotros destacamos a la pareja formada por Lou, Hortera y tontolaba voluntario social producto de la falsa izquierda de Tony Blair, y Andy, caradura, pasota y pseudoparapléjico que raramente articula más de cinco palabras seguidas. Sí venimos a España, y siguiendo con el culto a lo absurdo, tememos a la veterana pareja que inició su carrera como mimos en el parque de El Retiro de Madrid y que son Faemino y Cansado. Dignos sucesores de maestros como Gila o Eugenio su carrera televisiva se vio frenada con la llegada de las televisiones privadas que rara vez invierten en humor inteligente y que dan pábulo a modelos barriobajeros estilo Los Morancos y demás bazofia. Es una suerte que este dúo se siga prodigando en montajes teatrales que aunque siempre sea el mismo desde hace unos buenos años siempre varía por la frescura de su improvisación. Y si hablamos de hábitos reconocemos que tenemos el mirar a primera hora de la mañana lo que publican tanto Forges como El Roto para El País. En Canarias tenemos excelentes humoristas como es Manolo Viera, peculiar observador y antropólogo del sentir canario, Calero o las grabaciones del histórico José Castellano más conocido por su alter ego Pepe Monagas personaje creado en la posguerra por el grancanario Pancho Guerra. En Gran Canaria también se desarrolla un blog desde hace unos cinco años que se llama caspacanaria.com y que recoge lo casposo y hortera que hay inserto en la vida profunda de las siete Islas Canarias y que los creadores de este sitio se encargan de sacar a la luz a través de una insólita hermenéutica.
En España hay regiones que, sin duda, se encuentran adelantadas sobre otras ya que están en estadios evolutivos más atrasados en cuanto a formas más abiertas de ver el mundo y sobre todo en la autocrítica. Una de ellas es Euskadi. En el canal público ETB2 desde hace unas cuantas temporadas se emite el programa de humor Vaya Semanita. Siguiendo la brecha abierta de una cierta incorrección política por Los Guiñoles del Plus en aquel programa se trata el conflicto vasco con el gobierno español, los problemas políticos del nacionalismo, la forma de ser del euskaldún y el día a día de sus ciudadanos con auténtico buen humor, autocrítica y sin ombliguismo ni auto bombo. Un ejemplo era el del micro espacio de la familia de Los Sántxez que vivían en Amorroto aunque habían llegado a Euskadi como inmigrantes provenientes de Salamanca, de pura cepa, y que tenían que lidiar en el seno familiar el conflicto vasco mismo ya que uno de los hijos era Ertzaina y el otro de las juventudes de Jarrai.
En Canarias un programa de humor como el de Vaya Semanita es algo completamente imposible. No nos imaginamos al rancio y costosísimo ente de la televisión pública de coalición canaria produciendo y emitiendo un programa de este tipo cuyos principales personajes sean Adán Martín de panadero, Pilar Parejo como primera dama, Dulce Xerach preocupada por el maquillaje de la primera y única bienal de paisaje, a Zerolo aprendiendo a nadar con los manguitos en Las Teresitas, a Suárez Trenor en un barco pirata o a José Miguel Ruano expropiando parlamentos por 10 millones de euros. Sin embargo algo así, una catarsis colectiva de este tipo, es completamente necesaria. Nosotros humildemente contribuimos con una radionovela que se llamó Sancha y Quijota y que estuvo varias veces en las ondas de Radio Campus. Aún así esto no es lo habitual. Los políticos canarios no tienen nada de sentido del humor, salvo el hermano de Juan Fernando López Aguilar que es humorista gráfico por lo que es criticado, y es fácil recordar el cabreo pataleo que se cogió José Carlos Mauricio cuando los profesores interinos dependientes de la consejería de educación protestaban en un mitin de campaña y éste sólo sabía mandarlos a estudiar o los famosos puñetazos de Ricardo Melchior en la mesa de su despacho del cabildo de Tenerife cuando la realidad le lleva la contraria a sus ansias de Gran Dictador. Una insólita incursión en el humor fue la de José Manuel Soria cuando dijo que al que no le gustara bandera de Gran Canaria de
Canarias Digital, 22 de enero de 2007.
Enlace a Caspa Canaria






