28 abril 2011

Silenciosa avanza la ultraderecha




Una forma de percibir el racismo, el machismo o la homofobia sociológica que habita entre nosotros es escuchar bien a la gente cuando habla sobre según qué temas y acaba diciendo aquello de yo no soy racista (o machista u homófobo) pero donde lo que se encierra tras esta conjunción es que, en efecto, es capaz de mostrar en momentos extremos, y no tanto, aquellas actitudes de las que en un principio parece mostrarse tan ajeno. Y es que sí, que en cuanto nos raspan un poco la costra de supuesta civilización que paremos tener aflora nuestros temores, el miedo con mayúsculas que se ha desatado con esta terrible crisis, que hacen que podamos perder todo aquello que nos hace humanos y en principio superiores a otros seres vivos. Este tipo de actitudes no sólo injustificables sino además miserables, las vemos en la repugnante y terrorista violencia machista sin ir más lejos, no son la raíz del problema sino una consecuencia de cierta permisividad social y política de grandes grupos de presión que sostienen este tipo de planteamientos hasta tal punto que nos parecen normales.
En España no estamos para tirar cohetes con este asunto porque durante muchos años la ultraderecha ha sido amparada desde las mismas instituciones no sólo porque la Ley de Memoria Histórica ha sido un pitorreo en todos los sentidos, sobre todo por su brindis al sol y por dejar muchos excesos franquistas sin justicia, sino porque el cadáver de Franco yace en un monumento de corte fascista hecho sobre la vida, la sangre y el sudor de miles de represaliados y desde donde un canal de televisión emite misas todos los domingos. Querámoslo o no la ultraderecha ha estado con nosotros y ha dado este viaje a la democracia, siempre ceremonial, no sólo en esos años que se llamaron de la Transición sino mucho después y con gobiernos de distinto signo ya sean del PP o del partido ultraliberal del PSOE. A la quiebra técnica de grupos mediáticos cercanos al PSOE como PRISA o Mediapro donde se han cerrado canales emblemáticos como CNN+ para emitir pura mierda en su dial, en realidad estos grupos se han constituido con bastante juego sucio y cuando no el dedo amigo del propio Zapatero en el caso de La Sexta, hemos visto la proliferación de canales de ideología descaradamente fascista y que desde algunos sectores se les ha dado el nombre de la TDT Party. Esta basura mediática ha crecido a base de ayudas públicas o cuando no el nepotismo más manifiesto como las adjudicaciones a dedo de Esperanza Aguirre con las licencias de las radios y las frecuencias de TDT en la comunidad donde esta señora gobierna y que es sede del nacionalismo español más repugnante y rancio que haya existido nunca. Sin duda la digitalización de la señal de televisión terrestre ha traído alguna cosa buena, se me ocurre sólo la posibilidad de bloquear la recepción de los canales que más telebasura aportan con sólo apretar un botón, pero en general ha contribuido a deteriorar un medio como es el televisivo no sólo con la multiplicación de la nada en multitud de canales sino con esta telebasura ideológica que está muy cercana a la ilegalidad aunque el papel de la libertad de expresión lo pueda llegar a soportar todo.
Claro que esta ultraderecha no nace, crece, se reproduce y se convierte en plaga por generación espontánea sino que se nutre del poder y, como ya hemos insinuado más arriba, sus bases económicas y hasta ideológicas están en el PP. Personajes como José María Aznar, Jaime Mayor Oreja, Ángel Acebes o Ana Botella, algunos de éstos son miembros de esa cofradía de pederastia llamada Legionarios de Cristo, son los mayores ideólogos de este emponzoñamiento de la ultraderecha española. Algunos aparecen ahora resucitados, un Aznar resentido que todavía no ha superado la derrota del 14 de marzo de 2004 o un Jaime Mayor Oreja Menor Cerebro, cuando ahora tanto, y con tan poca responsabilidad, se está hablando del terrorismo pues les ha entrado verdadero pánico a que la banda de criminales ETA desaparezca, o que no lo haga durante su mandado, pues la razón del PP de ser y existir se acabaría con ella. Ya sabemos lo mal que se lleva este partido con el terrorismo, ya sea de ETA o de Al Qaeda, y recordar los días de la infamia y las mentiras masivas del 11 al 14 de marzo de 2004 ponen a cualquiera los pelos de punta por causa de la indignación.
A mediados de abril de este año la ultraderecha finlandesa se convirtió en el partido llave de gobierno en este país. Debido a la crisis económica, cuyos estrictos requisitos ultraliberales que gobiernan la UE han acabado por empeorar las cosas a niveles que nunca se había visto en Europa, pero también a lo opacas que son para los ciudadanos las instituciones de la UE, el caso del despilfarro que supone mantener a una clase parásita de eurodiputados caraduras, los ciudadanos nos estamos volviendo euro escépticos. Y es que la crítica no sólo a las instituciones de Europa sino a la preponderancia neoliberal de sus tratados es algo completamente justificado. Hace años me parecía que la UE era un magnifico marco de relaciones para transcender a los estados nación y disolver cualquier tipo de nacionalismo rancio pero a lo que estamos asistiendo en la actualidad es, justamente, el proceso contrario. Y es que los ciudadanos nos veíamos mejor hace unos años con nuestras monedas pobres pero eficaces, nuestras fronteras y la soberanía sobre muchos temas, sobre todo los económicos, que hemos perdido y han acabado en instituciones como las europeas que lo mejor que se puede decir de ellas es que son, francamente, opacas aunque en realidad son antidemocráticas. Aquí es donde está el riesgo, en el hecho que no se sepa hasta dónde se pueden llegar las críticas pues tras ellas, si son hechas con pasión pero sin objetividad, lo que queda son los nacionalismos, lo excluyente, el odio y la violencia hacia el otro.
El esquema del bipartidismo clásico PSOE PP junto a los grupos de intereses supuestamente nacionalistas, PNV, CiU o CC, con cómodas pero ineficaces disidencias como las de IU que es más de lo mismo ya no sirven para el marco global de problemas que habremos de vivir en los próximos años. Estos políticos cuando no han demostrado ser parte del problema han acabado siendo el mismo problema pues en la gestión de esta crisis se han tenido que plegar a los intereses de la banca y los poderes económicos que los controlan en todas las instancias. Sólo cabe una revolución ciudadana, silenciosa pero firme, y en ello hay que mirar al norte pero un poco más arriba que Finlandia. Un pueblo pequeño, que se le creía perdido en la ola liberal como el islandés, le ha dicho que no a la banca y los ha puesto en su sitio. Dice que allí han podido hacer esto por ser un lugar pequeño y que la experiencia no es exportable hacia Europa. Pero ¿y si por ser grandes como somos no es un hándicap sino que representa una ventaja comparativa? Todo es ponerse. Lo que no tiene salida es esta inacción que no nos conduce a nada o lo más hacia el fascismo que acabará cobrando un peligroso ascenso como el que está teniendo en todos los niveles.
Canarias 24 Horas, 25 de abril de 2011.

20 abril 2011

El timo de Telefónica



Con la gran privatización que hubo a finales del siglo XX y principios del XXI en España de los activos industriales y financieros que controlaba el estado el país se quedó con las manos completamente vacías mientras se regalaron, casi a precio de saldo, importantes empresas de sectores tan estratégicos como el transporte aéreo y marítimo, la energía, la banca y las telecomunicaciones. La doble marca de partidos políticos formada tanto por el PSOE, que inició el proceso, como por el PP que lo culminó, sentando a compañeros de pupitre del mismo Aznar a presidir las empresas regaladas y aún hoy quedan en los consejo de administración estos elegidos acumulando bonos, opciones y maravillosas jubilaciones, son los responsables de este proceso completamente opaco, antidemocrático y sucio que ha servido para que, entre otras cosas, en épocas de crisis el estado no tenga de dónde sacar para cuadrar unas cuentas públicas como sucede hoy en España. Muchos fueron los países que, ante el imperativo categórico liberal, cayeron en esta euforia liberalizadora de sacar al mercado empresas públicas de los antiguos monopolios públicos pero países como Francia se reservaron opciones y porcentajes en las empresas privatizadas que sin duda bien deberán de ayudar a sanear sus cuentas públicas. Los procesos de privatización se basaron en una mentira de proporciones inmensas: éstas traerían mayor competencia a los distintos sectores, un abaratamiento de los precios y grandes ventajas para los consumidores. Hoy vemos que lo que han traído estas grandes empresas ha sido una suerte de oligopolios, tras inmensas concentraciones de capital, donde unas cuantas empresas se reparten los mercados a escala planetaria imponiendo sus reglas por encima de los poderes supuestamente democráticos y avasallando a los ciudadanos a los que nombran con el sucio eufemismo de usuarios. Para rentabilizar sus empresas por encima de lo admisible han deslocalizado el trabajo a más no poder y han hecho depender a niveles escandalosos de las instituciones financieras a las empresas de la economía productiva.
Estos días todo el mundo habla con bastante rabia resignada de la propuesta de Telefónica que no tiene nombre, aunque ellos comercialmente se lo hayan cambiado para liar al personal con la marca Movistar, de al mismo tiempo que se prejubilaría el 20 por ciento de la plantilla que aún tiene en España repartir cientos de millones de euros entre su consejo de administración como dividendos y premio a lo que la operadora ha conseguido en este tiempo de crisis que es ganar hasta 10.167 millones de euros en 2010 que para muchos ha sido el peor año de su vida. La propuesta de Telefónica es algo completamente inmoral y cuyo único objetivos es adelgazar su plantilla, al tiempo que parte del empleo destruido se pueda crear en las famosas subcontratas con una calidad laboral que siempre va a dejar mucho que desear, para tener las manos libres y emplear el dinero que se ahorran repartiéndolo entre sus directivos que sólo conocen una palabra en tiempo de ganancias o crisis: avaricia. La reacción del gobierno supuestamente socialista del PSOE ha sido tímida porque saben que no pueden hacer nada contra esta empresa que, junto con otras, trazan la hoja de ruta por la que la economía debe pasar: tachan con la boca pequeña la propuesta de Telefónica como inadecuada y poco más.
La reacción de los sindicatos en la empresa es la de siempre: tanto CCOO como UGT ni siquiera tratan de luchar por los puestos de trabajo que tratan de destruir sino que, de manera completamente vendida y resignada, buscan la manera de sacar la mayor tajada posible a estas prejubilaciones, muchas a partir de los 52 años con carga al estado que no sólo es algo completamente inmoral con la que está cayendo y que además es algo que habremos que pagar el resto de la clase trabajadora, sino que además no han dicho ni media palabra sobre las intenciones de la compañía de repartir los bonos millonarios entre sus altos ejecutivos. Sólo CGT se ha expresado en contra de esta pretensión de Telefónica y si bien ya sabemos que el sindicalismo al uso es un proyecto completamente perdido para la clase trabajadora por lo menos dan una nota de dignidad y de justicia en todo este triste panorama. Lo que no hay que dudar un momento es algo que está claro: Telefónica se va a salir con la suya y tarde o temprano la empresa será algo muy rentable para sus directivos pero completamente delgado en cuanto a su estructura laboral lo que hará que abusen de la subcontratación y será una tortura inmensa para los ciudadanos que necesiten, cada día somos más dependientes de las telecomunicaciones, el servicio que prestan en régimen de monopolio por mucho liberalización que haya habido.
Los grandes monopolios como la banca púbica que se llamaba Argentaria, Telefónica, Endesa, Transmediterránea, Iberia o Repsol se construyeron con el dinero de nuestros impuestos y se pusieron en manos de unos pocos y de corporaciones internacionales convenientemente saneadas gracias también a nuestros impuestos. Esto ha sido un proceso de apropiación de lo público por intereses completamente privados y opacos  que ha producido no sólo que estas empresas hayan escapado del control económico que tanto aportaba al estado sino del control político. Son capaces de imponer a gobiernos políticas económicas de las que no se tiene el más mínimo control y que acabamos pagando los ciudadanos. Esta situación hasta la que nos han conducido este bipartidismo PSOE-PP de Coke-Pepsi no es irreversible y tiene solución fuera de los esquemas de la política que representa estos grandes partidos lo que sucede es que no es fácil. El dogma liberal está tan asentado en nuestras mentes que vemos los procesos de nacionalización no sólo como algo utópico sino que hasta produce miedo pues los medios se encargarían de recordarnos lo terrible que fue el falso comunismo de la URRS cuando lo realmente terrible es lo que estamos viviendo ahora. En este sentido la propuesta de ATTAC España de nacionalizar Telefónica y de investigar el proceso de privatizaciones que aconteció hace ya una década larga es una perspectiva que seguro que no solucionaría el caso, el capitalismo actual es un sistema mucho más complejo que hace un puñado de años, pero que parece bien sensata. Vienen tiempos duros pero si no nos movemos vamos a tener mucho que perder pero si lo hacemos ahora tendremos muchísimo más que ganar.
Canarias 24 Horas, 18 de abril de 2011.

16 abril 2011

¿Qué fue del CCN?

Si hubiera que cuantificar el mayor coste voto por dinero invertido en campaña en toda la historia de la democracia ceremonial en Canarias la palma, sin lugar a dudas, se la llevaría la de las elecciones de 2007 del Centro Canario Nacionalista, CCN, que empezó para esta formación un año antes de la cita con las urnas. La oficina de los candidatos contaba con un número de información gratuito 900, regalaban gorras, camisetas, cedés con villancicos en los centros comerciales en navidades, patrocinaron la famosa manifestación racista junto con El Día donde pedían una fascista ley de residencia y reventaron la de la sanidad pública de marzo de 2007 saliendo en la foto con el PSOE, hartaron a la gente con vallas, coches pintados y hasta globos aerostáticos allí donde iban. Fue un partido comprado por don Ignacio González, el rey de los neumáticos e imputado por el pelotazo de Las Teresitas padre, a su hijo Ignacio González y del que mucho se ha especulado que aquel dinero financió esta famosa campaña. "Papá, cómprame un partido" se gritaba desde los colectivos sociales cuando estos desvergonzados se presentaban a tratar de chupar votos cuando había una movilización social. El coste de voto total en las distintas elecciones de aquel año, ayuntamientos, cabildos y gobierno canario, nunca será convenientemente cuantificada por la poca transparencia que las campañas electorales tienen pero seguro que se pudo haber situado alrededor de varios centenares de euros el voto simple, quedándonos cortos, y que este hijo de Papá de Ignacio González acabara de concejal en el Ayuntamiento de Santa Cruz para hacer como mucho el pinga o tener una labor francamente olvidable en lo que le queda en la otra punta de su ser: los servicios sociales. 

Para estas elecciones el CCN no se ha querido complicar mucho la vida y ha dejado atrás aquellos eslóganes del estilo ¿en qué lista te quieres morir? para asumir lo que son, unos oportunistas cercanos a la delincuencia más burda que pueda existir, e integrarse directamente en las listas de CC Coalición Canaria una gente a las que le deben de deber tanto por lo que se ve. Esta vez Ignacio González hijo irá el séptimo al parlamento de Canarias por Tenerife, antes un imputado como Zerolo que necesita ante todas las cosas un aforamiento para ser juzgado por sus graves y presuntos delitos de manera distinta al resto de los ciudadanos yendo el cuarto, y por delante de otro acabado vende motos que traficó con ATI las siglas históricas del PNC como es Juan Manuel García Ramos.

Valga esta entrada y este pequeño reportaje gráfico, sacado de mi archivo fotográfico, para desenmascarar estos desgraciados y para hacer ver a la gente por qué no debería de votar por estos sinvergüenzas. Ahora que Socialistas por Tenerife han adoptado un discurso progre donde los haya, bueno es tener presente el descaro del CCN ya que en pocos meses veremos a éstos falsos progresistas haciendo exactamente lo mismo pues lo que les interesa es la poltrona y no trabajar por la ciudadanía. 

¡Feliz navidad 2006 CCN!

Ignacio González en la foto, al fondo a la izquierda, junto con Santiago Pérez y  Juan Carlos Alemán reventado una manifestación completamente oportunista.


Manifestantes pagados a todo lujo, con pancarta de imprenta y uniforme.

Globos aerostáticos.


El mensaje en las vallas completamente agresivo.






13 abril 2011

Eurocaraduras

Difundimos aquí este contenido ajeno de una manera bastante alegal porque el sistema de podcast de la radio más potente de España, la Cadena SER, es ta penoso que en semanas podría desaparecer el contenido que sirve para ilustrar este texto y que se utiliza a través del derecho a cita de una manera no comercial. Nosotros le añadimos una licencia Creative Commons

Hace ya unos buenos años, reconozco que bastantes, veía como una especie de entelequia irrealizable que todos los ciudadanos, ante el descaro de los políticos cosa que no ha parado de crecer con el advenimiento de la democracia ceremonial en España, dispusiéramos de un botón, no concluyente pero sí ejemplificante, con el que pudiéramos manifestarnos a tiempo real sobre sus decisiones, la mayoría de ellas bastante opacas todo hay que decirlo. No me había acordado durante muchos años de esa ocurrencia de juventud hasta hace muy pocos meses con la llegada de Twitter, un servicio al que, como muchos, estaba suscrito hace unos buenos años pero al que no le he visto la utilidad hace algo más de un año y algo. Quizá no sea todo lo perfecto que pueda ser, el temor de muchos que Internet acabará siendo una televisión más no es infundado, pero de momento es la mejor herramienta que existe para ver el pulso de la población a tiempo real y toda bienvenida y gratitud es poca a este servicio de microblogging.



El miércoles 6 y el jueves 7 de abril el hashtag #eurodiputadoscaraduras acabó siendo Trending Topic en Twitter como protesta a la votación en el Parlamento Europeo favorable a mantener el privilegio de los europarlamentarios de volar en primera clase a costa de las cuentas de la Unión Europea pero en realidad a la de millones de ciudadanos comunitarios que han visto, y todavía les queda por ver, como su bienestar económico, social y hasta moral se ha sido claramente mermado por el gobierno a la sombra de las instancias ultraliberales que utilizan a los políticos como mera correa de transmisión. Lo aprobado en el Parlamento Europeo, a pesar de que como dicen sea poco o nada vinculante como ya se han apresurado a afirmar, no deja de ser un acto completamente inmoral, insolidario y que sitúa a los políticos profesionales en una estratosfera fuera de toda influencia humana que los hace, si cabe, más despreciables.

Cuando Juan Fernando López Aguilar vino a Canarias, hace ahora cinco años, debo de reconocer que sentí cierta esperanza de que las cosas en el PSC PSOE dieran un vuelco pero como hemos visto no han sido así y yo pequé de una ingenuidad que prometo no volver a tener en mi vida. El PSOE en Canarias ha demostrado ser de la misma calaña que la mafia de CC, cómplice de todo lo malo que ocurre en las islas si no por acción sí por omisión pues no hay más que ver la actitud que han tenido con el Catálogo de Especies, y poco tardaron en echar a López Aguilar, desde su mismo partido, como agua sucia a ese retiro dorado que supone Bruselas donde un eurodiputado medio se puede levantar al mes fácil más de 15 mil euros entre sueldos, dietas y complementos. Estos días escuchamos a López Aguilar en La Ventana de Gemma Nierga de la Cadena SER afirmar hasta más de cuatro veces que la votación, que había significado tratar de mantener este absoluto privilegio sobre la mayor parte de la humanidad, se había tratado de un error provocado por las multiplicidad de puntos que tienen que votar y del hecho los que los eurodiputados no saben bien qué están votando. Con todos mis respetos a lo farragoso que pueda ser la actividad parlamentaria en la euro cámara creo que si los parlamentarios no saben bien qué están votando lo mejor que pueden hacer es dejar sus escaños, sus privilegios y marcharse a casa a hacer otra cosa que seguro que en Europa habrá gente que lo sepa hacer mejor. En mi opinión Juan Fernando López Aguilar mintió descaradamente en la entrevista cosa que hace muy mal pues se le nota en la forma atropellada de hablar intentando que nadie le pise el discurso mecánico que recita, cuando por cuatro veces afirma que fue un error de los parlamentarios europeos votar en contra de la enmienda de que los viajes de éstos sea a partir de ahora en clase turista y no en primera porque sabían perfectamente lo que estaban votando: guarecer sus privilegios que los hacen superiores a la mayor parte de los humanos. Y no me vale la excusa, casi de chivata rastrera cuando dice que los parlamentarios nacionales también viajan en primera, de que tienen que hacer muchas horas de vuelo para ir a sus puestos de trabajo pues millones somos los trabajadores que trabajamos por miserables sueldos en condiciones de trabajo que se han endurecido y que ha sido, precisamente en España, el PSOE el que las ha puestos, con la última reforma laboral, a un peldaño por encima de la esclavitud. Un camionero en Europa recorre miles de kilómetros a la semana porque ese es su trabajo y dudo que tanto su sueldo como los camiones que conduce sean de primera. Su trabajo es necesario porque si no millones de personas se quedarían sin comer y sin vestir mientras que cada vez es más de plantear la inutilidad de las instituciones europeas.
La Unión Europea se ha convertido en un monstruo burocrático de dilapidar dinero de los más de 500 millones de europeos a los que afecta y que sólo sirve para legitimar la Europa de los mercaderes, al poder de los mercados financieros y para lavar la cara a toda costa a la imposición globalizada de la economía ultraliberal que nos ha traído hasta esta crisis y que nos habrá de llevar a momentos más graves como la ciudadanía, de manera directa, no les pare las patas. Mientras las instituciones europeas oprimen, de manera completamente sibilina, a los ciudadanos de los países miembros la Unión Europea es incapaz no sólo de dar un paso hacia una verdadera construcción social de Europa, la construcción actual está orientada hacia la legitimación de los mercados financieros y del avance de la ideología ultraliberal, sino también hacia un adelgazamiento de su funcionamiento y de los privilegios y prebendas de sus miembros y funcionarios.
Quizá la única cosa con fortuna que dice López Aguilar en esta entrevista  es que las instancias ultraliberales, de las que él como una gran parte de los políticos son empleados privilegiados, es que están muy interesadas en desprestigiar la política profesional porque el proyecto secreto de los mercados financieros es adelgazar al máximo los estados nacionales para imponer las leyes de mercado y que estás nos parezca no sólo naturales sino inexorables. Y aquí vuelve a fallar de nuevo López Aguilar pues lo que estos empleados a sueldo de la banca internacional, que es lo que se han convertido los políticos que tienen a ésta como profesión, hacen es manejar de una manera más o menos afortunada una serie de chanchullos por los que están a sueldo, en principio, de todos los ciudadanos. Ellos lo que hace no es política ni mucho menos. La política real reside entre la ciudadanía que debe de demandar no sólo más transparencia democrática sino más democracia real, directa y participativa por encima de instancias ceremoniales que lo único de que son capaces es festejar el triunfo de la economía de mercado liberal situada por encima de todos los derechos y libertadas conquistadas hasta ahora. Nuestro voto es muy grande para caber en sus urnas y el hecho de que sean cargos electos no les da una legitimidad ilimitada duradera a un periodo de cuatro años sino que deben dar explicaciones de su gestión, a la ciudadanía, todos y cada uno de los días de sus cargos. Ya lo dije en otro sitio, de esta crisis no salimos pasando de todo sino haciendo más política de manera directa. Este es el sentido de otro hashtag que hace furor también en Twitter: #nolesvotes.
Canarias 24 Horas, 11 de abril de 2011.

11 abril 2011

El mal de Santino Pe

Para mi ha sido un absoluto honor recibir la invitación de Juan Jesús Afonso, al que tanto he admirado estos años, para escribir la entrada número 3.000 de las noticias del Foro Contra la Incineración de Residuos. Lo que siempre me ha gustado de él es que se puede estar o no de acuerdo con su forma de decir las cosas pero que el tiempo y las circunstancias le acaban dando la razón. ¡Siempre! Desde aquí te envío un abrazo y te vuelvo a agradecer tu petición de colaboración, Juan Jesús.

Entre muchas otras habría que reseñar como constante una cierta desgracia que habían marcado la vida de Santino Pe y que se resumía en el hecho de que, indefectiblemente, nadie le hiciera el menor caso un día sí y otro también. Esto se reflejaba de manera notable en dos polos extremos de su vida y que iban desde el partido en el que militaba hasta su casa a la hora de comer.
Ese día en el almuerzo tocaba algo que le era especialmente indigesto y que solía revolver de manera pensativa porque en verdad aquella comida, una suerte de sopa de letras que para ser más autóctono debiera llamársela potaje, siempre se le acababan manifestando palabras, siglas y hasta frases enteras de lo que le había pasado durante el día. Hoy sobre aquella agua amarilla le saltaban a la vista tres grandes grupos de siglas que decían pesoe, cecé y pepé y por mucho que removiera con la cuchara no había manera que se mezclaran y le dijeran otra cosa. Empezó a comer sin ganas, la cocinera de la familia que lo había amantado y que lo conocía desde pequeño se permitía el lujo de gritarle desde la cocina que comiera o se iba a quedar sin postre a pesar de ya era mayor y calvo, y aquel día las oes y las eses de la sopa le hacía un daño especial al tragar porque él nunca se había identificado de verdad con los que se afirmabas socialistas y obreros pues Santino Pe no se le conocía oficio, ni beneficio, alguno que saliera de la fuerza de su trabajo y había conseguido medrar en la vida quedando siempre segundo en todo pero siempre con un cargo de consolación asegurado. Para su disgusto el plato estaba soso y a pesar de que el médico le había dicho que por la tensión no le convenía comer con mucha sal Santino Pe, siempre que podía, se saltaba la dieta y de un pequeño salero, hurtado a escondidas de la cocina, echaba unos buenos golpes de sal sobre los alimentos, como hacía ahora con la sopa, para darle sabor pues él mismo decía, nadie le solía hacer caso la verdad, que cuando muriera lo habría de hacer tras haber saboreado algo de la vida.
El caso es que mientras las diminutas piedritas de sal yodada caían en el plato la sopa de siglas cambiaba de manera significativa y ahora éstas se agrupaban de otra forma diciéndole cosas como iucé, enecé, peiele, ceceene mientras sobre una hoja de hierbabuena se podía leer perfectamente algo que decía losverdes. Santino Pe, que tantas revelaciones parecidas había creído tener en su vida con las que lo único que había conseguido siempre era permanecer en segundo lugar, pensó que aquella era la definitiva que lo habría de encumbrar en el liderazgo que jamás había tenido, no se sabe si por gandul que lo le gustaba trabajar o por cobarde que tampoco le gustaba trabajar. Mientras la cocinera de la familia había estado aquella mañana cocinado la sopa que se estaba comiendo, unos represaliados del partido en donde Santino Pe lo más que había llegado había sido a segundo le habían pedido que fuera con ellos para ser el primero sin hacer nada, sólo valía su nombre, y además no tenía que mancharse los dedos de cola para pegar carteles pues otros, como siempre, harían el trabajo de sucio por él.
Encantado de la vida apuró en rápidas cucharadas la sopa para ir a buscar un teléfono, al que tan aficionado era y con el que tantas intrigas había celebrado, y mientras se limpiaba la boca con una servilleta de tela, con sus iniciales bordadas por supuesto, se fijó que habían quedado en el plato blanco las siglas SXTF. Con rabia cogió el cuchillo para el segundo plato, que ese día se quedaría sin comer por la excitación de haberse encontrado a sí mismo en otro partido, e hizo añicos la ese de socialista que tanto daño a él, y a otros de su pelaje, le había hecho en la vida por la exigida coherencia quedando en el plato el mensaje vacío de XTF. Mientras la cocinera de la familia le regañaba por no haberse comido todo lo que le había preparado y lo amenazaba con dejarlo sin postre hasta después de las elecciones en la web del Foro Contra la Incineración de Residuos de Tenerife se publicaba este texto, que representa la entrada número 3.000 en más de ocho años de continuo trabajo y que el que escribe esto tiene el honor de ver publicada. Esperemos que algún día Santino Pe se encuentre por algún lado pero mientras le doy la enhorabuena al amigo Juan Jesús por tanto trabajo desinteresado sin buscar el protagonismo barato.

07 abril 2011

Más política

Gracias al circo que han mantenido durante décadas los dos grandes partidos, PSOE y PP, pero también los grupos nacionalistas y extorsionadores, CC, CiU y PNV, un gran número de ciudadanos no sólo han perdido el interés por la política sino que parece que si alguna vez han sentido el menor interés por ésta han encontrado la excusa perfecta para perderlo para siempre. Pareciera que lo que hacen ellos es la política auténtica cuando estos partidos con sus actos y sus representantes lo que hace es desprestigiar, ensuciar y hacer completamente miserable lo que representa la esencia de los seres humanos y lo que nos hace eminentemente sociales ya que no podamos sobrevivir como organismos aislados: el hecho de que nuestra naturaleza nos haga seres eminentemente políticos.
La noticia de que José Luis Rodríguez Zapatero haya anunciado que no optará más a la presidencia de gobierno no parece ni bueno ni malo en términos absolutos salvo que dentro de poco más de un año no oiremos hablar a diario de y a este impresentable justo cuando vuelva a la vida civil, de la que jamás hubiera debido salir, designado a dedo en un cargo cómodo, al estilo de los de Aznar o González, que recibirán de un gran grupo multinacional como gratitud de favores prestados. Su puesto será ocupado por otro, u otra, de la misma calaña, consistente en carecer de escrúpulos pues ya sabemos que para llegar tan algo hay que pisar muchas cabezas, pues hay que tener en cuenta que la excelencia se encuentra no en oprimir a más de 40 millones de personas plegándolas a los dictados liberales, como ha hecho Zapatero, sino luchar contra éstos dictados sea como sea, aun a costa de la integridad física. Lo que sí será un alivio es no asistir al culebrón de si este engendro se presenta o no, ahora tendremos el de la sucesión, que tantas horas y horas de tertulia estériles y columnas prescindibles hemos tenido que tragarnos desde que Zapatero, de manera completamente perversa, estudiada y levantando humo con el que tapar los desmanes que está haciendo en el país, empezó a dar señales de que no repetiría como candidato.
Parece que como estábamos mirando con ojos de asombro la revolución que estos meses ha estado ocurriendo en Túnez, Egipto y Libia, realmente algo de envidia hacia los dos primeros países y con miedo hacia la Guerra Civil de Libia patrocinada por occidente, se nos ha escapado algo que ocurría más cerca de nosotros si atendemos como cercanía el hecho de compartir estilos de vida similares. En Islandia, una isla que había sido considerada como el paradigma del triunfo absoluto de las doctrinas liberales, ha sido capaz de poner en su sitio, entre rejas se entiende, a los banqueros de ese país que han especulado con el trabajo de los 320 mil habitantes aunque sea de manera momentánea. En realidad nos hablaron mucho al principio de la crisis de cómo estaba cayendo este paraíso neoliberal pero luego todo el proceso fue silenciado porque lo que ha estado aconteciendo allí, si se conocía fuera, podría hacer tambalear las bases de la impunidad con la que estos auténticos ladrones de guante blanco nos han robado durante décadas y que gracias a lo que han provocado están ganando mucho más. Emilio Botín, uno de los mayores golfos de la banca mundial cuyas empresas han ganado muchísimo dinero con esta crisis hasta situarse en el tercer puesto del ranking de la banca mundial, se permitía el lujo de restregar a los millones de desheredados que han provocado sus bancos que han salido victoriosos de la crisis y también de aconsejar al presidente Zapatero, que sin duda lo ha favorecido mejor que ningún jefe de gobierno en España, sobre su destino político.
Como en Islandia, una posible salida a toda la crisis que estamos viviendo puede basarse en que los ciudadanos hagamos política de manera directa y sin ningún tipo de mediaciones institucionales pues estas son las que pervierten todo sistema que debe ser lo suficientemente transparente y de calidad democrática. Hemos aceptado que los políticos profesionales son los encargados de administrarnos cuando somos nosotros los que podemos hacer muchas cosas de manera directa porque esto nos cuesta horas de estar tirados delante del televisor o estar en tertulias absurdas que no sirven para nada acerca del fútbol. Nos han diseñado un perfecto sistema que nos parece cómodo, no puede serlo cuando muchos de los que tienen trabajo pueden estar casi doce horas al día en el tajo, y lo único que tenemos que hacer es pagar con nuestro trabajo y nuestra salud para que el sistema funcione con una especie de castigo que nos parece inexorable pero que no lo es. Vivimos en la época en la que todo el planeta se puede alimentar de manera equilibrada con un reparto justo de los alimentos y donde las tecnologías pueden hacernos más ciudadanos porque nuestras opiniones se pueden reflejar de manera inmediata en todo el planeta pero nos contentamos con estas migajas que nos ha tocado padecer como sacrificio a un dios llamado los mercados. En realidad seguimos siendo tan esclavos como en el Medioevo pero la sutilidad de esta esclavitud se ha sofisticado tanto que la padecemos con resignación pero creyéndonos libres.
Con más política, y no pasando de ésta, es como nos haremos verdaderamente más libres. Es un proceso complicado que muchas generaciones probablemente jamás veremos pero que no es un imposible porque, precisamente, lo que es imposible es seguir viviendo bajos los dictados del sistema liberal durante mucho tiempo y que están basado en las falacias y creencias de progreso absoluto e infinitas materias primas. O paramos la maquinaria que nos está destruyendo o nuestro planeta dará un retroceso absoluto en bienestar general, en desarrollo tecnológico y en el de los Derechos Humanos por la extensión de conflictos por controlar materias primas cada vez más escasas. Todo esto pasa por hacer más política, sin la perversión que los partidos profesionales nos han hecho ver, en casa, en el trabajo, en las relaciones personales y por la calle decidiendo qué es lo que a nuestras ciudades y pueblos conviene lejos de las perversiones y la comunicación distorsionada de los medios de comunicación y de las agencias encargadas de crear opinión.
Canarias 24 Horas, 4 de abril de 2011.

28 marzo 2011

El presidente con el traje a rayas






Como todas las mañanas Paulinito se resistía a salir de la cama pese a haber sonado varias veces el despertador con un estridente pasodoble y como todas las mañanas Lolimar, su Tutora y Consejera, entraba airada en la habitación para quitarle las sábanas y hacer que con el frío tuviera a bien poner los pies en el suelo y se levantara de una vez. Paulinito en estos momentos siempre tenía en mente unas palabras que decía en situaciones parecidas en su época escolar y que tenían la siguiente forma: déjame en la cama un ratito más que la seño de matemáticas está enferma y no tengo clase a primera hora. El caso es que miles y miles de estudiantes tampoco ha podido tener clase ni a primera, ni a segunda, ni por la tarde, ni por la noche desde que dura su mandato debido al plan de empleo decretado contra el profesorado y al dinero público desviado en fondos oscuros. Como no soportaba los chillidos estridentes que Lolimar le dedicaba en sus ataques de mala leche lo mejor siempre era salir pitando al baño, refunfuñar algo para dar a entender quién estaba en el mando y una vez en la ducha sí no pasaba el mejor momento del día sí por lo menos lo intentaba aunque para él el mayor orgasmo que existía era inaugurar algo que estuviera a medio hacer o que ya lo hubiera sido cuatro o cinco veces anteriormente.
 En el desayuno, que consistía en alguna especie descatalogada que le cocinaba su consejero Burriel aunque a veces esto le ponía de mal humor pues éste confundía constantemente animales marinos con terrestres, solía entregar la tarea que le habían mandado el día anterior y por la que Lolimar le reprendía un día sí y otro también hiciera lo que hiciera. La de esta vez había consistido en escribir 1.000 veces en la libreta cuando diga “construir” no debo olvidar la “ese” porque quedo como un belillo.
—Los constructores de Complacencia se irritan mucho contigo cuando en un discurso dices contruir y ayer mismo me volvieron a llamar la atención… —dijo en un tono severo Lolimar.
Paulinito miraba al plato de su desayuno ensimismado, esa mañana había tocado Avutarda Hubara en peligro de extinción, dando vueltas a la comida con el tenedor y pensando que, en efecto, jamás tenía que haber salido de su pueblo natal de El Zarzal. Desde hacía algún tiempo se había dado cuenta que gobernar toda Bananaria como si fuera su pueblo no sólo era algo que se tornaba imposible sino que muchas veces le sacaba de quicio porque para él la complejidad empezaba en el momento en que se pudiera contar más de dos cosas o cuando había que colocar a alguna sobrina imbécil suya. Incluso su Primera Dama atravesaba ciertos problemas por haber intentado colocar a los suyos y por no hablar del gasto desmesurado que ambos hacían de peinetas, mantillas y corbatas les gustaba lucir en sus actos sociales e inauguraciones en toda Bananaria no sólo porque era lo único que de verdad sabían hacer sino porque de aquella manera se distanciaban de los desposeídos que, por aquellos días, eran más que nunca. Aún así Paulinito se decía varias veces al día la frase, casi en el tono místico adoptado cuando se reza un rosario, de nunca debí haber salido de El Zarzal.
El helicóptero con el que a diario acudía a trabajar apenas a cinco manzanas del Palacio Presidencial estaba listo en la azotea del edificio pero esa mañana no iría a la Sede de Presidencia sino a inaugurar colegios vacíos, listas del paro, a recibir al turistas 999.999 del mes de febrero, a poner primera piedras de hospitales que no se habrían de construir (nosotros si lo sabemos decir bien) y al casino a apostar que era lo que mejor sabía hacer pues en todos discurso siempre lo acababa con la muletilla de el gobierno apuesta. Paulinito le encantaba viajar en ese medio de transporte exclusivo pues él tenía un gran complejo de altura, era de ostensible talla baja no sólo en lo físico, lo intelectual y lo político sino en lo humano y moral, y desde allá arriba miraba con superioridad a todos los que le llamaban belillo, incluidos a los de dentro de su partido, por lo menos durante el tiempo que durara el trayecto. Allí aprovechaba para ver y oír resúmenes de la radio y televisión pública privada de Bananaria en los que abundaban sus discursos de inauguraciones del día anterior y programas del corazón bananario. Allí también despachaba por teléfono con algunos consejeros exigiéndoles que no sólo parecieran estúpidos sino que lo fueran. Desde que Sorianito había dejado de ser Consejero de Economía y Despilfarro para irse a disimular a la oposición ya pocas cosas le sacaban de quicio salvo las ocurrencias, la actitud plañidera y la voz chillona de la Consejera de Sin Educación Prodigios Luis Pito diciéndole que los profesores la habían vuelto a poner en ridículo.
Entre todas estas divagaciones un día más pasó en Bananaria y a Paulinito ya le quedaba poco para regresar a su Palacio en el que todas las noches se celebraban fiestas al despilfarro y donde era, indefectible, el hombre más feliz del mundo con esos festejos. Antes le quedaba el último acto previo a la campaña anterior a la pre electoral y era la inauguración de un centro de retención de inmigrantes. Sin duda a Paulinito y a todo su partido le daban muchísimo miedo todos los que vienen de fuera, salvo si tienen mucho dinero o vienen de turismo con todo pagado, no sólo porque le puedan quitar el trabajo a los bananarios, cosa que no tienen en realidad, sino porque dicen la verdad y la verdad es algo que está expresamente prohibida en su partido y gobierno porque el día que esta se imponga sin duda dejarán de existir. Paulinito, haciendo caso omiso a la policía bananaria que le aconsejaban que no se saltara el protocolo, se fue a una de las celdas a ver cómo vivían allí aquellos despojados mientras el Consejero Mengano era el que atendía a la prensa y daba los discursos. Allí se encontró a un muchacho con el que compartía un cierto parecido pero que estaba abatido y tumbado en el piso bajo de una de las múltiples literas que había en aquel barracón. A los presos los habían obligado a acudir a la recepción pero éste se había podido escapar del acto. Paulinito y el muchacho se miraron durante unos segundos y el primero sintió algo parecido a la compasión que más bien eran unas despreciables ansias de superioridad.
—Quiero ponerme tu ropa para saber qué se puede sentir al venir de un país de incultos como el tuyo a una región ultraperiférica pero tricontinental que estando en el borde se encuentra en el centro como Bananaria. ¡Quítatela ahora mismo para ponérmela yo y te dejaré lucir mi traje! —le espetó el Presidente.
El muchacho, que entendía perfectamente el idioma de Paulinito, se quitó el uniforme con el que lo hacían estar allí, una suerte de traje a rayas idéntico a la imagen que tenemos de algunas prisiones por el cine y la televisión, y lo puso sobre una litera mientras Paulinito hacía lo mismo con el suyo comprado a un sastre llamado Camps. Se miraron unos segundos estando en calzoncillos y allí lo único que los separaba como humanos, aparte de la marca lujosa de la ropa interior de uno de ellos, era en efecto que uno estaba más cebado que el otro porque no sólo no se había comido lo que le tocaba como humano sino lo que se tenían que comer otros pues ya se sabe lo mala que es la avaricia y la RIC. Justo en el momento en el que las ropas estaban intercambiadas, y por ende las entidades, apareció la policía bananaria y en unos segundos escoltaron al muchacho, que ahora parecía el Presidente verdadero, y redujeron a Paulinito con una patada en los testículos cuando éste intentó demostrar que él era el Presidente gritando contruir en lugar de construir. Al minuto vio, impotente y con un dolor muy fuerte en sus partes pudendas, como despegaba el helicóptero que a tantos lugares le había llevado, y con el que desde niño siempre había soñado, pero sin él dentro. Los otros inmigrantes lo intentaron ayudar pero él se los sacudió a todos y se puso a llorar en una esquina.
Con el recuento cercano al amanecer le informaron que al siguiente día lo habrían de deportar fuera de Bananaria pero que tenía mucha suerte que las islas no fueran territorio independiente porque si no adoptaría otro tipo de soluciones más drásticas que pasaban por el gas y la cenizas. Lo pusieron de rodillas y le obligaron a decir gracias Paulinito por tu clemencia mientras el sol salía por el horizonte. Ya en el barco que lo llevaba lejos de Bananaria, hacinado en un camarote con centenares de personas, pensaba no sólo que nunca debió haber salido de El Zarzal sino que ojalá se hubiera leído de verdad, y no sólo los resúmenes, de aquella novela que le puso como tarea Lolimar de un niño con un pijama a rayas de John Boyle.
Epílgo: Cualquier parecido con la realidad de nombres, personajes, caracteres, situaciones y archipiélagos que se puedan observar en este relato son pura coincidencia. Ningún animal ha sido dañado ni descatalogado para la realización de este texto. Tampoco ningún presidente deportado, desgraciadamente.
Canarias 24 Horas, 28 de marzo de 2011.

24 marzo 2011

Economistas aterrados, ciudadanos horrorizados

Si los economistas más progresistas que hay hoy en día en Europa se encuentran asustados, así lo han querido decir con un texto titulado Manifiestos de Economistas Aterrados elaborado en Francia, cuánto más no deberíamos estar los ciudadanos que pasamos la mayoría de las veces por despistados a lo que se son viene encima de forma aparentemente inexorable porque ya se sabe que la gran maraña de árboles que no nos dejan ver el bosque. Este manifiesto se elaboró en septiembre de 2010 y en el momento que escribo estas líneas lo han suscrito 3.428 economistas que en principio muchos eran de origen francófono pero que gracias a la red se ha extendido por todo el mundo. Creo firmemente que la economía no es ni será nunca una ciencia completamente independiente de, por ejemplo, la sociología y que ésta se mueve más en los ámbitos de la creencia cuando no de la manipulación política más burda y descarada. Sin embargo textos como este me parecen no sólo pertinentes y valientes sino también necesarios porque no sólo denuncian el ámbito de la creencia en la que se mueve la economía formal sino que presenta soluciones que tienen que ver con la profundización de la democracia y de la transparencia que debe tener ésta. Mi exposición de más abajo no es la de criticar el texto en sí sino de clarificarlo en la medida de mis posibilidades. En muy pocas páginas se hacen afirmaciones que servirían para cientos de estudios serios y la densidad del texto es enorme pero aún así vale la pena leerlo con calma pensado cada uno de sus puntos por no decir de sus renglones. Para simplificar he condensado lo que se denuncia como 10 falsas evidencias en tres puntos: las que hablan de la falsedad de los mercados, las que señalan las falsedades sobre la deuda pública y las que hacen una crítica brutal a la Unión Europea.
Según este manifiesto los mercados no son eficientes (falsa evidencia 1), ni favorecen el crecimiento económico (falsa evidencia 2) ni son buenos jueces para indicar la solvencia de los estados (falsa evidencia 3). En nombre de los mercados se están sacrificando conquistas sociales, el bienestar social y económico de millones de personas, las prestaciones sociales a las que tenemos derecho en virtud de nuestra contribución a los gobiernos vía impuestos y, lo que es más importante, la garantía de transparencia democrática de nuestros gobiernos hacia la ciudadanía. Las agencias de calificación han entrado a saco en lo que se conoce como globalización y son una parte importante del problema en cuanto a que no son capaces de ser árbitros completamente parciales sino que tergiversan las evidencias en pos de las especulaciones que han entrado de manera brutal contra los estados y las deudas públicas. En forma de corolario el manifiesto propone al final de cada epígrafe, que llaman falsas evidencias, una serie de medidas que en este caso van a resumirse en un mayor protagonismo de los gobiernos y un control estricto en lo económico y financiero de los mercados de especulación financiera que tanto afectan a la economía productiva proponiendo desvincular  a las empresas de la financiación financiero especulativa y restringiendo el uso que hacen los sistemas bancarios de los mercados financieros. La mayoría de estas medidas implican un fortalecimiento de lo público frente a las especulaciones opacas de los llamados mercados.
El núcleo central de este manifiesto se basa en la revisión de lo que significa la deuda pública pues hemos visto que después de la crisis inmobiliaria de 2008 que afectó a las hipotecas en Estados Unidos la crisis se ha traducido en una brutal especulación de la deuda pública de los países. Según este manifiesto las deudas de los gobiernos no se deben al exceso de gasto (falsa evidencia 4), señalando que es una creencia interesada que reduciendo el gasto público se reduzca la deuda (falsa evidencia 5), que es una falacia que la deuda pública de la actualidad sea una herencia a nuestros nietos (falsa evidencia 6) y que deba ser un imperativo tranquilizar a los mercados financieros (falsa evidencia 7). Está claro, la deuda pública de países como España no se debe a que se gaste de manera desmesurada en prestaciones sociales sino que la armonización fiscal a la que las grandes economías del mundo se han vistos obligadas por el imperativo neoliberal priorizan la bajada del impuesto sobre sociedades, el del patrimonio y de las rentas más altas por lo que tenemos que es  la gran masa de ciudadanos la que financia el funcionamiento de los gobiernos en todo el planeta. La macroeconomía se ha reducido, de una manera muy perversa y malintencionada desde la etapa de Tatcher y Reagan, a un como si fuera la microeconomía doméstica de nuestros hogares y esto es una visión no sólo burda, simplificadora de la realidad sino que ha sido completamente nefasta. Los suscribientes afirman que la reducción del gasto público no sólo es malo para la actualidad sino que en el futuro implicará un agravamiento de la misma deuda pública. Con ello tenemos que se han establecido mecanismos de redistribución de la riqueza en sentido contrario al lógico: desde las clases populares hacia los grandes intereses del capital. Los corolarios a estos cuatro apartados van en la misma línea del documento y son la potenciación de lo público en la economía con un Banco Central Europeo que permita financiar los gobiernos de manera directa, el control de los mercados financieros recuperando el factor verdaderamente redistributivo que deben tener los sistemas fiscales, profundizar en la transparencia democrática e incrementar el gasto público en sistemas de protección por el empleo y en desarrollo de la educación, la sanidad y el bienestar social que están pasando a manos privadas y cuyo ejemplo más absolutos es la privatización de facto de las pensiones que se produce en España con la jubilación a los 67.
El manifiesto acaba haciendo un buen repaso a la Unión Europea que se ha convertido en un monstruo opaco y antidemocrático de liberalizar la economía puesto que no es cierto que la Unión Europea defienda un modelo social (falsa evidencia 8), ni que el Euro sea un escudo ante la crisis (falsa evidencia 9) ni tampoco que la crisis griega, luego la intervención de Irlanda, puede que la de Portugal y muy probable que la de España, haya significado una profundización de los mecanismos de solidaridad europeos (falsa evidencia 10). La Unión Europea tal y como está funcionando hoy en día es un mecanismo más de la imposición de los dogmas financieros neoliberales de la globalización y está sirviendo de correa de transmisión de este tipo de doctrinas sobre millones de ciudadanos. La rigidez del Euro, un entramado monetario hecho para proteger los intereses financieros mundiales que resta capacidad de acción no sólo a los gobiernos sino al propio Banco Central Europeo, ha acabado por favorecen un endurecimiento de las condiciones laborales de los trabajadores y unas bajadas salariales donde las desigualdades han crecido de manera exponencial. En este punto no puedo sino mirar con desprecio a un vende motos, que se las da de hombre de estado, como Felipe González y que desde sus privilegios como ex presidente y su poltrona en Gas Natural, pago a favores prestados en el pasado, todavía se permite el lujo de dar consejo a los millones de desfavorecidos que políticas como las que llevó a cabo siendo el primer presidente del PSOE produjeron. En 2009 los mercados financieros, a falta de otra cosa mejor con la que especular, han empezado a hacerlo con los déficits públicos de las economías mundiales que debido a la rigidez de tratados como el de Maastricht que obligan a los países a financiarse mediante los mercados atacando especialmente a economías de países débiles como España, Grecia, Irlanda y Portugal, las famosas PIGS en denominación del ultraliberal Financial Times y de aquel famoso artículo de los cerdos que creía poder volar, Pigs in muck. Las medidas que se proponen para el debate en este documento son las de poner coto a la libre circulación de capitales no sólo en el seno de la UE sino en todo el mundo, buscar un sentido común dentro de los países de la Unión que no sea la imposición de los principios neoliberales y sí la cohesión social y desarrollar una verdadera fiscalidad europea que vaya encaminada hacia lo público con un verdadero funcionamiento de la solidaridad interterritorial europea.
Los autores definen este texto no como algo dogmático y doctrinario, tienen claro que poner a multitud de países de acuerdo sobre estas medidas de adelgazamiento de las doctrinas neoliberales es complicado, lleva su tiempo y deberá tener múltiples vías y distintas velocidades, y lo que propone con este manifiesto es abrir un debate que libere a los Estados de la presión perversa de los mercados financieros. Hoy en día es casi una irreverencia afirmar que hay que dar marcha atrás en muchos supuestos avances que se hicieron en la imposición antidemocrática de la construcción de la Unión Europea para que tengan más protagonismo los ciudadanos y exista por vez primera cosas que nos parecen una entelequia como una democracia real, no ceremonial, y una transparencia absoluta en la toma de decisiones políticas. Este Manifiesto de Economistas Aterrados, sin ser un documento dogmático ni absoluto, es una buena base de partida para el cambio hacia un sistema más justo y equitativo y que un servidor, con todas sus carencias, ha querido hacer un poco más accesible al lector. Eso sí, sigo diciendo que su lectura es imprescindible no sólo para conocer la encrucijada en la que nos encontramos sino, lo más importante, como una guía para poder salir de ella.
Canarias 24 Horas, 21 de marzo de 2011.

16 marzo 2011

Nada (de nada)



Si hace apenas un mes hubiera leído que Izquierda Unida Canaria en Tenerife se iba a derechizar en un pacto que habría de inutilizar gran parte de las expectativas de la izquierda pactando con unos tránsfugas del PSOE que hasta hace muy pocos meses estaban defendiendo el sucio orden de cosas establecido en Canarias y que, además, este pacto habría de incorporar a fuerzas como el corrupto PIL de Lanzarote o una Nueva Canarias que hasta hace poco eran CC no me lo hubiera creído. Sin embargo para Ramón Trujillo el acuerdo en el que se está forzando las marchas estos días con estas fuerzas se está realizando sin tener en cuenta ni programas, ni candidaturas, ni análisis políticos, ni nada de nada. Recuerden la máxima de Julio Anguita cuando la famosa pinza de IU con el PP y en contra el PSOE de Felipe González en el poder y que aquí por un realismo político bastante perverso están olvidando: programa, programa, programa. Si fuera la derecha la que planteara una coalición de este tipo sin ningún tipo de programa seguro que algunos se rasgaría las vestiduras por atreverse a hacer algo que esta misma organización carece: de programa electoral. Según este anuncio anti programático de Trujillo ya todo vale pues de hecho hemos visto que la política es una mera formalidad para intermediar, mal, ante la ciudadanía según los cables de Wikileaks y que alguien simplón como Zapatero no manda nada sino quizás algo en su casa. Esta confederación pragmática por Tenerife, perdonen que no cite las siglas pero estas han cambiado muchos en estos días y lo seguirán haciendo bajo una vertiente siempre insularista, servirá a unos cuantos para lo que de verdad se ha visto que sirve la política: para el apoltronamiento como le sirvió a José Manuel Corrales en su momento con su paso al PSOE. IUC en Tenerife suple el prácticamente nulo trabajo que han tenido barrio a barrio o pueblo a pueblo, contadas excepciones como la del buen amigo en el sur de Tenerife, con este pacto forzado para romper las antidemocráticas barreras del 6 por ciento haciendo la casa desde arriba y no habiendo trabajado la política local cercana al ciudadano sino desde la nada (de nada).
Pero, ¿qué coño tiene de malo hoy en día tener una ideología mínima, ser paciente, trabajador desde la base con la coherencia y no optar por el pragmatismo que tapa agujeros hoy pero que no resuelve los fallos estructurales en los que nos encontramos? Pues en absoluto sino que es precisamente por esta noción suciamente pragmática e inmediata de lo que deben ser las cuestiones de la política, lo que se ha dado en llamar realpolitik, por la que estamos inmersos en esta grave crisis económico financiera que posee una vertiente de crisis social y política pero que no es más que una grave falta de la moral o por si se la quiere definir más rotundamente, del triunfo que hemos vivido de la más sucia, mezquina y repugnante inmoralidad. No confundamos el concepto general de moral con compartir las vertientes de pensamiento retrógradas de las visiones neocon y ultraconservadoras que tras la cortina de humo de elogios a la castidad y a dios ocultan una perversa trama liberal en lo económico pues yo, como Nietzsche, considero que la moral occidental debe ser superada y en estos años lo que hemos visto es que ésta se ha acabado por aferrarse más aún a nuestra sociedad hacia algo que puede ser considerado como nihilismo que no es más que un vacío que se siente hacia la nada (de nada).
Cuando vemos que en los países árabes las revueltas son más o menos reprimidas o que una guerra civil azota a Libia no dejamos de ver, a pesar de lo traumático de los distintos procesos, el tema con una cierta esperanza pero también con algo de resignación no sólo porque si el objetivo es tener una democracia ceremonial y hueca como la nuestra pues mal lo llevan sino también con un poco de envidia pues no dejamos de mirarlos como una frontera de liberación futura por la que seguramente no habremos de luchar nunca pero que tenemos siempre ahí, más que nada para que nuestras vidas nos parezcan menos miserables. Eso a pesar de que contamos con los mismos medios que es una red de Internet con servicios sociales como Google, Facebook y Twitter que los tiranos cuando se muestra ingobernable se apresuran en cerrar como los mismos impresentables del PSOE tratan de enjaular con aberraciones como la Ley Sinde en nuestro país. Yo comparto una cierta esperanza con Josep Ramoneda que le he oído varias veces manifestar El Dietario de Hora 25, que aprovecho para reivindicar aquí y cuya dirección del programa lo trata muy mal y no cuelga el audio o mejor el texto en la red, cuando expresa la posibilidad de que puede que estas revueltas vengan también a occidente. Ojalá porque si no los que no espera es una completa nada (de nada).
Llámeseme antiguo pero para mí es muy importante no sólo el discurso programático, si es por escrito mejor que mejor pues ya sabemos la mala memoria que de manera individual y colectiva sostenemos, sino el poder ser capaz de mantener un compromiso sostenido en el tiempo. Todas las veces que esto se nos ha mostrado desde el poder, no sólo desde los partidos que ocupan puestos políticos sino de aquellos que aspiran a medrar, que no sirve para mucho han acabado por empobrecer no sólo las vías democráticas que tienen los ciudadanos para manifestarse sino también a nuestra sociedad en general. El neoliberalismo radical que nos invade sólo se lo puede combatir con más conocimiento de lo que está aconteciendo en el mundo que nos rodea, cosa que generalmente acaba oculta tras el humo que nos tratan de vender, pero también despertando el sentido crítico ante todo lo que nos acontece a través de fomentar una desconfianza de todo aquello que huela a eso, a humo. Entiendo que es una forma un poco lenta de proceder, la vida humana es rápida no sólo en el crecimiento de un individuo de manera aislada sino en el día a día que las tecnologías nos arrastran, pero a veces es mejor que las cosas salgan bien a la larga que correr de manera ciega detrás de lo inmediato. Si esto no es así nos encaminaremos hacia algo que nos hará perder el rumbo y que no es otra cosa que una nada (de nada).
Canarias 24 Horas, 14 de marzo de 2011.

12 marzo 2011

Medidas de ahorro energético


En la obra de teatro Calígula de Albert Camus sin duda el hombre que puede ser considerado como el más libre de Roma es el propio tirano que, en una absurda competición consigo mismo para ver hasta dónde puede llegar, acaba no sólo destruyéndose a si mismo sino a todos y a todo lo que hay a su alrededor. Sin duda una cosa así, contar con el ilimitado poder que tuvo este emperador, es el sueño de todo mediocre que trataría de suplir su nula capacidad de empatizar con las mayorías y hacer lo que le dé la gana pese a quién le pese. José Luis Rodríguez Zapatero es un indeseable de esta calaña que 25 siglos después es lo suficientemente civilizado como para no comerse a sus hijos pero que gobierna un país de más de 40 millones de personas desde hace siete años no sólo con la inexperiencia del primer día sino a base de ocurrencias más o menos afortunadas pero normalmente desastrosas. El paquete de medidas de ahorro energético presentadas por el Consejo de Ministros este viernes, empezando por la inmensa estupidez de la reducción de la velocidad en autopistas a 110 kilómetros por hora que tanto deben estar haciendo reír a muchos fuera de España, es un puro brindis al sol pues vemos que en el gobierno no hay el más mínimo deseo de que se ahorre energía pues nuestra economía está basada en el despilfarro absoluto.
Zapatero no sólo ha dejado en la estacada a millones de jóvenes que han visto como su perspectivas laborales y sociales se ha quedado por los suelos, ha acabado por derrotar a toda la clase trabajadora pagando con nuestro dinero a mafias como CCOO y UGT para hacerlo, nos acabará por convertirnos en más infelices cuando lleguemos a viejos y ahora pretende hacernos creer que el problema crónico que padecemos con la energía se arregla reduciendo la velocidad máxima en diez kilómetros por hora y otras lindezas que hemos visto en aprobadas por ese Consejo de Ministros. Esto sería un simple insulto a la inteligencia si durante los años anteriores no se hubiera estado colmando el vaso con despropósitos, mentiras, populismo, chapuzas y medidas que harían mucha gracia en un programa de humor pero que desesperan porque afectan a muchos millones de personas.
Este problema es el que se produce cuando las medidas energéticas no las hace un gobierno, en este punto no vamos a echarle sólo las culpas a Zapatero sino también a todos y cada uno de los gobiernos de la Transición que no supieron encauzar la oligarquía heredada del franquismo, sino los actores implicados en el asunto de la generación de energía que basan su crecimiento de resultados en el derroche y no en una gestión eficaz de la energía que ha creado a nuestra civilización actual y que hemos usado como si fuera ilimitada cuando desde hace muchísimo tiempo se sabe que ésta no lo es. Si el crecimiento energético se hubiera planeado hace ya muchos años en base a la eficiencia energética, término que a las grandes del petróleo o de la generación de la electricidad les debe poner de los nervios, ahora estaríamos planteándonos no sólo otro modelo energético, lejos de las falacias del crecimiento sostenible, y nadie estaría hablando de prorrogar el plazo de centrales nucleares o de, como hemos oído con mucho terror en Canarias, construir varias en un archipiélago como el nuestro con gran inestabilidad volcánica. Sabemos ahora que el secular alejamiento de la I+D+I en la investigación en nuevas tecnologías y energías renovables, que hace que por ejemplo un científico se vea abocado a ser becario hasta más allá de los cuarenta años mientras que para un político sinvergüenza que legisla mal sobre esto desde el primer día que ejerce el cargo todo son privilegios, no nos iba a salir gratis mientras los sectores que se han beneficiado todos estos años del más absoluto despilfarro recogen el beneficio y van a parar a manos extranjeras como suceda con Endesa, Cepsa o Repsol.
El PSOE de Zapatero ha vuelto a perder una nueva gran oportunidad de agarrar por los cuernos en tema del despilfarro energético pues no sólo son pírricas y de chiste las medidas que ha adoptado para el ahorro energético, dicen grupos como Ecologistas en Acción que el PSOE ha echado para atrás hasta tres propuestas serias de colectivos ecologistas de ahorro energético desde 2005, sino que el sentido que se les ha querido dar a estas medidas, el de algo transitorio por la crisis en el mundo árabe, hacen que la gente perciba que pronto podremos volver al paradigma de despilfarro en el que estábamos instalados hasta 2008 y que tanto mal nos ha producido. Un dato que nunca se ha querido reconocer es que en del archipiélago canario como las de Tenerife o Gran Canaria probablemente sería más barato poner bombillas de bajo consumo y aparatos eléctricos eficientes en todos y cada uno de los hogares a fondo perdido que hacer ingentes inversiones no sólo en nuevas centrales eléctricas sino también en peligrosas regasificadoras.
¿Qué podemos hacer desde la sociedad civil para cambiar esta triste perspectiva? Creo que habría que tomar las calles como se está haciendo en el mundo árabe y no parar hasta exigir responsabilidades a los que la puede dar pero que se escudan en las estructuras burocráticas no sólo para eludirlas sino para hacernos creer que todo lo que nos pasa es inexorable. La verdad es que yo no veo en el corto plazo un gran movimiento sociopolítico en las calles de nuestras ciudades exigiendo que la democracia sea real porque en occidente estamos muy acomodados aunque las cosas habrán de ir a peor. Lo más inmediato que podemos hacer contra esta gentuza es no votarles. No hay que votar a un PSOE que ha defraudados a los millones que le han votado diciendo ser de izquierdas pero haciendo la política más ultraliberal que se hace ahora en Europa que ya quisiera para Francia un populista Sarkozy, ni un voto para el PP que llenos de la mierda de la corrupción hasta las orejas se frotan las manos porque un inútil como Zapatero les está haciendo el trabajo sucio, tampoco votar a fuerzas nacionalistas más preocupadas en enriquecerse a costa de este cuento como son CC, CiU o hasta el PNV y tampoco a Izquierda Unida que en el caso de Tenerife han estado pululando como abejas en pos de un pacto con unos tránsfugas del PSOE para que sus cuatro dirigentes que hacen más bien poco los tres años antes de unas elecciones pillen cargo público. El problema no es un problema energético simplemente sino de valores y de ver la política como algo utilitarista.
La energía más limpia es la que no se consume y no la que cuesta menos generar. Añadir la coletilla de sostenible a términos como desarrollo no sólo es una falacia y una creencia sino también un despropósito pues un planeta que en poco se va a acabar comiendo sus recursos no puede tener un desarrollo ilimitado sino que hay que tender hacia el decrecimiento. Yo no sé decir cómo se arregla todo esto porque no tiene ni una única solución ni ésta es fácil pero sí que tengo clara una cosa: nuestra sociedad deberá de desprenderse de lastre del sistema de partidos tradicional para hacer una sociedad más participativa que se legitime todos los días y no cada cuatro años porque si no el bipartidismo de PP y PSOE y los chantajes del nacionalismo oportunista nos van a acabar de arruinar para siempre.
Canarias 24 horas, 7 de marzo de 2011.