12 marzo 2007

EL PARTIDO SOCIALISTA CANARIO Y LA FALTA DE VERGÜENZA



De las múltiples listas de correo electrónico a las que estoy suscrito hay una a la que, por diversos motivos, me gusta estar bastante atento y es la de Asamblea por Tenerife. El 14 de febrero, día de los enamorados, aparecía un mensaje de un tipo, por respeto omitiré el nombre, que decía estar relacionado con el comité insular del PSOE y que hablaba en representación de las agrupaciones de Santiago del Teide, El Sauzal y Güímar. Se dirigía a los miembros de la lista con el fin de recabar información, propuestas para la elaboración de dichos programas electorales “o la indicación bibliográfica, hemeroteca o internet en las que podamos encontrar estas propuestas” (sic). Indicaba que conocía de sobra las críticas hacia el partido socialista vertidas desde las organizaciones ciudadanas pero que esperaba que fuéramos conscientes de que en su partido existen “divergencias importantes” (sic) por lo que “no nos corresponde a nosotros el monopolio de la discrepancia” (sic) —¡Sí, yo tampoco he acabado de entender esto último…!—. Decía, además, que este sector se sentía muy cercano a las propuestas ecologistas que se defendían desde Asamblea por Tenerife que si por algo se ha definido estos dos años y medio de vida es por no definirse para dar cabida a la mayoría de organizaciones sociales, que no partidos políticos, posibles y donde el ecologismo no es la base sino una parte más de su conjunto.

Reconozco que tardé horas en reaccionar de la conmoción que el correo me produjo y puede que llegara a vislumbrar lo mal que pueden llegar a sentirse los niños víctimas de abusos sexuales, con todo mi respetos hacia aquellos que han padecido estas vejaciones, cuando un señor con gabardina les ofrece caramelos para que les practiquen una felación porque así de sucio me pareció el llamamiento de aquel miembro, entiéndaselo como persona, del comité local del PSC. Le contesté con respeto que sí en su partido no había nadie que trabajara por esas cosas sino para recalificar primeras líneas de costa en playas capitalinas y construir puertos industriales dañinos y que su acercamiento a los movimientos sociales era una estrategia elaborada para ver sí se contagiaba algo de ellos y luego olvidarlos por cuatro años. En virtud de lo que uno ha visto en aquellos foros es de temer que si alguna otra persona le contestó seguro que no fue tan respetuosa como yo con él.

En 2001 se celebró en la ciudad brasileña de Porto Alegre el primer Foro Social Mundial bajo el lema Otro Mundo es Posible. Cristalizó en aquella ciudad una consciencia del poder de la Sociedad Civil a escala mundial por vez primera. En aquel entonces era la época de las primeras protestas mundiales contra la globalización de la economía capitalista en un clima en que el poder político mundial estaba principalmente en manos de partidos de derechas explícitamente neoliberales y donde la socialdemocracia había pasado a ser oposición. Fue por ese tiempo cuando los partidos socialistas europeos comenzaron a desplazarse a estos foros mundiales para ver sí se les pegaba algo bueno de lo que en estos sitios se hablaba. Compañeros que viajaron a Porto Alegre me contaban que vieron a importantes cuadros del PSOE, por ejemplo Josep Borrel, por el Foro donde se les miraba con bastantes reservas. El 28 de enero de 2004 Cristina Narbona, apenas dos meses antes de ser ministra de medio ambiente después de que el PSOE ganaran las elecciones tras el atroz atentado de Al Qaeda en Atocha provocado por la entrada de España en la guerra de Irak por Aznar, escribía una carta al alcalde de Granadilla en la que se mostraba contraria a la construcción de un puerto industrial en aquel municipio. Ahora que están en el poder es curioso como ya no van delegaciones socialistas a estos Foros, el último celebrado hace pocas semanas en Nairobi, y Narbona se ha convertido en la principal legitimadora de esta infraestructura ante la Unión Europea. Esto mismo pretende hacer el mencionado cuadro socialista al escribir a las listas de la Asamblea: acordarse ahora que son oposición y luego, si pillan el poder, volver a pasar de todo hasta que vuelvan a necesitar los votos. Es claro que tiene buenos maestros.

El 17 de julio de 2004 se constituye la primera reunión de lo que habría de ser Asamblea por Tenerife y este movimiento social acaba haciendo como suyo, de manera lógica, el lema Otra Isla es Posible. El PSOE por entonces está preocupado en tratar de pactar con coalición canaria, después de que los socialistas ganaran en Madrid y tras la ruptura del pacto de CC y PP, y muchos socialistas de los que nuestro amigo del principio calificaría de importantes divergentes reconocían en privado que había mucho socialisto frito por pillar cargo y coche oficial pues lo de aparcar por entonces ya se estaba poniendo bastante feo. En esta última década de vigencia de la RIC municipios de Tenerife como Granadilla, Icod, Guía de Isora, El Rosario o Candelaria han mostrado que son capaces de hacer el urbanismo más feroz jamás conocido en esta isla a pesar de estar gobernados todos ellos por socialistas. Hoy la lista electoral del municipio de Granadilla vuelven a estar encabezada por Jaime González Cejas, triste personaje que según los compañeros que lo vieron en su discurso de 47 segundos ante la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo daba auténtica pena, y que sí ganara sumaría la cantidad de 20 años, veinte, ocupando un cargo público. Eso suponiendo que en 2011 no vaya a repetir. Luego se quejan del dictador Franco.

Una tanda parecida de políticos profesionales de las listas del cabildo de la isla han sido los que han elaborado el vídeo que trata de desvelar según qué especulación y destrozo de Tenerife porque sólo se menciona el que achacan a coalición y no lo que han hecho ellos en los municipios nombrados más arriba. Curiosamente como hacían en Porto Alegre, o como trataba de hacer el listillo del que empiezo hablando, los del cabildo acaban apropiándose de lo que hacen los demás y sin cortarse un pelo usan para su campaña, hasta le han puesto el nombre a una página web, el lema de Asamblea por Tenerife Otra Isla es Posible. Sí hace tiempo que se olvidaron de sentir vergüenza ahora han demostrado que son hasta cínicos.

El 7 de marzo, una semana después de un presidente de autoridad portuaria relacionado en un sumario por supuesto cohecho entregara las obras del dique exterior del puerto de Granadilla a un empresario cuyo nombre aparece en otro sumario por presuntamente estafar y alterar el precio de las cosas, Santiago Pérez y Juan Fernando López Aguilar decían que iban a pedir la revisión de la adjudicación de dichas obras. Este paso parece dado porque unos días antes, el sábado 3, miles de personas hacían una cadena humana con las más de 5 mil firmas que la asociación Ben Magec Ecologistas en Acción había recogido en poco más de seis meses y que unía el cabido de Tenerife y el parlamento de Canarias con las sedes de PSOE, PP y CC para demostrar los que a buen juicio son los 5 ejes del pelotazo del puerto en Granadilla. Durante la semana, también tiene que ver, Francisco Tovar anunciaba que iba a presentar la dimisión como concejal socialista en el ayuntamiento de Santa Cruz por la elaboración de las listas electorales que recogen individuos muy cercanos a la indecente operación inmobiliaria de Las Teresitas a un tiempo que dejaba de ser militante socialista. Ejemplos de dignidad y coherencia como la del señor Tovar sorprenden hoy en día en la política canaria a rebosar de mierda, ansia de poder e incoherencias por todos lados. Es más, todavía no se entiende que personalidades como López Aguilar, con una carrera para presidente en Madrid, hayan aceptado venir a Canarias, República Bananera, para ser la cabeza de lista de un partido que ya le sale el olor a podrido por todos lados o que Santiago Pérez, alguien que merece todo el respeto por ser artífice a la sombra de la denuncia de Las Teresitas, siga en ese partido que ya no sirve de referente moral a nadie y encima para salvarles la cara a lo peor del PSC.

Los movimientos civiles no deben servir de cobertura a ningún partido político porque su función es ser crítica contra el poder que representan estos partidos. Por eso la petición de nuestro socialista del principio es una desfachatez. El PSC hace mucho tiempo que perdió la vergüenza por todo lo malo que ha generado en Canarias y por eso hasta que aporte un mínimo de decencia debe demostrar que es capaz de librarse no sólo de los jóvenes trepas sino de indeseables como el alcalde de Granadilla. No hay que olvidar que hoy en día los movimientos sociales en Tenerife no son algo pasajero sino que tienen un fuerte arraigo estructural que lucha contra el modelo dañino de desarrollo impuesto por, entre otros, el PSOE.

Canarias Digital, 12 de marzo de 2007.