25 febrero 2013

Un Oligofrénico, un Inepto y un Miserable



Probablemente habrán sido más cosas, sólo hay que mirar la historia de España como nación de los últimos dos siglos, pero si tuviéramos que personalizar en tres sujetos el abismo ante el que nos encontramos ahora mismo seria por la responsabilidad de un Oligofrénico como Aznar que presumía de ser amigo del genocida de Bush, un Inepto como Zapatero que nunca entenderá que ganó unas elecciones por lo mal que lo hizo su antecesor dejándole 200 cadáveres sobre la mesa y un Miserable como Rajoy que ha estado 20 años cobrando en negro del PP a pesar de presumir que es rico de nacimiento. Que conste que, en este texto, no estamos exculpando al antecesor de todos ellos, Felipe González Márquez, que fue el que sentó las bases del estado estructural de corrupción en el que hemos vivido pero reconozco que añadiéndolo se perdería el efectismo del título y la emulación de hablar en tridadas como hace, mongólicamente, Mariano Rajoy y como bien señaló el genial Juan José Millás hace ahora un año.
Del patético Debate del Estado de la Nación en el que la casta política hablaba de sus cosas, con un parlamento simbólicamente aislado de la ciudadanía que lo retrataba como una cueva de ladrones, mientras la vida de cada vez más ciudadanos se tuerce por momentos me quedo con una cosa que dijo Pérez Rubalcaba: que la situación es muy grave y que no vamos a salir de ella con fórmulas al uso sino que se hacen necesarias medidas excepcionales, urgentes y radicales. Con el acoso de los acreedores y con una deuda externa que pasará del billón de euros y superará al PIB en unos meses, con todas las instituciones acusadas de ser parte de una forma de corrupción estructural empezando por la misma Casa de los Borbones y con un gobierno que hoy, y más que nunca, representa, cuando no lo es directamente, al crimen organizado pocas soluciones tímidas caben salvo reorganizar el estado de convivencia de una manera completa y radical. Una cosa está clara, lo que hace Rajoy de esconderse de todos y de todos como el cobarde que es dentro de una pantalla de plasma podrá ser una solución que le evite malos tragos pasajeros, recordemos que él es de los que piensa que la no acción implica una acción, y puede ser una buena estrategia para salvarse momentáneamente el culo pero no es lo mejor que nos puede pasar a todos. Un solo dato que leo en una red social a cuenta de la marea contra los recortes convocada este 23 de febrero de 2013 en todo el estado: que ha habido más detenidos por la policía en las protestas cívicas y pacíficas convocadas el fin de semana que los arrestados por el golpe de estado de la misma fecha de 1981.
Que del franquismo nunca hubo una transición económica nos damos cuenta ahora en la que la industria del ladrillo está por los suelos mientras sabemos que nunca gobierno alguno de la democracia ceremonial hizo el menor intento para diversificar el sistema económico. Canarias es un claro ejemplo de ello porque el caciquismo secular asentado en el archipiélago durante la época contemporánea ha seguido en activo en la fase democrática y donde esta casta se han servido del poder para crearse un archipiélago a su medida con un sistema fiscal que es un mecanismo de evasión de capitales, el Régimen Especial de Abastecimiento (REA) y la Reserva de Inversiones de Canarias (RIC) es un método de evasión fiscal que ha derivado miles de millones de euros hacia la economía sumergida, para luego tener en las islas las mayores tasas de pobreza, de paro y el nivel de vida más bajo de todo el estado. Esperando estamos a que algún día aflore la corrupción de CC, PP y PSOE que está detrás de todo el sistema, sólo hace falta rascar un poco en la costra pero no creo que nadie que pueda hacer esto esté dispuesto a ello empezando por los apesebrados medios de comunicación del archipiélago, no porque los hechos nos den la razón sino por reclamar justicia aunque ya sabemos que la que se llama así y que es un poder del estado es parte integrante de todo este montaje de corrupción.
Todo esto que nos ha pasado, y que parece que nos está por pasar, no es inexorable sino que tiene un remedio que es la acción directa del ciudadano que articule todas las protestas sociales que hemos vistos estos dos años largos en algo positivo pero, sobre todo, serio en el sentido más grave de la palabra. En un país donde los partidos políticos, las organizaciones empresariales y los sindicatos existen gracias a y por la corrupción hay muchas cosas que rehacer. Si bien son necesarios este tipo de intermediarios sociales, en el caso que nos afecta a la mayoría de los trabajadores el desprecio que se vierte sobre las organizaciones sindicales es contra los comemierdas de CC OO y UGT que allá por la Transición enterraron la lucha obrera, está claro que como están fundamentados ahora mismo y con las personas que se cuentan son inútiles completamente. La triada de impresentables que da título a este texto es sólo la punta de un iceberg de todo lo que ha sucedido estas décadas: que hemos delegado el poder de nuestras decisiones y el dinero de nuestros impuestos a ineptos, caraduras, chorizos y ladrones y ahora estamos hundidos hasta el cuello y casi sin remedio.
El gran reto de nuestra sociedad es que los ciudadanos veamos como algo sagrado la gestión del dinero público y que algo tan repugnante como la corrupción política se vea como algo escandaloso pero no sólo cuando la población sufre, como sucede ahora, sino en cualquier momento y lugar de nuestras formas de convivencia. Es algo difícil cuando este tipo de actitudes dilapidadoras se han visto como forma corriente, y se han fomentado, desde instancias tan altas como la misma casa de los Borbones pero, de ninguna manera, puede considerarse imposible. Todos hemos sido colaboradores necesarios para que los que han estado en lo más alto hayan sido corruptos pero, y aquí entra en valor la educación como motor de cambio y revolución, esta costumbre puede cambiar como han cambiado en estas décadas nuestras costumbres higiénicas, como ya casi todo el mundo acepta como una salvajada que se fume en lugares públicos cerrados o que dos personas del mismo sexo tengan el derecho a organizar su vida sin vergüenza y a su antojo sin que sufran discriminación por ello. Si no se cambia esta actitud con la educación, hay varias generaciones perdidas en este sentido, nunca podremos parar esta gran estafa de carácter piramidal que no es otra cosa que la sociedad que nos ha tocado vivir en esta democracia que tiene poco de real y mucho de ceremonial.
Canarias 24 Horas, 25 de febrero de 2013.

18 febrero 2013

Vivir del cuento



No sé bien qué criterios debe tener el PSOE para con sus militantes de Juventudes Socialistas pero Beatriz Talegón, nacida en 1983, que hará 30 añitos en mayo de 2013 no debería ya estar para estas cosas porque eso de joven ya está empezando a quedarle un poco lejos. O eso o están pensando hacer militante de esas Juventudes del mismo PSOE a Pérez Rubalcaba que cuando ella todavía no era nacida ya medraba de lo público para ver si se le pega algo del buen rollito de Talegón y empieza, de una vez, a hacer oposición tras más de un año desaparecido. Dice la profesora de sociología Olegaria Cuesta en su tesis doctoral Políticas Juveniles en Canarias que el concepto de juventud se ha vuelto más lato y que la frontera de lo que se considera ser joven ha avanzado hacia los treinta y tantos por cuestiones de diversa índole pero que tienen que ver más con decisiones políticas. En fin, el caso es que mejor le diera un poco de vergüenza a la señora Talegón, y al PSOE en general, porque la costra de progresismo que tan bien se ponen cuando están en la oposición, para desdecirse luego cuando están en el poder, tiene un tufo a populismo tan barato como el discurso de esta secretaria de Juventudes Socialistas en la Internacional Socialista que tanto se ha difundido estos días en redes sociales.
Y es que el populismo es una enfermedad muy grave que tiene su base sólida en sociedades con capas sociales de niveles culturales bajos, gente confiada que todavía se cree el cuento de los líderes carismáticos y que prefieren soportar un poco el tufo de la corrupción política antes que empezar a ejercer como ciudadanos de derecho. Un populismo así es el que hemos vivido en Tenerife, concretamente en la capital con el tema de los desahucios de personas de sus viviendas, desde lo que podemos clasificar como casta política secular insular y el tema de las cuentas de Bankia del ayuntamiento de Santa Cruz. No sé si la idea fue del mismo alcalde José Manuel Bermudez o del concejal de la oposición José Manuel Corrales pero la amenaza, que durante días fue titular en las noticias nacionales, de sacar el dinero del ayuntamiento de Santa Cruz de esta entidad era una ocurrencia populista que, desde un punto de vista técnico y administrativo, no resiste la más mínima discusión. ¿Dónde iban a meter el dinero público, el poco por otra parte, de esta administración  de un día para otro? ¿En una caja de zapatos? ¿En una bolsa de plástico? ¿Debajo de un colchón? Sabemos que la banca favorita de la corrupción insular de ATI es CajaCanarias, los cien millones de euros concedidos a Plasencia y González para especular con unos terrenos robados en Las Teresitas sin el más mínimo aval dan fe de que la entidad era una fábrica de chorizo, y seguramente Bermúdez tenga mucho que decir de ello con esos temas que tiene abiertos en el sur de Tenerife pero tanta demagogia de un día para otro se hace particularmente indigesta.
Pero para populismo del barato en el ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife no hay nadie que le quite la medalla del honor al concejal de la oposición de la supuesta izquierda plural, no se sabe ya dónde milita después de que en estos años haya traicionado a tres partidos y está acogido de nuevo por IUC en Tenerife hasta que las bases de esta formación sean capaces de revelarse contra la dirección, y que antes nombraba José Manuel Corrales. No ha tenido reparo en participar de este populismo contra Bankia, sabe perfectamente que estas cosas no se hacen así porque como funcionario debió haberse estudiado alguna vez las leyes de procedimiento administrativo, en simular huelgas de hambre vestido con una ropa de marca que la mayoría no nos podemos permitir y que ahora está haciendo su campaña con el tema del incendio y las quemaduras de la muchacha en la Gala del Carnaval 2013 de Santa Cruz. Este señor es un tipo que rara vez se le ha conocido que haya dado palo al agua alguno y para el que hacer política es estar todo el día en intrigas palaciegas, robando información e iniciativas a sus compañeros de oposición, y que, sin duda, estaría quizá mejor explicándose sobre lo que parece una forma poco transparente en la que se basan sus ingresos. No voy a ser yo quien hable más del tema porque para este tipo de asuntos hay gente que lo sabe mejor que yo, que tienen datos, y que deberían sacar a la luz el tema porque, como es lógico, no estoy por la labor de demandas ni de que me mande al abogado Felipe Campos porque este abogado, azote de los corruptos que jamás ha puesto una demanda conocida a corrupto alguno todo hay que decirl, seguro que tiene cosas mejores que hacer que meterse con un pobre diablo, al lado de ellos por el tren de vida que se gastan, y muerto de hambre como yo. El caso es que uno está más que harto de personajes de este tipo que han medrado en política, ahí están los que en los noventa del siglo pasado militaban en ICAN y ahora tienen su vida asegurada gracias a CC, y donde parece que la única manera de sacarlos de la poltrona es con unas elecciones que, a día de hoy, se presentan como la forma más ilegítima de llegar a poder.
En la actualidad que Corrales esté donde está se debe no sólo a que no haya devuelto su acta de concejal al partido que se la dio, Por Tenerife, sino porque lo mantienen desde Izquierda Unida Canarias de Tenerife. En IU da mucha pena que un partido así con un nombre nacional esté acaudillado por Ramón Trujillo que, mientras que pierde militantes a marchas forzadas, sólo emite comunicados surrealistas como decir que la tasa canaria de empleo a nivel nacional sería siete millones y medio de parados como manera de hacer política. Porque hay que tender claro que para determinada gente hacer política es divagar mirándose el ombligo porque, recordemos, los intelectuales son los que dirigen las riendas y los pringados los que pegan los carteles. Estos cerebros dirigentes se pondrán en su momento las pilas para hacer ver que hacen política: un par de meses antes de las elecciones locales de 2015. Mientras Ramón Trujillo, que nunca entenderé por qué se toma como personales las críticas políticas y que en 2011 se vio como diputado en el Parlamento de Canarias cuando esto es completamente imposible con el sistema electoral canario, esté como secretario insular de este partido la formación acabará en las islas como los que muchos de sus militantes dicen en privado, hundida.
Supongo que vivir del cuento lo hemos soñados todos en algún momento. Unos de una manera más utópica, deseando que le pagasen por hacer lo que les gusta como escribir relatos por ejemplo, y otros dedicándose a la política desde partidos de diversa índole. Los que apenan bastante son los que militan en la supuesta izquierda alternativa, que ascienden pegándose codazos unos a otros, y que se apoyan en los ciudadanos descontentos para hacerse con unos votos para, algún día, tener un cargo de importancia que les permita esto mismo, vivir del cuento. De momento parece que no se han dado cuenta que el sistema quedó atado y bien atado con la llegada de la democracia ceremonial y que, si quieren hacer algo efectivo, mejor lo hacen fuera del sistema antes que unirse a ese circo que se ha vuelto la política que se practica como profesión.
Canarias 24 Horas, 18 de febrero de 2013.

11 febrero 2013

La conjura de los miserables

Genial montaje tomado de www.archipielagomachango.com bajo licencia Creative Commons BY / NC / SA 3.0 

Así como quién no quiere la cosa se prepara, si la sociedad en lucha directa no lo remedia, la mayor operación de impunidad de la historia reciente de la democracia española equiparable, en muchos sentidos, a la que sucedió con la mal llamada Transición. Hartos hemos estado muchos de decir durante años que la corrupción no era una excepción sino la regla que ha regulado durante mucho tiempo nuestras relaciones políticas, sociales y económicas aunque éramos desdichos constantemente. Los medios de comunicación, empezando por los que se postulan más progresistas, nunca han querido meter mano en esta orgia de dinero con la que los partidos se bañaban, y de paso a estos mismos medios, y cierta progresía de izquierda que en las tertulias se los tilda de intelectuales sin que se les conozca nada productivo sino decir lo que buenamente piensan, probablemente los individuos que más desmovilización social han provocado en estos años, también a sueldo de los partidos y de las instituciones tildaban de exagerados a aquellos que decíamos que desde la política y la economía una casta de ineptos nos robaban por encima de sus posibilidades. El resultado es el que hemos visto estos días, sólo es una punta de un iceberg y si hay voluntad de seguir sacando mierda tendremos revelaciones que nos van a escalofriar, es que el mismísimo presidente del gobierno, Mariano Rajoy Brey, lleva décadas cobrando en negro del partido, participando de la economía sumergida y, cuando menos, no puede explicar sus declaraciones de la renta de los últimos años con su nivel de vida y cuyo sueldo en A subió hasta un 30 por ciento cuando dejó de cobrar en negro porque no es que pierda dinero con la política, como dijo, sino que vino hasta ella para forrarse. Y todo esto sin que veamos transparentemente las cuentas de la Casa de los Borbones cosa que, probablemente, nos estará vetada si es que en este país no pasa algo, de una puta vez, que remueva los cimientos podridos en los que se sustenta.
Lo dicho, se prepara una gran operación de impunidad en la que una casta como es la de los políticos buscará la manera más efectiva para sus intereses no sólo de salir lo mejor parados de todo lo que está apareciendo ahora sino, además, de seguir viviendo tal y como lo hacían a pesar de saber que este mundo, tal y como lo hemos conocido, se desmorona y nada volverá a ser igual. De que esta casta salve el culo una vez más seremos responsables todos como todos hemos sido responsables del enriquecimiento ilícito con el que la clase de los poderosos se ha instalado durante todos estos años. Lo que ha hecho Mariano Rajoy, el expresidente Aznar y absolutamente todos y cada uno de los distintos miembros sin excepción de la cúpula nacional del PP durante 20 años, llevar una doble vida financiera y tener dos tipos de contabilidades, lo hemos hecho muchos de nosotros alguna vez, en la medida de nuestras posibilidades por supuesto, porque este país es un país donde la picaresca es la única expresión cultural que nos identifica como nación, cosa que ya se contaba en el Lazarillo de Tormes publicado, nada menos, que en 1554. Lo que molesta ahora es, no sólo, la situación en la que ha estallado lo de los Papeles de Bárcenas en una coyuntura económica de completo hundimiento sino también porque las críticas parten más bien por el resentimiento del hecho que ellos hayan podido haber mantenido el engaño durante tanto tiempo y muchos ahora estemos en la miseria, perdiendo nuestras casa y recordando las excepcionales condiciones de vida que muchos tenían cuando pensábamos que éramos ricos. En un contexto económico más favorable, no hay que olivar que el PP en Valencia tuvo mayoría absoluta en las pasadas elecciones autonómicas a pesar de toda la porquería que salió en torno al señor de los trajes, este tipo de cosas hubieran pasado de otra forma, seguramente El País no hubiera sacado la información que tenían de las cuentas en negro del PP, y se hubieran acabado diluyendo entre jornadas de fútbol, hipotecas de 200 mil euros y viajes de vacaciones a sitios exóticos pagados a golpe de Visa. Antes que escandalizarnos de las miserias con las que nos deleitan los Populares estos días deberíamos de fijarnos en las nuestras, mirar esas facturas sin IVA e IGIC que hemos tramitado o tratar de explicarnos como un matrimonio de clase media trabajadora y funcionaria le paga a una señora para que limpie en su casa sin cotizar a la Seguridad Social mientras se quejan de los derechos laborales que han perdido en estos años.
Estos días los miserables se conjuran para hacer desaparecer la información sobre la financiación irregular del PP que ha saltado en forma de escándalo y que hacen que el mayor de los miserables a día de hoy, Mariano Rajoy Brey, permanezca escondido de los medios de comunicación, de los ciudadanos, del Parlamento y hasta de Ángela Merkel no sólo porque es un inútil que no sabe hacer nada salvo ganar mucho dinero fácil sino un cobarde que confía que las cosas desaparezca por si solas sino porque es un completo irresponsable. Desde aquí vaya no sólo mi mayor desconfianza hacia el legislador que es capaz de hacer que delitos tan graves como el de financiación ilegal de partidos prescriba a los cinco años sabiendo que las cuentas de los partidos tardan seis años en pasar por el Tribunal de Cuentas sino también por la justicia, supongo que algún juez hará algo para encauzar todo esto pero baste recordar lo que le pasó a Garzón cuando osó tocar la Trama Gürtel, porque al final son poderes bien comunicados entre sí que quedaron atados y bien atados tras la muerte del asesino Franco. Esta crisis ha tenido cosas positivas como la de que los ciudadanos, que repito en actitudes no nos diferenciamos mucho de corruptos como Rajoy, nos hayamos visto frágiles y nos estemos dando cuenta ahora, a golpe de ladrillazos en toda la cara, que el nivel de vida en el que estábamos instalados era completamente insostenible y que si lo público no funciona, porque todos parasitamos de él, nos vamos todos para el carajo como así está sucediendo.
La regeneración de la vida política no se arregla con leyes de transparencia aprobadas a última hora y para salvar los trastos tras casi 40 años de la mayor de las opacidades, empezando por la Casa de los Borbones cuya familia y demás agregados han vivido por encima de nuestras posibilidades, sino con la gesta que los ciudadanos conquistemos la vida  política y aprendamos a organizarnos entre nosotros para tomar, de una vez por todas y de manera definitiva, la vida pública que nos pertenece y que nos fue arrebatadas por organizaciones políticas, empresariales y sindicales que más tienen que ver entre sí que con nosotros y cuyo motor de intereses que les hace funcionar es el crimen organizado y el uso de dinero negro porque son la mayor mafia de nuestro país. Dicen que la nuestra es la generación más preparada de la historia reciente, en el paro hay millones de jóvenes que hablan idiomas y tienen máster, cosa que ya es mucho más que los dos últimos inútiles que han gobernado el país, Zaptero y Rajoy, que por no saber no saben bien ni su propio idioma y mucho menos un simple inglés. Es imposible que entre esta gente, y mucha otra que tiene más edad pero que cuenta también buena cualificación, no se pueda encontrar personas que sean capaces de dirigir nuestro destino de manera más adecuada que no sea el miserable bipartidismo imperante para elegir entre la doble marca Rubalcaba Rajoy.
Canarias 24 Horas, 11 de febrero de 2013.

04 febrero 2013

Las miseria de la 'Marca España'



La Marca España encaja perfectamente con la imagen de un tipo orgulloso de su mediocridad provinciana, perteneciente a una familia de la derecha que siempre ha gobernado en el país y que pudo tener unos estudios superiores cuando nadie los tenía porque ésta era rica. La Marca España es la de un personaje gris de oficio registrador de la propiedad desde sus 23 años, de casta le viene al galgo pues su hermano también acabó siendo lo mismo, sin más aspiraciones intelectuales que aprenderse todas las alineaciones futbolísticas que aparecen en el Marca fumándose un puro mientras escucha los grandes éxitos de Los Brincos y Los Bravos. La Marca España es extremadamente cobarde y vive agazapada tras un millón de mentiras y espera a que la crisis de la deuda, la de su partido o las dudas que acarrean sus acciones se resuelvan solas como si estas cuestiones fueran a desaparecer cerrando los ojos como los niños y deseando que no existieran. La Marca España es extremadamente miserable y no le cuesta nada alargar la mano para que el tesorero de turno le pase un sobre proveniente de Suiza con dinero negro para pagarse, a pesar que jamás en su vida ha sabido lo que es padecer necesidad pues dice ser rico, unos trajes, unas corbatas, un viaje o, quién sabe, algún vicio inconfesable aunque le espante morir sin confesión y sin redención de sus pecados. La Marca España, a día de hoy, se llama Mariano Rajoy Brey. No olvidemos, sin embargo, que El Mariano no es una especie ni rara ni está en vías de extinción sino que entre nosotros hay millones de idiotas que podrían ahora mismo ocupar su puesto, escurrir el bulto ante problemas graves o trincar de lo público y lo privado sin ningún tipo de escrúpulo porque esto no es cuestión de más o de menos honestidad sino que es una suerte de cultura.
En las mentiras de Rajoy y en las prácticas corruptas de la totalidad de la cúpula dirigente nacional del PP ha habido décadas de tolerancia ciudadana hacia estos males porque, en muchos casos, han sido secularmente considerados menores por una ciudadanía que toleraba estas cosas ya que nada importaba si individualmente nos iba bien. Y es que quién no ha hecho o visto hacer algún tipo de corruptela porque, tengámoslo presente, la caradura, el desprecio hacia todo lo colectivo y el latrocinio de lo público es algo enquistado en nuestra forma de percibir el mundo. Sin quitarles un ápice de culpa a todos estos seres despreciables que recibían dinero para sus caprichos personales, la Trama Gürtel le pagó a la ministra contratada para desmantelar la sanidad Ana Mato entre otras cosas hasta 4.680 euros en confeti para las fiestas de primera comunión de sus hijas sin pensar que para la iglesia robar es pecado, y no han dejado de ir a misa todos los domingos. Mientras son capaces de mirarnos por encima el hombro a todos los que nos manifestamos diferentes el hecho que la chusma responsable de toda la suciedad que está saliendo estos días en los papeles de Bárcenas y demás investigaciones policiales, y lo que queda porque estos es sólo la punta de un iceberg, la totalidad de la sociedad tenemos una gran ración de culpa por haberles permitido durante décadas llegar a donde están ahora. El apoyo mayoritario en las urnas al PP el 11 de noviembre de 2011 después de larga tradición de mentiras de destrucción masiva de esta formación, las de la Guerra de Irak y las de los atentados del 11 de Marzo de 2004 en Madrid, y de saberse por la práctica que esta formación tenían un programa oculto de desmantelación del estado de bienestar vienen a demostrar que nuestra sociedad es completamente inmadura, irresponsable y está desarticulada para guiarse a ella misma en todas las cosas menos en una llamada fútbol. Hemos estado dirigidos por sistemas de gobiernos paternalistas, todavía hay gente que mira con admiración a un líder carismático con todo el toque peyorativo que esta expresión tiene como Felipe González, herederos del franquismo que se ha perpetuado hasta nuestros días en la figura del Borbón y su duque empalmado, también, estamos descubriendo estos días que han parasitado mejor que nadie en este sistema hecho al benefició personal de todo aquel que es ladrón y que se tiene por corrupto.
Acosados por una deuda externa que a finales de este año 2013 se hará insoportable superando al PIB y rebasando la barrera imposible del billón de euros, con todas las instituciones en la picota empezando por la misma Corona, sin posibilidad de alternancia porque es el sistema de castas de los partidos políticos el que nos ha llevado a esta situación, con un PSOE que silencia las críticas hacia el PP no sea que les descubramos ahora la basura que tienen en el seno de su partido y con unas perspectivas laborales, vitales y de futuro francamente nefastas ahora los ciudadanos nos tenemos que enfrentar a un ahora completamente nefasto y a que, acostumbrados a que hagan las cosas por nosotros, no podamos encontrar una persona sustituta porque, en principio, en la misma cúpula del PP todos han vivido trincando muchos años. Produce vértigo y auténtico miedo que se instituya una causa general contra la corrupción en todo el país porque el día que eso ocurra no habrá mente racional capaz de absorber todo ello como ocurrió en 1992 en Italia con el proceso Manos Limpias.
No creo en las elecciones anticipadas porque el supuesto vuelco que se podría producir sería que seguirían los mismos de una u otra manera y, como sabemos, ningún dirigente del PP en los últimos años tiene las manos limpias de haber cobrado dinero en sobres dinero negro procedente de tramas corruptas o pagos revolucionarios de empresas como Mercadona, Sacyr, OHL o FCC. De la oposición, que lleva más de un año ausente, mejor ni hablar no sólo porque hace un año estaban en el gobierno sino porque también tienen sus cosas que ocultar como prueban la repugnancia de los ERE fraudulentos en Andalucía, otra punta de iceberg que algún día estallará. Mucho menos creo en los partidos políticos supuestamente alternativos, como IU, pues si entraran en el poder sin las bases podridas del sistema acabarían igual que los otros o vendiendo a los trabajadores, por ejemplo, como han hecho los sindicatos verticales. A mí que me llamen para cambiar el mundo, que todavía tengo fuerza para ello, o para hacer la revolución que signifique acabar con el sistema y hacerlo de nuevo con el trabajo del día a día en la sociedad pero que no me hablen ahora de gobiernos de concentración, salva patrias y demás iluminados porque desde hace tiempo no me creo nada. Por una vez me excuso de todo esto porque si tenemos que seguir como estamos cambiando simplemente algunos nombres yo, para llevar la contraria, simplemente iré a lo mío tal no porque reconozca el individualismo que se ha fomentado en estas décadas en esta sociedad sino, sinceramente, porque creo que no tenemos remedio.
Canarias 24 Horas, 4 de febrero de 2013.

28 enero 2013

El País de la mentira


Una sociedad verdaderamente democrática y libre necesita de una prensa transparente y neutral que no tenga como objetivo imponer los intereses de la clase dominante a los que representan los dueños de los medios, ya sean propietarios de capitalismo paternalista como el viejo Polanco o fondos de inversión especulativa como Liberty Acquisitions Holdings. Unos medios de comunicación de este calado no han existido nunca, muchísimo menos en estos tiempos de saqueo capitalista, y es muy probable que jamás lleguen a existir. Por ello las sociedades necesitan individuos formados y armados con espíritu crítico capaces no sólo de cuestionarse constantemente todos y cada uno de los mensajes que llegan desde el poder, sobre todo aquellos mediatizados en las cabeceras que pertenecen a las grandes empresas del negocio de la comunicación, sino también que sean capaces de tener sus redes propias de información directas para esta época que vivimos rodeados de redes sociales que si bien no son las mejores posibles sí que posibilitan que fluya la información entre pares.
Pero no nos engañemos, estamos muy lejos de conseguir este objetivo no sólo porque la totalidad de los medios de comunicación de masas son, sencillamente, una basura infame que sirve a los intereses de sus amos sino porque, además, la ciudadanía no está preparada para soportar una constante crítica de nuestro mundo por muchos factores como puede ser la falta de interés y el pasotismo individual, el control social enorme y sibilino que existe en nuestra sociedad, la fatal de motivación de la mayoría de los individuos y la falta de perspectivas que vayan más allá de los intereses particulares de la mayoría de los miembros de nuestra sociedad. No es de extrañar que en este ambiente favorable pasen cosas como la que pasó en la portada de papel y la web electrónica del diario El País la madrugada del pasado 24 de enero con la publicación de una falsa foto del Hugo Chávez, supuestamente intubado, recibiendo tratamiento del cáncer que padece en La Habana pero que resultó ser una burda captura de un vídeo que está colgado en Youtube desde 2008 y que muestra cómo se entuba a un paciente con una serie de complicaciones a causa de una enfermedad como la acromegalia. El director del periódico, Javier Moreno, dio una explicación completamente patética de por qué esta chapuza acabó en la cabecera del periódico más importante en español mientras que los demás medios de Prisa se hacían los locos evitando hacer polémica sobre el asunto que, parece ser, le costó al diario nada menos que 300.000 euros por la operación de retirar la edición equivocada del periódico que se había distribuido en hoteles, suscriptores y en algunas plazas del extranjero a parte de los 15 mil euros que costó la foto falsificada. Que un periódico que se las arroga de ser de los mejores del mundo, donde se ahogan en su saliva proclamando a los cuatro vientos ser más demócratas que nadie, que tienen un libro de estilo de estricto cumplimiento desde el día cero de su salida al mercado aunque ahora debe empapelar los baños de los directivos de la empresa y que se han reído de otras pifias que ha cometido, por ejemplo, El Mundo estos días ha acabado por parecerse más a un boletín fotocopiado de un instituto que un periódico que, hasta hace unos años, llegó a ser relativamente serio. Lo más seguro es que el hecho que hayan sido despedidos de su platilla 149 de los mejores periodistas de España, mientras un personaje siniestros como Juan Luis Cebrián, al que la familia Polanco le han quitado el saludo, se levanta 10 millones de euros al año, tiene algo que ver con esta vergonzosa acción de la que, hasta un tipo de baja calaña como Pedro J. Ramírez con razón, hacía burla desde su cuenta de Twitter.
Pero esta pifia, todo el montaje por disimularlo y el hecho que no le haya costado el puesto todavía al director Javier Moreno, es una simple anécdota comparada con la verdadera basura que se encuentra detrás los medios de comunicación del Grupo Prisa en concreto con el tratamiento infame que hacen de Hugo Chávez desde hace más de una década, en la mente de todos está el editorial golpista de El País de 2003, sino últimamente con la grave enfermedad que este mandatario está recibiendo tratamiento privilegiado en Cuba. El País debería de tener un mínimo de respeto por este presidente, lo queramos o no tiene mucha más legitimidad democrática de urnas que cualquiera que haya gobernado en España en las últimas cuatro décadas, sino porque de haber sido cierta la foto no hubiera tenido el más mínimo valor informativo salvo el de satisfacer a los poderes fácticos que desean a Chávez fuera del poder en Venezuela para volver a montar allí su cortijo privado como siempre ha sucedido en este país durante la mayoría del siglo pasado. El deseo de ver muerto al actual presidente de Venezuela es, sin duda, mucho más fuerte que el respeto por la opinión pública a la que el diario dice dar valor cada día con su periódico. El tratamiento de una foto así para no ser publicada hubiera tenido una justificación de respeto a la privacidad en la cabecera de este periódico en similares circunstancias a personalidades como  rey Borbón, Rajoy o el heredero de la corona.
Que conste que a mí no me gusta mucho el régimen bolivariano, ni el populismo de sus dirigentes, ni el apesebramiento con el que por medio de las divisas del petróleo han apaciguado los ánimos de amplios sectores de la población, ni el control de los medios que se da en el país pero, sin duda, lo que menos me gusta es la oposición al régimen que no ha dudado, ni dudará, en utilizar los medios más ilegítimos posibles para recuperar, a toda costa, el poder y volver al burdel que había montado antes. Yo vivo en un país llamado España en el que estamos con la mierda hasta el cuello debido, sobre todas las cosas, a las malas artes de la casta de políticos y no estamos para dar lecciones de economía, democracia y de maneras de hacer las cosas como hacen en los medios de Prisa y sobre todo con esas editoriales golpistas y con los comentarios que, rozando el racismo, hacia una persona como Hugo Chávez porque por muy cabrón que pueda ser no es el cabrón del gusanerío opositor al régimen.
Liberty entró en el accionariado de El País y el Grupo Prisa con la condición de ser rentable en torno al año 2015. Cualquier otra cosa, la neutralidad de los distintos medios, el compromiso con la honestidad y la relación ética que deben tener con los ciudadanos que por distintos canales siguen estos medios está completamente supeditada a los números positivos que han de producir este grupo de comunicación para los que han invertido en él dinero. Da igual que se mienta, que se trate de manipular burdamente a la audiencia que mantiene estos medios, que se caiga en el amarillismo más sucio o que la calidad caiga a niveles de los panfletos más repugnantes si una cosa que consigue: que el negocio sea rentable a toda costa para que los inversores recuperen pronto su dinero y para que un miserable como Juan Luis Cebrián, que tras décadas como directivo condujo la empresa a la ruina, sigan cobrando la nada despreciable suma de 10 millones de euros al año. Esta chusma que dirige el periódico a mi me  han faltado el respeto, me han perdido como lector asiduo y, por lo que parece, no voy a ser el único que lo haga en los próximos años.
Canarias 24 Horas, 28 de enero de 2013.

21 enero 2013

Los sobres del fraude

Foto tomada de www.archipielagomachango.com bajo una licencia Creative Commons BY / NC / SA 3.0 

Que se sepa en nuestra fraudulenta democracia los sobres, ahora que el correo electrónico, las redes sociales y la mensajería instantánea casi han acabado con las cartas personales que iban por el correo postal, han servido principalmente para introducir el voto en las urnas y el dinero negro de los sobresueldos a determinados dirigentes políticos. En muchas ocasiones el dinero opaco generado por la política ha sido de tal calibre que no existen sobres en el mercado lo suficientemente grandes, en todo caso dejarían de ser sobres pues estos se definen como cubiertas generalmente de papel en el que se incluye la carta, por lo que han sido usados bolsas de plástico, de basura, bolsos deportivos, maletines y hasta cubiertas ocultas en determinadas prendas de ropa o, cuando no, la transferencia electrónica hacia Suiza que han hecho de este país lo que es: un centro de blanqueo y choriceo universal en pleno centro de Europa donde los corruptos como Bárcenas pueden viajar a hacer esquí y más cosas.
Lo que se ha visto estos últimos días, el escándalo del Caso Bárcenas, los 22 millones de euros en cuentas suizas, los sobresueldos en negro de los altos cargos del PP o el chantaje que el extesorero está sometiendo a un completo inepto e inútil como Mariano Rajoy, no es más que una parte de un proceso que se puso en marcha hace ahora 38 años con la proclamación, el 22 de noviembre de 1975, del rey Juan Carlos de Borbón como legítimo heredero del dictador fascista Francisco Franco. Que aquella Transición fue una chapuza, quizá se hizo lo mejor que se pudo hacer para aquella época aunque esto ya es algo que cada día ser ve como muy dudoso, ya nadie lo duda pero que, encima, en todos los años que vinieron después, una especie de normalización democrática que significó la consagración de las élites que provocaron la Guerra Civil y que gobernaron junto a Franco, no se hiciera nada digno de mención para superar los errores del proceso cuando ya se habían enterrado los intentos golpistas de los primeros ochenta es algo que no tiene perdón. En concreto para la socialdemocracia representada por el PSOE que con Felipe González estuvo casi 14 años en el poder pero que lo que hizo fue renegar del socialismo y del comunismo, acercarse al capitalismo ultraliberal hasta confundirse con él y afianzar las bases del sistema especulativo que luego pondría en marcha el Partido Popular de José María Aznar y que acabaría de reventar durante el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.
En estos años de democracia ceremonial se ha afianzado como jamás había sucedido en España el montaje de los partidos políticos como una casta que dice representar a la ciudadanía pero que, como no ha podido ser de otra manera, representa a una suerte de élites económicas a las que enmascaran y a una serie de prebendas logradas para los suyos como pago por desarrollar las políticas económicas de los que representan. No es que el PP sea un partido corrupto por encima de los demás, que lo es en gran medida sobre todo con el agravante de dárselas de ser el adalid de la moralidad cuando sus dirigentes llevan 20 años cobrando en negro de las tramas corruptas de este país, sino que es el mismo sistema de partidos el que está completamente podrido porque nació, entre otras cosas, para ser el representante de las élites económicas que dirigen nuestra economía y, por ende, el país entero. Desde aquí acuso a PSOE, PP, IU, CC, CiU, PNV y demás fuerzas política que llevan, de una u otra manera, ejerciendo el poder en los distintos ámbitos de haber no matado sino abortado una democracia real para 45 millones de ciudadanos y de habernos conducido, directa e irresponsablemente, al lodazal moral, social, político y económico en el que nos encontramos. No habrá verdadera Transición ni verdadera democracia hasta que nos libremos por completo de esta manada de zánganos que viven a nuestra costa, ocupemos el poder de manera lo más efectiva posible, rompamos con el antiguo régimen que Franco dejó atado y bien atado y seamos capaces los ciudadanos de representarnos a nosotros mismos de una manera directa.
Hemos vivido en una sociedad sin las más mínimas garantías democráticas de control y vigilancia, el ejemplo más reciente son las infames declaraciones de la supuesta Defensora del Pueblo, Soledad Becerril, defendiendo el derecho de Juan Francisco Güemes de utilizar la puerta giratoria que comunica lo público y lo privado para administrar los análisis clínicos de la Comunidad de Madrid que, precisamente, él privatizó. Que esta señora tenga un puesto de esta categoría no ya para defender al Pueblo que dice representar sino para legitimar el derecho de expoliar lo público por parte del PP da una clara señal de la nausea completa en la que nos hayamos inmersos agravado porque, encima, esta señora ni se plantea dimitir a pesar de estar constantemente favoreciendo al partido del gobierno. Hasta que no se sepa cómo en los casi 35 años de existencia de la Constitución de 1978 se han financiado y cómo lo siguen haciendo los partidos políticos mayoritarios, los vuelvo a repetir para no perdernos pues son principalmente PSOE, PP, IU, CC, CiU y PNV, nunca habrá la más mínima posibilidad de una verdadera democracia real que represente los intereses de la ciudadanía. A día de hoy los grandes partidos han tenido sonoros escándalos de financiación irregular y, si esto se mantiene tal y como lo hemos conocido hasta ahora, lo van a seguir haciendo porque el sistema político es un montaje perfecto para el fraude político y la corrupción que nos han asolado y que, como ciudadanos faltos de valores democráticos, no hemos sino mirado para otro lado durante los años de las vacas gordas, la orgía inmobiliaria y los fastos producidos por la Ley de Suelo aprobada por Rodrigo Rato. Además, y creo que esto es lo más importante, la legitimidad del sistema político está completamente cuestionada y se podría decir que muchos de los procesos electorales que se han producido en estas décadas están completamente cuestionados con lo que se ha desvelado estos días que es una punta de un iceberg y que a nadie le interesa el juego de y tú más ya que todos los partidos se han beneficiado de este sistema. En estos años sólo se reconoce un objetivo común que haya guiado a esta entelequia conocida como España: la de que la Selección Española de Fútbol fuera algún día campeona de Europa y del mundo.

Entre 45 millones de habitantes hay mucho talento encerrado, también frustrado, y me niego a creer que no se pueda encontrar siquiera un puñado de gente con capacidades y valores no sólo que los últimos presidentes de gobierno que ha habido, Felipe González, José María Aznar, José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy, sino en general en toda la casta política que nos ha estado gobernando durante casi cuatro décadas tras la muerte del dictador para hacer bien las cosas de una maldita vez. La democracia no es sólo por un sobre que sirve tanto para pagar sobresueldos a políticos que no lo merecen sino también para hacer el único acto que esta democracia ceremonial nos deja hacer: depositar un voto en una urna cada cuatro años. O los ciudadanos nos quitamos de encima esta lacra social que significa la política y los metemos en la cárcel o a chusma de la categoría de Bárcenas dudosamente irán a la cárcel o ya se encargarán los políticos de turnos en sacarlo de ella y darle el indulto como está haciendo el PP con criminales de la calaña de Carromero o los conductores suicidas. Todo ello, claro está, con la complicidad de las empresas que controlan los medios de comunicación que han callado miserablemente el lodazal de la corrupción que es España y que ahora algunos, tímidamente, lo sacan a la luz pública simplemente para hacer negocio. Todo ello con una calculada puesta en escena que no será de otra manera salvo repugnante.
Canarias 24 Horas, 21 de enero de 2013.

14 enero 2013

Sin vergüenza



En estos tiempo poco espacio hay para el elogio pero a veces hay que hacer una excepción con la que se confirma la regla. Nada más empezar el año, el 3 de enero, Margarita Ramos dimitió como Consejera de Trabajo de Canarias y volvió a su puesto de profesora en la Facultad de Económicas de la Universidad de La Laguna dejando, a más de uno, con tres palmos de narices. Aunque no fuera afiliada al PSOE su cargo se debía a los efectos del pacto de este partido con CC por su perfil de persona honrada, implicada y trabajadora. La verdad es que por su labor como Consejera de Trabajo no puede presumir de cifras positivas con el empleo en Canarias no sólo porque esta crisis que padecemos se está tragando todo sino porque en tiempos de bonanza y de la burbuja del cemento Canarias tenía la mayor tasa de parados de España con casi un veinte por ciento de su población activa. Margarita Ramos conjugó el verbo dimitir en primera persona y supo ser consecuente consigo misma y con buena parte de esta sociedad: se fue sin escándalos pero de una manera contundente porque, creo que debe pensar, que para hacer bien las cosas no sólo vale desearlo, Rivero lleva prometiendo de distintas formas 80.000 puestos de trabajo desde 2010, sino trabajar por ello y con las condiciones en las que se ha quedado su consejería debe ser lo más parecido a un cachondeo. Otra persona con menos escrúpulos hubiera aguantado el tipo soslayando las críticas sin vergüenza alguna y seguiría medrando en consejerías y direcciones generales para ganarse una jubilación de lujo pero, como no puede ser de otra manera, para Margarita esto no vale. En contraste su sucesora, una trepa como Francisca Luengo, ha ocupado su puesto y parece que está ahora en un idilio con Paulino Rivero, será por la orgía de los 80.000 empleos, a pesar de que en 2009 a Luengo le provocaba nauseas que Rivero hiciera campaña electoral cogiendo niñitos entre sus brazos.
Actitudes de este tipo no pasan todos los días y esta semana, mediáticamente hablando, hemos visto actitudes de todo tipo en las que la falta de vergüenza son la tónica general. Al nepotismo del fichaje de Rato por Telefónica le ha sucedido el del pijo de Juan Francisco Güemes, el marido de la otra pija Andrea Fabra hija del mayor ganador de lotería de la historia que piensa que los parados son un mal que desluce a su partido, que, en plena orgía privatizadora de la sanidad de Madrid, su empresa pasa a controlar los análisis clínicos de esta comunidad autónoma pese a que él mismo haya sido el que privatizó estos servicios hacia 2010 siendo consejero de la sanidad de Madrir. Que no sea ilegal este pelotazo de un imputado como Rodrigo Rato en Telefónica o que Güemes pase a controlar un servicio que el mismo regaló a sus amigos no quiere decir que estos casos no sean moralmente reprobables. Como sabemos la moral la tenemos unos cuantos pringados mientras esa casta que se enriquece un día sí y otro también de nuestro trabajo, la de los políticos, encuentran puertas giratorias que comunican sus antiguos puestos públicos con las empresas privadas que los contratan por haber trabajado en lo público en su momento. El paradigma de esto es Elena Salgado, la ministra de economía de Zapatero que en su completa ineptitud metió a España en el pozo en el que nos encontramos, pero que no tuvo ningún reparo, ni parece que habían leyes ni mucho menos ética para impedírselo, que fichara justo a los 4 meses, cuatro, de haber dejado su cargo de ministra para Abertis pese a que su decisiones en el gobierno afectaron directamente a esta empresa dedicada a las infraestructuras. Un supuesto artista chino se come cadáveres de bebés muertos en sus espectáculos por el país porque, entre otras cosas, el canibalismo no está ni perseguido ni penado en China y lo que hace es algo completamente legal en su país aunque a muchos se nos pongan los pelos de punta simplemente con imaginarlos tales cosas. En occidente, en principio, nadie se come a los niños pero la casta de zánganos políticos que llevamos casi cuarenta años alimentando se comen todo: nuestros impuestos, nuestras esperanzas y hasta el estado mismo a pesar que no creen en él pero se dan un festín privatizando primero las grandes empresas que ya no serán públicas en mucho tiempo y ahora la sanidad y la educación para regalárselas a sus amigos empresarios.
Esta semana, además, se ha acrecentado la corrupción existente en todas y cada una de las instituciones supuestamente democráticas de un estado, como el español, que cada vez se parece más a un establo. El Caso Urdangarín, bien es verdad que como una estrategia de defensa del exsocio del yerno del rey Diego Torres, toca cada vez más a la Corona y estos días hemos visto una serie de correos electrónicos que tratan de implicar al Borbón sacando a relucir el nombre de la amante de éste, Corinna Sayn-Wittgenstein. A su vez los jueces, y la justicia en general, nos han dado una prueba contundente de que los ciudadanos no podemos confiar en ésta, en todo caso los jueces son una parte más del problema pues comparten una serie de privilegios con la casta política a los que no están dispuestos a renunciar, pues el homicida Ángel Carromero pasa el fin de semana en libertad en su casa puesto que un juez ha decidido apresurar su tercer grado penitenciario de una manera completamente record. Pueden ser centenares, incluso miles, los presos que cumplen condena en cárceles de Marruecos y muchos otros países del Sur de América, probablemente con peores garantías en derechos humanos y procesales que en Cuba donde Carromero mató a los dos disidentes en un accidente de tráfico, y su caso ha sido fulminantemente veloz a pesar de que muchos de estos presos cumplen también las condiciones que este cachorro del PP para regresar a España. Aún así los distintos gobiernos, primero del PSOE y ahora del PP, han hecho una mierda para que vengan a España a cumplir su condena como hace ahora este tipo. Lo más repugnante es que a pesar de haber seis millones de parados le ha salido un trabajo en el ayuntamiento de Ana Botella por el que, encima, cobrará 50414 euros al año. Por mucha voluntad política que haya habido para salvarle el culo a este niñato, el PP da por los suyos todo lo que haga falta, ahora Carromero no estaría disfrutando de un tercer grado si no fuera un juez el que haya firmado este privilegio y el que ha dejado a un homicida suelto en la calle sin cumplir condena mientras muchos pringados se pudren en la cárcel por delitos más leves que el suyo y que no han quitado la vida de nadie. Si quieren que Carromero sea útil a esta sociedad lo mejor que le pueden hacer es darle un puesto en el parque móvil del PP o mejor aún en los de los ministerios del Gobierno de España.

Para ahondar en el fracaso social y político que significa la justica para nuestra sociedad ahí está el Caso Pallerols en la que, nada más y nada menos, dos instructores estuvieron la friolera de 16 años para instruir el caso de la financiación ilegal de Unió Democràtica de Catalunya, le robaban el dinero a los parados para financiar su partido en unos cursos financiados por la UE que nunca se celebraron, y al final esta semana se ha cerrado el caso con un acuerdo extra judicial que reconoce completamente la corrupción existente. Como no podía ser de otra manera Josep Antoni Duran i Lleida, que comprometió su sucesión en el partido al resultado de este caso, dice que a él no le da la puta gana de dimitir, que el caso ya está cerrado en otro lugar y que, con dos testículos muy grandes, sigue en su cargo demostrando ser un cara dura y un sin vergüenza. 
Yo era de los gilipollas que ya se quejaban de todo este sistema en la etapa de bonanza porque, de una manera u otra, suponía que la situación a la que nos estamos enfrentando ahora era la necesaria que se podía derivar de aquellos fastos en los que, mal que nos pese ahora, estábamos viviendo. Acostumbrado a estar siempre en un cierto estado de escándalo lo que estamos viviendo ahora, con tanta corrupción aflorando, con una casta política en puro cuestionamiento y con la Corona en el punto de mira, no es nada nuevo sino que la orgía inmobiliaria en la que estábamos inmersos se ocupaba de esconder. Lo que ahora sucede es que la opinión pública, sobre todo la mediática buscando hacer negocio con todo ello, está a la que salta con todo lo que pasa, un poco de deseo de justicia y mucho rencor manejan esta opinión a mi entender, y ya es más difícil esconder las barbaridades que se tapaban en plena orgía de la burbuja inmobiliaria que, en cierto modo, nos hizo creer que éramos ricos. No creo que esta furia, que tiene todos los visos de ser temporal, vaya a poder perfilar la solución a nuestros males. Se necesitan soluciones más radicales que supongan el derribo de las actuales clases dirigentes y dominantes que las pongan en su sitio, la cárcel como mínino, porque si no volverá a pasar lo mismo y este ciclos tan terrible que estamos viviendo se volverá a repetir en un futuro tras una bonanza de unos años.
Canarias 24 Horas, 14 de enero de 2013.

09 enero 2013

El centro histórico de La Laguna como laboratorio ultraliberal


El proceso de mercantilización, privatización, cosificación y venta al mejor postor de la empresa privada que los gestiona el Casco Histórico de San Cristóbal de La Laguna, propiedad de María Luisa Cerrillos y que se llama Arquitectura, Urbanismo y Gestión, ha recibido hoy el espaldarazo del Gobierno de Canarias con la declaración de este centro histórico como Zona de Gran Afluencia Turística. Aunque la mayoría en ATI CC y el infame PSC PSOE celebraban esta noticia este es un día para estar bastante triste no sólo porque esta declaración de zona de afluencia turística significa un granito de arena más para la degradación urbana del casco histórico de La Laguna sino también porque con ello se apuesta por la explotación laboral al permitirse que se abran todos los días de la semana, incluidos domingos y festivos, en una sociedad donde el trabajo, principio supremo de la explotación humana, es ahora todo un valor y donde hasta los comerciantes palmeros son capaces de sortear, entre sus clientes, un puesto de trabajo, como si fuera un jamón, que al final se acaba llevando un sindicalisto liberado de CC OO. Tomando la peor, la más miserable y ultraliberal medida del gobierno de Mariano Rajoy, junto con la reforma laboral que ha creado la cifra récord de parados de la historia, como es el Real Decreto de Medidas para Garantizar la Estabilidad Presupuestaria y de Fomento de la Competitividad el gobierno de Canarias se ha inventado este nuevo método para que los comerciantes hagan lo que les dé la gana y, con la excusa de los puestos de trabajo basura creados por las franquicias que están ocupando el centro histórico, se sigan enriqueciendo a costa de la explotación de sus trabajadores. 


Del alcalde Clavijo, especializado en celebrar los mayores macorbotellones de la historia de La Laguna, no esperamos nada más sino que, en todo caso, sepa cumplir con el papel que representa para los caciques a los que sirve de una manera gozosa pero no así, por lo menos en teoría, de alguien como Gustavo Matos que milita en un partido político que exhibe entre sus siglas las palabras socialista y obrero. En todo caso, Matos no es más que una especie parasitaria de niño pijo que le calló un puestito de director general de consumo, tras el reparto de consejerías de CC y PSOE, cuando salió por patas de La Laguna tras haber obtenido lo peores resultados electorales de la historia de los sociatas laguneros. Es un tipo bastante gris que nunca se le ha conocido trabajo productivo alguno salvo el que habrá hecho con sus trabajitos de abogado, quien haya necesitado uno alguna vez en su vida sabe la pasta gansa que se levanta esta gente por hacer poco, y un enchufe como el que tiene ahora del que tiene que sacar partido antes que se acabe. Que un tipo así, carente de ideología de cualquier tipo, sea capaz de tomar sin miedo una de las medidas más ultraliberales que se han acordado nunca en el comercio nos dan cuenta de la catadura moral, del oportunismo y de la cantidad de trepas y zánganos que, viviendo de nuestros impuestos, fagocitan en un partido como el PSOE que, como he dicho alguna vez, no han tenido todavía la vergüenza de quitar de sus siglas lo de socialista y obrero, no ya por coherencia sino por respeto a lo que trabajamos para mantenerlos y nos consideramos socialistas y libertarios. En la rueda de prensa que el señor Matos daba con Clavijo decía, cito de memoria porque es imposible encontrar las declaraciones exactas, que había perdido la cuenta que cuántas tascas se habían abierto ya en La Laguna y que lo mejor que se podía hacer un domingo era ir a La Laguna, disfrutar de éstas y comprar en familia como una expresión máxima de lo que es el ocio. Está claro que para mantener abiertas las tiendas de La Laguna, si es que esta medida llega a cuajar de verdad, los empresarios no van a emplear a más gente de la cuenta sino que los trabajadores que ya tienen contratados acabarán haciendo cincuenta, sesenta o más horas a la semana si quieren abrir todos los días de lunes a domingo. No me imagino yo a Gustavo Matos, que como ya sabemos no ha trabajado de verdad en su vida, un domingo atendiendo una terraza en la Plaza de La Concepción o en una zapatería mientras usted y yo nos vamos de cañitas o a comprarnos unos zapatos. Sinceramente, no creo que este señor aguante más de una jornada de trabajo porque no creo que sepa lo que es hacer esto de verdad.


Las instituciones públicas deben velar para que la ciudadanía no acabe mermada en sus derechos y no para que los comerciantes se enriquezcan a base de explotar a una clase social determinada adoptando sin tapujos decretos tan terriblemente ultraliberales como este de Rajoy para el comercio. La gente debe de educarse y entender que el consumo no es ocio, que durante una semana normal hay horas para ello, como el día tiene su horas para el sueño, que el consumo irresponsable es el peor servicio que hacemos a nuestra sociedad y que el ocio debe pasar por otra cosa que no sea la de consumir. Gustavo Matos se hace un flaco favor a si mismo hablando siempre que puede en los medios para contar sus ocurrencias porque no sólo se pone en evidencia a si mismo de su ineptitud sino porque calladito está mejor para su objetivo: cobrar su sueldazo a fin de mes y lucir, por el casco lagunero, su último modelito de traje comprado en una tienda que, probablemente, no sea del centro lagunero que luego tanto le gusta reivindicar. Viendo como se las gasta esta chusma de clase política que nos gobierna uno no sabe quién es peor, si alguien así por ser cómo es de incompetente o quién le mantiene en su puesto. 

07 enero 2013

Telefónica para Rato



Hubo un tiempo en el que Telefónica era la empresa española de los grandes números: sumaba muchos millones de abonados en todo el mundo, se expandía allí donde había mercados cautivos como en Sudamérica, Europa del Este o Asía y mucha gente ganaba muchísimo dinero especulando en bolsa como cuando salió al mercado aquel portal fantasma que ya nadie sabe nada de él y que se llamó Terra. Era la época en que la empresa era gobernada por el amigo de pupitre del expresidente Aznar Juan Vilalonga, designado digitalmente por aquel, para privatizar por completo la compañía y desviar el valor de ésta hacia las bolsas y no hacia el servicio de las telecomunicaciones. En España también la compañía era la empresa de los grandes números y con un monopolio brutal mantenía millones de abonados con precios abusivos que, en muchos casos, se han mantenido con la entrada de la falsa competencia de otras operadoras con las que, indefectiblemente, no se ha dudado en pactar precios por supuesto siempre a la sombra. Sin embargo, el salto exponencial de este empresa multinacional española ha sido en los primeros años del siglo XXI con la presidencia de César Alierta, otro designado digitalmente por el oligofrénico de Aznar y que ha sobrevivido a tres presidentes de gobierno, pues la empresa ha pasado de tener como objeto social las telecomunicaciones a convertirse en la mayor charcutería de España y donde se espera que pronto el 1004 atienda pedidos relacionados con el chorizo y la casquería.
Prohombres como Eduardo Zaplana, el imputado yerno del Borbón Iñaki Urdangarín o el imputado Rodrigo Rato, que se fue con el culo al aire del FMI por sus bochornosas previsiones a Bankia de cuya dirección dimitió después de dejar un agujero de 40 mil millones que pagaremos todos los ciudadanos víctimas del rescate, han llevado a esta empresa a la situación que ahora atraviesa de pérdida de liderazgo en su sector porque su perfil no es el indicado para el negocio sino que estos fichajes se enmarcan en el mero pago de favores prestados. Algo así sucedió cuando Gas Natural fichó a un personaje tan siniestro como el expresidente Felipe González como consejero independiente o cuando Endesa fichó al falangistas expresidente José María Aznar como asesor para Latinoamérica y cuyas incorporaciones a las infladas plantillas de directivos zánganos no se entienden tanto como por la influencia política de estos personajes pudieran tener sino como el pago de favores a cuenta de la casa por los servicios prestados en otro tiempo. Que Telefónica anunciara el fichaje del imputado Rodrigo Rato, el exministro que fue un gran actor en la privatización de esta compañía precisamente, un viernes 4 de enero por la tarde cuando la gente estaba concentrada en las últimas compras navideñas demuestra que la compañía, ante todo, sentía una vergüenza ajena muy grande con respecto al asunto. Como fuera tenían que darle un sueldo al imputado Rato de una manera impepinable y por órdenes muy de arriba pero parece que la gestión política, y en este caso empresarial, se ha convertido en estos últimos años en una gestión de la comunicación de las malas noticias a la ciudadanía considerada con la carga peyorativa, en este caso, de clientes o consumidores.
No sólo es que el imputado Rodrigo Rato, el mayor delincuente financiero de la historia de España que deja a Mario Conde que ha estado muchos años en la cárcel como un mero timador de la estampita, se va a ir de rositas, como parece que va a ser el caso, sino que, además, se vaya a llevar un pastón a fin de mes por representar a una empresa tan ligada al abuso sobre millones de consumidores de todo el mundo es la mayor de las infamias que los millones de afectados por esta crisis hemos tenido que soportar en nuestras caras hasta el momento. La misma clase económica, política y social que hundió a España en el fascismo y en la pobreza más absoluta durante más de cuatro décadas tras la guerra de 1936, aquella casta que Franco alimentó como buitres y que cuando dejó todo atado y bien atado se hicieron demócratas de toda la vida para seguir en el juego, ha sido la que nos ha llevado hasta esta debacle de carácter moral, social, política y económica en la que nos encontramos. Los asesinos que gobernaron este submundo llamado España tras la Guerra Civil han muerto ya en la mayor de las impunidades y, por lo que parece, una nueva versión del repugnante borrón y cuenta nueva que significó la Transición se está poniendo en marcha con el objetivo que los culpables de lo que está pasando ahora queden, de nuevo, en la impunidad más absoluta volviendo a repetir la historia una y mil veces si fuera necesario.
Yo no confío en la justicia y creo que el juicio que se está celebrando en la Audiencia Nacional sobre el Caso Bankia es una farsa en toda regla que más tarde o más temprano se acabará por archivar porque los culpables de esta gran estafa colectiva llamada España, la economía española ha vivido muchos años en una burbuja inmobiliaria creada por la ley del suelo del imputado Rodrigo Rato, ni van a tener el castigo que se merecen ni, mucho menos, van a pisar la cárcel. El juez Fernando Andreu puede que tenga la mayor de las voluntades del mundo para que los 33 delincuentes imputados en la causa paguen con la cárcel lo que han hecho pero, tristemente, sólo hay que recordar el calvario que se le hizo pasar al malogrado Baltasar Garzón que fue separado, de la manera más canalla del mundo, de la carrera judicial por parte de sus compañeros de la extrema derecha. La separación de poderes entre el poder político ejecutivo y el judicial, que tanto reclaman los jueces cuando hay algún tipo de intromisión que les desagrada, no existe en la realidad y la clase judicial, en su mayoría, es una clase untada y mezclada con la clase política que es la que les da su sentido más absoluto. Ruiz Gallardón es un ser completamente infame, muchos lo alababan como el gran progre del PP antes de ser ministro pero hay quienes veíamos su lado siniestro cuando se hacía pasar por un moderado, pero tenía razón en una cosa: el poder judicial está básicamente enfadado con él y con el gobierno del PP porque les han recortado el sueldo, los días libres y porque ahora algunos jueces tienen que pagar 50 euros en los parking de sus juzgados antes que por otra cosa. Los trabajadores de la sanidad de Madrid han estado cinco semanas en lucha dejándose sus nóminas en la batalla defendiendo la sanidad de millones de personas pero los jueces por lo único que se les ve unidos es por puro corporativismo. En este tiempo lo han demostrado no sólo callando mientras los demás nos veíamos atacados hasta que han hablado porque lo suyo ha sido mermado sino que, además, lo han demostrado con muchas sentencias que lo que hacen es defender el estado de cosas vigentes, a pesar de saber que son injustas, porque la confrontación no les conviene. Sé que algún juez decente, que los habrá no digo que no, pudiera sentirse ofendido con estas palabras pero es lo que vemos por sus acciones una gran parte de la ciudadanía: que están al lado de los poderosos y que, en el fondo, no va a haber nunca una justicia digna para la mayoría de la gente corriente. No hay más que recordar la actitud de Carlos Dívar completamente alejada de la realidad social mientras se iba de fin de semana caribeño con su guardaespaldas y amante a hoteles de lujos a costa del ciudadano. En este sentido no va a haber cárcel para Rato, ni para muchos imputados por Bankia ni una sanción decente para los 63 políticos querellados por Democracia Real Ya que cobran 1.800 euros en dietas por vivir en Madrid aunque tengan casa propia como hace una astuta como Ana Oramas. En el estado de shock  en el que vivimos la opinión pública tragará lo que haya que tragar como estamos tragando que el imputado Rodrigo Rato vaya a ser consejero para Latinoamérica y Europa de Telefónica.
En Internet hay una petición para que César Alierta cese al imputado Rodrigo Rato que, como no debe ser de otra manera, se agradece pero que se queda tímida en comparación a las soluciones de orden radical que nuestra sociedad necesita. La justica está cara y con mis palabras no quiero cometer ningún delito expresando lo que siento para verme en manos de los jueces injustos a los que más arriba me he referido pero para esta situación no caben ni parches ni soluciones parciales sino revolucionarias y radicales y que, sobre todo, pasen por las vías que se entienden normales.
Canarias 24 Horas, 7 de enero de 2013.

31 diciembre 2012

El abismo del PSC PSOE

Foto digitalizada de la propaganda electoral del PSC PSOE en La Laguna de 2011. ¡Sin desperdicio!

El sistema electoral canario permite lo que ya quisieran para sí muchos dictadores del mundo: que gane quien gane las elecciones sea siempre un único partido, Coalición Canaria, el que lleve las riendas del poder en virtud a la connivencia de orden mafioso que mantiene con la clase empresarial del archipiélago y a un absoluto control de los medios de comunicación que, de una manera u otra, están controlados por esta misma clase empresarial y que callan miserablemente los grandes desmanes que han ocurrido, ocurren y ocurrirán en este archipiélago de carácter bananero. Con todo esto CC lleva casi dos décadas gobernando en las islas a pesar que haya perdido consecutivamente las elecciones de 2007 y 2011 y de ser la tercera fuerza en la sede del fraude, conocida como Parlamento de Canarias, que no permite la entrada de otros grupos políticos debido a un sistema electoral de orden caciquil. No obstante, para que el sistema funcione es necesario que se articule en una suerte de trile que complementa a CC y que son el PP, que por cuestiones de ética y moral debería estar gobernando las islas pues ganó las últimas elecciones, y el PSC PSOE. Precisamente sobre esta tercera pata, la más miserable de estos tres partidos a día de hoy, quería hacer unas breves reflexiones.
Para entender lo que le ha sucedido a este partido pseudosocialista y pseudo-obrero creo que puede ser muy esclarecedor analizar los resultados en el municipio de San Cristóbal de La Laguna en las elecciones de 2007 y las del 22 de mayo de 2011 pasado. De tener 9 concejales en 2007, el 27,42 por ciento de los votos que fueron 18.358 papeletas, han pasado a contar con tan sólo 4 concejales que en cifras brutas son sólo el 15,10 por ciento con 10.921 papeletas emitidas. Contar con poco más de diez mil votos en un municipio que tenía a fecha de las elecciones 122.226 personas censadas con derecho al voto y que tiene un aparato inmenso detrás para generar expectativas, propaganda y hasta ideología es, cuando menos, un descalabro en toda regla que en lugares con un mínimo de ética democrática política hubiera tenido como consecuencia inmediata un torrente de dimisiones pero que en La Laguna la dirección del PSC ha sido premiada con puestos de mando en el ayuntamiento gracias al pacto infame que este partido ha hecho en Canarias con CC. El descalabro del PSOE es tan brutal que la suma de votos de XTF y SSP, que llegaron al ayuntamiento por primera vez engañando a un electorado descontento entre los que me encuentro pues conocido es que di y que jamás daré de nuevo mi voto a Sí Se Puede, se queda en apenas 174 papeletas para de un partido que, en España, ha superado los diez millones de votos en 1982 y que ha gobernado el país casi durante 20 años de manera interrumpida. La situación actual de este ayuntamiento es bochornosa pues cuenta con una oposición inexistente, la autodenominada izquierda alternativa, por lo menos así me pedían el voto, está a sueldo del alcalde y no se les conoce iniciativa alguna que no haya sido la de cerrar los sueldos de sus liberados y las dietas de los concejales en los plenos. El caso es que tenemos a Javier Abreu, que no es más que un completo vividor que ahora ejerce de pequeño cacique visitando las pocas obras públicas que hay en el municipio, no sólo cobrando un sueldo desproporcionado a su valía personal como teniente alcalde sino que ha sido reelegido con casi el noventa por ciento de los votos de la federación  socialista de La Laguna como secretario de este partido en el municipio. Recordemos que Javier Abreu, que en su día llamé cobarde y hooligan con toda la razón del mundo, no salió elegido por los ciudadanos sino que ocupó su puesto cuando las listas corrieron cuando el otro cobarde de tu partido, el pijo Gustavo Matos, se largó con el rabo entre las piernas de La Laguna para pillarse un puesto muy cómodo con un sueldazo en una dirección general de consumo donde no se le conocen otra cosa más que ocurrencias.
Javer Abreu se deja ver en una gala benéfica televisada en La Laguna.

Que el año 2013 va a ser peor para los ciudadanos que el 2012 no hay quien lo dude aunque el eterno buenismo de los que nos gobiernan, y del que parece que para salir de los malos tragos hay que desearlo con fuerza porque somos los mejores y mientras nos quedamos sentados como hace Rajoy, nos quieran hacer creer otra cosa. Lo que nadie dice, pero todos sabemos, es que este año que viene va a ser un año fatal también para los partidos políticos que, por miedo a perder las poltronas y por la falta de vergüenza, se aferraran aún más al clavo ardiendo que ahora mismo significa el poder que manejan. Para el PSC PSOE en concreto va a ser fatal porque es muy probable que pierdan la miserable cuota de poder que les ha significado el pacto con CC y si en Estados Unidos están ante el abismo fiscal por temas de impuestos Canarias ahora mismo, con los movimientos que hay dentro de CC para mandar a su nuevo chalet que Rivero se construye en el municipio bananero de El Sauzal y despojarlo del poder, Canarias está frente a un abismo político que, sin lugar a duda, va acabar por profundizar la terrible crisis que en este archipiélago está atravesando una parte importante de nuestra sociedad. No es que desee sobre todas las cosas ver a Ana Oramas de presidenta del gobierno de Canarias con, seguramente, los votos del PP pero uno a estas alturas daría cualquier cosa por ver la cara de papa arrugada que se les va a quedar a personajes como Javier Pérez, Aurelio Abreu que dejó completamente quebradas las cuentas del ayuntamiento de Buenavista tras 25 años de alcalde y ya es imputado, Javier Abreu, Guacimara Medina, Gustavo Matos o José Miguel Pérez.
No es que me haya parecido una persona completamente transparente pero Juan Fernando López Aguilar representaba un mínimo de dignidad en este partido mientras fue secretario general del PSC hasta que personajes completamente grises como el buen crítico de ópera y pésimo gestor como Gerónimo Saavedra consiguieron que se largara de Canarias y Zapatero le diera el chollo de eurodiputado. Sin tener en cuenta lo histriónico de las declaraciones de este personaje por lo menos pedía algo a lo que el PSOE en Canarias ha renunciado en pos de las cuotas de poder que ha conseguido tras casi dos décadas desalojados del poder: la reforma del sistema electoral canario que, a todas luces, es el más injusto de todos los sistemas electorales del mundo. Es muy probable no sólo que ahora pierda esta pequeña cuota de poder sino que durante muchísimos años no vuelva a tocarlo. Esto será el castigo que no sólo este partido se merece sino que, además, todo lo malo que les pueda pasar es poco en comparación con lo que se merecen pues en este año y medio que llevan gobernando ni se han atrevido a enfrentarse a CC en busca de algo que les podría haber beneficiado: la reforma del sistema electoral canario.
El tiempo de la política profesional ha terminado desde hace ya unos años y los partidos no son lo mejor que existe para representar a los ciudadanos sino que, a día de hoy, es la causa de todos nuestros males. El sentido de esta crisis económica, moral, política e institucional que asola el mundo no es otra que la ciudadanía se determine a salir de ella de manera revolucionaria enterrando lo viejo entre lo que está, por supuesto, el actual sistema de partidos que es el causante de la mayor parte de nuestros males. Podremos aferrarnos a lo viejo en tanto que la casta política nos sigua engañando para hacernos creer que son necesarios cuando lo que son es completamente prescindibles. Cuanto más tardemos en darnos cuenta de todo esto más prolongaremos nuestra agonía y más tarde llegará si no la solución completa a nuestros males, esto por pura dinámica social nunca se hará por completo, sí por lo menos a los problemas de fatal de perspectivas y futuros que nos asolan ahora mismo.
Canarias 24 Horas, 31 de diciembre de 2012.