28 enero 2013

El País de la mentira


Una sociedad verdaderamente democrática y libre necesita de una prensa transparente y neutral que no tenga como objetivo imponer los intereses de la clase dominante a los que representan los dueños de los medios, ya sean propietarios de capitalismo paternalista como el viejo Polanco o fondos de inversión especulativa como Liberty Acquisitions Holdings. Unos medios de comunicación de este calado no han existido nunca, muchísimo menos en estos tiempos de saqueo capitalista, y es muy probable que jamás lleguen a existir. Por ello las sociedades necesitan individuos formados y armados con espíritu crítico capaces no sólo de cuestionarse constantemente todos y cada uno de los mensajes que llegan desde el poder, sobre todo aquellos mediatizados en las cabeceras que pertenecen a las grandes empresas del negocio de la comunicación, sino también que sean capaces de tener sus redes propias de información directas para esta época que vivimos rodeados de redes sociales que si bien no son las mejores posibles sí que posibilitan que fluya la información entre pares.
Pero no nos engañemos, estamos muy lejos de conseguir este objetivo no sólo porque la totalidad de los medios de comunicación de masas son, sencillamente, una basura infame que sirve a los intereses de sus amos sino porque, además, la ciudadanía no está preparada para soportar una constante crítica de nuestro mundo por muchos factores como puede ser la falta de interés y el pasotismo individual, el control social enorme y sibilino que existe en nuestra sociedad, la fatal de motivación de la mayoría de los individuos y la falta de perspectivas que vayan más allá de los intereses particulares de la mayoría de los miembros de nuestra sociedad. No es de extrañar que en este ambiente favorable pasen cosas como la que pasó en la portada de papel y la web electrónica del diario El País la madrugada del pasado 24 de enero con la publicación de una falsa foto del Hugo Chávez, supuestamente intubado, recibiendo tratamiento del cáncer que padece en La Habana pero que resultó ser una burda captura de un vídeo que está colgado en Youtube desde 2008 y que muestra cómo se entuba a un paciente con una serie de complicaciones a causa de una enfermedad como la acromegalia. El director del periódico, Javier Moreno, dio una explicación completamente patética de por qué esta chapuza acabó en la cabecera del periódico más importante en español mientras que los demás medios de Prisa se hacían los locos evitando hacer polémica sobre el asunto que, parece ser, le costó al diario nada menos que 300.000 euros por la operación de retirar la edición equivocada del periódico que se había distribuido en hoteles, suscriptores y en algunas plazas del extranjero a parte de los 15 mil euros que costó la foto falsificada. Que un periódico que se las arroga de ser de los mejores del mundo, donde se ahogan en su saliva proclamando a los cuatro vientos ser más demócratas que nadie, que tienen un libro de estilo de estricto cumplimiento desde el día cero de su salida al mercado aunque ahora debe empapelar los baños de los directivos de la empresa y que se han reído de otras pifias que ha cometido, por ejemplo, El Mundo estos días ha acabado por parecerse más a un boletín fotocopiado de un instituto que un periódico que, hasta hace unos años, llegó a ser relativamente serio. Lo más seguro es que el hecho que hayan sido despedidos de su platilla 149 de los mejores periodistas de España, mientras un personaje siniestros como Juan Luis Cebrián, al que la familia Polanco le han quitado el saludo, se levanta 10 millones de euros al año, tiene algo que ver con esta vergonzosa acción de la que, hasta un tipo de baja calaña como Pedro J. Ramírez con razón, hacía burla desde su cuenta de Twitter.
Pero esta pifia, todo el montaje por disimularlo y el hecho que no le haya costado el puesto todavía al director Javier Moreno, es una simple anécdota comparada con la verdadera basura que se encuentra detrás los medios de comunicación del Grupo Prisa en concreto con el tratamiento infame que hacen de Hugo Chávez desde hace más de una década, en la mente de todos está el editorial golpista de El País de 2003, sino últimamente con la grave enfermedad que este mandatario está recibiendo tratamiento privilegiado en Cuba. El País debería de tener un mínimo de respeto por este presidente, lo queramos o no tiene mucha más legitimidad democrática de urnas que cualquiera que haya gobernado en España en las últimas cuatro décadas, sino porque de haber sido cierta la foto no hubiera tenido el más mínimo valor informativo salvo el de satisfacer a los poderes fácticos que desean a Chávez fuera del poder en Venezuela para volver a montar allí su cortijo privado como siempre ha sucedido en este país durante la mayoría del siglo pasado. El deseo de ver muerto al actual presidente de Venezuela es, sin duda, mucho más fuerte que el respeto por la opinión pública a la que el diario dice dar valor cada día con su periódico. El tratamiento de una foto así para no ser publicada hubiera tenido una justificación de respeto a la privacidad en la cabecera de este periódico en similares circunstancias a personalidades como  rey Borbón, Rajoy o el heredero de la corona.
Que conste que a mí no me gusta mucho el régimen bolivariano, ni el populismo de sus dirigentes, ni el apesebramiento con el que por medio de las divisas del petróleo han apaciguado los ánimos de amplios sectores de la población, ni el control de los medios que se da en el país pero, sin duda, lo que menos me gusta es la oposición al régimen que no ha dudado, ni dudará, en utilizar los medios más ilegítimos posibles para recuperar, a toda costa, el poder y volver al burdel que había montado antes. Yo vivo en un país llamado España en el que estamos con la mierda hasta el cuello debido, sobre todas las cosas, a las malas artes de la casta de políticos y no estamos para dar lecciones de economía, democracia y de maneras de hacer las cosas como hacen en los medios de Prisa y sobre todo con esas editoriales golpistas y con los comentarios que, rozando el racismo, hacia una persona como Hugo Chávez porque por muy cabrón que pueda ser no es el cabrón del gusanerío opositor al régimen.
Liberty entró en el accionariado de El País y el Grupo Prisa con la condición de ser rentable en torno al año 2015. Cualquier otra cosa, la neutralidad de los distintos medios, el compromiso con la honestidad y la relación ética que deben tener con los ciudadanos que por distintos canales siguen estos medios está completamente supeditada a los números positivos que han de producir este grupo de comunicación para los que han invertido en él dinero. Da igual que se mienta, que se trate de manipular burdamente a la audiencia que mantiene estos medios, que se caiga en el amarillismo más sucio o que la calidad caiga a niveles de los panfletos más repugnantes si una cosa que consigue: que el negocio sea rentable a toda costa para que los inversores recuperen pronto su dinero y para que un miserable como Juan Luis Cebrián, que tras décadas como directivo condujo la empresa a la ruina, sigan cobrando la nada despreciable suma de 10 millones de euros al año. Esta chusma que dirige el periódico a mi me  han faltado el respeto, me han perdido como lector asiduo y, por lo que parece, no voy a ser el único que lo haga en los próximos años.
Canarias 24 Horas, 28 de enero de 2013.

21 enero 2013

Los sobres del fraude

Foto tomada de www.archipielagomachango.com bajo una licencia Creative Commons BY / NC / SA 3.0 

Que se sepa en nuestra fraudulenta democracia los sobres, ahora que el correo electrónico, las redes sociales y la mensajería instantánea casi han acabado con las cartas personales que iban por el correo postal, han servido principalmente para introducir el voto en las urnas y el dinero negro de los sobresueldos a determinados dirigentes políticos. En muchas ocasiones el dinero opaco generado por la política ha sido de tal calibre que no existen sobres en el mercado lo suficientemente grandes, en todo caso dejarían de ser sobres pues estos se definen como cubiertas generalmente de papel en el que se incluye la carta, por lo que han sido usados bolsas de plástico, de basura, bolsos deportivos, maletines y hasta cubiertas ocultas en determinadas prendas de ropa o, cuando no, la transferencia electrónica hacia Suiza que han hecho de este país lo que es: un centro de blanqueo y choriceo universal en pleno centro de Europa donde los corruptos como Bárcenas pueden viajar a hacer esquí y más cosas.
Lo que se ha visto estos últimos días, el escándalo del Caso Bárcenas, los 22 millones de euros en cuentas suizas, los sobresueldos en negro de los altos cargos del PP o el chantaje que el extesorero está sometiendo a un completo inepto e inútil como Mariano Rajoy, no es más que una parte de un proceso que se puso en marcha hace ahora 38 años con la proclamación, el 22 de noviembre de 1975, del rey Juan Carlos de Borbón como legítimo heredero del dictador fascista Francisco Franco. Que aquella Transición fue una chapuza, quizá se hizo lo mejor que se pudo hacer para aquella época aunque esto ya es algo que cada día ser ve como muy dudoso, ya nadie lo duda pero que, encima, en todos los años que vinieron después, una especie de normalización democrática que significó la consagración de las élites que provocaron la Guerra Civil y que gobernaron junto a Franco, no se hiciera nada digno de mención para superar los errores del proceso cuando ya se habían enterrado los intentos golpistas de los primeros ochenta es algo que no tiene perdón. En concreto para la socialdemocracia representada por el PSOE que con Felipe González estuvo casi 14 años en el poder pero que lo que hizo fue renegar del socialismo y del comunismo, acercarse al capitalismo ultraliberal hasta confundirse con él y afianzar las bases del sistema especulativo que luego pondría en marcha el Partido Popular de José María Aznar y que acabaría de reventar durante el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.
En estos años de democracia ceremonial se ha afianzado como jamás había sucedido en España el montaje de los partidos políticos como una casta que dice representar a la ciudadanía pero que, como no ha podido ser de otra manera, representa a una suerte de élites económicas a las que enmascaran y a una serie de prebendas logradas para los suyos como pago por desarrollar las políticas económicas de los que representan. No es que el PP sea un partido corrupto por encima de los demás, que lo es en gran medida sobre todo con el agravante de dárselas de ser el adalid de la moralidad cuando sus dirigentes llevan 20 años cobrando en negro de las tramas corruptas de este país, sino que es el mismo sistema de partidos el que está completamente podrido porque nació, entre otras cosas, para ser el representante de las élites económicas que dirigen nuestra economía y, por ende, el país entero. Desde aquí acuso a PSOE, PP, IU, CC, CiU, PNV y demás fuerzas política que llevan, de una u otra manera, ejerciendo el poder en los distintos ámbitos de haber no matado sino abortado una democracia real para 45 millones de ciudadanos y de habernos conducido, directa e irresponsablemente, al lodazal moral, social, político y económico en el que nos encontramos. No habrá verdadera Transición ni verdadera democracia hasta que nos libremos por completo de esta manada de zánganos que viven a nuestra costa, ocupemos el poder de manera lo más efectiva posible, rompamos con el antiguo régimen que Franco dejó atado y bien atado y seamos capaces los ciudadanos de representarnos a nosotros mismos de una manera directa.
Hemos vivido en una sociedad sin las más mínimas garantías democráticas de control y vigilancia, el ejemplo más reciente son las infames declaraciones de la supuesta Defensora del Pueblo, Soledad Becerril, defendiendo el derecho de Juan Francisco Güemes de utilizar la puerta giratoria que comunica lo público y lo privado para administrar los análisis clínicos de la Comunidad de Madrid que, precisamente, él privatizó. Que esta señora tenga un puesto de esta categoría no ya para defender al Pueblo que dice representar sino para legitimar el derecho de expoliar lo público por parte del PP da una clara señal de la nausea completa en la que nos hayamos inmersos agravado porque, encima, esta señora ni se plantea dimitir a pesar de estar constantemente favoreciendo al partido del gobierno. Hasta que no se sepa cómo en los casi 35 años de existencia de la Constitución de 1978 se han financiado y cómo lo siguen haciendo los partidos políticos mayoritarios, los vuelvo a repetir para no perdernos pues son principalmente PSOE, PP, IU, CC, CiU y PNV, nunca habrá la más mínima posibilidad de una verdadera democracia real que represente los intereses de la ciudadanía. A día de hoy los grandes partidos han tenido sonoros escándalos de financiación irregular y, si esto se mantiene tal y como lo hemos conocido hasta ahora, lo van a seguir haciendo porque el sistema político es un montaje perfecto para el fraude político y la corrupción que nos han asolado y que, como ciudadanos faltos de valores democráticos, no hemos sino mirado para otro lado durante los años de las vacas gordas, la orgía inmobiliaria y los fastos producidos por la Ley de Suelo aprobada por Rodrigo Rato. Además, y creo que esto es lo más importante, la legitimidad del sistema político está completamente cuestionada y se podría decir que muchos de los procesos electorales que se han producido en estas décadas están completamente cuestionados con lo que se ha desvelado estos días que es una punta de un iceberg y que a nadie le interesa el juego de y tú más ya que todos los partidos se han beneficiado de este sistema. En estos años sólo se reconoce un objetivo común que haya guiado a esta entelequia conocida como España: la de que la Selección Española de Fútbol fuera algún día campeona de Europa y del mundo.

Entre 45 millones de habitantes hay mucho talento encerrado, también frustrado, y me niego a creer que no se pueda encontrar siquiera un puñado de gente con capacidades y valores no sólo que los últimos presidentes de gobierno que ha habido, Felipe González, José María Aznar, José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy, sino en general en toda la casta política que nos ha estado gobernando durante casi cuatro décadas tras la muerte del dictador para hacer bien las cosas de una maldita vez. La democracia no es sólo por un sobre que sirve tanto para pagar sobresueldos a políticos que no lo merecen sino también para hacer el único acto que esta democracia ceremonial nos deja hacer: depositar un voto en una urna cada cuatro años. O los ciudadanos nos quitamos de encima esta lacra social que significa la política y los metemos en la cárcel o a chusma de la categoría de Bárcenas dudosamente irán a la cárcel o ya se encargarán los políticos de turnos en sacarlo de ella y darle el indulto como está haciendo el PP con criminales de la calaña de Carromero o los conductores suicidas. Todo ello, claro está, con la complicidad de las empresas que controlan los medios de comunicación que han callado miserablemente el lodazal de la corrupción que es España y que ahora algunos, tímidamente, lo sacan a la luz pública simplemente para hacer negocio. Todo ello con una calculada puesta en escena que no será de otra manera salvo repugnante.
Canarias 24 Horas, 21 de enero de 2013.

14 enero 2013

Sin vergüenza



En estos tiempo poco espacio hay para el elogio pero a veces hay que hacer una excepción con la que se confirma la regla. Nada más empezar el año, el 3 de enero, Margarita Ramos dimitió como Consejera de Trabajo de Canarias y volvió a su puesto de profesora en la Facultad de Económicas de la Universidad de La Laguna dejando, a más de uno, con tres palmos de narices. Aunque no fuera afiliada al PSOE su cargo se debía a los efectos del pacto de este partido con CC por su perfil de persona honrada, implicada y trabajadora. La verdad es que por su labor como Consejera de Trabajo no puede presumir de cifras positivas con el empleo en Canarias no sólo porque esta crisis que padecemos se está tragando todo sino porque en tiempos de bonanza y de la burbuja del cemento Canarias tenía la mayor tasa de parados de España con casi un veinte por ciento de su población activa. Margarita Ramos conjugó el verbo dimitir en primera persona y supo ser consecuente consigo misma y con buena parte de esta sociedad: se fue sin escándalos pero de una manera contundente porque, creo que debe pensar, que para hacer bien las cosas no sólo vale desearlo, Rivero lleva prometiendo de distintas formas 80.000 puestos de trabajo desde 2010, sino trabajar por ello y con las condiciones en las que se ha quedado su consejería debe ser lo más parecido a un cachondeo. Otra persona con menos escrúpulos hubiera aguantado el tipo soslayando las críticas sin vergüenza alguna y seguiría medrando en consejerías y direcciones generales para ganarse una jubilación de lujo pero, como no puede ser de otra manera, para Margarita esto no vale. En contraste su sucesora, una trepa como Francisca Luengo, ha ocupado su puesto y parece que está ahora en un idilio con Paulino Rivero, será por la orgía de los 80.000 empleos, a pesar de que en 2009 a Luengo le provocaba nauseas que Rivero hiciera campaña electoral cogiendo niñitos entre sus brazos.
Actitudes de este tipo no pasan todos los días y esta semana, mediáticamente hablando, hemos visto actitudes de todo tipo en las que la falta de vergüenza son la tónica general. Al nepotismo del fichaje de Rato por Telefónica le ha sucedido el del pijo de Juan Francisco Güemes, el marido de la otra pija Andrea Fabra hija del mayor ganador de lotería de la historia que piensa que los parados son un mal que desluce a su partido, que, en plena orgía privatizadora de la sanidad de Madrid, su empresa pasa a controlar los análisis clínicos de esta comunidad autónoma pese a que él mismo haya sido el que privatizó estos servicios hacia 2010 siendo consejero de la sanidad de Madrir. Que no sea ilegal este pelotazo de un imputado como Rodrigo Rato en Telefónica o que Güemes pase a controlar un servicio que el mismo regaló a sus amigos no quiere decir que estos casos no sean moralmente reprobables. Como sabemos la moral la tenemos unos cuantos pringados mientras esa casta que se enriquece un día sí y otro también de nuestro trabajo, la de los políticos, encuentran puertas giratorias que comunican sus antiguos puestos públicos con las empresas privadas que los contratan por haber trabajado en lo público en su momento. El paradigma de esto es Elena Salgado, la ministra de economía de Zapatero que en su completa ineptitud metió a España en el pozo en el que nos encontramos, pero que no tuvo ningún reparo, ni parece que habían leyes ni mucho menos ética para impedírselo, que fichara justo a los 4 meses, cuatro, de haber dejado su cargo de ministra para Abertis pese a que su decisiones en el gobierno afectaron directamente a esta empresa dedicada a las infraestructuras. Un supuesto artista chino se come cadáveres de bebés muertos en sus espectáculos por el país porque, entre otras cosas, el canibalismo no está ni perseguido ni penado en China y lo que hace es algo completamente legal en su país aunque a muchos se nos pongan los pelos de punta simplemente con imaginarlos tales cosas. En occidente, en principio, nadie se come a los niños pero la casta de zánganos políticos que llevamos casi cuarenta años alimentando se comen todo: nuestros impuestos, nuestras esperanzas y hasta el estado mismo a pesar que no creen en él pero se dan un festín privatizando primero las grandes empresas que ya no serán públicas en mucho tiempo y ahora la sanidad y la educación para regalárselas a sus amigos empresarios.
Esta semana, además, se ha acrecentado la corrupción existente en todas y cada una de las instituciones supuestamente democráticas de un estado, como el español, que cada vez se parece más a un establo. El Caso Urdangarín, bien es verdad que como una estrategia de defensa del exsocio del yerno del rey Diego Torres, toca cada vez más a la Corona y estos días hemos visto una serie de correos electrónicos que tratan de implicar al Borbón sacando a relucir el nombre de la amante de éste, Corinna Sayn-Wittgenstein. A su vez los jueces, y la justicia en general, nos han dado una prueba contundente de que los ciudadanos no podemos confiar en ésta, en todo caso los jueces son una parte más del problema pues comparten una serie de privilegios con la casta política a los que no están dispuestos a renunciar, pues el homicida Ángel Carromero pasa el fin de semana en libertad en su casa puesto que un juez ha decidido apresurar su tercer grado penitenciario de una manera completamente record. Pueden ser centenares, incluso miles, los presos que cumplen condena en cárceles de Marruecos y muchos otros países del Sur de América, probablemente con peores garantías en derechos humanos y procesales que en Cuba donde Carromero mató a los dos disidentes en un accidente de tráfico, y su caso ha sido fulminantemente veloz a pesar de que muchos de estos presos cumplen también las condiciones que este cachorro del PP para regresar a España. Aún así los distintos gobiernos, primero del PSOE y ahora del PP, han hecho una mierda para que vengan a España a cumplir su condena como hace ahora este tipo. Lo más repugnante es que a pesar de haber seis millones de parados le ha salido un trabajo en el ayuntamiento de Ana Botella por el que, encima, cobrará 50414 euros al año. Por mucha voluntad política que haya habido para salvarle el culo a este niñato, el PP da por los suyos todo lo que haga falta, ahora Carromero no estaría disfrutando de un tercer grado si no fuera un juez el que haya firmado este privilegio y el que ha dejado a un homicida suelto en la calle sin cumplir condena mientras muchos pringados se pudren en la cárcel por delitos más leves que el suyo y que no han quitado la vida de nadie. Si quieren que Carromero sea útil a esta sociedad lo mejor que le pueden hacer es darle un puesto en el parque móvil del PP o mejor aún en los de los ministerios del Gobierno de España.

Para ahondar en el fracaso social y político que significa la justica para nuestra sociedad ahí está el Caso Pallerols en la que, nada más y nada menos, dos instructores estuvieron la friolera de 16 años para instruir el caso de la financiación ilegal de Unió Democràtica de Catalunya, le robaban el dinero a los parados para financiar su partido en unos cursos financiados por la UE que nunca se celebraron, y al final esta semana se ha cerrado el caso con un acuerdo extra judicial que reconoce completamente la corrupción existente. Como no podía ser de otra manera Josep Antoni Duran i Lleida, que comprometió su sucesión en el partido al resultado de este caso, dice que a él no le da la puta gana de dimitir, que el caso ya está cerrado en otro lugar y que, con dos testículos muy grandes, sigue en su cargo demostrando ser un cara dura y un sin vergüenza. 
Yo era de los gilipollas que ya se quejaban de todo este sistema en la etapa de bonanza porque, de una manera u otra, suponía que la situación a la que nos estamos enfrentando ahora era la necesaria que se podía derivar de aquellos fastos en los que, mal que nos pese ahora, estábamos viviendo. Acostumbrado a estar siempre en un cierto estado de escándalo lo que estamos viviendo ahora, con tanta corrupción aflorando, con una casta política en puro cuestionamiento y con la Corona en el punto de mira, no es nada nuevo sino que la orgía inmobiliaria en la que estábamos inmersos se ocupaba de esconder. Lo que ahora sucede es que la opinión pública, sobre todo la mediática buscando hacer negocio con todo ello, está a la que salta con todo lo que pasa, un poco de deseo de justicia y mucho rencor manejan esta opinión a mi entender, y ya es más difícil esconder las barbaridades que se tapaban en plena orgía de la burbuja inmobiliaria que, en cierto modo, nos hizo creer que éramos ricos. No creo que esta furia, que tiene todos los visos de ser temporal, vaya a poder perfilar la solución a nuestros males. Se necesitan soluciones más radicales que supongan el derribo de las actuales clases dirigentes y dominantes que las pongan en su sitio, la cárcel como mínino, porque si no volverá a pasar lo mismo y este ciclos tan terrible que estamos viviendo se volverá a repetir en un futuro tras una bonanza de unos años.
Canarias 24 Horas, 14 de enero de 2013.

09 enero 2013

El centro histórico de La Laguna como laboratorio ultraliberal


El proceso de mercantilización, privatización, cosificación y venta al mejor postor de la empresa privada que los gestiona el Casco Histórico de San Cristóbal de La Laguna, propiedad de María Luisa Cerrillos y que se llama Arquitectura, Urbanismo y Gestión, ha recibido hoy el espaldarazo del Gobierno de Canarias con la declaración de este centro histórico como Zona de Gran Afluencia Turística. Aunque la mayoría en ATI CC y el infame PSC PSOE celebraban esta noticia este es un día para estar bastante triste no sólo porque esta declaración de zona de afluencia turística significa un granito de arena más para la degradación urbana del casco histórico de La Laguna sino también porque con ello se apuesta por la explotación laboral al permitirse que se abran todos los días de la semana, incluidos domingos y festivos, en una sociedad donde el trabajo, principio supremo de la explotación humana, es ahora todo un valor y donde hasta los comerciantes palmeros son capaces de sortear, entre sus clientes, un puesto de trabajo, como si fuera un jamón, que al final se acaba llevando un sindicalisto liberado de CC OO. Tomando la peor, la más miserable y ultraliberal medida del gobierno de Mariano Rajoy, junto con la reforma laboral que ha creado la cifra récord de parados de la historia, como es el Real Decreto de Medidas para Garantizar la Estabilidad Presupuestaria y de Fomento de la Competitividad el gobierno de Canarias se ha inventado este nuevo método para que los comerciantes hagan lo que les dé la gana y, con la excusa de los puestos de trabajo basura creados por las franquicias que están ocupando el centro histórico, se sigan enriqueciendo a costa de la explotación de sus trabajadores. 


Del alcalde Clavijo, especializado en celebrar los mayores macorbotellones de la historia de La Laguna, no esperamos nada más sino que, en todo caso, sepa cumplir con el papel que representa para los caciques a los que sirve de una manera gozosa pero no así, por lo menos en teoría, de alguien como Gustavo Matos que milita en un partido político que exhibe entre sus siglas las palabras socialista y obrero. En todo caso, Matos no es más que una especie parasitaria de niño pijo que le calló un puestito de director general de consumo, tras el reparto de consejerías de CC y PSOE, cuando salió por patas de La Laguna tras haber obtenido lo peores resultados electorales de la historia de los sociatas laguneros. Es un tipo bastante gris que nunca se le ha conocido trabajo productivo alguno salvo el que habrá hecho con sus trabajitos de abogado, quien haya necesitado uno alguna vez en su vida sabe la pasta gansa que se levanta esta gente por hacer poco, y un enchufe como el que tiene ahora del que tiene que sacar partido antes que se acabe. Que un tipo así, carente de ideología de cualquier tipo, sea capaz de tomar sin miedo una de las medidas más ultraliberales que se han acordado nunca en el comercio nos dan cuenta de la catadura moral, del oportunismo y de la cantidad de trepas y zánganos que, viviendo de nuestros impuestos, fagocitan en un partido como el PSOE que, como he dicho alguna vez, no han tenido todavía la vergüenza de quitar de sus siglas lo de socialista y obrero, no ya por coherencia sino por respeto a lo que trabajamos para mantenerlos y nos consideramos socialistas y libertarios. En la rueda de prensa que el señor Matos daba con Clavijo decía, cito de memoria porque es imposible encontrar las declaraciones exactas, que había perdido la cuenta que cuántas tascas se habían abierto ya en La Laguna y que lo mejor que se podía hacer un domingo era ir a La Laguna, disfrutar de éstas y comprar en familia como una expresión máxima de lo que es el ocio. Está claro que para mantener abiertas las tiendas de La Laguna, si es que esta medida llega a cuajar de verdad, los empresarios no van a emplear a más gente de la cuenta sino que los trabajadores que ya tienen contratados acabarán haciendo cincuenta, sesenta o más horas a la semana si quieren abrir todos los días de lunes a domingo. No me imagino yo a Gustavo Matos, que como ya sabemos no ha trabajado de verdad en su vida, un domingo atendiendo una terraza en la Plaza de La Concepción o en una zapatería mientras usted y yo nos vamos de cañitas o a comprarnos unos zapatos. Sinceramente, no creo que este señor aguante más de una jornada de trabajo porque no creo que sepa lo que es hacer esto de verdad.


Las instituciones públicas deben velar para que la ciudadanía no acabe mermada en sus derechos y no para que los comerciantes se enriquezcan a base de explotar a una clase social determinada adoptando sin tapujos decretos tan terriblemente ultraliberales como este de Rajoy para el comercio. La gente debe de educarse y entender que el consumo no es ocio, que durante una semana normal hay horas para ello, como el día tiene su horas para el sueño, que el consumo irresponsable es el peor servicio que hacemos a nuestra sociedad y que el ocio debe pasar por otra cosa que no sea la de consumir. Gustavo Matos se hace un flaco favor a si mismo hablando siempre que puede en los medios para contar sus ocurrencias porque no sólo se pone en evidencia a si mismo de su ineptitud sino porque calladito está mejor para su objetivo: cobrar su sueldazo a fin de mes y lucir, por el casco lagunero, su último modelito de traje comprado en una tienda que, probablemente, no sea del centro lagunero que luego tanto le gusta reivindicar. Viendo como se las gasta esta chusma de clase política que nos gobierna uno no sabe quién es peor, si alguien así por ser cómo es de incompetente o quién le mantiene en su puesto. 

07 enero 2013

Telefónica para Rato



Hubo un tiempo en el que Telefónica era la empresa española de los grandes números: sumaba muchos millones de abonados en todo el mundo, se expandía allí donde había mercados cautivos como en Sudamérica, Europa del Este o Asía y mucha gente ganaba muchísimo dinero especulando en bolsa como cuando salió al mercado aquel portal fantasma que ya nadie sabe nada de él y que se llamó Terra. Era la época en que la empresa era gobernada por el amigo de pupitre del expresidente Aznar Juan Vilalonga, designado digitalmente por aquel, para privatizar por completo la compañía y desviar el valor de ésta hacia las bolsas y no hacia el servicio de las telecomunicaciones. En España también la compañía era la empresa de los grandes números y con un monopolio brutal mantenía millones de abonados con precios abusivos que, en muchos casos, se han mantenido con la entrada de la falsa competencia de otras operadoras con las que, indefectiblemente, no se ha dudado en pactar precios por supuesto siempre a la sombra. Sin embargo, el salto exponencial de este empresa multinacional española ha sido en los primeros años del siglo XXI con la presidencia de César Alierta, otro designado digitalmente por el oligofrénico de Aznar y que ha sobrevivido a tres presidentes de gobierno, pues la empresa ha pasado de tener como objeto social las telecomunicaciones a convertirse en la mayor charcutería de España y donde se espera que pronto el 1004 atienda pedidos relacionados con el chorizo y la casquería.
Prohombres como Eduardo Zaplana, el imputado yerno del Borbón Iñaki Urdangarín o el imputado Rodrigo Rato, que se fue con el culo al aire del FMI por sus bochornosas previsiones a Bankia de cuya dirección dimitió después de dejar un agujero de 40 mil millones que pagaremos todos los ciudadanos víctimas del rescate, han llevado a esta empresa a la situación que ahora atraviesa de pérdida de liderazgo en su sector porque su perfil no es el indicado para el negocio sino que estos fichajes se enmarcan en el mero pago de favores prestados. Algo así sucedió cuando Gas Natural fichó a un personaje tan siniestro como el expresidente Felipe González como consejero independiente o cuando Endesa fichó al falangistas expresidente José María Aznar como asesor para Latinoamérica y cuyas incorporaciones a las infladas plantillas de directivos zánganos no se entienden tanto como por la influencia política de estos personajes pudieran tener sino como el pago de favores a cuenta de la casa por los servicios prestados en otro tiempo. Que Telefónica anunciara el fichaje del imputado Rodrigo Rato, el exministro que fue un gran actor en la privatización de esta compañía precisamente, un viernes 4 de enero por la tarde cuando la gente estaba concentrada en las últimas compras navideñas demuestra que la compañía, ante todo, sentía una vergüenza ajena muy grande con respecto al asunto. Como fuera tenían que darle un sueldo al imputado Rato de una manera impepinable y por órdenes muy de arriba pero parece que la gestión política, y en este caso empresarial, se ha convertido en estos últimos años en una gestión de la comunicación de las malas noticias a la ciudadanía considerada con la carga peyorativa, en este caso, de clientes o consumidores.
No sólo es que el imputado Rodrigo Rato, el mayor delincuente financiero de la historia de España que deja a Mario Conde que ha estado muchos años en la cárcel como un mero timador de la estampita, se va a ir de rositas, como parece que va a ser el caso, sino que, además, se vaya a llevar un pastón a fin de mes por representar a una empresa tan ligada al abuso sobre millones de consumidores de todo el mundo es la mayor de las infamias que los millones de afectados por esta crisis hemos tenido que soportar en nuestras caras hasta el momento. La misma clase económica, política y social que hundió a España en el fascismo y en la pobreza más absoluta durante más de cuatro décadas tras la guerra de 1936, aquella casta que Franco alimentó como buitres y que cuando dejó todo atado y bien atado se hicieron demócratas de toda la vida para seguir en el juego, ha sido la que nos ha llevado hasta esta debacle de carácter moral, social, política y económica en la que nos encontramos. Los asesinos que gobernaron este submundo llamado España tras la Guerra Civil han muerto ya en la mayor de las impunidades y, por lo que parece, una nueva versión del repugnante borrón y cuenta nueva que significó la Transición se está poniendo en marcha con el objetivo que los culpables de lo que está pasando ahora queden, de nuevo, en la impunidad más absoluta volviendo a repetir la historia una y mil veces si fuera necesario.
Yo no confío en la justicia y creo que el juicio que se está celebrando en la Audiencia Nacional sobre el Caso Bankia es una farsa en toda regla que más tarde o más temprano se acabará por archivar porque los culpables de esta gran estafa colectiva llamada España, la economía española ha vivido muchos años en una burbuja inmobiliaria creada por la ley del suelo del imputado Rodrigo Rato, ni van a tener el castigo que se merecen ni, mucho menos, van a pisar la cárcel. El juez Fernando Andreu puede que tenga la mayor de las voluntades del mundo para que los 33 delincuentes imputados en la causa paguen con la cárcel lo que han hecho pero, tristemente, sólo hay que recordar el calvario que se le hizo pasar al malogrado Baltasar Garzón que fue separado, de la manera más canalla del mundo, de la carrera judicial por parte de sus compañeros de la extrema derecha. La separación de poderes entre el poder político ejecutivo y el judicial, que tanto reclaman los jueces cuando hay algún tipo de intromisión que les desagrada, no existe en la realidad y la clase judicial, en su mayoría, es una clase untada y mezclada con la clase política que es la que les da su sentido más absoluto. Ruiz Gallardón es un ser completamente infame, muchos lo alababan como el gran progre del PP antes de ser ministro pero hay quienes veíamos su lado siniestro cuando se hacía pasar por un moderado, pero tenía razón en una cosa: el poder judicial está básicamente enfadado con él y con el gobierno del PP porque les han recortado el sueldo, los días libres y porque ahora algunos jueces tienen que pagar 50 euros en los parking de sus juzgados antes que por otra cosa. Los trabajadores de la sanidad de Madrid han estado cinco semanas en lucha dejándose sus nóminas en la batalla defendiendo la sanidad de millones de personas pero los jueces por lo único que se les ve unidos es por puro corporativismo. En este tiempo lo han demostrado no sólo callando mientras los demás nos veíamos atacados hasta que han hablado porque lo suyo ha sido mermado sino que, además, lo han demostrado con muchas sentencias que lo que hacen es defender el estado de cosas vigentes, a pesar de saber que son injustas, porque la confrontación no les conviene. Sé que algún juez decente, que los habrá no digo que no, pudiera sentirse ofendido con estas palabras pero es lo que vemos por sus acciones una gran parte de la ciudadanía: que están al lado de los poderosos y que, en el fondo, no va a haber nunca una justicia digna para la mayoría de la gente corriente. No hay más que recordar la actitud de Carlos Dívar completamente alejada de la realidad social mientras se iba de fin de semana caribeño con su guardaespaldas y amante a hoteles de lujos a costa del ciudadano. En este sentido no va a haber cárcel para Rato, ni para muchos imputados por Bankia ni una sanción decente para los 63 políticos querellados por Democracia Real Ya que cobran 1.800 euros en dietas por vivir en Madrid aunque tengan casa propia como hace una astuta como Ana Oramas. En el estado de shock  en el que vivimos la opinión pública tragará lo que haya que tragar como estamos tragando que el imputado Rodrigo Rato vaya a ser consejero para Latinoamérica y Europa de Telefónica.
En Internet hay una petición para que César Alierta cese al imputado Rodrigo Rato que, como no debe ser de otra manera, se agradece pero que se queda tímida en comparación a las soluciones de orden radical que nuestra sociedad necesita. La justica está cara y con mis palabras no quiero cometer ningún delito expresando lo que siento para verme en manos de los jueces injustos a los que más arriba me he referido pero para esta situación no caben ni parches ni soluciones parciales sino revolucionarias y radicales y que, sobre todo, pasen por las vías que se entienden normales.
Canarias 24 Horas, 7 de enero de 2013.

31 diciembre 2012

El abismo del PSC PSOE

Foto digitalizada de la propaganda electoral del PSC PSOE en La Laguna de 2011. ¡Sin desperdicio!

El sistema electoral canario permite lo que ya quisieran para sí muchos dictadores del mundo: que gane quien gane las elecciones sea siempre un único partido, Coalición Canaria, el que lleve las riendas del poder en virtud a la connivencia de orden mafioso que mantiene con la clase empresarial del archipiélago y a un absoluto control de los medios de comunicación que, de una manera u otra, están controlados por esta misma clase empresarial y que callan miserablemente los grandes desmanes que han ocurrido, ocurren y ocurrirán en este archipiélago de carácter bananero. Con todo esto CC lleva casi dos décadas gobernando en las islas a pesar que haya perdido consecutivamente las elecciones de 2007 y 2011 y de ser la tercera fuerza en la sede del fraude, conocida como Parlamento de Canarias, que no permite la entrada de otros grupos políticos debido a un sistema electoral de orden caciquil. No obstante, para que el sistema funcione es necesario que se articule en una suerte de trile que complementa a CC y que son el PP, que por cuestiones de ética y moral debería estar gobernando las islas pues ganó las últimas elecciones, y el PSC PSOE. Precisamente sobre esta tercera pata, la más miserable de estos tres partidos a día de hoy, quería hacer unas breves reflexiones.
Para entender lo que le ha sucedido a este partido pseudosocialista y pseudo-obrero creo que puede ser muy esclarecedor analizar los resultados en el municipio de San Cristóbal de La Laguna en las elecciones de 2007 y las del 22 de mayo de 2011 pasado. De tener 9 concejales en 2007, el 27,42 por ciento de los votos que fueron 18.358 papeletas, han pasado a contar con tan sólo 4 concejales que en cifras brutas son sólo el 15,10 por ciento con 10.921 papeletas emitidas. Contar con poco más de diez mil votos en un municipio que tenía a fecha de las elecciones 122.226 personas censadas con derecho al voto y que tiene un aparato inmenso detrás para generar expectativas, propaganda y hasta ideología es, cuando menos, un descalabro en toda regla que en lugares con un mínimo de ética democrática política hubiera tenido como consecuencia inmediata un torrente de dimisiones pero que en La Laguna la dirección del PSC ha sido premiada con puestos de mando en el ayuntamiento gracias al pacto infame que este partido ha hecho en Canarias con CC. El descalabro del PSOE es tan brutal que la suma de votos de XTF y SSP, que llegaron al ayuntamiento por primera vez engañando a un electorado descontento entre los que me encuentro pues conocido es que di y que jamás daré de nuevo mi voto a Sí Se Puede, se queda en apenas 174 papeletas para de un partido que, en España, ha superado los diez millones de votos en 1982 y que ha gobernado el país casi durante 20 años de manera interrumpida. La situación actual de este ayuntamiento es bochornosa pues cuenta con una oposición inexistente, la autodenominada izquierda alternativa, por lo menos así me pedían el voto, está a sueldo del alcalde y no se les conoce iniciativa alguna que no haya sido la de cerrar los sueldos de sus liberados y las dietas de los concejales en los plenos. El caso es que tenemos a Javier Abreu, que no es más que un completo vividor que ahora ejerce de pequeño cacique visitando las pocas obras públicas que hay en el municipio, no sólo cobrando un sueldo desproporcionado a su valía personal como teniente alcalde sino que ha sido reelegido con casi el noventa por ciento de los votos de la federación  socialista de La Laguna como secretario de este partido en el municipio. Recordemos que Javier Abreu, que en su día llamé cobarde y hooligan con toda la razón del mundo, no salió elegido por los ciudadanos sino que ocupó su puesto cuando las listas corrieron cuando el otro cobarde de tu partido, el pijo Gustavo Matos, se largó con el rabo entre las piernas de La Laguna para pillarse un puesto muy cómodo con un sueldazo en una dirección general de consumo donde no se le conocen otra cosa más que ocurrencias.
Javer Abreu se deja ver en una gala benéfica televisada en La Laguna.

Que el año 2013 va a ser peor para los ciudadanos que el 2012 no hay quien lo dude aunque el eterno buenismo de los que nos gobiernan, y del que parece que para salir de los malos tragos hay que desearlo con fuerza porque somos los mejores y mientras nos quedamos sentados como hace Rajoy, nos quieran hacer creer otra cosa. Lo que nadie dice, pero todos sabemos, es que este año que viene va a ser un año fatal también para los partidos políticos que, por miedo a perder las poltronas y por la falta de vergüenza, se aferraran aún más al clavo ardiendo que ahora mismo significa el poder que manejan. Para el PSC PSOE en concreto va a ser fatal porque es muy probable que pierdan la miserable cuota de poder que les ha significado el pacto con CC y si en Estados Unidos están ante el abismo fiscal por temas de impuestos Canarias ahora mismo, con los movimientos que hay dentro de CC para mandar a su nuevo chalet que Rivero se construye en el municipio bananero de El Sauzal y despojarlo del poder, Canarias está frente a un abismo político que, sin lugar a duda, va acabar por profundizar la terrible crisis que en este archipiélago está atravesando una parte importante de nuestra sociedad. No es que desee sobre todas las cosas ver a Ana Oramas de presidenta del gobierno de Canarias con, seguramente, los votos del PP pero uno a estas alturas daría cualquier cosa por ver la cara de papa arrugada que se les va a quedar a personajes como Javier Pérez, Aurelio Abreu que dejó completamente quebradas las cuentas del ayuntamiento de Buenavista tras 25 años de alcalde y ya es imputado, Javier Abreu, Guacimara Medina, Gustavo Matos o José Miguel Pérez.
No es que me haya parecido una persona completamente transparente pero Juan Fernando López Aguilar representaba un mínimo de dignidad en este partido mientras fue secretario general del PSC hasta que personajes completamente grises como el buen crítico de ópera y pésimo gestor como Gerónimo Saavedra consiguieron que se largara de Canarias y Zapatero le diera el chollo de eurodiputado. Sin tener en cuenta lo histriónico de las declaraciones de este personaje por lo menos pedía algo a lo que el PSOE en Canarias ha renunciado en pos de las cuotas de poder que ha conseguido tras casi dos décadas desalojados del poder: la reforma del sistema electoral canario que, a todas luces, es el más injusto de todos los sistemas electorales del mundo. Es muy probable no sólo que ahora pierda esta pequeña cuota de poder sino que durante muchísimos años no vuelva a tocarlo. Esto será el castigo que no sólo este partido se merece sino que, además, todo lo malo que les pueda pasar es poco en comparación con lo que se merecen pues en este año y medio que llevan gobernando ni se han atrevido a enfrentarse a CC en busca de algo que les podría haber beneficiado: la reforma del sistema electoral canario.
El tiempo de la política profesional ha terminado desde hace ya unos años y los partidos no son lo mejor que existe para representar a los ciudadanos sino que, a día de hoy, es la causa de todos nuestros males. El sentido de esta crisis económica, moral, política e institucional que asola el mundo no es otra que la ciudadanía se determine a salir de ella de manera revolucionaria enterrando lo viejo entre lo que está, por supuesto, el actual sistema de partidos que es el causante de la mayor parte de nuestros males. Podremos aferrarnos a lo viejo en tanto que la casta política nos sigua engañando para hacernos creer que son necesarios cuando lo que son es completamente prescindibles. Cuanto más tardemos en darnos cuenta de todo esto más prolongaremos nuestra agonía y más tarde llegará si no la solución completa a nuestros males, esto por pura dinámica social nunca se hará por completo, sí por lo menos a los problemas de fatal de perspectivas y futuros que nos asolan ahora mismo.
Canarias 24 Horas, 31 de diciembre de 2012.

24 diciembre 2012

Nacionalismo reaccionario



Como mismo los economistas hacen previsiones económicas sobre la crisis que nunca se cumplen, pero que cuando son positivas nos las queremos creer porque ya sabemos que la nuestra es la España de Campofrío, vamos a comenzar hoy con un poco de política ficción. Imaginemos que por fin a Paulino Rivero su partido, que como hemos visto estos meses es el principal enemigo de este impresentable empezando por Ricardo Melchior, lo ponen en su sitio, nunca debió haber salido de El Sauzal, y por fin la oligarca de Ana Oramas se gradúa en el cursillo para política comprometida que a nuestra costa se está pegando en Madrid para que en cuatro años que lleva allí por lo que más se le recuerde es por una ocurrencia populista barata y es ordenada presidenta de Canarias con los votos de un siempre miserable PSC PSOE que sus enchufados no iban a dejar de apoyar. Cabe señalar que hasta aquí la política ficción es poca pues sabemos que en CC anda intentando derribar a Rivero de su cargo y puede que el 2013 traiga algo en este sentido. En fin, que Ana Oramas investida como primera presidenta del Gobierno de Canarias convocara entonces elecciones, después de mirarse su ombligo y ver que el mundo es redondo como éste, tras hacer un giro soberanista independentista buscando la mayor de las legitimidades posibles en las urnas a pesar que Canarias cuenta con el sistema electoral menos legítimo, injusto y trapichero del mundo hecho a imagen y semejanza de las oligarquías caciquiles insulares. Pongamos que en esas elecciones hay un vuelco electoral en Canarias donde el PSOE y el PP se quedan como fuerzas marginales y la una especie de izquierda, algo parecido o peor a aquel experimento que hizo Sí Se Puede hace ahora un año con traidores trepas profesionales como José Manuel Corrales máster en el PSOE por corruptelas, y desde una perspectiva independentista, llegan al Parlamento en número suficiente para ser llave de gobierno en Canarias. ¿Qué haría esta izquierda soberanista? ¿Entregar sus votos para la investidura de Oramas a la derecha más extrema que ha existido nunca en Canarias protagonizada por CC porque la hoja de ruta común, lo único que en principio deberían compartir, es la independencia de Canarias?
Sólo espero no vivir lo suficiente para ver este tipo de cosas pero me consta que en Canarias hay un sustrato nacionalista autodenominado de izquierdas que puede ser calificado como reaccionario, inculto, romántico hasta el ridículo, mentiroso, que tienen como diario de cabecera a El Día, es xenófobo y bastante rallando en el fascismo que podría apoyar este tipo de cosas y que serían capaces de poner en marcha este proceso al tiempo que una suerte de eugenesia de la población canaria con el binomio simple pero terrible de ser godo o no godo. Los mismos soberanistas que hicieron mártir en vida a Antonio Cubillo, los últimos años este personaje vivió muy bien de este cuento, son los que homenajean a Javier Fernández Quesada, asesinado en 1977 por la policía franquista, sin pensar que el muchacho no estuvo nunca politizado pero ignoran incomprensiblemente a Antonio González Ramos, asesinado durante las torturas de un interrogatorio en lo que es ahora la Subdelegación de Gobierno de Tenerife por José Matute, o a Bartolomé García Lorenzo tiroteado por la policía franquista en su propia casa pero que eran sindicalistas y obreros.
No hay que ir muy lejos para ver como en Cataluña está sucediendo este proceso de manera real y donde los terribles recortes de Artur Mas no sólo han sido tapados con cal viva en la reciente campaña electoral sino que una fuerza política que se define progresista y de izquierda, como es Esquerra Republicana, ha pactado la investidura de este impresentable, lo mejor que pudo haber hecho el 25 de noviembre con los resultados electorales en la mano era presentar su dimisión, con un único objetivo como horizonte: el referéndum de soberanía de 2014. Estos días no hemos oído hablar que para investir a Mas hayan de cesar los recortes en la sanidad catalanas tanto o más sangrantes que los del PP, los de educación o adecentar la policía fascista que siembra el terror entre sus ciudadanos como son los mossos de escuadra que han disfrutado, y parece que van a seguir haciéndolo, de una impunidad sin límites y completamente repugnante que, en muchos sentidos, ya hubiera querido para sí la policía de Franco incluyendo indultos repugnantes. Esta falsa izquierda nacionalista parece olvidar una cuestión clave como que lo que nos une a los individuos son las situaciones de vida objetivas antes que una cierta unidad territorial y cultural. Un obrero de una fábrica en Cataluña o un trabajador del sector del comercio de esta región siempre tendrán más cosas en común con un trabajador de Vladivostok, con el que no comparte ni lengua ni cultura, que con un empresario catalán que paga las campañas de Mas y ha ayudado al padre de éste a evadir dinero a Suiza a pesar que los dos se puedan entender perfectamente en buen catalán y celebren sus tradiciones. Que la derecha se enfrente frontalmente al materialismo histórico porque pone en evidencia su montaje es compresible pero que la izquierda, esa falsaria que habita en los partidos políticos, haya renegado de este materialismo como herramienta de compresión de la realidad histórica explica perfectamente la situación en la que nos encontramos de una izquierda débil, aburguesada y con los mismos dogmas ultraliberales que la derecha y que no es capaz de imaginar nada más allá del capitalimso. Es más, parece que para esta izquierda parece que con la consecución de la soberanía todos nuestros problemas estarán resueltos. Con ello se demuestra que, en muchos sentidos, ya no tenemos remedio.
Yo soy de los que pensaron que la unificación europea podía ser una forma de que los localismos fueran representados en un marco abstracto común y superior hasta que nos impusieron el euro y trataron de sacar adelante una Constitución Europea, curioso como también por aquella época Antonio Cubillo sacó su propio texto de constitución canaria en el periódico reaccionario El Día sin buscar el consenso con nadie, dictada por los grupos de presión financieros que son los dueños de la Comisión Europea que ha demostrado ser, tras dictaduras y regímenes soviéticos, la mayor forma de gobernanza antidemocrática del mundo en la actualidad y donde la ideología de los grupos financieros dominantes, la banca más maltrecha del mundo que es la alemana, se impone a más de 300 millones de personas sin que los ciudadanos tengamos derecho, ni si quiera, a pronunciarnos sobre ello.
Me Temo que este es el reto en el que nos debemos mover las gentes que nos situamos en un horizonte de progreso buscando un punto intermedio en el engaño que desde sectores políticos se hace del nacionalismo como instrumento de enmascaramiento de los verdaderos problemas, en este sentido no critico el derecho a la soberanía sino la instrumentalización de ésta que se hace desde la derecha y de la izquierda más descerebrada y oportunista, o la búsqueda de procesos de construcción postnacionales que, en el caso Europeo se ha mostrado no sólo ineficaces y que han resultado ser el medio ideal en el que se mueven los grandes poderes financieros gracias a la corrupción, los lobbies y políticos completamente ineptos. En un ambiente del gobierno de ultraderecha del PP, que es la mayor máquina de fabricar nacionalismos con ideólogos metidos a ministros como José Ignacio Wert, crece este nacionalismo pobre de espíritu y sin ideología que, compartiendo con el cristianismo el horizonte del porvenir como proceso de liberación de las almas, olvida una de las cosas fundamentales en todo proceso de construcción de nacionalidades: el capital acaba fagocitando las construcciones de todo proceso nacional. En el caso de Canarias qué creen que haría la burguesía cacique y parasitaria canaria, con personajes como Santiago Santana Cazorla, Antonio Plasencia o Ignacio González, entregarse de rodillas al frente de liberación de Canarias o tratar de seguir controlando el aparataje del nuevo estado como hacen ahora. Yo no tengo dudas porque estos tipos serán todo lo canarios que se quiera pero desde un punto de vista de las lucha de clases están, y estarán siempre, en guerra conmigo hasta que sus condiciones objetivas, como mínimo, no sean como las mías. 
Canarias 24 Horas, 24 de diciembre de 2012.

17 diciembre 2012

Solidaridad mercantilizada



Tener un medio de comunicación en las Islas Canarias es un auténtico chollo no sólo porque ha servido a muchos empresarios para que cuadren con ingeniería financiera los números de sus empresas, que se lo pregunten al amigo de Paulino Rivero Miguel Concepción, sino porque sirve como un escudo para que no te ataquen como decía Amid Achid en Radio Club Tenerife, la emisora oficial de ATI, ante el peloteo repúgnate de periodistas apesebrados como Carmelo Rivero. Eso lo tiene claro hasta César Rodríguez Pláceres con su Radio San Borondón, que se autodefine como La Voz del Pueblo, pero que no es más que un instrumento en su entramado empresarial con el que vive siempre en una constante intriga, reparte parabienes y decide quién es progresista y quién es de la siniestrona aunque el único logro que se le conoce es haber partido en varios trozos a la izquierda de Tenerife y ponerlos a pelear entre ellos. En el día en el que sale un nuevo El Día que, aunque la mona se vista de seda, tiene aspiración a renovarse la portada es para el viejo falangista reconvertido a independentista, resentido como nadie con la isla de Gran Canaria como es José Rodríguez, con una entrevista en la que declara que El Día no depende de constructores o plataneros cuando hemos visto que multinacionales sin competencia real en las islas como Unelco Endesa se han gastado lo que no está escrito en publicidad inútil en este periódico para eliminar posibles críticas como mismo hace ahora Repsol en Canarias 7 o en La Provincia para que no le chafen las prospecciones petrolíferas frente a Fuerteventura y Lanzarote. Laboralmente, además, también es un chollo tener una empresa de comunicación en las islas porque ya sabemos lo mal que cobran los periodistas con titulación universitaria en este tipo de medios con sueldos miserables en contraste a la vida que se gastan personajes como Andrés Chaves, Jorge Vargas, José Carlos Marrero o Manuel Artiles los que presumen de vivir del periodismo cuando el oficio de éstos es hacer otra cosa.

Precisamente en torno a Manuel Artiles, muchos le conocen como un moroso solidario por sus telemaratones y en internet se muestra que tiene fama de abrir empresas fantasma y salir corriendo a la primera de cambio dejando a sus trabajadores colgados, es el personaje en torno al que se me ha ocurrido hacer esta reflexión pues su forma de entender la solidaridad, amenazando a aquellos que no quieran pasar por la caja de su programa, es cuando menos anómala y rayana en la complacencia hipócrita de dar limosna a los pobres como acto de caridad ignorando la justicia social por completo. Si Manuel Artiles quiere hacer negocio con la miseria humana, como es el caso del último telemaratón de Mírame TV celebrado en la Plaza de La Concepción de La Laguna el 15 de diciembre, nunca se acabará de entender por qué no arriesga su propio dinero y tiene que implicar a instituciones como el Cabildo de Tenerife, ayuntamientos como el de La Laguna, el Parlamento o el Gobierno de Canarias que son financiadas por la ciudadanía y que tienen la obligación social y el imperativo legal de canalizar estas ayudas no sólo de una manera más discreta sino efectiva. Que sindicatos vendidos como UGT se presten a este acto tan repugnante es para ponerse a pensar pero que lo hagan, además, partidos políticos, y no me refiero al trile PP, PSOE, CC que con esos ya perdimos hace mucho la esperanza, sino otros declarados como la izquierda auténtica y no se rebelan contra esta situación sino que hasta participan en este programa de telebasura, como sabemos que ha sucedido en otras ediciones, causa bastante repugnancia y viene a demostrar que el sistema de partidos, tal y como lo hemos conocido, no sólo no está agotado sino que es la principal fuente de nuestros problemas. La respuesta a todo ello la tiene, de nuevo, el axioma proferido por Amid Achid en la citada entrevista: a Manuel Artiles, al que se sabe que es capaz de usar su televisión en contra de sus enemigos y si no que se lo digan a Enrique Hernández, es mejor tenerlo a buenas sobre todos desde partidos de la izquierda alternativa nombrados más arriba y que hace tiempo perdieron el norte pues sus cálculos, una vez rozadas las instituciones, son meramente electorales. Pocas veces viendo el telemaratón de Artiles había sentido tanta repugnancia de ser humano pero también de haber participado alguna vez en esta farsa llamada sistema ceremonial democrático. No había necesidad alguna de convertir un acto de solidaridad, el Banco Alimentos no debe estar para estas campañas publicitarias máxime cuando se sabe que ha atravesado por ciertos problemas, en un programa de televisión exhibiendo comida que ha estado todo el día expuesta al sol sin necesidad alguna para luego recoger ésta y llevarla hasta el lugar donde se va a repartir a posteriori. Este acto, al menos desde el punto de vista logístico, es bastante criticable y no digamos desde un punto de vista ético. Una ética ausente, como se sabe desde hace tiempo, no sólo desde la organización de este evento sino de las instituciones, asociaciones y partidos que han participado en él.
Hubo un momento en el que las instituciones públicas, y los ciudadanos por pasiva, cedieron a supuestas ONG como Cruz Roja, Cáritas, Aldeas Infantiles o Intermón la gestión de la solidaridad y de los deberes que las instituciones públicas tienen por ley y que no es otro que el imperativo prevenir y evitar las desigualdades sociales. En ese momento la miseria se volvió negocio para estos organismos y ha acabado por permanecer de manera crónica en nuestra sociedad y hasta nos ha llegado a parecer algo inexorable ya que como siempre ha estado ahí debe permanecer y los más que podemos hacer los ciudadanos son actos de caridad para limpiarnos nuestras consciencias. El pensamiento hipócrita del judeocristianismo junto con la ideología de la clase dominante siempre han necesitado de pobres no sólo porque la miseria les hace más grandes sino porque es buena fuente de negocio. Esta sociedad ha entregado a presuntas mafias con la Cruz Roja la gestión de los inmigrantes, a Cáritas la del hambre, a Aldeas Infantiles e infinidad de pseudo ONG la de los menores en situación de riesgo o a Intermón la cooperación. Esto jamás tuvo que haber sucedido y un gobierno que se declara inútil para gestionar este tipo de cuestiones nunca debió de haberse constituido. Ahora estamos en un momento muy grave donde la ideología dominante está entregando la sanidad y la educación a manos del mercado, o sea de las formas de negocio más puras, y resulta muy difícil echar la vista atrás para que este tipo acciones sociales sean, de nuevo, recuperadas por la ciudadanía.
Este año 2013 que comienza será en año de la deuda externa más grande que jamás ha tenido España pues deberemos al mundo más de un billón de euros que es casi tanto como el PIB completo de todo el país. Está claro que la pobreza, la marginación de los inmigrantes los menores en riesgo de marginación, las mujeres maltratadas y todo este tipo de lacras sociales evitables con el trabajo y el compromiso de la sociedad entera irán en aumento y el negocio privado que este tipo de cosas producen serán el mayor de la historia. La solución no es fácil pero se puede enunciar en pocas palabras: arrebatar la gestión y los recursos de este tipo de marginalidad a las empresas mal llamadas ONG que hacen negocio de la miseria y volcar a la sociedad en la defensa de los derechos de la ciudadanía al completo porque, lo que ahora impera, no es más que el parcheo de las situaciones que tan miserables hacen esta sociedad egoísta e individualista donde impera la limosna y no la justicia social. Como este tipo de cosas no va a pasar el fenómeno de los telemaratones solidarios como los de Artiles cada año en La Laguna serán moneda corriente de cambio, el lucro de unos cuantos y la vergüenza para nuestra sociedad.
Canarias 24 Horas, 17 de diciembre de 2012.






10 diciembre 2012

Delincuencia empresarial



Mientras Gerardo Díaz Ferrán decía cosas como “La mejor empresa pública es la que no existe”, “Los empresarios no somos culpables de la crisis, hemos creado riqueza”, “Yo no hubiera elegido Air Comet para volar a ningún sitio” refiriéndose a su propia compañía aérea, “Aguirre es cojonuda” después de financiarle una campaña en 2003 con 246.000 euros con el delito ya prescrito, “Creo en la libertad de mercado pero en la vida hay coyunturas excepcionales por lo que Se puede hacer un paréntesis en la economía de libre mercado” o la ya célebre de “Sólo se puede salir de la crisis trabajando más y ganando menos”, el gran delincuente de guante blanco que ha resultado ser, y que fue el presidente de la patronal de empresarios de España, mostraba un tren de vida impresionante consistente en cacerías, buena vida y un Rolls Royce incluido mientras dejaba en la puta calle a sus miles de trabajadores. Para ello contrató los servicios del fontanero valenciano Ángel Cabo para esconder sus bienes y evitar el embargo de los acreedores mientras más de 400 mil familias han sido expulsadas de sus casas desde 2008 por deudas mucho menores que las suyas. A día de hoy cuando escribo estas líneas, 9 de diciembre Día Internacional Contra la Corrupción, estos dos sin vergüenzas están bajo rejas con una fianza pendiente de 30 y 50 millones de euros respectivamente. Nunca aquel dicho de cree el ladrón que todos son de su condición había sido algo tan merecido para alguien como en este caso.

Díaz Ferrán ha demostrado ser el perfecto ejemplo del lo peor de la mayoría de la clase empresarial española que pide austeridad a los demás mientras ellos mantienen un tren de vida impresionante, creen fervientemente en el libre mercado hasta que las pérdidas se socializan y todos debemos acudir al rescate de las grandes empresas y bancos al mismo tiempo que echa pestes de lo público mientras por detrás se vale de lo público para medrar en lo personal. A Díaz Ferrán, además, hay que añadirle el apelativo de miserable pues ante el juez que tiene abierta una causa contra él por fraude en sus empresas señaló que él no sabía nada de la situación financiera de sus empresas y le echaba la culpa a su socio ya muerto Gonzalo Pascual. Yo no dudo que en este país de miserables, chorizos, corruptos y políticos ineptos que es España hayan empresarios con un mínimo de decencia, no seré yo quien juzgue a la parte por el todo como hacía él desde su poltrona de presidente de la patronal con la clase trabajadora, pero si el jefe de los patronos, elegido por los mismos empresarios, ha sido y es capaz de unas fechorías tan repugnantes como las que hemos visto estos días para salvar su estilo de vida, que no sus empresas que no eran suyas en tanto que miles de familias vivían de ellas, qué no puede estar pasando entre los grandes empresarios de este país que, como bien sabemos, la connivencia con la banca, Díaz Ferrán se autoconcedió préstamos desde Caja Madrid ahora la Bankia del PP, y con la clase política ha sido una de las grandes causas que nos han llevado a esta situación de crisis económica y social que nos habrá de hacer retroceder muchas décadas en el bienestar ganado.

En el actual estado de cosas en el que vivimos, donde los partidos políticos, las organizaciones empresariales y los sindicatos vende obreros convenientemente engrasados por unos medios de comunicación con pura vocación empresarial se tiran los trastos a la cabeza siempre que pueden sólo como pura pose, se echa de menos una condena contundente e intensa de UGT y CC OO sobre el tema de Díaz Ferrán ya que la situación por la que atraviesa este sujeto es, sin paliativos, una situación de derrota a la espera que los amigos políticos y judiciales de este señor acudan a su rescate por aquello de la lealtad entre delincuentes. Cierto es que el detenido es un exdirigente empresarial y no es un líder de los sindicatos verticales como Toxo o Méndez pero extraña tanto que la condena a este delincuente empresarial haya sido tan tímida por parte de estos dos impresentables. Esto es algo que deja mucho qué pensar. Sin duda será que ambos sindicatos no están ni mucho menos para tirar cohetes, UGT ha engañado a sus afiliados haciendo empresas paralelas para la gestión de las subvenciones que reciben de nuestros impuestos y CC OO ha aplicado la reforma laboral de los 20 días por año trabajado a sus trabajadores por la que luego hacen huelgas generales, pero esta situación demuestra la gran indefensión en la que la clase trabajadora nos encontramos siendo estos nuestros únicos interlocutores válidos hasta que nos demos cuenta de nuestro poder y pongamos a estos oportunistas traficantes de obreros en su sitio. Lo que éstos nos estén ocultando se habrá de saber tarde o temprano y, a buen seguro, no será nada agradable ni para ellos ni para nosotros cuando panfletos como La Razón o el ABC hagan leña del árbol caído, llenando de mierda con ello a toda la clase trabajadora que no tiene la culpa de la existencia de estos zánganos del sindicalismo, de manera contraria que ahora callan repugnantemente con los delitos de Díaz Ferrán.

Está claro que Gerardo Díaz Ferrán no actuaba solo y que, de manera paralela al ultraliberalismo contra el estado y contra todo lo que luciera a Res Publica que restregaba en la cara de los ciudadanos siempre que podía, no tenía reparo alguno de coger de la caja del estado miles de millones de euros en subvenciones para sus negocios o para reflotar Aerolíneas Argentinas que había comprado por un único euro gracias a su amigo José María Aznar y a la que, finalmente, acabaría llevando a la banca rota. Los años de la burbuja en la que a Zapatero le situaban sillas como visitante en los grandes organismos internacionales como el G7 serán algún día recordados como los años de la gran corrupción política y de la descomposición social en la que las grandes fortunas crecieron de la noche a la mañana y donde la evasión fiscal, las cuentas numeradas en Suiza y los apartamentos en Manhattan de Díaz Ferrán prosperaron como hongos a costa que la clase media tuviera un poquito más de poder adquisitivo, en realidad capacidad de endeudamiento, que ha hecho a la sociedad española una sociedad dócil, mediocre, agradecida de estómago e ingrata con las luchas sociales de nuestros abuelos que pagaron con su vida y la cárcel la terrible Guerra Civil y los años de la postguerra. La evasión fiscal, el choriceo y las grandes fortunas siempre se han tenido un particular forma de hacer dinero fuera de nuestras fronteras como bien denunció Julio Anguita en un artículo que ha sido manipulado intencionadamente del sociólogo Vicenç Navarro.

A modo de conclusión debo referirme a cierto pequeño comercio que se han forrado en ciertas ciudades de Canarias a base de vender caro durante muchos años a los ciudadanos y que se quejaron buscando más proteccionismo cuando llegaron las grandes superficies con mejores precios haciendo lo único que saben hacer bien: llorar a las instituciones canarias para que subvencionen sus estilos de vida porque sí, porque son unos iluminados y porque generan empleo como si no le debieran más a la sociedad que lo que ésta les debe. Estos empresarios quizá creen que la crisis que nos asola a todos no va con ellos y por eso han abierto en masa las dos convocatorias de huelga general, 29 de marzo y 14 de noviembre de 2012, como si con ellos no fuera para nada esta crisis y sus empresas fueran lo mismo que Mercadona o El Corte Inglés. En una acción verdaderamente repugnante los comerciantes de Santa Cruz de La Palma han hecho un sorteo de un puesto de trabajo, como si fuera un jamón, un lote de productos cosméticos o una cesta de navidad, con la connivencia de las instituciones y del corrupto PSOE de Canarias como si el trabajo fuera algo que se gana en una lotería y no es un derecho más que hacen de la Constitución de 1978 un papel mojado. La voluntad que demuestran esta clase de empresarios, que son de lo más rancio que nunca haya existido en Canarias, no dista mucho de las actitudes y malas prácticas de gente de muy mala reputación moral como Gerardo Díaz Ferrán o el fontanero Ángel Cabo a las que estos días hemos asistido perplejos. Y encima, como digo más arriba, con la complicidad de un partido político que tiene entre sus siglas los calificativos de Socialista y Obrero porque nadie en ese partido ha tenido la suficiente vergüenza como para quitarlo de su nombre. Todo esto seguirá tal y como lo conocemos hasta que no pase una cosa: que la sociedad se articule por sí misma, sea capaz de luchar contra la corrupción que nos aplasta y rescatar la calidad democrática que el sistema podrido de partidos ha instaurando a nuestra costa para su beneficio. Humildemente creo que esto, en la actual situación, es una entelequia si no hay un cambio verdaderamente revolucionario y radical desde la base misma de la sociedad.

Canarias 24 Horas, 10 de diciembre de 2012.